S i podemos reducir la célebre "Angustia” de los existen cialistaa a “el sentimiento de indigencia’' de Santo Tomás, todo
O) André Gide, qu« posiblemente fu e un demoníaco (en el sentido Kirkegordiano) escribe acerca de D ostoiew ski:
“Dostoiewsky coloca al diablo, no ya en la región baja del hombre —-por máa que el hombre entero puede y o!verse su presa y su cueva— sino más bien en la región máa alta, la región intelectual, el cerebro. Las gran des tentaciones que el Maligno noa presenta san, segiin D.r tentaciones intelectuales, problem as... Por ejemplo: ‘ ‘ia qué clase de verdad puede llegar el hombre" — y aún más exactamente: “¡Qué es la verdad?”
loa nombres más grandes: Dostoiewskí en Rusia, (J) Baudeiat- reen Francia, Edgard Poeen EE.UU., Gorres en Alemania; hay otros muchos menores. Hoy en día Bernanos. Sin conocer a nin guno de estos Kirk. está en la misma onda. Por lo demás, la psicología seria siempre se ha preocupado por el problema de la perversidad: Aristóteles lo planteó.
La perversidad consiste en hacer el mal por gusto, por el mal mismo: “sadismo” le dicen hoy, con una palabra inexacta. Puede hallarse en un grado mínimo y ya es perversidad, como. . . Un niño de 12 años puede ser ya un perverso, si ha sido edu cado a contrapelo, educado en forma que se ha creado en él un “resentimiento contra el bien”.
Los grandes perversos de la historia constituyen un miste
rio : la ciencia retrocede ante ellos, '
Kirk. caracteriza al Gran Perverso, o sea al Demoníaco, con una serie de rasgos raros, que no sé de donde los sacó, pero que coinciden punto por punto con el retrato del Príncipe Stavroghin, de Dostoiewsky — retrato que él no conoció. A
saber: ¡
1^) Texto, pág. 127 de "La A ngustia”.
2y) "Lo demoníaco es a veces un azar del destino que pue de alcanzar a todos” . . . El Petizo Orejudo. Por eso se equivo caron en parte en el Medievo cuando perseguían tan espantable mente a lo satánico — es decir, a las brujas. El siglo pasado decidió que había que tratarlo medicalmente; con píldoras, pol vos y compresas. Finalmente en nuestros tiempos se preconiza la "compasión” : hay que hacerle caricias al tigre. (*)
"La posibilidad de estos tres puntos de vista tan diver gentes prueha la ambigüedad del fenómeno; y que él pertenece a la vez a estas tres esferas: somático, psíquico y espiritual. . . y que se encuentran huellas de él en todo hombre, tan cierto co mo que todo hombre es pecador.”
Lo demoníaco es un estado: se llega a él por el salto cua litativo.
* (La tentación de K a n t,. . y de Pi latos),
Pero después de Nietzsche, con Nietzsche, una naeva cuestión Que comporta también bu angustia, una angustia que conduce a Nietzsche a la locura. E sta cuestión es: “¿Qué puede e l hombre? ¿Qué puede un hom
bre?” . . . |
“¿Qué puede un hombre?” E sta cuestión es exactamente 3a cuestión del ateo, y D. lo comprendió admirablemente; es la negación de Dios la que fatalm ente arrastra la astoafirm ación del Hombre: "¿No hay Dios? Pero e n to n c e s.,. entonces todo es lícito". Leemos estas palabras en “ £.08
Poeéídot". Las reencontramos en “£ o s finos, K aratnózof”. Gide — “Dos- toiew sky”, 1922,
Lo demoníaco es ]a esclavitud que qmere encerrarse en si misma.
Lo demoníaco es lo reservado y sóío involuntariamente re velado: el criminal inconfeso. ,
(REGLA. PEDAGOGICA: "Es de capital importancia que el niño quede edificado por la representación de la reserva ele
vada y sea guardado de la reserva m a la .. , ¿Cuándo se puede dejar solo a un niño? El problema es difícil: no se puede quedar libre del cumplimiento del deber comprándole un eorralito y una niñera. El arte consiste en este caso en estar de continuo presente y no presente, a fin de que el niño pueda desarrollarse por sí mismo, pero teniendo yo siempre delante una clara vista del conjunto de su desarrollo”.
