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3. PRINCIPIOS DE LA ACTIVIDAD EXPORTADORA

3.4. Apoyos a la internacionalización

Si una PYME tiene previsto o ya está inmersa en procesos de internacionalización, deberá tener en cuenta los distintos tipos de apoyos existentes, bien de tipo financiero, bien a fondo perdido, destinados por los organismos públicos a tal efecto. Además, hay que tener en cuenta que en todo proceso de internacionalización es necesario diferenciar dos apartados. Por un lado los apoyos a la internacionalización comercial –exportaciones–, y por otro, los apoyos a la internacionalización productiva –inversiones para producir bienes o servicios en un país extranjero–.

En España

Respecto a las apoyos directos a la exportación conviene tener en cuenta el plan de apoyo del ICEX, el Plan Cameral de exportaciones de las Cámaras de Comercio, y los apoyos directos de los organismos de promoción de las distintas Comunidades Autónomas.

En lo que se refiere a las ayudas financieras, podemos citar el ejemplo del programa de fomento de las exportaciones y ayuda al desarrollo que gestiona el Instituto de Crédito Oficial (ICO) a través de los Fondos de Ayuda al Desarrollo (FAD), que financia exportaciones de bienes y servicios a países en vías de desarrollo que cumplan con la normativa OCDE a través, principalmente, de créditos blandos.

Éstos son solicitados por el exportador a la Dirección General de Política Comercial de la Secretaría de Estado de Comercio y deben adjuntar el contrato comercial firmado que sea objeto de la operación de exportación, aunque hay que señalar que existen ciertas limitaciones a los FAD en función del sector, importe y grado de liberalidad.

Existen también los contratos de ajuste recíproco de intereses (CARI) que consisten básicamente en la concesión de créditos por parte de entidades financieras para la exportación de maquinaria y bienes de equipo, a largo plazo y a tipos de interés fijo. El ICO suscribe este tipo de créditos y realiza, también, los ajustes de intereses y la operativa de gestión, cubriendo CESCE los riesgos de naturaleza política y comercial. Hay tres clases distintas de CARI:

~ crédito comprador extranjero –crédito al comprador y el exportador recibe directamente el pago de su venta–,

~ crédito suministrador nacional –el exportador asume la condición de prestatario– ~ línea de crédito –importe global entre entidades financieras para distintos contratos

comerciales de exportación–.

Para los apoyos a la internacionalización productiva, hay que distinguir dos fases: 1) Fase de preinversión o desarrollo de idea de apertura exterior

En esta fase las empresas tienen la idea de lanzar sus productos o servicios al exterior, pero sin tener claro a qué países y en qué etapas va a desarrollar el proyecto. Para esta fase existen ayudas del Instituto de Comercio Exterior (ICEX) destinadas a la selección de socios locales, negociación con autoridades locales y estudios de viabilidad, legales y de mercado. Estas ayudas se articulan a través del Programa de Apoyo a Proyectos de Inversión (PAPI), que busca contribuir financieramente al desarrollo de proyectos de inversión y de cooperación empresarial de carácter productivo de empresas españolas en el exterior.

Este programa tiene un carácter subsidiario respecto a los instrumentos comunitarios existentes –que no son objeto de este artículo–, y se coordina a través de la División de Inversiones y Cooperación Empresarial. Va dirigido a proyectos nuevos o de ampliación o modernización de empresas ya existentes, principalmente de empresas industriales españolas con proyectos, bien de carácter individual o con participación de socios locales. Esto se articula a través de anticipos sin intereses que pueden suponer hasta el 50% del coste de las actividades mencionadas, con el límite de 10 millones de pesetas. Estas cantidades, en caso de éxito y por tanto realización del proyecto, deberían ser devueltas al ICEX –se suelen pedir avales para garantizar su reintegro–. En el caso de no llevar a cabo el proyecto, por la no viabilidad del mismo o por imposibilidad justificada de su ejecución, no habría que reintegrarlas. En este programa es necesario que la empresa promotora presente un proyecto de inversión o cooperación empresarial suficientemente definido, lo que implica, por ejemplo, que ha de estar decidido el país en donde se va a realizar la inversión.

