4. Capítulo Resultados y análisis de la investigación
4.1. Análisis y resultados durante la intervención, a la luz de la triangulación de las veintenas 1, 2,
4.1.3. Análisis Categoría Socio Afectividad durante la intervención
4.1.3.2. Análisis subcategoría interpersonal
Durante el desarrollo de las cuatro primeras veintenas, se pudo observar un avance significativo frente a esta subcategoría, por cuanto a medida que los niños se fueron conociendo, identificando sus intereses, entablando amistad, las relaciones se hicieron más cordiales y se amplió su círculo de amigos, reconociendo en todos los compañeros del salón a un integrante importante y valioso dentro del grupo. Esto se pudo observar de manera progresiva, iniciando la primera veintena y como se ha expresado en otras subcategorías sus intereses primaban sobre las interacciones que tenían con los demás, así se presentaban discusiones, peleas, quejas, llanto, o círculos de amistad donde no se permitía el ingreso de un nuevo miembro. A medida que avanzó el tiempo y el desarrollo de las veintenas este comportamiento fue cambiando como se puede observar en el análisis de esta subcategoría. En el nivel superior se ubicaron 15 niños (68,1%); este avance significativo tiene una relación con la capacidad de los niños en el reconocimiento y manejo de sus propias emociones, puesto que este reconocimiento, hace que sea posible la comprensión de lo que le sucede o puede estar sintiendo el otro. Estos niños están en capacidad de ofrecer consuelo a sus compañeros, demostrar cariño y compasión, compartir la emoción de los otros, hacen amigos fácilmente, no sólo prestan atención a sus intereses, sino que están pendientes de los intereses de los demás, piensan en el bien común, reconocen sus errores y asumen las consecuencias de sus actos, lo cual refleja que hablan siempre con la verdad, comprenden que dependiendo de la situación se pueden dar diferentes reacciones, reconocen sus faltas, están en capacidad de disculparse, mantienen un buen vocabulario y se evidencian buenas relaciones familiares. De igual manera son niños que aprendieron a hablar con la verdad, reconociendo sus faltas y buscaban remediar la situación.
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En el nivel medio, se encuentran 6 niños (27,2%), los cuales comparten y brindan consuelo a los demás, pero generalmente guiados por un interés particular por sus “amigos”, es decir, si el niño que necesita de su colaboración no es muy cercano, tienden a buscar ayuda en otros para que le colaboren o en ocasiones ignoran la situación. Pueden reconocer las emociones de los demás, pero no siempre actúan frente a estas situaciones. Aunque aprendieron a asumir sus faltas, en ocasiones era necesario ponerlos en evidencia para que hablaran con la verdad.
En el nivel bajo se encuentra 1niño (4,5%), sus amistades están sujetas al cambio constante en sus emociones, además a la intensidad de las mismas, esto se puede evidenciar en frases como “eres mi mejor amiga”, “seremos amigas para toda la vida”, “es mi mejor amigo”, etc., pero ante un conflicto, una diferencia, una frase o una palabra que no le guste, e incluso si ve a su amigo con otro compañerito, genera conflicto, pelea y termina su amistad por periodos cortos de tiempo. Aún le cuesta manejar sus emociones, por lo que tampoco reconoce, ni actúa adecuadamente frente a las emociones de los demás, busca ser el centro de atención y que sus peticiones sean tenidas en cuenta de forma inmediata. Este niño no reconoce sus faltas, se justifica todo el tiempo culpando a los demás, se sostiene en sus mentiras e intenta manipular a sus padres por medio del engaño. Se ha realizado un trabajo con la familia, con el fin de romper estos patrones de manipulación y sobreprotección, lo que ha favorecido un poco esta situación, sin embargo se hace necesario seguir trabajando con este estudiante y su familia.
Imagen 38. Relaciones interpersonales.
