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Aportes, relaciones y conclusiones

In document Director de Tesis: CAMILO RAMIREZ TRIANA (página 79-94)

Inicialmente, uno de los objetivos de este trabajo fue repasar la historia de Paco Barrero, recogiendo los sucesos que marcaron su vida, como el surgimiento del teatro moderno en Colombia, en aras de visibilizar el carácter pedagógico e ideológico que lo llevó a plantear la metodología de actuación Desagregación- Agregación. La relación entre el contexto histórico y la formación de Paco, así como su dedicación a la pedagogía, hacen visible la historia del teatro colombiano desde otras perspectivas y experiencias, que no son necesariamente la historia oficial que reconocemos del teatro moderno colombiano.

Teniendo en cuenta estas relaciones, se pueden encontrar muchos elementos

importantes en la historia teatral de principios de los años 50´s en Colombia y su influencia en generaciones de maestros y maestras que hoy son referentes reconocidos a nivel

nacional e internacional, así como el devenir de las escuelas actuales de actuación. La historia de los movimientos universitarios, los grupos experimentales, los primeros festivales de teatro, la relación de la fundación de la televisión en Colombia con los procesos de formación actoral, las vanguardias y los movimientos sociales de la mitad del

7 Este documento se encuentra disponible en el CDA de la Facultad de Artes ASAB de la Universidad Distrital

siglo XX, son sucesos que hoy dan cuenta del recorrido del teatro Colombiano y la

dimensión que podemos tener hoy del quehacer teatral. La posibilidad de ver la historia del teatro moderno en Colombia bajo perspectivas distintas es uno de los aportes que puede dejar esta investigación, las versiones de la historia que transitó este trabajo son

complemento fundamental para estudiar las transformaciones que tuvo el país y la identidad del teatro colombiano, reconocer otros puntos de vista es conocer y enriquecer nuestra historia y nuestro oficio.

En la búsqueda de ese carácter pedagógico en Paco, aparecen los planteamientos de La

Cartilla metodológica de la Desagregación-Agregación, que abren la perspectiva a estudiar

el arte con fundamentos científicos, lo cual en nuestro entorno suele ser ignorado o

tergiversado, pues se considera que la ciencia y el arte son áreas opuestas y no hallamos el punto de conexión entre éstas. Aquí es muy importante reconocer e investigar la perspectiva científica en el arte, como una perspectiva flexible que permite desarrollar seres creativos y curiosos por su realidad y su entorno, entendiendo que la ciencia y el arte tienen la misma relevancia e importancia en la experiencia humana. La Cartilla ayuda a ver una perspectiva diferente de la enseñanza artística y a reconocer las limitaciones culturales que no permiten desarrollar sensiblemente el pensamiento crítico y abstracto.

Buscar los aportes de la metodología de Desagregación-Agregación, que Paco Barrero deja consignada en La Cartilla, no es posible sin valorar las relaciones de las personas que vivieron de cerca la experiencia de la metodología y que con él fueron identificándola como parte de su vida. A pesar de que este trabajo quiso buscar aportes técnicos para la práctica actoral, la metodología no está pensada de esa forma, y dista estructuralmente de la idea conductual de fórmulas, o pasos en busca de resultados inmediatos. El aporte aquí va más allá de lo que pueda incluso pretender esta investigación, por eso en este último

capítulo es necesario dar voz a la metodología desde la experiencia de quienes la practicaron y ayudaron a armarla.