“■El monólogo es el lenguaje del demoníaco: el roce más insignificante, una mirada al p a sa r .. . bastan para hacer co menzar en él esa charla de ventrílocuo, trágica o grotesca, se- gtin el contenido de la reserva".
“Lo demoníaco es lo súbito, lo inesperado”. El diablo ca mina a saltos: el “ballet” de Bournonville.
Lo demoníaco es lo vacío, lo aburrido: el diablo estuvo tres mil años sentado pensando cómo iba a tentar a Adán.
Como hay muchas maneras de perder la libertad, también hay muchas maneras de demoníacos; las principales: pérdida psicosomática y pérdida neumática de la libertad.
“De poco sirve hacer del diablo un guaugu&u que espanta y después se olvida, puesto que ya hace muchos siglos que no aparece en el m u n d o ... creencia que es una insensatez, pues quizá nunca ha estado como ahora lo demoníaco difundido en el mundo; sólo que en la actualidad aparece especialmente en las esferas espirituales. . . ”
El otro cauce de la angustia: la solicitud terrena.
"La Angustia Mundana es la solicitud por las cosas tem porales. Cristo nos mandó vencerla, incluso acerca de las cosas más necesarias, «no andéis so lícito s.. etc.
Por la ironía se sale de esta angustia” — dice Kírk.
Un ejemplo más bien cómico es la solicitud actual por ía política: la lectura de los diarios, las noticias, los rumores, las conjeturas y comentarios; y después van al cine a olvidar un momento la solicitud y se encuentran con el N oticiario.. ,
La política actualmente no puede remediar absolutamente nada; excepto en los hombres que tienen realmente vocación po lítica, que son pocos.
El mundo de hoy (o esta gran ciudad por lo menos) está llena de hombres tan agitados como monos en jaula: la jaula no se ve, la llevan dentro; como monos nuevos, inhabituados, recién enjaulados. Tome Ud. el tren de las 20 hs. a La Plata y verá este fenómeno: ...
La solicitud terrena se extiende a mil cosas, incluso apa rentemente fútiles: he puesto un ejemplo cualquiera. Cuando uno no tiene inquietudes se las busca — dice la gente.
Famosas bestias somos los hombres.
El tercer cauce del Desasosiego es el religioso: entonces el Desasosiego encuentra su lugar y se vuelve útil o utilizable. La inquietud para una sola cosa puede servir y es para llevarnos a Dios. “F ed ste nos Dómine, ad te; et inquietwn est cor nostrum doñee requiescat in te”. — “Nos hiciste, oh Dios, para T i; in quieto está nuestro corazón mientras no se calme en Ti”.
La irreligión contemporánea procede de que los pseudopro- fetas (entre los cuales cuento a los “sabios”, o sea “cientistas”) se dedicaron a matar la inquietud en el hombre; y el hombre se sentó tranquilamente sobre su naturaleza, una e diie. Pero de repente estallaron guerras espantosas; y he aquí otra vez la Inquietud en forma de diluvio Universal.
Considerando los tres cauces del Desasosiego, uno ve que ningún hombre escapa a é l . . . ¿Por qué?
“El Desasosiego proviene del Pecado” — dice Kirk. Incluso del pecado prospectivo, antes de ser cometido. Incluso en la ino cencia hay una sombra de angustia: el precepto rompe el equi librio de la tranquilidad anim al; la conciencia de poder elegir, pone el mal, (o sea la Nada) en el alma.
Se puede ir más hondo. ¿ Por qué es posible el Desasosiego? Porque el hombre es un compuesto “de cuerpo, alma y espíritu”. El animal no es desasosegado porque es simple; no tiene es píritu.
El objeto de la Angustia es la Nada. He aquí una proposi ción bien rara; pero con ella caemos en Sto. Tomás.