La triangulación realizada a esta subcategoría permitió establecer que al comienzo de la veintena 1 la mayoría de niños era indiferente frente a las emociones de sus compañeros, no había un reconocimiento claro del por qué sus compañeros actuaban de determinada manera, así que la queja era puntual a su observación “profe, Valery está llorando”, “profe, Laura está
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de grosera”, “profe, Kevin se está burlando de mí” etc., cuando la docente preguntaba y ¿por qué está llorando?, ¿Qué le pasó?, ¿Por qué dices eso?, los niños no daban una razón por la cual sus compañeros estaban así, entonces contestaban con frases como “yo no sé”, “quien sabe”, “porque me sacó la lengua”; es decir, su observación de la situación se refería desde el plano de lo concreto, simplemente lo que veía, pero no se acercaban a sus compañeros a preguntarles por qué estaban así o qué les había pasado. Es así como se evidencia que los niños aún no manejan las habilidades que les permiten advertir y afrontar todos los elementos implícitos en la socio afectividad y su impacto en las relaciones que sostienen con los otros; por este motivo, lo que le sucede a los otros no hace parte de su interés particular.
Durante las veintenas 2, 3 y 4, se realizó un trabajo de reflexión frente a estas situaciones, cuando los niños presentaban la queja o situación ante la docente, ésta a su vez realizaba la retroalimentación de la situación; acudía al estudiante que estaba presentando la situación, le preguntaba por qué estaba así, le brindaba apoyo, lo escuchaba, atendía la situación para que el niño pudiera superar su dificultad. Seguidamente reunía a los niños y proponía un diálogo alrededor de la situación vivenciada, generando preguntas como ¿saben lo que le sucedía a su compañero?, ¿Qué hicieron ustedes?, ¿Cómo lo ayudaron?, ¿sirvió la ayuda que le brindaron?, ¿Ustedes hubiesen podido resolver la situación solos?, ¿por qué?, etc., seguidamente les pedía que recordaran qué había hecho ella ante la situación, las respuestas eran “fuiste a verlo”, “le preguntaste qué le pasaba”, “lo abrazaste”, “lo consentiste”, etc.; luego la profesora le pedía al niño que les contara lo que le había pasado. Los niños lo escuchaban e incluso les preguntaban cosas sobre cómo había sucedido, algunos se paraban y lo abrazaban, mostraban solidaridad con el estudiante, lo invitaban a jugar y finalmente el niño terminaba olvidando su situación y sonriendo o participando nuevamente con tranquilidad de las actividades. Después la docente realizaba una reflexión con respecto a cómo ellos podían haber resuelto la situación con sólo preguntarle a su compañero ¿qué te pasa?, en lugar de buscarla a ella, los invitó a realizar este ejercicio cuando encontraran a un compañero con alguna dificultad y finalmente si era necesario le contaran a ella lo sucedido y la solución que le habían ofrecido a sus compañeros.
De acuerdo con lo anterior los niños comenzaron a preocuparse por sus compañeros, si veían alguna situación en la que sus compañeros estaban tristes, malgeniados, temerosos, etc., intentaban atenderlo, escucharlo, acompañarlo, consolarlo y luego acudían a la profesora
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y le contaban la situación, pero le decían cosas como “pero yo lo ayudé”, “profe, a T.R. le salió sangre por la nariz, pero yo le di papel y lo acompañé al baño”, “profe, M.V. está triste porque se murió su perrito, pero yo le dije que oráramos y ya no está triste”; ante estas situaciones pese a que todos los niños buscaban ayudar y atender a sus compañeros, se destacaron 8 estudiantes, los cuales demostraron en palabras de la SED (2008), “las personas con facilidad en las relaciones interpersonales, son hábiles en el trabajo en equipo porque buscan y ofrecen ayuda cuando es necesario, ven en el dialogo y la cooperación formas que facilitan el logro de objetivos y la solución asertiva del conflicto”. Todo lo anterior permitió que paralelamente se desarrollara otro de los objetivos propuestos en esta subcategoría es capaz de ofrecer consuelo cuando ve a alguien sufriendo.
Lo anterior hizo posible que los niños a pesar de tener sus propios intereses, se preocuparan por sus compañeros, por lo que ellos sentían o pensaban y desarrollaran gradualmente otro de los objetivos de esta subcategoría mostrar interés en sus propios objetivos y en los de terceros.