Hablando con algunos de los estudiantes que pasaron por Estudio XXI, o incluso con personas que conocieron a Paco en otros contextos, es recurrente la idea de que hubo un antes y un después de haberlo conocido, y una de las apuestas de este texto es la hipótesis sobre el carácter de Paco y su metodología, pues esa sensación del “antes” tiene que ver con el choque de ideas, con poner en conflicto la percepción que tenemos de nosotros mismos y de la realidad. La influencia de la sociología en Paco se va a reflejar en su habilidad para desentrañar y exponer de manera muy completa los contextos y conflictos morales, éticos, culturales, socioeconómicos y políticos que atraviesan a cada estudiante. Esa crisis de pensamientos y creencias en conflicto, abre la posibilidad de discusión, de transformación, que es uno de los objetivos de la metodología. Por eso, La Cartilla, en ocasiones, pareciera estar escrita en un tono severo y crítico, casi como un llamado de atención o acusación sólidamente argumentada que, paradójicamente, despierta la curiosidad desde perspectivas holísticas e interdisciplinares. Quizá la lectura pueda hasta llegar a ser incómoda en algunos casos, pues el bombardeo de información y preguntas que hace La Cartilla son consecuencia del choque ideológico que Paco quería generar en los estudiantes.

“Las clases eran una avalancha de vínculos con cosas que uno no creía que se podían conectar. Música, política, historia, pintura, teatro, cine, gastronomía, lingüística, psicología, sociología, religión, relaciones amorosas, geografía, culturas de otros países, fútbol, ajedrez, filosofía… era un montón.” (Meneses,

Cuestionario sobre Estudio XXI, 2019)

idea de abrir el conocimiento viajando de lo general a lo particular y viceversa, ligando forma y contenido, contexto y entorno, con el objetivo que el estudiante de actuación pueda concatenar diversos temas a la vez, y desarrollar la misma dinámica al estudiar una obra de teatro. La idea de leer diferentes planos de la realidad destaca un aspecto muy importante y es la necesidad de aprender a leer en contexto, en tanto, la práctica artística no debe

desligarse de las condiciones y necesidades socio-políticas, económicas, o culturales de los estudiantes y de la educación en Colombia.

“En la Charlot, él hacía como... un poco, pienso yo, conocer y confrontar a los estudiantes desde su ser, desde la realidad, desde el contexto particular, social. Hacía pequeños ejercicios cuando hablaba de actuación y eso... ejercicios sencillos. Ponía una situación pequeñita y decía: “pase usted y usted” y sobre eso empezaba a hablar de qué es un hombre, qué es una mujer, qué es ser un papá, qué es ser un ser humano en unas

condiciones dadas pero solamente a modo de ilustración, hacía preguntas generales para ver cómo piensan los chicos, cómo pensaban.” (Torre, 2019, pág. 4)

La lectura en conflicto no solo de una obra de teatro, si no de La Cartilla y de las situaciones de la vida, genera pensamiento crítico y, con esto, se hace importante aclarar que no se trata de retar, humillar, o subestimar las condiciones y el contexto de los estudiantes para que aprendan a actuar, (“método” aceptado o usado por algunos docentes de actuación aún hoy) se trata de confrontar pensamientos, ideas, y creencias en busca de soluciones creativas, sensibles. Esta etapa es la más compleja de la metodología y hace parte de la práctica de analizar el texto por unidades de sentido y de la exploración creativa, porque justamente es de ahí – de la discusión, de la confrontación de los problemas, del contexto y el entorno tanto de la obra, como de los actores – de donde surge la construcción de personajes humanos, reales, en conflicto.

“La construcción y la lectura dramática perciben la lucha entre posiciones, el choque de antagónicos, (el arte de los conflictos). Absorbido por esa estructura y embebido en ella

tras tantísimos años de docencia y de brega didáctica ya mi cerebro no funciona de otra manera, por ello la Cartilla está enmarcada en ese ánimo de tesis y antítesis, de parlamentos y réplicas, de propuestas y contrapropuestas.” (Barrero, La Cartilla III, vol 1, 2009)

Este proceso también está encaminado a buscar la identidad y el sentido de la actuación. ¿Cuál es la expresión artística de nosotros como latinoamericanos y colombianos?

¿Cuáles son las necesidades humanas de los personajes, más allá de que se estudien y representen obras extranjeras? En la búsqueda de estas respuestas, se hace necesario crear espacios de discusión, investigación, de crítica del teatro universal, para comprender mejor nuestro contexto político, social y cultural en relación con la actuación y el contenido de las obras y así enriquecer el desarrollo artístico de los estudiantes de actuación.