Cuando uno se angustia de algo, por ejemplo, de un peligro, entonces no hay angustia, hay miedo. La angustia típica es cuan do uno tiembla, de nada,, Pero entonces ¿la Nada es algo? Sí; es la limitación— el defecto, la privación. Si en el hombre no hubiese algo en cierto modo infinito encerrado en algo finito, no podría haber angustia. El pudor es una especie de angustia, la tentación es una especie de angustia y el miedo a la tenta ción, también.
¿Esto no es algo muy conocido? Sí. Santo Tomás dice que el fondo de la religiosidad instintiva es el “sentimiento de indi gencia” ; y en otro lugar, basa todas sus demostraciones de la
existencia de Dios en la "contingencia". Examinadas esas dos cosas son la misma ; una en el plano psicológico, otra en el plano ontològico ; y se confunde con el Desasosiego de Kirk., si no me engaño.
Cuando yo choco con mis limitaciones (y necesariamente choco) ¿contra qué choco en realidad? Contra mi Nada, contra una cosa que es un Límite; o sea, Nada en sí misma.
El cristianismo ha traído este concepto nuevo de la Nada, que no conocieron los antiguos : el mundo ha sido creado, o sea “hecho de la liada“ ', el mal es el No— ser, o sea la privación; el mai moral es también una "privación de algo debido”. El pecado nos aniquila, privándonos de nuestro fin ; la fe es una renovación total “morir y renacer’1; y la famosa “Nada” de San Juan de la Cruz por la cual hay que pasar para ir a Dios.
Este nuevo concepto de la Nada es en realidad un nuevo concepto de Dios.
20 — LA MUCHEDUMBRE
Uno de los máximos problemas de nuestro tiempo es lo que llama Ortega “La Rebelión de las Masas”. Otro libro de O. se llama “E l Tema de Nuestro Tiempo”. Ese es el tema de nuestro tiempo, el tema "político” por lo menos.
En 1848 estalló en Francia una “revolución republicana” que depuso al “Rey Ciudadano” Luis Felipe Igualdad, hijo de Felipe Igualdad el Regicida — en Francia y en Alemania, Aus tria e Italia al mismo tiempo— y en D inam arca.. . Kirk, escri bió en su diario unas pocas frases muy importantes: escribió lo mismo que escribió San Martín a Rosas desde Boulogne-sur-Mer; a saber: “he aquí el advenimiento de la muchedumbre; y junta mente el Estado Totalitario” (que dicen hoy) — llamémoslo be nignamente Estado Despótico. Peor todavía es su nombre ver dadero.
Al mismo tiempo que Kirk. una cantidad de pensadores dijeron lo mismo en toda Europa: Donoso Cortés en España, Nietzsche y Goethe en Alemania, Solowief y Dostolewski en Rusia, Antonio María conde de Rosmini Serbattí en Italia, Fíau- bert, Baudelaire y otros menores en Francia: todos saludaron el advenimiento de la República Perpetua y la Restauración Per petua en el mundo; cuya proclama solemne hizo Karlos Marx en 1357 con su “Manifiesto Comunista". Ha llegado al mundo una cosa nueva: la Revolución de masas y permanente.
Junto con esos dos fenómenos y como corolarios aparecen otras cabezas del monstruo de 7 cabezas: el periodismo, el su fragio universal, supresión de la libertad de enseñanza, los par tidos políticos y la Burocracia.
Tres años después había en Francia una “tiranía blanda” — “una tiranía templada por la corrupción” ; que duró 20 años— es decir, se realizó legalmente el estado totalitario, en la forma que se llama técnicamente “bonapartismo”. Desde entonces (y no desde 1914) comienza lo que podemos llamar orguliosamente “nuestros tiempos” : comienza a fraguarse la guerra mundial, cuyo preludio fue la del 70: el tiempo que el Evangelio llama: "de guerra y de rumores de guerra” : contiendas entre los Es tados y “sediciones” (lucha de clases).
Hablemos pues de la muchedumbre. Para situarse en el tema basta, hojear la revista m a y o r ía o el diario LABORISTA — o cualquier otro diario en realidad. ¿Qué es lo que loa caracteri za? La indiferencia a la calidad y la atención puesta en la can tidad* Cómo indiferencia a la calidad si publican artículos de los m e j o r e s escritores extranjeros— comprados a una agencia que negocia en eso. Bueno, es que la palabra m e j o r e s en este caso también depende de la cantidad.
