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Lo mismo que la asimetría izquierda-derecha se presenta aquí y allá en el mundo radialmente simétrico de las plantas, también se da en el mundo bilateralmente simétrico de los animales. Sólo tenemos espacio para tratar algunos de los ejemplos más interesantes.

Como en el mundo vegetal, la asimetría se introduce automáticamente en cuanto una simple hélice forma parte de la estructura de un animal. Desde luego, cuando una hélice en un lado del cuerpo de un animal es compensada con una hélice de "mano" contraria en el otro lado, se conserva la simetría bilateral. Esto se aplica a los pares de colmillos que tienen torsiones helicoidales (p. el., los colmillos de los extintos mamuts), y a la larga y magnifica cornamenta de cameros, cabras, antílopes y otros animales. Muchos grandes huesos en el pecho, las patas y otras partes del cuerpo de los animales (incluido el hombre) tienen torsiones helicoidales, pero los del lado izquierdo tienen su contrapartida especular en el derecho. Las antenas de los insectos se enrollan a veces formando pares de hélices enantiomorfas. Las alas de los pájaros, murciélagos e insectos tienen también ligeras torsiones helicoidales de “mano” contraria en lados opuestos del cuerpo.

Cuando existe una sola hélice en la estructura de un animal, entonces evidentemente hay asimetría. Muchos tipos de bacterias y los espermatozoos de todos los animales superiores tienen esas estructuras helicoidales, pero los ejemplos más notables son las conchas de los caracoles y otros moluscos. No todas las conchas espirales son asimétricas. La concha del nautilo, por ejemplo, se enrosca sobre un plano y, por tanto, puede ser dividida en dos partes iguales, como una nebulosa espiral, por un plano de simetría. Pero hay miles de bellas conchas de moluscos, como las que se ven en la figura 19, que son hélices cónicas, dextrógiras o levógiras.

Fig. 19. Conchas de moluscos dextrógiras, arrolladas hacia la derecha.

Como en el caso de las plantas trepadoras, la mayoría de las conchas de este tipo se enroscan hacia la derecha, aunque también son corrientes las que lo hacen hacia la izquierda. Algunas especies van siempre hacia la derecha, y otras siempre hacia la izquierda. Unas van hacia la derecha en una localidad y hacia la izquierda en otra. Todas las especies tienen ocasionales variedades que van en dirección equivocada: son raras y muy apreciadas por los coleccionistas de conchas. Miles de diferentes especies de

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conchas fósiles, con hélices a la derecha o a la izquierda, han sido clasificadas por los paleontólogos.

En algunas zonas de Nebraska y Wyoming se encuentra en gran abundancia un extraño tipo de fósil helicoidal, conocido como el "sacacorchos del demonio". Estas grandes espirales de cuarzo, de seis o más pies de altura, van unas veces hacia la derecha y otras hacia la izquierda. Durante decenios, los geólogos discutieron entre si sobre lo que eran: la principal discrepancia era entre los que pensaban que se trataba de fósiles de plantas trepadoras extinguidas hace mucho tiempo, y los que creen que eran formas de antiguas madrigueras helicoidales hechas por los antecesores de los modernos castores. La teoría de los castores triunfó definitivamente cuando en ellas se encontraron restos de pequeños castores. Fósiles espirales semejantes, de origen similar, se encuentran en distintas partes de Europa.

Un ejemplo notable de vuelo helicoidal la dan los cientos de miles de murciélagos que duermen en las cavernas calizas de Carlsbad, Nuevo Méjico. Joseph Wood Krutch, en su libro The desert Year (Sloan, 1952), nos da una vívida descripción de cómo estos murciélagos, cuando salen como un enjambre de la cueva, giran invariablemente en una espiral de dirección contraria a las agujas del reloj. Krutch se pregunta cómo se las arreglan los murciélagos para ponerse de acuerdo sobre el tipo de hélice que van a trazar. Su convención es desde luego "un uso social" -escribe-. Sin él, a un murciélago le parecería casi tan peligroso dejar la cueva como conducir para ir al trabajo.