“siento que un actor de Paco es un actor mucho más humano, más vivo, más... más creíble. Siento que un actor con la metodología y con el proceso que vivimos con él, se para frente al arte de una manera más consistente, desde un... también, pensamiento crítico, desde una posibilidad de construir conocimiento nuevo, también.” (Marín, 2019)

La propuesta metodológica sobre la lectura del texto dramático y su análisis es un claro aporte de la metodología de la Desagregación-Agregación, pues no consiste en memorizar el texto, ni analizar formalmente a los personajes. Es una la lectura integral, de los sucesos, situaciones, contexto de la obra, de los personajes y del autor para llegar a la construcción particular del personaje, este proceso en la Cartilla está denominado como Ordenamiento Secuencial de Implicaciones. Por eso la necesidad de pensar en abstracto y de leer

críticamente la vida, las obras y sus autores es fundamental. La desagregación del texto consiste en ir separando en los diálogos, las unidades de sentido; ello hace que el aprendizaje sea por unidades afectivas, no por memorización, lo cual requiere primero

desarrollar la técnica de lectura desagregada, puesto que cada signo de puntuación implica un cambio de respiración, una unidad de sentido distinta, y un énfasis que deben ser

estudiados y guiados contextualmente por el maestro o maestra de actuación. Sobre esto, La Cartilla no logra dejar ejemplos totalmente explícitos, sin embargo, los estudiantes de Paco la identifican con claridad:

“El énfasis es el resultado de una lectura no recitada. Para eso hay que encontrar las unidades dramáticas del texto, que sería algo como las unidades de respiración de los personajes y desde ahí poder incorporar el texto. El eje está en que nadie piensa ni habla de corrido, y ese proceso está conducido por nuestras respiraciones, que permiten que una nueva idea se exprese y llegue hasta un punto. En ese punto uno tiene que respirar para encontrar cómo seguir hablando. Esa respiración genera una apertura en el habla que termina con el aire preciso y cierra. Eso sería el énfasis.” (Meneses, Cuestionario sobre

Estudio XXI, 2019)

En este sentido la contribución de la metodología es inmensa, ya que recoge los aportes de la neurociencia, la psicología moderna y la lingüística, integrándolos a la técnica actoral, pensada desde el funcionamiento del cerebro y las emociones. De ahí que la metodología y la técnica de lectura desagregada se alineen con la premisa “sentir, pensar y accionar”, desde la perspectiva de las inteligencias múltiples de Howard Gardner y las etapas del

estructuralismo cognitivo propuesto por Piaget: adaptación, apropiación e interiorización. La Cartilla insiste mucho en esto, pues busca explicar de diferentes formas la complejidad

del pensamiento y las limitaciones culturales que nos han hecho creer que el cuerpo y las emociones son diferentes a la mente, lo cual se vuelve una dificultad para expresión emotiva y la creatividad de un actor.

Colectivo; el Sentir del Pensar; el Penar del Obrar; lo Externo de lo Interno; lo Inductivo de lo Deductivo y correlativamente fuimos adoctrinados en una Causa y Efecto. Éstas desconexiones y linealidades afectan mucho la preparación actoral, la comprensión de la dramaturgia, la construcción y la asunción creativa de los personajes como la expresión en la escena al aislar pensamiento y sensibilidad” (Barrero, La Cartilla II, 2008-2009, pág. 41)

Pensar la pedagogía actoral desde la perspectiva de la psicología y la neurociencia, ayuda a valorar el arte y el teatro, como áreas integrales del conocimiento humano, en tanto todas las personas tienen derecho a acceder a él, entendiendo que la disciplina artística requiere rigor y constancia como cualquier profesión. Al enfocar la actuación de esta forma, Paco buscaba que tanto estudiantes de teatro, como cualquier persona, comprendieran la importancia y el respeto que merece el arte en una sociedad; su terquedad y la pasión para explicar la complejidad del oficio actoral dan cuenta del compromiso ético y político que tuvo como maestro y de la huella que dejó en algunos de sus estudiantes.

