1.1.2 ‘Traductología’ versus ‘traducción’
RANGO NIVEL FUNCIONAL NIVEL TEMÁTICO NIVEL ESTRUCTURAL Subtexto
2 Bases metodológicas: la textología contrastiva
2.3 El método del presente trabajo
2.3.3. Análisis del corpus
2.3.3.1 Análisis extratextual
El punto de partida de este análisis lo constituyen, de acuerdo con Göpferich, las características pragmáticas que habrán de presentar determinados textos y, en concreto, los ejemplares de la clase de género ‘folleto’ para realizar de forma óptima su función (1995: 76). Esas características se derivan, en una primera fase, de la definición correspondiente al término ‘folleto’, así como de la comparación del FCIE con otros folletos que le resultan afines.
Esa comparación tiene por objeto, en concordancia con la cuarta recomendación de Hohmann (1991: 30), poner de relieve las peculiaridades del género considerado a partir de criterios que resultan de combinar, de nuevo con Göpferich (1995: 76), los enfoques deductivo e inductivo. El enfoque deductivo parte de clasificaciones o tipologías previas, incluyendo el recurso a antecedentes generales a falta de específicos (cf. Rufer 1990: 2), así como de un análisis de la situación y el objetivo de las posibles acciones comunicativas del género (cf. Engberg 1997: 28), que permita establecer hipótesis sobre cuáles de tales acciones tendrán presencia en él. En cuanto al enfoque inductivo, se fundamenta en observaciones propias sobre el género o géneros en cuestión y, en concreto, en el recurso a la competencia textual intuitiva de quien lleva a cabo el análisis (cf. Göpferich 1995: 65).
Los criterios resultantes de esa combinación entre deducción e inducción son objeto de consideración, como ya se ha dicho, en términos cualitativos, de acuerdo con Hoffmann (1998: 54), y se ven encabezados por la función comunicativa, que se manifiesta en diferentes tipos de acciones y se ve seguida
por otros criterios de menor rango jerárquico (cf. Göpferich 1995: 189 y ss.).
2.3.3.2 Análisis intratextual
En este caso, el punto de partida lo constituye la hipótesis de Göpferich según la cual los factores intratextuales de un género dependen de la intención comunicativa de éste (1995: 4) y que entronca con la apreciación de Hoffmann en el sentido de que “el propósito comunicativo global determina la elección de los elementos lingüísticos particulares” (1983: 14). Ateniéndome a dicha hipótesis consideraré como criterios de análisis intratextual los elementos lingüísticos que realizan las acciones comunicativas que, de acuerdo con el análisis extratextual previo, resulten características del FCIE.
Esos criterios, que detallaré más adelante, se integran en un modelo de análisis que, aunque a medida del género considerado, podría verse aplicado a otros géneros apelativos, en consonancia con la propuesta de Engberg (1997: 279). Dicho modelo se caracteriza además por la flexibilidad que, en opinión de Hohmann (1991: 160-161 y 60) correspondía respectivamente a los modelos de Hoffmann y Nord, de los que viene a suponer una síntesis, al igual que los de Heidt (1989) y Rufer (1990) (cf. Arntz 1990: 396).
Al aplicar dicho modelo podré dar cuenta, con Engberg (1997: 278), de las convenciones del género objeto de estudio y hacerlo, además, de acuerdo con mis propios intereses como investigador, determinados, como en el caso de Arntz (1990: 403) por un enfoque traductivamente relevante que parte del ámbito de la
parole y aspira a dar también cuenta de fenómenos enmarcados en el ámbito de la
arreglo a dicho enfoque me centraré en la variación de las convenciones del FCIE tanto desde un punto de vista interlingüístico (es decir, de una lengua a otra) como intralingüístico (es decir de un tipo de emisor a otro). Por ese motivo, consideraré de forma diferenciada dentro de cada lengua, sus respectivos ejemplares de emisor tanto público como privado, cada uno de los cuales actuará así como grupo de contraste respecto del otro a nivel intralingüístico, en consonancia con la propuesta de Spillner de analizar precisamente a dicho nivel un corpus de contraste antes de analizar el corpus objeto de estudio a nivel interlingüístico (1981: 242).