¿Es posible que el efecto Coriolis tenga alguna relación con esto? ¿Qué en el hemisferio Norte los murciélagos tiendan a salir de las cuevas formando hélices hacia la izquierda, y en el hemisferio Sur hacia la derecha? Krutch trató de comprobarlo con una serie de autoridades en materia de murciélagos, pero no pudo encontrar información suficiente sobre la cuestión. Un efecto Coriolis parece muy improbable; sin embargo, la dirección de las trayectorias helicoidales trazadas por los murciélagos al salir de las cuevas sigue siendo una materia interesante aún no explorada por los naturalistas. “Acaso algún día alguien coloque en sentido vertical un túnel de pruebas aerodinámicas abandonado ” -dice Krutch- y ponga unos cientos de murciélagos en el fondo... Los murciélagos se han ido a mi campanario... Ya estoy viendo mi petición a una de las fundaciones. Proyecto propuesto: "Un estudio del efecto Coriolis en relación con el vuelo de los murciélagos". Volviendo a las asimetrías animales distintas de la helicoidal, una de las más absurdas es la enorme pinza a la izquierda o a la derecha del cangrejo "violinista" (fig. 20). El cangrejo hace con esta pinza una especie de movimiento de violinista, y de ahí su nombre. Entre los pájaros, un divertido ejemplo de asimetría lo ofrece el piquituerto, un pequeño pájaro rojo de la familia de los pinzones. La parte superior del pico cruza sobre la inferior como las hojas de un par de tijeras y, como las tijeras, pueden cruzarse de cualquiera de las dos maneras de imagen especular. En la especie dominante en Estados Unidos, la parte superior del pico cruza a la izquierda del pájaro; las especies dominantes en Europa tienen un pico que cruza en la otra dirección. El pico lo emplean como un instrumento para abrir las piñas de los árboles, de la misma forma que un abrelatas corriente. Una vez abierta la piña, el pájaro introduce la lengua y extrae la semilla. Una antigua y pintoresca leyenda cuenta que el pájaro se compadeció de Cristo crucificado y con el pico intentó arrancar los clavos de la cruz. Este inútil esfuerzo de piedad torció el pico del pájaro y manchó de sangre su plumaje.

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F19. 20. Cangrejo violinista con pinza a la izquierda.

El único pájaro que tiene todo el pico torcido hacia un lado es el chorlito de pico curvado de Nueva Zelanda. Utiliza el pico para remover las piedras cuando busca alimento, y como el pico está curvado hacia la derecha, el pájaro busca comida principalmente por ese lado.

Los pájaros hembras de todos los géneros, con pocas excepciones, muestran una curiosa asimetría derecha-izquierda respecto a sus ovarios y oviductos En las hembras jóvenes, los dos ovarios, derecho e izquierdo, y sus oviductos son del mismo tamaño: cuando el pájaro llega a la edad madura, los órganos de la derecha degeneran y se hacen inútiles. Sólo es funcional el oviducto izquierdo, que se ensancha mucho durante la época de la puesta de los huevos.

