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3. ESTADO DEL ARTE

3.3. Antecedentes internacionales

En el panorama internacional vale decirse que España y gran parte de Iberoamérica ha construido un número importante de experiencias educativas cuando al hablar de comunicación - educación se refiere; no en vano una de las revistas internacionales más reconocidas sobre comunicación – educación (Revista Comunicar) alberga una gran cantidad de investigaciones sobre

la radio y su cercanía con la escuela; dicho esto, dos de los antecedentes a mencionar se encuentran en la Revista Comunicar de España, otro en la Revista Arista Digital del mismo país, uno corresponde a Costa Rica y el último a una experiencia lograda en Montería y Barranquilla, pero publicada en la Universidad de Zulia, en Venezuela.

Así entonces, la primera investigación corresponde a Juan José Perona (2009), quien en su artículo: Edu-webs radiofónicas: experiencias españolas de educación en medios, demuestra la capacidad que tienen las Edu-webs radiofónicas, para alimentarse de las posibilidades de la internet y así nutrir la radio como medio educativo. Ello explica el surgimiento exponencial de radios universitarias y escolares que apuntan hacia la formación cultural de sus estudiantes, y hacia la especialización que logran dichos centros educativos en el desarrollo de habilidades comunicativas de su estudiantado.

En este marco se ubica la investigación: La dramatización radiofónica de contenidos educativos: Una experiencia universitaria, de los autores Lluís Pastor y Jordi Xifra (2010), donde se expone los primeros atisbos del método docente denominado “periodismo para el aprendizaje”. El método consiste en desarrollar programas de radio cuyo contenido responda a los objetivos de formación; el temario del docente, se convierte en un producto dramatizado de tipo periodístico. La investigación, transformó diez horas lectivas en un magazín radial de 38 minutos con la capacidad para atraer eficientemente a los consumidores del producto (estudiantes), con este método, los docentes trabajaron mancomunadamente con un grupo de periodistas que escribieron y produjeron el magazín de manera exitosa.

Sin embargo, se evidencian dos limitaciones frente a la posición asumida en el periodismo para el aprendizaje, la primera de ellas mencionada por los autores, es que los consumidores del producto (estudiantes) conocían de antemano el contenido escrito del magazín. La segunda, radica

precisamente en que la producción del magazín fue fruto del trabajo de un grupo de periodistas en coordinación con los docentes; por lo que la investigación de Pastor y Xifra (2010), difiere a la realizada en el presente informe, en la medida que los consumidores (estudiantes) solamente se nutren del producto final; mientras que, en la que aquí se plantea, se propone un aprovechamiento en doble vía: por un lado de la experiencia que implica la producción (lectura, escritura y puesta en escena) del guion; y por el otro, el audio o producto que se consume. En términos de McLuhan y Barrington (1972), la experiencia que recoge el presente informe es la de “prosumidores”, es decir, aquella donde el consumidor asume de manera simultánea el rol de productor de los contenidos.

En la perspectiva del prosumidor, la investigación de la autora Carmen Rosa Torres Navarro (2013), Nos divertimos y aprendemos a través de las ondas, propone el desarrollo de un programa semanal con una duración de 90 minutos para el desarrollo de habilidades comunicativas de los estudiantes del Colegio de Educación Infantil y Primaria CEIP Luis Álvarez Cruz, así como el afianzamiento de la identidad del estudiantado con respecto a la comunidad donde se sitúan (Tenerife, Islas Canarias).

El proyecto tuvo una duración de doce semanas y vínculo a los estudiantes del tercer ciclo (en Colombia equivale a estudiantes cuyas edades oscilan los 10-12 años), con la emisora de radio local Radio Decibelios, con cobertura regional e internacional a través de internet. Entre los alcances del proyecto, debe mencionarse que logró desdibujar la barrera idiomática que supone la vivencia escolar cotidiana (dado que confluyen estudiantes de diversas nacionalidades); del mismo modo, se evidenciaron mejoras notables en las competencias comunicativas de los estudiantes que hicieron parte del proyecto, pues mostraron vocabulario más amplio, mayor capacidad expresiva, entre otras.

En el caso costarricense, el investigador, Carlos Araya Rivera (2017), con su proyecto La radio estudiantil como estrategia didáctica innovadora, expone los alcances de la radio estudiantil como aparato didáctico. Para ello, utilizo un enfoque metodológico cuantitativo y un diseño no experimental transeccional exploratorio. El trabajo de campo consistió en la aplicación de un taller de Producción Radiofónica Estudiantil a dos colegios de donde participaron 22 estudiantes de entre 7 y 12 grado, cuyo objetivo final era diseñar y transmitir la emisora estudiantil de cada institución.