Además, existen apoyos específicos de las Comunidades Autónomas, Cámaras de Comercio y el propio ICEX referidos a la presencia en ferias internacionales, programas de prospección individual, edición de catálogos, folletos, vídeos etc, para la exportación, formación y ayudas de expertos en comercio exterior.

2) Fase de implantación y desarrollo del proyecto de inversión

En esta segunda fase se debe distinguir entre las ayudas financieras y las ayudas a fondo perdido.

Existen actuaciones específicas por parte de la Compañía Española de Financiación del Desarrollo (COFIDES), para el fomento de inversiones españolas que contribuyan al desarrollo industrial de los países menos desarrollados mediante participaciones en capital minoritarias y temporales, préstamos a medio y largo plazo, y como gestor de programas de la Unión Europea. Además hay actuaciones de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE) con su póliza de inversiones en el exterior.

Respecto a las ayudas financieras destacan las gestionadas por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) que se estructuran en dos líneas.

1) Línea de internacionalización de la Pyme

Esta línea está dirigida a favorecer la internacionalización de las pymes españolas, donde se incluyen aquellas empresas con una facturación inferior a los 6.650 millones de pesetas o un balance inferior a los 4.500 millones de pesetas, aproximadamente, que cuenten con menos de 250 trabajadores y que no estén participadas en más de un 25% por una empresa que no sea pyme.

Esta línea cubre hasta el 70% de los proyectos de inversión en el exterior con la limitación de que, como máximo, el 80% sean activos materiales y el 20% inmateriales, excluyendo los sectores inmobiliario, financiero, seguros y defensa. El riesgo para la concesión o no de estos préstamos es analizado directamente por las entidades bancarias con las que trabajan las empresas –la mayoría tienen acuerdos con el ICO–, que son las que aprueban o no la operación y pueden pedir

determinadas garantías para ello, remitiendo después las solicitudes aprobadas al ICO.

2) Programa de financiación de grandes proyectos en el exterior –línea PROINVEX–. Esta línea está dirigida a estimular grandes inversiones de carácter productivo – superiores a 750 millones de pesetas– de empresas españolas en el exterior, con especial interés a aquellas dirigidas a los sectores de infraestructuras, industria, agricultura, minería, comercio y turismo –con la exclusión de los sectores ya mencionados en el punto anterior–.

Son préstamos fijos o variables, a medio o largo plazo, y sus condiciones dependerán de la participación de la empresa española en el capital del proyecto. Estas solicitudes las realiza el ICO directamente.

En cuanto a las ayudas a fondo perdido, el ya mencionado PAPI del ICEX prevé apoyos para asistencia en la puesta en marcha, así como asistencia técnica y formación durante la fase inicial de la vida del proyecto.

Se subvenciona el 50% de los costes tales como gastos de viaje, dietas de manutención –por días o meses– y salarios de las personas desplazadas al extranjero, según baremos por categorías de técnicos superiores, intermedios o de base, que se establecen previamente, con el límite de 10 millones de pesetas por empresa y proyecto. Para solicitar este apoyo hay que rellenar un cuestionario previo de solicitud y remitirlo al ICEX. En él se incluirá una estimación del presupuesto, de las personas involucradas con su curriculum vitae correspondiente y de los días que estarán previsiblemente desplazados en el exterior. Debe existir después una aprobación por parte del ICEX y, posteriormente, justificarse los gastos, un requisito previo al pago de la ayuda.

Asimismo, conviene también tener en cuenta las ayudas directas que el propio país extranjero pudiera tener previstas según la zona de realización, empleo a crear y volumen de inversión previsto.

En Europa

Bajo el lema "Menos ayudas, pero mejores ayudas", los ministros de Industria de la Unión Europea acordaron en octubre del 2001 iniciar un programa de reducción y reorientación de las ayudas estatales a la empresa, con el ambicioso objetivo de "convertir a Europa en la economía del conocimiento más competitiva del Planeta".

