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así no lloro la ilusión perdida, así no sufro el mal del pensamiento

In document La Grieta Narraciones de una tertulia (página 141-147)

(Julio Flórez)

En alguna de tantas ocasiones nos encontramos todos los miembros de La Grieta para entregarnos a los vicios del alcohol. En esa oportunidad beberíamos tres botellas de tequila y apenas unas cuantas cervezas. Yo sería uno de los primeros en caer víctima de los elevados efectos del preciado líquido en mi sangre (desde entonces he pensado que todas las borracheras con tequila son bastante oníricas). A la mañana siguiente (aunque es más específico decir a las horas siguientes) y como es recurrente entre nosotros, nos dispusimos en el mismo círculo cerrado solo para discutir los pormenores y mayores de la experiencia previa y terminar los escasos restos de licor que quedaron. Tuve que armar mi memoria a partir de los fragmentos de

18 Por favor escúchenos y disculpe los gritos. Ésta canción se

llama The Crawling Chaos, somos nosotros, los Suicidal Final Arts.

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mis colegas, de aquello que claramente no recordaba o que ellos recordaban con mayor claridad, hacer algo así como una memoria comunitaria. En este punto encuentro unas cuantas rarezas con las postulaciones de Huizinga. Si la intención en cuanto al juego es abstraernos de nuestras vidas rutinarias ¿no es acaso esto de beber y emborracharse un sentido más puro de este postulado? En otras palabras, la libación es a mi parecer la práctica nuestra que nos permite de manera más honesta abstraernos de la vida como la conocemos. A veces bebemos mientras jugamos; algunos también bebemos solos y resguardados en nuestras casas, sin jugar, sin hablar, solos con el silencio. Debo decir que de Li Po y Bukowski he aprendido con los años que el alcohol y los cigarrillos no solo son una enorme compañía en los momentos de soledad, también son una gran necesidad para los ataques de ansiedad y para mantener tu boca ocupada en algo que no son besos y charlas.

El alcohol y la libación19 aumentan los niveles de excitación, avivan el uso de la

19Se debe tener en cuenta que la libación debe ser entendida

no solo como la ingesta de licor, sino en general como la ingesta de sustancias que desinhiben de diferentes maneras.

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palabra, la euforia, la sensación de poder y posteriormente, con el paso de los tragos, la pérdida gradual de los sentidos y la conciencia. Aunque algunos de los miembros de La Grieta podríamos sentarnos a beber solos sin ningún remordimiento mientras realizamos alguna otra actividad, somos conscientes de disfrutar más este acto de libación en compañía de nuestros pares. No solo es el haber pasado por una serie de juegos en los que el alcohol es el elemento esencial, también es porque, después de un tiempo, se ha convertido en un acompañante ideal para muchas de nuestras acciones, incluso nuestra relación con él se ha fortalecido, como forma de resistencia, es decir, nos resistimos a embriagarnos rápido por el deseo de seguir disfrutándolo, de todas maneras terminamos borrachos.

En ley seca por ejemplo, es lo primero que se compra y las charlas son más amenas bajo su constante efecto. En los viajes anuales, nunca faltan ni el precioso líquido en cualquiera de sus presentaciones, vodka, whisky, cerveza, etc., ni toda nuestra intención de emborracharnos como unas completas perras, como verdaderos amigos. Incluso en la práctica de los juegos, podría ser visto como una clase de combustible que permite la prolongación del

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acto que acompaña y que va modificando parcialmente con su ingesta (igual que los antiguos griegos, solo que nosotros sí nos volvemos mierda). Además, es también un condicionante para la posterior evocación de la memoria, para poder recordar lo que ocurrió y cómo ocurrió.

En otros tiempos, lanzábamos temblorosamente la mano a nuestros bolsillos, solo para intentar encontrar en ellos algunos billetes de baja denominación, los cuales empleábamos para comprar siempre lo mismo: alcohol barato y cigarrillos baratos. Hoy en día nuestra capacidad adquisitiva ya cambió y con ella cosas como éstas. Ahora lanzamos de igual manera nuestras manos a los bolsillos pero encontramos otros billetes con denominaciones más altas; tan solo somos un montón de levantados con apenas un poco más de plata, que pasaron de las tequicosas20 a las marcas de licores no tan caras pero de mejor elaboración.

No es mi intención ser explícito con las marcas de las bebidas que consumimos, o hacer propaganda a las industrias capitalistas que han estado presentes en otras prácticas que

20 Un término que hace referencia a las bebidas baratas y de

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hacemos, como los videojuegos, pero para intentar ser más claro, debo decirle que tome una botella de Jack Daniels, una de Jägermeister21 y un energizante con altos niveles de cafeína y taurina (Demon y Monster de ser posible), luego tome un vaso y mézclelos de ésta manera: dos medidas de Jägermeister por una de whiskey y energizante al gusto. Un coctel bastante peligroso teniendo en cuenta que no se deberían mezclar depresores con activadores del sistema nervioso, pero le aseguro que luego de algunos de estos tragos, quedará hecho mierda y en definitiva será un inolvidable y delicioso ejercicio de “resistencia” para su hígado. En La Grieta lo llamamos “el trago magnético” ya que va a borrar toda su memoria. Yo he llegado a soportar entre cinco y siete de estos cocteles, Riquiu no pasa de dos, afortunado él, y me atrevo a decir de mis otros colegas no pasan de cinco, afortunados ellos. Más trago para mí, afortunado yo.

En definitiva, considero que el dinero, hasta ahora muy necesario para comprar nuestras dosis de alcohol, ha tenido una importancia progresiva en nuestras vidas. A los

21 El primero, whiskey de 40 grados de alcohol, hecho a base

de maíz. El otro, un trago alemán a base de hierbas de 35 grados de alcohol.

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diecisiete o dieciocho años, nuestros ingresos eran bajos y tan solo constaban de lo que nos proveían nuestros padres, la mayoría de las veces eran nulos. La solución estaba entonces en encuentros de poca inversión monetaria que nos entretuvieran largo tiempo, en momentos o experiencias para las que no fuera indispensable gastar nuestros dos pesos en comida, transporte u otra cosa, solamente cigarrillos para las charlas y para la ansiedad, juegos de rol, parkour y visitas a la biblioteca. Aprendimos a hacer lo nuestro “con las uñas”. Éste es un principio para un futuro cambio: por ahora, La Grieta no fabrica aún sus propios tragos, pero pronto lo hará.

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