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CAPÍTULO 3: EL SISTEMA DE FINANCIAMIENTO DE PARTIDOS

3. El financiamiento de partidos políticos

3.1. Antecedentes

El análisis que se efectúe sobre el “financiamiento de los partidos políticos” debe partir necesariamente de identificar su tratamiento jurídico dispensado por el Estado a estas asociaciones de interés público, toda vez que, las primeras fórmulas de financiamiento público nos remontarían a los años 50, fecha que corresponde a la constitucionalización de los partidos políticos que tuvo lugar después la II Guerra Mundial106.

En cuanto al “financiamiento de partidos políticos” privado, se tiene que su importancia radica en que para el “pensamiento político liberal” los partidos tienen una justificación primordialmente privada, lo que implica

106 ROMERO FLORES, Beatriz, “Partidos Políticos y Responsabilidad Penal. La

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que sus apoyos económicos deban provenir del ámbito privado. En efecto, algunos programas del gobierno pueden estar estrechamente relacionados a las “organizaciones políticas” y para obtener la victoria en las elecciones, estas agrupaciones están supeditadas a los aportes de nada despreciables montos de dinero de la clase empresarial107.

Actualmente se conocen cinco formas de financiamiento privado a los partidos políticos: “las cuotas de los afiliados”, “los donativos”, “los préstamos y créditos”, “la gestión del patrimonio propio” y “los ingresos atípicos”108.

Debemos partir de la premisa que la política tiene sus propias reglas de juego. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo se ha podido evidenciar la necesidad de fiscalizar en cierta forma el financiamiento de los partidos políticos debido a que son vistos como focos de corrupción.

En el año 1958, se discute por primera vez lo concerniente al financiamiento público en Italia, lo cual era una cuestión medianamente novedosa. En el año 1919, el senador Luigi Sturzo ya había realizado un acto fundacional relevante, sobre el primer movimiento católico reconocido de alguna forma por la Iglesia, pero el 16 de septiembre de 1958, por intermedio del partido popular italiano presentó al Senado un documento prelegislativo sobre “Disposiciones relativas a los partidos

políticos y a los candidatos a las elecciones políticas y administrativas”109. Cabe afirmar además que, la proyección de dicha

propuesta legislativa tenía como propósito cerrar con candado todas aquellas posibilidades de malversación de recursos dinerarios, pero

107 SUTHERLAND, Edwin H., Op. Cit. p. 291.

108 JIMÉNEZ RUIZ, Francisco Javier, “Financiamiento a Partidos Políticos y Teoría de

Juegos”, Porrúa, México D.F., 2005, p. 152.

109 BIANCO, Alessandro, “Il finanziamento della politica in Italia”, A. Giuffrè, Milán, 2001, p. 7; D’ADDIO, Mario, “Luigi Sturzo e i partiti politici”, en MALGERI, F. “Luigi

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también crear un equilibrio en la dinámica relación entre la clase política y la clase económica110. Sobre el financiamiento de los partidos

políticos en Italia, LEONI sostiene:

“El proyecto de ley, aun cuando fue denodadamente apoyado y

defendido por el senador Sturzo, no tuvo éxito (...) El problema de la financiación de los partidos en Italia empezó a salir de los restringidos límites de la iniciativa personal para alcanzar sectores que repercuten en la totalidad del conjunto social, en 1963. (...) Las posturas de los que sostienen que la financiación serviría para moralizar la actividad de partidos y, es más, repercutiría de forma negativa sobre la libertad de expresión, son verdaderamente inconciliables. (...) Pero no se puede, en absoluto dejar de estar de acuerdo en que la financiación estatal de los partidos políticos no es un tema que pueda resolverse de manera autónoma y abstrayéndolo de la regulación. La eventual intervención del Estado en favor de las exigencias económicas de los partidos ha de ser llevada a cabo dentro del ámbito más amplio de la regulación jurídica de las actividades de los partidos”111.

Por otro lado, el “financiamiento de partidos políticos” no es un término comúnmente utilizado en las discusiones sobre el financiamiento de la política en los Estados Unidos. La razón de esto es que las elecciones directas americanas son, con por lo menos un siglo de vida, centrados en los candidatos. Los partidos políticos pueden apoyar a los candidatos de múltiples maneras, y casi todos los candidatos ganadores obtuvieron contribuciones de uno de los dos más grandes partidos. Incluso las organizaciones partidarias han competido tradicionalmente con candidatos y con agrupaciones no políticas para

110 D’ADDIO, Mario, “Sturzo e Rosmini”, en Istituto Luigi Sturzo, “Universalità e cultura

nel pensiero di Luigi Sturzo: atti del Convegno Internazionale di Studio Roma”, Rubbettino, Catanzaro, 2001, pp. 100-102.

