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APROVECHE AL MÁXIMO LA REGLA DE ORO

Cuando leemos sobre las vidas de los grandes hombres y mujeres de la historia, nos damos cuenta cuando uno de ellos vivió una vida de oro de veinte cuatro quilates. Uno de mis favoritas es la historia de J.C. Penney, el fundador de la cadena de tiendas por departamentos que llevan su nombre. Penney era nieto de un granjero y creció en Missouri. Su padre comenzó a forjar el carácter de Penney desde que era un niño en enseñándole la industria, la confianza en si mismo y la Regla de Oro. Por ejemplo, comenzando desde los ocho años, Penney tuvo que ganar el dinero suficiente para comprar su propia ropa.

A fin de ganar dinero, Penney trabajo y reunió los dos dólares y medio para comprarse un cerdito. Luego cantaba coros a sus vecinos con el propósito de juntas las sobras para alimentar al animal. Cuando lo vendió durante la temporada de matanza, hiso una buena ganancia. Viendo los beneficios de dicha venta, para la siguiente temporada se compro una docena de cerditos y juntaba el maíz que quedaba en la granja después que los desgranadores terminaran su trabajo. Los cerdos crecían muy bien y Penney esperaba ganar mucho con ellas, pero un día su padre lo obligo a venderlo porque los vecinos se quejaban del amo olor.

Penney comento: “No era la mejor época para venderlos, pero mi padre vivía bajo la Regla de Oro en la relación con sus vecino y era muy importante para el demostrarme que yo también debía darle la importancia que merecía”.

Cuando Penney llego a la adultez, descubrió que tenia una habilidad especial para el comercio y trabajo de continuo en eso.

Mientas tanto, su padre lo alentaba y se aseguraba que siempre actuara con escrupulosa honestidad. También lo ayudo a conseguir su primer trabajo en una tienda de genero en Hamilton, Missouri. Allí J.C. Penney aprendió su oficio. Luego de un tiempo paso a otras tiendas, siempre trabajando duro y siempre tratando a los demás como a el le gustaría que lo trataran. Incluso renuncio a una de las tiendas, luego de descubrir que las medias tenían distintos precios a fin de aprovecharse de clientes desprevenidos. Al fin, llego a un acuerdo con una tienda que le invito a convertirse en socio. Era tan bueno en lo suyo, que hasta le ofrecieron ser socio en uno de los locales que planeaban abrir en el futuro. y cuando los dueños originales quisieron retirares del negocio en 1907, Penney les compro su parte.

Penney tenía una visión para una cadena de locales a lo largo de todo el oeste de Estados Unidos. Su método era encontrar hombres honestos, diligentes y enseñarles su forma de hacer negocio. Y si tenían éxitos en dirigir bien su tienda, y a su vez lograban preparar a otros les ofrecería una sociedad en una nueva tienda, tal y como se lo ofrecieron a el. “Creo que si elegimos a los hombres adecuados y los preparamos bien, captaran el espíritu de la idea de la asociación”, le dijo al primer gerente le invito a ser copropietario de una tienda5.

¿Y como se llamaron esas tiendas originales? Las nombro por su filosofía de negocio. Se llamaron las tiendas Las Reglas de Oro. “Por lo tanto”, explico Penney, “al establecer un negocio bajo el nombre y significado de la regla de Oro, me estaba obligando en publico, en mis relaciones comerciales, al principio que a sido real y una parte intima de mi formación familiar. Para mi, el cartel en la tienda era mucho mas que un nombre comercial”.

Aunque mas tarde Penney cambio los nombre de las tiendas a medida que su organización las incorporaba durante la expansión nunca dejo de vivir, ni trabajar, según la Regla de Oro, poniendo la sociedad por delante de las ganancias. Enuncio su filosofía en forma clara y con sisa. “El dinero es en si el sub producto de desarrollar hombres como socios”. Penney continúo trabajando y estableciendo sociedades durante muchos años. Al fina, le dejo un negocio a uno de sus socios. Un hombre que había trabajado con el en una de las primeras tiendas. Penney vivió una vida de oro de veinticuatro quilates tratando a los demás con respeto, valorándolos en los negocios y brindándoles la mejor mercancía que podía procurar.

Vivió hasta los noventaicinco años.