Los criterios de análisis provienen, como se ha dicho, de los modelos de Hoffmann y Nord y resultarán, por tanto, traductivamente relevantes, de acuerdo con Hohmann (1991: 158), a la vez que se verán definidos e ilustrados mediante ejemplos del propio corpus, tal como vuelve a proponer dicha autora (ibid. 55 y 159). A la hora de considerar tales criterios procederé en términos cuantitativos, siguiendo los planteamientos de Hoffmann (1984: 54), En ese sentido, tendré en cuenta, con Göpferich, que entre los factores extratextuales y los factores intratextuales que los realizan no se da una correspondencia unívoca (1995: 189) y me basaré, además, en intuiciones e hipótesis surgidas de la observación empírica del género objeto de consideración (ibid. 76) y que representarán la aportación metodológica más destacada de mi primer análisis a pequeña escala del FCIE, junto con la aplicación a algunos de sus factores de los procedimientos de recuento estadístico establecidos por Göpferich.
de Hoffmann (1987: 97), la macroestructura, que se verá establecida de acuerdo con procedimientos y porcentajes estadísticos específicos, coincidentes en gran medida con los propuestos por Gamero (1998: 314-315). Aplicando dichos procedimientos podré fijar, tal como también hace Heidt, la sucesión típica de los subtextos del FCIE y determinar cuáles de ellos resultan obligatorios y cuáles facultativos (cf. Arntz 1990: 397-398). Ello me permitirá, a su vez, analizar justamente por subtextos el resto de factores intratextuales, en consonancia con la relevancia que corresponde a ese tipo de análisis en opinión de Oldenburg (1992a: 2) y de Göpferich (1995: 478). De forma previa procederé a delimitar los subtextos que integran el FCIE volviendo a tener presentes, con Engberg, los principios de plausibilidad intersubjetiva y de particularización (1997: 84), es decir, a partir de mi propia competencia subtextual intuitiva y las peculiaridades del género considerado. Estas peculiaridades me llevarán a basarme en la clasificación funcional de Nord no sólo porque, en virtud de su carácter generalista, resulta aplicable a todo tipo de géneros (incluidos los no especializados), sino sobre todo porque está organizada por acciones comunicativas que, entendidas como subfunciones, representan una lista abierta (Nord 2003: 5) susceptible de verse adaptada a las características de cada género en particular. Al recurrir a las acciones comunicativas a nivel subtextual coincidiré con Engberg (1997: 65) en considerarlas un tertium comparationis que permite adscribir elementos lingüísticos particulares a intenciones comunicativas que, en principio, resultan potencialmente universales.
recurrentes, que se corresponderán con la relación de expresiones características mencionada por Hohmann (1991: 160) a modo de diccionario específico de género (cf. también Gamero 1998: 430), así como con los glosarios textográficos propuestos por Göpferich (1995: 454 y ss.).
El resto de criterios lo constituyen los marcadores (cf. Nord 1997b: 36) referidos a los tipos de acciones comunicativas detectados en el análisis extratextual. El análisis de dichos marcadores se realizará de acuerdo con porcentajes estadísticos, tal como sucede con los criterios de análisis intratextual de Göpferich (1995: 76), y permitirá comprobar, siguiendo el procedimiento empleado por esta autora (ibid.), si la distinción por tipos de acciones comunicativas efectuada al caracterizar extratextualmente el FCIE se ve justificada empíricamente.
Finalmente, los resultados de dicho análisis se verán presentados de forma aplicable a la traducción, tal como propone Hohmann (1991: 158), gracias, por una parte, al recurso a los perfiles textuales de Göpferich (1995: 466) que, al dar cuenta de forma sinóptica de las convenciones del género tratado en las dos lenguas objeto de comparación, pueden equipararse a los prototipos de género mencionados por Arntz (1990: 399). A esa aplicabilidad ha de contribuir, por otra parte, la inclusión de consideraciones o recomendaciones traductivas referidas a los distintos factores considerados, inspirada asimismo en una propuesta de Göpferich (cf. supra).
Finalmente, y a modo de resumen, la figura de la página siguiente refleja de forma sinóptica las diferentes fases y subfases que componen el método de análisis que seguiré en el presente trabajo.
1. ELECCIÓN DE UN GÉNERO EMPÍRICO TRADUCTIVAMENTE RELEVANTE