Así, y sobre la base de las propuestas presentadas por la presidencia Belga, los ministros de los Quince coincidieron en destacar cómo el contexto económico actual y los acontecimientos derivados de los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos "no permiten una utilización masiva de ayudas públicas", al tiempo que insistían en que la ampliación de la Unión Europea "no puede poner en peligro las conquistas comunitarias". Un análisis de circunstancias que, en su opinión, obliga a "profundizar en la reducción de las ayudas que conceden los Estados y, en particular, de las ayudas sectoriales".

Una vez definido el esquema general, los ministros de Industria de la Unión aprobaron un conjunto de líneas de actuación tanto en materia de reorientación de las políticas de apoyo estatal a las empresas como de los instrumentos a movilizar, destacando entre las primeras el objetivo primordial de primar las políticas horizontales y, en especial, los apoyos a la investigación y desarrollo, a la innovación, a las pequeñas y medianas empresas y a la cohesión en el seno de la Unión Europea.

Dentro también de las propuestas de reorientación de las ayudas públicas, los responsables de Industria de la UE plantean una redefinición de las pequeñas y medianas empresas que permite tener en cuenta los objetivos de las diferentes categorías de empresas a la hora de la concesión de las ayudas.

Insisten, asimismo, en privilegiar las ayudas que se adopten como respuesta a una desaceleración o caída en los mercados o aquellas destinadas a potenciar la eficacia económica.

Y, finalmente, apuestan por potenciar el desarrollo de los que califican como "instrumentos innovadores: capital riesgo, garantías y fiscalidad" como fórmulas de

apoyos estatales que contribuyan a aumentar la competitividad, a mejorar el desarrollo medioambiental de las empresas, frente a otro tipo de incentivos como las subvenciones.

Evaluación y transparencia

Respecto a los instrumentos a movilizar, el documento aprobado en la citada Conferencia Ministerial de Industria, propone la generalización de las prácticas de evaluación como fórmula para potenciar la eficacia de las políticas de ayudas estatales a la empresa que se pongan en marcha. Estas evaluaciones deberán centrarse tanto en la calidad de las ayudas autorizadas como en sus posibles efectos en términos de impedir una posible vulneración de la competencia.

El fortalecimiento de la transparencia en las políticas y la concesión de las ayudas públicas es también otro de los grandes objetivos a desarrollar, y para ello se propone, a nivel de la Comisión Europea, la necesidad "de clarificar las reglas, disponer de definiciones claras y reducir la duración de los procesos". Asimismo, esta mayor transparencia exige un esfuerzo de los Estados miembros de la Unión para facilitar y disponer de datos estadísticos fiables, completos y detallados, así como de los objetivos de las políticas horizontales y de las ayudas regionales vigentes en cada país.

Defienden también los ministros europeos el desarrollo a nivel comunitario de los intercambios de experiencias sobre políticas y programas de ayudas estatales, además de una profusa difusión de los resultados de las evaluaciones realizadas sobre las diferentes políticas de ayudas y los programas puestos en marcha en todos y cada uno de los Estados miembros de la Unión.

Dentro de estas directrices comunes, los ministros de Industria comunitarios no dejan de reconocer que los esquemas y políticas nacionales de ayudas públicas a las empresas son muy diferentes dentro de la Unión, y reconocen el derecho y la libertad de los Estados miembros para elaborar sus propias estrategias de cara a la consecución de los objetivos que persigan. Sin embargo, recuerdan también que, a pesar de este reconocimiento a la diversidad, es igualmente necesaria "una reflexión concertada y una voluntad común a

nivel comunitario, con el apoyo de la Comisión Europea" que dote de coherencia a las políticas y programas de ayudas estatales a las empresas en el ámbito de la UE.

Medidas e instrumentos de apoyo a la internacionalización

En el capítulo “7 y 8”, se describen los instrumentos, las entidades especializadas, analizando la importancia de las medidas a disposición de las Pymes, factores que inciden en la actividad exportadora de las Pymes y entendidas como factores externos.