El taller abarcó distintos elementos, entre los que destacaron: los códigos propios de la radio (ver 4.2. Gramática de la radio), redacción programación radiofónica, elementos de locución, entrevista para radio, planificación de producción, producción, evaluación post producción, plataformas para poner en marcha la emisora (streaming, podcast, antena).

En las dos instituciones se conformaron tres equipos que guardan correspondencia con la industria radiofónica usual:

a. Producción: Encargados de elaborar los programas radiofónicos.

b. Programación: Encargados de organizar los contenidos en una determinada franja horaria. c. Promoción: Encargados de la divulgación de la emisora.

De la totalidad de la población, la mitad de los estudiantes (11) se encargó de la producción; mientras que la otra mitad, se dividió entre programación y promoción. La evaluación aplicada correspondió a: articulación de contenidos, diseño y ejecución, investigación, calidad del sonido y uso creativo de los recursos del lenguaje radiofónico, (Ver 4.2.5. Recursos para utilizar apropiadamente la gramática de la radio); cada criterio fue calificado en una escala entre Excelente (E), Muy bueno (MB), Bueno (B), Regular (R) e Insuficiente (I) tanto de forma autoevaluativa como coevaluativa.

En cuanto la autoevaluación, se evidenció que en la articulación de contenidos más de la mitad de la población calificó su propio desempeño como “muy bueno”, mientras que los demás lo calificaron como “excelentes”; en cuanto al desempeño en el diseño y ejecución, 14 de 22 estudiantes fueron “excelentes”, 6 “muy buenos”, 1 “bueno” y 1 “regular”; en el aspecto de la investigación, 11 personas valoraron su desempeño como “excelente”, 9 lo estimaron “muy bueno y 2 “bueno”; en la calidad del sonido, 5 estudiantes consideraron que su desempeño fue excelente, 10 estudiantes se calificaron a sí mismos como “muy buenos”, 6 como “buenos” y tan solo 1 consideró que fue “regular”; finalmente, en cuanto al uso creativo del lenguaje radiofónico, 9 estudiantes lo perciben “excelente”, 12 “muy bueno” y 1 “bueno”.

Ahora bien, la coevaluación no distó mucho de los resultados anteriores. La articulación de los contenidos fue considerada “excelente” en 8 estudiantes, “muy buena” para 7 y el restante se estimó entre bueno, regular e insuficiente; en cuando al diseño y ejecución, se valoró “excelente” a 10 estudiantes, “muy bueno” a 4, “bueno” a 5 y solamente 3 fueron “regulares”; por otro lado, la investigación¸ fue considerada “excelente” en 10 estudiantes, “muy buena” en 6, “bien” en 4 y “regular” en 2; la calidad del sonido, fue calificada “excelente” en 9 estudiantes, “muy buena” en 7, “buena” en 4 y “regular” en 2; finalmente, el uso creativo del lenguaje radiofónico, se estimó “excelente” en 6 estudiantes, “muy bueno” en 4, “bueno” en 11 y “regular” en 1.

A forma de cierre, Araya (2017), afirma que durante todo el proceso investigativo hubo un interés notable por parte de los 22 participantes, ya que lograron percibir en la radio un medio novedoso en la medida que permite expresar ideas y sentimientos; por lo mismo, los estudiantes también mostraron facilidad para desarrollar competencias genéricas.

Finalmente, la experiencia de la autora Martha Romero Moreno (2015), Posibilidades de la radio escolar como medio para dinamizar el currículo, se desarrolló en un primer momento con

35 estudiantes de grado décimo en la ciudad de Montería; y posteriormente, se replicó en Barranquilla con 25 estudiantes. La investigación tenía el objetivo de promover competencias argumentativas, para ello la autora propuso cuatro etapas:

a. Observación: Etapa de motivación cuyo contenido abarcaba aspectos técnicos y legales para la realización del proyecto.

b. Relación: Etapa de exploración de conocimientos previos de los estudiantes con respecto a la radio y las competencias que de allí emergen.

c. Aplicación: Etapa de diseño de guiones y emisión de programas.

d. Libertad: Etapa retrospectiva que busca nutrir el proyecto para experiencias futuras, a partir de las sugerencias de los participantes.

Esta investigación, le permitió a la autora concluir que el uso de la radio con fines educativos, mejoró de manera exponencial diferentes aspectos de las competencias argumentativas, entre los que se destacan: coherencia y cohesión del discurso escrito y oral, proposición de ideas y análisis crítico de la información, expresión clara y coherente; además, se hizo evidente mayor trabajo cooperativo entre los participantes, fortaleciendo la relación estudiante – estudiante y estudiante – docente.