Existe un viejo refrán que dice que cuando uno aprieta, saldrá cualquier cosa que este dentro. Creo que esto es cierto. Sin embrago, también se que una persona no puede desarrollar una vida de oro de veinticuatro quilates de la noche a la mañana.

Penney fue muy afortunado. Sus padres lo prepararon en la Regla de Oro desde su infancia y el la adopto durante toda su vida. Si usted tuvo esa clase crianza, agradézcales a sus padres.

Si no la tuvo, nunca es tarde para cambiar. Thomas Addington y Stephen Graves, editores de la revista Life@work, observan:

“No podemos desarrollar el carácter mediante un rápido seminario de fin de semana cuando de repente nos damos cuenta que necesitamos uno. Es imposible. No podemos convertirnos en astronautas, ni en pescador de talla mundial, ni en un experto albañil con un rápido aprendizaje de fin se semana”. Comience hoy a adoptar la Regla de Oro como su principio de integridad y luego tome las decisiones según lo que esta le indique. Y usted también podrá vivir una vida de oro de veinticuatro quilates.

PREGUNTA DE DISCUSIÓN

1.- ¿Cómo podría un carácter débil limitar a los atletas universitarios y profesionales en su vida y carreras? ¿Cómo podría un carácter débil ir en contra de alguien en su esfera de carrera? Explique.

2.- ¿A conocido alguna vez a alguna persona que declara una posición ética y vive otra distinta? ¿Cuan creíble es esa persona? ¿Cómo impacta eso en su vida y trabajo?

3.- ¿Qué le resulta mas difícil: tomar a solas una decisión ética cuando nadie lo descubrirá o tomar una decisión ética cuando otros lo presionan para que se adapte a un modelo inferior al suyo? Explique.

4.- ¿Qué ha implantado en su profesión o carrera en cuanto a la rendición de cuentas? ¿Cree que es eficaz? Explique.

5.- ¿Ha existido alguien en su vida al que le haya rendido cuentas? ¿Cómo era su relación con esa persona? ¿La caracterizaría como de éxito? ¿Por que?

6.- ¿Quién es el candidato actual en su vida para ocupar el puesto de ayudarlos a rendir cuentas?

Cinco factores que pueden “manchar” la Regla de Oro

EN EL CAPITULO 4 LES HABLE D E MARK RICHT Y COMO SU enfoque el forjar el carácter dio sus frutos en el éxito del equipo de los Bulldogs de Georgia y en una alta clasificación nacional. Sin embargo, a veces las decisiones éticas no tienen ese tipo de final feliz. Este es el caso de Mike Slaughter, entrenador de fútbol americano del instituto Marquette Catholic en Alton, Illinois.

Durante la temporada de 2002, Slaugther tuvo lo que llamo un equipo “que se tiene solo una vez en la vida”. Su record era 10-0 y se dirigirá a obtener el primer campeonato estatal para la escuela. Slaugher vivía el sueño de cualquier entrenador. Entonces una noche, a dieciséis de sus jugadores, todos competidores, los arrestaron por beber en una fiesta siendo menores de edad. Y dentro de ese grupo se encontraba el propio hijo de Slaugher. El entrenador siempre les había dicho a sus jugadores que si alguna vez los encontraba en problemas con alcohol, tabaco o drogas, los suspendería del equipo. Así que tuvo que tomas una decisión.

Suspendió a los jugadores “Todo se reduce a la responsabilidad”, explico Slaughter. “Rompieron las reglas”. Y le dijo a su hijo, a quien saco de la jefatura: “Hijo, todo lo que te puedo decir es que cometieron un error. Siempre te amare, pero debes aprender esta experiencia”.

Los jugadores suspendidos aprendieron, y cuando llego el gran juego, se vistieron y se sentaron en el banco para alentar a su equipo. ¿Y entonces los jugadores de la segunda y tercera línea entraron al campo y ganaron el gran juego por su ético entrenador y lograron el campeonato estatal? No. Marquette perdió 63-0. Sin embargo, Slaughter no se arrepintió de su decisión. Años atrás, recibió llamadas telefónicas que le contaban de la muerte de alguien conocido mientras conducía borracho. Supo que hizo una buena decisión y dice: “Es raro que nos den tanta publicidad por hacer lo que consideramos lo que es bueno”.

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