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La argumentación deductiva: el entimema

In document Comprensión y producción de Textos (página 88-91)

El entimema procura persuadir mediante un razonamiento deductivo que parte de premisas verosímiles o probables para alcanzar conclusiones probables. También se suele definir al entimema como "silogismo incompleto" (silogismo al que le falta uno de sus términos). Así, por ejemplo, el siguiente encadenamiento de enunciados: "El cólera

se propaga con facilidad en ambientes donde no se cuida la higiene. En Salta y Jujuy se registra diariamente un gran número de casos de cólera." llevará al auditorio a

extraer la conclusión "La gente contrae el cólera en Salta y Jujuy porque no presta

atención a la higiene." que está implícita en este razonamiento. Los entimemas pueden

servir, también, a la refutación de una tesis adversa. Así, podemos imaginar que alguien responderá al razonamiento anterior diciendo: "El cólera se propaga con

facilidad en ambientes de extrema pobreza." que evocará la afirmación "En Salta y Jujuy hay mucha pobreza".

Las premisas de los entimemas se buscan en ideas generales adecuadas para formar la base del razonamiento. Estas ideas, en cierto modo, están depositadas en la memoria colectiva a la manera de “lugares comunes” a los que recurrimos para justificar nuestras elecciones. Entre los lugares a los que se recurre con más frecuencia para fundar los razonamientos se encuentran el de la cantidad, la cualidad, el existente y el orden.

El lugar de la cantidad afirma que “una cosa vale más que otra por razones

cuantitativas”. Esta es la premisa presupuesta en distintas argumentaciones en los

campos más diversos. Por ejemplo, la idea de que debe seguirse la opinión de la mayoría vale tanto en la toma de decisiones en el marco de la democracia como en la apelación al “sentido común”, o en la razón para establecer lo que se considera “normal”. Con frecuencia, constituyen las premisas de buena parte de los argumentos empleados en la publicidad, como sucede en este clásico slogan: “Nueve de cada diez estrellas de cine usan jabón Lux”.

El lugar de la cualidad se opone típicamente al anterior. Es el que se encuentra en la base de las ideas de quien combate la opinión de la mayoría, de quien afirma que la cantidad va en desmedro de la cualidad, de quien exalta lo único como incomparable. Este lugar también es recurrente en la argumentación publicitaria, en razonamientos que activan el valor de lo exclusivo: “Decídase ya a formar parte del

selecto grupo ...”

El lugar del existente propone la preeminencia de lo real por sobre lo posible, de lo actual sobre lo virtual. Su aplicación se verifica tanto en el proverbio “mejor pájaro en mano que cien volando” como en la razonable preferencia por un resultado observable antes que por un proyecto no realizado. En este sentido, un ejemplo característico de la aplicación del lugar del existente es el lema: “Mejor que

decir es hacer, mejor que prometer es realizar”.

El lugar del orden concierne la superioridad del primero respecto del siguiente, de los principios respecto de las aplicaciones concretas, de las leyes respecto de los hechos, de las causas sobre los efectos. Un ejemplo típico es el que encarna la idea de la prioridad: llegar antes que otros a comprender algo, a hacer un descubrimiento, a traspasar un límite. Un claro caso de aplicación de este lugar lo encontramos en afirmaciones como éstas: “Antes que preguntarse cómo estamos es

preferible preguntar por qué estamos como estamos.” “Nuestro movimiento fue el primero en plantear en el Congreso la necesidad de incorporar las leyes sociales a la Constitución.”

Finalmente, es importante notar que los entimemas pueden fundarse sobre distintos tipos de relaciones tales como: la causalidad (“Hay que limitar el tiempo que

los chicos pasan frente al televisor si queremos que se eduquen en un clima menos violento”) y la identidad (“Si por democracia se entiende un sistema en el que todos tengan igualdad de oportunidades, esta no es una democracia”).

Otra técnica argumentativa frecuente es la que recurre al prestigio de una autoridad para hacer valer las propias opiniones, como sucede en este enunciado: “Debemos respetar a nuestro planeta si queremos que nuestros hijos tengan un

futuro, porque como dijo Francis Bacon: “A la Naturaleza se la domina obedeciéndola” .

1. Completar el siguiente esquema con la clasificación de los argumentos. Incluir en el cuadro las definiciones correspondientes a cada tipo

Argumentos

2. Leer atentamente los fragmentos que se reproducen a continuación e indicar, en cada caso, cuál es el problema argumentativo, cuál es la conclusión que se busca establecer y qué clase de argumento (inductivo o deductivo) se emplea para fundarla.

a. "Es cierto que la revolución femenina ha moldeado una nueva sociedad

en la que el divorcio, los hijos que rebotan de un lado a otro entre sus padres separados, las mujeres solas por un lado, los hombres solos por el otro, las miserias morales, los proyectos inconclusos, las relaciones superficiales, el miedo al compromiso, se han convertido en moneda corriente. Y, sin embargo, ¡que maravillosa es la vida cuando se la encara de a dos!"

b. «La restricción del acceso a la universidad evitará la emigración de profesionales». Esta tesis peca de miopía: del hecho de que egresen pocos médicos no se deduce que los pocos que egresen no elegirán la emigración. Mientras las condiciones de trabajo sean más favorables en los países centrales posiblemente seguirán partiendo. Es decir, formaríamos pocos para quedarnos sin ninguno.

Torrado, Susana; "Mitos y verdades sobre la universidad argentina",

c. La clonación es antinatural, por lo tanto es indebida. Jugar en contra de la naturaleza es letal. La naturaleza es quien nos creó, por lo tanto es quien nos puede destruir, y nada podemos hacer para evitarlo. ¿Acaso hay algo, algún invento de científicos que pueden evitar un tornado, un huracán o un terremoto?

d. Es necesario luchar contra la contaminación sonora. Si no lo hacemos, ciertas zonas de la ciudad van a volverse inhabitables.

e. Jugar al fútbol es un ejercicio grotesco y plebeyo (se suele elogiar a los que lo practican con un repugnante: "ha sudado bien la camiseta"), pero al menos resulta en bastantes casos disparatadamente rentable. Y, como decía el doctor Johnson, "pocas actividades hay más plácidas y recomendables para un hombre que dedicarse a ganar dinero".

Savater, Fernando; “Cada cuatro años llega mi calvario: el Mundial de fútbol”

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