“El otro aporte fundamental fue que me enseñó a disfrutar la actuación y a encontrar en ella un saber de otro orden. Eso lo entiendo más ahora que en ese entonces. Me enseñó a ver la actuación como una indagación de lo humano.” (Meneses, Cuestionario sobre

Estudio XXI, 2019, pág. 4)

Ahora bien, otro aporte es La Cartilla en sí misma. La generosidad con la que se exponen los temas de estudio invita a conocer otra perspectiva de la actuación y aprender a leer el mundo desde el arte, desde el teatro. El tono de confrontación en el que se escribió, hace que haya movimiento y pensamiento en la lectura, bien sea desde una oposición ideológica o desde el descubrimiento de otra postura sobre pedagogía actoral. También La Cartilla puede servir para acompañar procesos de investigación y técnicas actorales. En todo caso, es un material de estudio que merece ser investigado, completado y difundido, ya que propone una mirada dialéctica y científica sobre el quehacer teatral y la pedagogía actoral

en Colombia. Discutir este material y ponerlo en conocimiento de nuevas generaciones es responsabilidad de futuras investigaciones.

No obstante, este trabajo abre otras preguntas con respecto a las técnicas de análisis de texto dramático que existen y que se han desarrollado en Colombia, puesto que si en algo es enfática La Cartilla, es en reconocer que el principal obstáculo de los estudiantes de

actuación está en que no saben leer dramáticamente, ni en contexto, y esto es el primer paso y uno de los más importantes en la formación actoral; visibilizar este problema es otro de los aportes de la metodología consignada en La Cartilla.

Habría también que preguntarse cómo La Cartilla metodológica propuesta por Paco Barrero, puede ser analizada en el marco de la pedagogía actoral de algunas academias hoy, ya que como bien lo confirman personas que pasaron por Estudio XXI, el proceso de

asimilación y apropiación de la metodología es bastante largo y no es posible desarrollar los ejercicios de desagregación del texto de manera superficial o inmediata, ¿aplicar entonces los aportes de esta metodología es posible hoy, teniendo en cuenta que los pensum de actuación actuales son cada vez más cortos y los tiempos de formación no alcanzan en ocasiones ni para completar los procesos propuestos por la mismas escuelas o facultades? ¿Cómo rescatar el proceso de la metodología a la luz de la inmediatez en la que estamos sumidos hoy, teniendo en cuenta las condiciones culturales y sociales de quienes quieren ser actores o actrices en Colombia? Y por último, ¿Cuál es la importancia de desarrollar arte de alto nivel – en este caso teatro – en una sociedad? ¿Por qué legitimar la idea del arte como un derecho cultural de toda la humanidad? Estas preguntas atraviesan La Cartilla

constantemente, pues para Paco, era necesario entender el arte como parte de la identidad de una sociedad, y aprender a diferenciarlo de “productos artísticos” promovidos por los medios de comunicación y la sociedad de consumo.

Sería importante profundizar la metodología desde la experiencia de las personas que trabajaron con Paco y que ejercen la actuación aplicando los principios de la Desagregación- Agregación, pues a pesar de estar incompleta, el material de La Cartilla, tiene planteamientos y discusiones que resultan ser muy pertinentes para analizar hoy en un mundo hiperinformado y globalizado, y en un sistema educativo tan atrasado como el de Colombia, donde los prejuicios sobre el arte y la cultura nacional son una constante, donde la desigualdad social, la

violencia, la invasión mediática y cultural y la apatía por lo colectivo, son la inminente realidad en la que nos vemos inmiscuidos a diario. Revisar

planteamientos radicales como los de Paco, resulta práctico, no solo como aporte al mundo referencial, sino para empezar a analizarnos en contexto, para pensarnos los procesos de aprendizaje y el teatro como un lugar transmisión de conocimiento, sensibilidad y transformación social.