111 LEONI, Francesco, “El financiamiento de partidos políticos en Italia”, (traducción de Alfonso Saldoval y Álvarez), en Revista de Estudios Políticos, N° 147-148, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 1966, pp. 177-183.

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agenciarse dinero e influir en las elecciones. Los politólogos norteamericanos han tenido un extenso debate para proponer si se amplía o restringe el rol de los partidos políticos. Para muchos académicos norteamericanos, así como de otros países, los partidos políticos juegan un rol vital en la democracia: ellos componen las opciones para los electores, proveen un medio de financiamiento para los políticos, y aseguran ordenadamente la transferencia de poder112.

En efecto, casi todos asumen que los partidos –que continúan siendo entidades que bajo sus candidatos propuestos postulan y ganan cargos público-, son organizacionalmente deseables y probablemente esenciales en una nación democrática. No obstante, algunos de ellos no esperan mucho de los partidos, así como de sus ganadores, pues los partidos políticos en Estados Unidos se están adaptando, como lo han hecho a través del siglo pasado, para superar las circunstancias adversas. A pesar de que ellos sobreviven no como simples remanentes de otra era, sus roles son más modestos de lo que sus ganadores preferirían y seguramente más modestos que los roles de los partidos políticos en muchas naciones democráticas113.

A continuación, mostramos un cuadro trabajado por BOATRIGHT, sobre los gastos en campañas electorales en los Estados Unidos entre el periodo de 2000 a 2014114:

112 BOATRIGHT, Robert. G, “Party Funding in the Unites States”, in Mendilow, Jonathan/ Phélippeau, Eric, “Handbook of Political Party Funding”, Edward Elgar, Cheltenham, 2018, p. 227.

113 EPSTEIN, Leon, “Political Parties in American Mold”, University of Winsconsin Press, Winsconsin, 1986, p. 3.

114 BOATRIGHT, Robert. G, “Party Funding in the Unites States”, in Mendilow, Jonathan/ Phélippeau, Eric, “Handbook of Political Party Funding”, Edward Elgar, Cheltenham, 2018, p. 232.

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Resumen estadístico de las Elecciones Estadounidenses 2000-2014 (en millones de dólares; sin ajuste de inflación) 2000 2002 2004 2006 2008 2010 2012 2014 Total de gasto 3,082 2,182 4,147 2,853 5,286 3,632 6,286 3,770 Candidatos al Senado y la Cámara 1,095 1,025 1,240 1,506 1,477 1,919 1,878 1,649 Candidatos Presidenciales 295 656 1,680 1,652 Financiamiento público 356 326 105 0.7 Comités de partidos 1,136 1,155 1,461 1,085 1,526 1,149 1,213 1,132 Comités de Acción Política (PACs) 631 713 1,300 1,100 1,296 1,213 1,263 1,352 Agrupaciones 501c 25 13 30 17 163 174 336 161 Agrupaciones 527 432 163 245 201 149 196 Super PACs 63 609 345

De forma muy similar veremos el caso de Inglaterra. Aun cuando algunos señalen que los partidos políticos tienen un rol crucial por su desempeño en el sistema electoral británico115, otros señalan que una

de las consecuencias del vacío legal sobre los ingresos de los partidos políticos es la ausencia de requerimiento legal alguno de publicar sus cuentas. Las compañías son requeridas para revelar las donaciones políticas que ellos realizan, los sindicatos son requeridos para proveer de información la cual debe incluir “ingresos y gastos” de naturaleza política, y los “candidatos” a las elecciones de parlamentarios debe proveer detalles de su presupuesto de campaña116.

En Polonia, por ejemplo, tuvo un periodo de transición democrática entre 1989 y 2000. La experiencia polaca mostraba las inmensas dificultades para establecer un sistema de financiamiento transparente, en parte debido a sucesores formados por el Partido Socialista y sus aliados, quienes emergieron del antiguo régimen. Actualmente los ingresos pequeños obtenido de sus miembros afiliados y una escasez

115 BLACKBURN, Robert, “The Electoral System in Britain”, Macmillan, London, 1995, p. 4.

116 EWING, Kate, “The Funding of Political Parties in Britain”, Cambridge University Press, Cambridge, 1987, p. 11.

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general de financiamiento popular es una de las características de la región. No obstante, el 2002, el nuevo marco legal hizo una importante y positiva contribución al sistema de financiamiento político polaco a través de la promoción de más apertura al financiamiento político, prohibiendo contribuciones de fuentes ilegales y proveyendo de un sustancial financiamiento público a los mejores partidos políticos117.