Antes de todo, una advertencia: la palabra "masa” no tiene aquí un significativo soberbio o despreciativo: es una notación de hecho. Tampoco quiere decir que el hombre-masa sea nece sariamente un hombre malo, o que las masas actuales tengan la culpa de ser m asas; o que no deseen oscuramente y a su ma nera dejar de serlo. .Solamente que los que saquen a las masas del estado de masas, no aeran masas. La diferencia entre pueblo y masa no es una diferencia de personas (nada impide que una misma persona, como yo, sea en un momento hombre-masa y después una persona) sino de estructuras. Ningún hombre es des preciable cuando está estructurado, es decir, en contacto con lo que es superior a él y bajo su influencia. Ser discípulo no es nin guna deshonra mientras está sujeto al maestro; lo malo es cuan do et discípulo se cree o quiere hacerse el maestro; y peor cuando no es ni siquiera discípulo y enseña,: como por ejemplo el pe riodista. El “anonimato” fue la nota que horrorizaba a Kirk. en el periodismo.
La política de Kirk. frente a este fenómeno fue sumamente sencilla: “No hay que cambiar nada. Soy anturevolucionario. El remédio no está en las nuevas 'Constituciones”. Mas cuando el Rey Cristián VIII lo quiso enganchar en la defensa de la Monarquía Absoluta, se excusó cortésmente.
“Masa es el hombre medio” — define Ortega. No quiere de cir “el hombre de la dase media”, sino el hombre común. Pero ¿qué es común? Ortega no tiene una teoría de lo común, Kirk. sí la tiene. Pero todavía no queda definida la masa si se dice que son los hombres de lo General. Hay que decir que es el hombre bajo que se pone a sí mismo como lo General; y que resiste a todo lo diferente. "Ser diferente es indecente” — dicen los yanquis. La masa es el hombre reducido al mínimo común denominador; es decir, nivelado por lo bajo.
Lo que nosotros vemos con nuestros ojos es al vulgo que ha invadido todo y ha impuesto sus ideas, sus maneras de ver y sus costumbres, y gobierna como nunca ha gobernado, en forma inmediata y brutal. . . por medio de sus representantes; los cua les tienen que halagarlo para poder gobernar — y engañarlo por otro lado. Lo que vemos es que la populachería lo va tiñen-
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do todo, incluso en parte a la religión, la cual se ve obligada (quizás) a hacer “congresos eucarísticos” ; es decir, juntar gran des masas devotas, o conmovidas por un instante, que después del Congreso, como pasó hace poco en el Brasil, se van a la orilla del mar a celebrar el culto de Samboanga, {?) un culto indígena con ribetes de diabolismo. Cuando se hizo aquí el Con greso Eucarístico, del cual ciertamente no hablaré mal (él no tiene la culpa) Hugo Wast y Manuel Gálvez dijeron que la Argentina estaba en estado de gracia. Bien, ahora ya no esta mos en estado de gracia. Poco después apareció Perón y comenzó sus propios congresos eucarísticos.
¿Por qué “el pueblo” se convirtió en masa? Simplemente porque fueron destruidos los cauces. ¿Cuáles eran los cauces? Eran las instituciones, incluyendo a la misma natural e indes tructible institución de la familia-, en las cuales los hombres se ordenaban en función de sus diferencias. ¿Cómo se destruyeron? En jiombre de la Igualdad. ¿Cómo cayeron las gentes en tan ex traña ilusión de que todos los hombres son o tienen que ser iguales? El cómo es un poco intrincado, pero el hecho está de lante de nosotros. La utopía de la Igualdad produjo en las so ciedades la “confusión de las personas”, que es el principio del “fin de las ciudades”, ¡como dijo el Dante. “La envidia como motor de fenómenos sociales". .. 'Caí en la cuenta. Pasión su mamente secreta.