“Sí, a cada rato se mencionaba la desagregación-agregación. No podría dar una definición específica ya que lo que puedo decir deriva de los ensayos y de las charlas con él. No estoy seguro si pudo sistematizar su metodología en escrito. Lo intentó con una cartilla, pero el material que escribió era preliminar, y tendía a tener el mismo devenir de sus clases: abordando un montón de temáticas que él sabía que se interconectaban con la actuación, o mejor con un ser artista, y que él creía que eran conocimientos indispensables para alguien, para comprender el mundo.” (Meneses, Cuestionario sobre Estudio XXI,

2019)

Definir la metodología categóricamente no es posible, pero lo que permite concluir esta investigación es que la metodología Desagregación-Agregación, en una primera instancia, enseña a pensar y a construir posturas críticas y sensibles sobre el teatro y la vida. El

abordaje de temas como las dificultades de la educación, la estratificación social, la influencia de los medios de comunicación sobre el pensamiento individual y colectivo, la sociedad de consumo, el arte y el entretenimiento, el neoliberalismo, el avance de la neurociencia sobre los procesos de aprendizaje, la importancia de las metodologías del teatro moderno en occidente, las guerras, el patriarcado, la tecnología y la mercadotecnia, en La Cartilla de la metodología, son los antecedentes contextuales que ayudan a pensar en abstracto, a llevar una práctica a partir de la discusión y aplicación de esos temas sobre el trabajo de teatro de texto. Sin embargo, tal vez La Cartilla sea un instrumento muy personal de Paco, en ese sentido, éste trabajo es un aporte para ahondar y aclarar el trasfondo teórico y conceptual sobre el cual se basa Paco para hacerla, que si bien plantea conceptos que son para él la base y la guía metodológica de la formación de actores y actrices en Colombia, puede que La Cartilla este escrita respondiendo al contexto puntual de Paco al momento de escribirla., contexto que en mi opinión sigue estado vigente.

Finalmente, este trabajo buscar abrir la puerta a lo que posiblemente sea el legado de Paco Barrero, a sus aportes en la historia del teatro Colombiano, y a su metodología que, a pesar de haber permanecido arraigada tan fuertemente en él y haber generado polémica por parte de algunos estudiantes y colegas, deja elementos para su transmisión y finalización. En ese sentido, este trabajo recoge los aspectos más importantes y la voz de un maestro que, trabajó por la educación artística en este país y por la construcción de una sociedad más justa y más sensible.

Referentes de Entrevistas

(Barrero, 2012) Entrevista Paco Barrero. Bogotá. Septiembre-Octubre de 2012 (López, 2019) Entrevista Marco Antonio López. Bogotá.

Septiembre 2019 (Arévalo, 2019) Entrevista Epifanio Arévalo. Bogotá. Septiembre 2019

(Pautt, 2019) Fernando Pautt. Bogotá. Septiembre 2019

(Amuchastegui, 2019) Entrevista Keppa Amuchastegui. Tabio. Noviembre 2019 (Marín, 2019) Entrevista Ruby Marín. Bogotá. Noviembre 2019 (Torre, 2019) Entrevista Cecilia La Torre. Bogotá. Noviembre 2019

Cuestionarios

(Meneses, Cuestionario sobre Estudio XXI, 2019) (Sarmora, 2019)

Bibliografía

 (s.f.). Obtenido de Revista Credencial:

http://www.revistacredencial.com/credencial/historia/temas/colombia-y-el- mundo-1935-fue-y-la-que-nunca-llego/

 Alarcón, F. J. (mayo de 2013). REVISIÓN HISTÓRICA DEL TEATRO EN BOGOTÁ: 1950 – 1959. Bogotá

.

 Aldana, J. (s.f.). (S. B. Universidad Nacional de Colombia, Ed.) Obtenido de http://www.bdigital.unal.edu.co/15100/1/9629-16793-1- PB.pdf

B., M. R. (20 de marzo de 1991). LA ENAD: VIDA, PASIÓN Y MUERTE. El

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