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Argumentos económicos: el inválido como individuo rentable

Áreas de conocimiento científico de la Rehabilitación.

3.4. Argumentos económicos: el inválido como individuo rentable

El

inválido planteaba problemas económicos en un doble ámbito. En el medio

familiar era una carga económica, porque si era el cabeza de familia dejaba de producir y por otro lado ocasionaba múltiples gastos: médicos, hospitalización,

tratamientos médicos y quirúrgicos, aparatos de prótesis, medicinas, otros

tratamientos como ayudas, etc. Se hablaba de pérdida económica de tipo pasivo o consumo directo al representado por los gastos de medicamentos, hospitalizaciones, pensiones e indemnizaciones y por el consumo de un mínimo vital para su manutención (30). El consumo directo o pérdida económica de tipo activo, era la debida a la falta de trabajo productivo del enfermo y de las personan que tenían que cuidarles.

Pero el problema del incapacitado rebasaba el ámbito personal y familiar para proyectarse en la Nación, no sólo en el ámbito social sino también en el economíco. Estas personas no sólo veían disminuidos o suprimidos sus recursos para ganarse la vida, sino que también suponían una carga económica para los organismos estatales que les ofrecían la ayuda, pensiones de invalidez, indemnizaciones, etc. (2). Sabanés y Molinas Mató sobre 1.080 historias clínicas de expedientes por invalidez en trabajadores de la industria textil, encontraron que el 34% eran inválidos de causa motora. (38). EL caso de los inválidos motores afectaba directamente a la Rehabilitación, ya que ésta podía ayudar a estas personas para intentar una capacidad funcional mayor y una posterior incorporación al mundo laboral.

Algunos autores, como Martín Lagos, hablaban incluso de la creación de una nueva clase social, “la de rentistas por accidente relegados a la holgazanería y siempre insatisfechos, ya que la renta es inferior al salario base y no piensan en otra cosa que en sobrevalorar lo que perdieron, en plantear problemas” (24).

También en las empresas o donde estuviera el puesto de trabajo del inválido, se planteaba un problema económico, porque se afectaba la productividad de la empresa a causa del abandono del empleo del discapacitado. Además, muchos de los puestos de trabajo vacíos estaban ocupados por especialistas, por lo que a veces

38 Sabanés J. Sobre orientación profesional en enfermos con secuelas motoras. Acta Fisioterápica

resultaba dificil reemplazar al trabajador. Era necesario adaptar a estos individuos capacitándolos para producir un trabajo activo igual o de otra clase y colocarlos, integrándolos a la sociedad.

Bosch Marín señalaba que era un deber de la rehabilitación liberar a la familia, a la comunidad y a la nación de esta carga económica (11). Apuntaba también que no debíamos olvidar el aspecto cuantitativo del problema, ya que más del 10% de la población requería la rehabilitación de sus• problemas fisicos, sensoriales, mentales, etc.

El problema económico que originaba el inválido era un tema candente en el ámbito internacional. En este sentido, la Organización de las Naciones Unidas, en un informe especial de 1947 manifestaba que:

“La importancia numérica de los inválidos ha hecho que la rehabilitación sea considerada

por primera vez como una ventaja para la economía del país; si se consigue rehabilitar a un inválido hasta el punto de que pueda ganar decorosamente la vida, el inválido no sólo deja de ser una carga económica para la comunidad, sino que contribuye a aumentar la riqueza y los recursos de ésta” (30).

Como señalaba Parreño, la actuación de la rehabilitación en el ámbito económico de la Nación era triple (30). Por un lado, aumentaba el censo de la población activa, al reincorporar al trabajo a sus pacientes mejorados; en segundo lugar aumentaba la capacidad económica de un sector, al convertir a los inválidos que eran asalariados pasivos en activos y productores. Y por último, aumentaba el núhiero de sujetos contribuyentes, aliviando las cargas fiscales del resto de los ciudadanos.

Las Naciones Unidas en su programa de rehabilitación de inválidos señalaban que los inválidos tenían la responsabilidad hacia la comunidad de contribuir con sus servicios al bienestar económico de la nación. La dependencia de los discapacitados fisicos o mentales o sensoriales, consumía recursos sin aumentar la productividad o la calidad de vida del paciente.

La Oficina vocacional de Washington enunciaba que por cada dólar que se había dado para emplear en trabajos remunerativos a los llamados lisiados, se habían recibido diez dólares en pago de réditos (39).

Otras fuentes señalaban que en EEUU el coste de recuperación de discapacitados en un año fue de 32 millones de dólares; un año después de conseguida esta recuperación, los jornales obtenidos por estos pacientes recuperados fueron de 16 millones, es decir que a los 3 años se había reembolsado al Tesoro más dinero por los impuestos que los gastados en su readaptación (24).

En Australia, una inversión anual de 450.000 libras en servicios de Rehabilitación, supuso una incorporación laboral de 2.700 personas pensionadas por invalidez (30). Esto supuso una economía directa de 500.000 libras en el capítulo de pensiones por invalidez, aparte de la contribución del trabajo de estas personas a la renta nacional.

Con estos datos vemos que económicamente era muy rentable para el Estado recuperar a los discapacitados y reincorporarlos a un trabajo. Pasa así de ser un “consumidor improductivo y costoso, a un sujeto productivo, es más rentable rehabilitarle que pagarle una indemnización” (40).

Pero para los empresarios, ¿era igualmente rentable?, ¿el rendimiento de estas personas era comparable al de los sanos?, o bien ¿su capacidad de trabajo estaba disminuida respecto a los llamados sanos?. En una encuesta realizada en

EEUU en 1946, comparando el rendimiento de 4000 obreros “minusvalentes“ con el

de 6000 “normales”, se encontró que era igual en los dos grupos en el 36% de los casos, inferior en el 29% y superior en el 34% (40). Es decir, en el 70% de los casos la productividad de estas personas era igual o mayor que la de los sanos, y sólo en menos de un tercio de los casos era inferior. Sin embargo en el primer informe del Comité de Expertos de la OMS sobre Rehabilitación, se exponía que los empresarios eran más propensos a participar en los sistemas de pensiones e invalidez y a subvencionar instituciones especializadas para inválidos que a contratarles en sus

~ Cibeira JR. La rehabilitación como filosofia, como proceso y especialidad médica. Revista Iberoamericana de Rehabilitación Médica 1966; 11(1): 29-38.

40 Blanco Arguelles M. La Rehabilitación. Fundamentos y técnica. Su necesidad social. Rey. Esp.

propias empresas (36). Pero la OMS insistía en la necesidad de incorporar al inválido a su trabajo, para ello alegaba que los jefes de empresa habían de reconocer que era más humano procurar trabajo a los impedidos que financiar organizaciones de caridad. Y por otra parte, el Estado debía de proveer de centros de trabajo subvencionados para los impedidos que estuvieran en condiciones de trabajar en el mercado libre.

Podemos concluir diciendo que los resultados obtenidos tras un programa de Rehabilitación médica aportaban numerosas ventajas económicas con relación a la medicina clásica. En primer lugar disminuía el tiempo de hospitalización en los enfermos. quirúrgicos, también impedía o disminuía la aparición de secuelas invalidantes si su aplicación era precoz. De otro lado, anulaba o disminuía el grado de invalidez en enfermos con déficit fisico, “cualesquiera que sea su etiopatogenia”, además incorporaba más rápidamente al paciente a sus ocupaciones laborales y

finalmente disminuía el porcentaje de primas por invalidez (30).

3.5. Procesos morbosos: la aparición de las epidemias de