“Sempre la confusion delle persone Principio fu del fin delle citadi”
Esta nivelación o intento de nivelación (que nunca se con sigue del todo, por ser una cosa contra-natura) exige fatalmente el despotismo: la sociedad en vez de ser como un cuerpo viviente organizado se convierte en una inmensidad de granos de arena con un médano en el centro; un médano, es decir, una cosa in- diferenciada, fea y efímera. La llaman “la democracia”. Esta democracia — que no es ni el régimen perfecto y suave que soñó (y en parte vio) Sto. Tomás ni el mero régimen político que técnicamente se llama “democracia” en los tratadistas — es la muerte de la estabilidad política. La estabilidad es el bien más grande de los que debe conseguir la política — dentro de la mo vilidad esencial de las cosas humanas. La estabilidad política falta en la Argentina ahora y ha faltado hace mucho tiempo; y esa es la causa del atraso, incluso técnico, de la A rgentina; y de los actuales dolores.
Las masas actuales gobiernan en el sentido de que impo nen la nivelación: no en el sentido de que decidan. Un filósofo belga Marcel de Corte ha bautizado este estado con el nombre de “doxocracia” o gobierno de la “opinión”, en el sentido peyora-
fcivo que dan los platónicos a esta palabra. Es decir, Jas masas son consultadas acerca de lo que NO entienden y no son consul tadas acerca de lo que entienden. Si se hiciese hoy un plebiscito a ver si el pueblo quiere o 110 una nueva Constitución, el pueblo mostraría su falta de interés por ese maravilloso invento in cluso no votan d o.. . si el voto fuese libre. Pero el voto, que es el instrumento de la actual libertad, n o e s l ib r e. Hasta qué g r a
do no es libre, lo saben Uds. ¿Sabe el pueblo si quiere o no una guerra con otra nación ? Sí sabe. Sobre esto no lo consultan. Esto es la “doxocracia”, un nombre demasiado noble para esa cosa. Ortega lo llama “hiperdemoeraeia”. Es una “subdemocracia” o “pseudodemocraci af\
(KlRK., diario 13 de Oct. 1835 — “Es ist ein merkwürdiger Zusammenhang, der zwischen dem Protestantismus und der mo dernen politischen Anschauung statthat, es ist ein Kampf um dasselbe, um die Souveränität des Volkes; weshalb es auch in teressant ist zu sehen, wie die eigentlichen Royalisten dem Ka tholizismus sich nähern.)
“E s una curiosa correspondencia la que se está establecien do entre el Protestantismo y la idea política actual: es una lucha por la misma cosa, que llaman “Soberanía del Pueblo” ; y ea además interesante ver cómo ios propiamente Monarquistas se aproximan al Catolicismo.”
■Loa hombres son iguales solamente ante la Naturaleza, tie nen “comunidad de naturaleza”. Pero como individuos (y lo único que existe es el individuo) son desiguales ante todo, in cluso ante Dios. En las dos facultades superiores, intelecto y voluntad, que definen al hombre como hombre, los hombres difieren máximamente; se dividen en más capaces, menos ca paces e incapaces — y por otro lado en buenos y malos. Querer cerrar los ojos a estas diferencias es precipitarse en la bestiali dad. Las abejas, las hormigas y las vacas pueden ser democra- tistas; entre ellas no hay individuos. Sin embargo, las abejas son monárquicas — y dictatoriales. E s que la sociedad masifi- cada necesita el gobierno despótico — dice Sto, Tomás.
Te x t o. -— “Cwmdo en wíwi sociedad se corrompe el fjobiernn de los ricos virtuosos, que llamamos aristoera-cia, es m ejor que gobiernen los ricos malos, lo cual se llama democracia; y no que gobiernen los pobres, porque eso es anarquía,"
Ese texto es de algún pagano, dirán Uds. — Efectivamen t e — ¿De Nietzsche acaso? — No, de Sto. Tomás de Aquino. Pero él está citando a Aristóteles; citándolo y aprobándolo. Mas como as cristiano, hace una distinción; hay dos pobres, pobre voluntario y pobre forzoso, Recuerda a loa grandes gobernantes