En el mundo de los peces, el ejemplo más notable de asimetría lo ofrece la extensa familia de los pleuronéctidos o peces planos, que comprende, entre otras especies, el lenguado y la platija. Las crías de estos peces tienen simetría bilateral, con un ojo en cada lado, y chapotean cerca de la superficie del mar. Pero cuando se van haciendo adultos, uno de los ojos emigra lentamente alrededor de la cabeza, hasta que ambos ojos están en el mismo lado, como en una cara pintada por Picasso. El pobre pez desciende entonces al fondo del mar, donde yace en el barro o en la arena, sobre su lado ciego, con sus dos ojos proyectados hacia arriba. Los ojos giran independientemente; el pez puede mirar hacia delante con uno y hacia atrás con el otro. El lado ciego inferior del pez es blancuzco, pero el lado superior es de color más fuerte y está moteado, para imitar el fondo del mar. Algunas especies tienen precisamente la facultad de alterar su color para confundirse con el medio en que viven, y de este modo sustraerse mejor a sus enemigos. Hay cientos de especies diferentes de peces planos, la mayoría con los ojos siempre al lado derecho, aunque otros los tienen siempre al lado izquierdo. El halibut o hipogloso, por ejemplo, es un pleuronéctido dextro, con los ojos en el lado derecho; el rodaballo es siniestro, o sea con los ojos al lado izquierdo. Todos los lenguados dextros se encuentran sólo en aguas europeas; todos los siniestros, sólo en aguas tropicales o semitropicales. En todas las especies, nunca falta un "guasón' ocasional cuyos caracteres difieren de los de sus parientes. Hay una interesante discusión acerca del lenguado en el capítulo 7 de El origen

de las especies, de Charles Darwin. (Darwin replicaba acertadamente a un crítico de la

evolución que sostenía que no se puede concebir cómo la peculiar migración de los ojos de los lenguados puede ser resultado de la selección natural.)

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La anableps, el pequeño pez de cuatro ojos mencionado al final del capítulo precedente, tiene una vida sexual asimétrica, que es absolutamente única entre los vertebrados. Sus crías nacen vivas, lo que significa que el macho tiene que fertilizar los huevos de la hem- bra dentro del cuerpo de ésta. Pero la hembra tiene sólo una abertura al lado derecho o al izquierdo. En otras palabras: todo pez individual es sexualmente dextro o siniestro, lo que hace imposible que se apareen dos peces dextros o dos siniestros. Afortunadamente, los dos sexos, machos y hembras, son dextros o siniestros en una proporción del 50 por 100; si ambos sexos fueran de la misma “mano”, la especie se vería pronto en grave aprieto. Aquí tenemos una divertida analogía, en el mundo animal, con la unión de la correhuela y la madreselva.

Los colmillos de los animales (los colmillos son sencillamente dientes que se han desarrollado para servir a un fin particular), como los del elefante y la morsa, raras veces tienen exactamente el mismo tamaño; de ordinario una especie tiende a ser dextra o siniestra por sus colmillos, en el sentido de que un colmillo es más largo que el otro, y a menudo más usado. En África, el colmillo derecho de los elefantes suele denominarse colmillo “sirviente”, debido a que el elefante prefiere usarlo para escarbar.

El narval, una especie de ballena pequeña que vive en los mares del Polo Norte el ejemplo más extremo de desarrollo asimétrico de los colmillos. Ambos sexos del narval tienen sólo dos dientes, uno junto a otro, a uno y otro lado del plano de simetría, dentro de la mandíbula superior del animal. En el narval hembra ambos colmillos están permanentemente dentro de la quijada. El diente derecho del macho queda oculto de manera similar durante toda la vida, pero el izquierdo crece hacia delante, formando un colmillo de marfil que es más largo que mitad de la ¡longitud de la ballena! Si la ballena tiene una longitud de tres o cuatro metros desde la cola hasta el morro, este ridículo diente tendrá dos o dos metros y medio de largo, y será tan recto como una lanza. Es, en efecto, el diente más largo del mundo. (Véase fig. 21.)

Fig. 21. Cráneo del narval visto desde abajo.

Alrededor del colmillo hay estrías y arrugas helicoidales que forman siempre una espiral en dirección contraria a la de las agujas del reloj. En raras ocasiones los dos dientes de un narval macho pueden crecer como colmillos. Cuando esto ocurre, se podría esperar que, como los cuernos de los moruecos y las cabras, un colmillo tuviera estrías hacia la derecha y el otro hacia la izquierda. Pero no; ambos colmillos las tienen invariablemente de la misma manera ¡hacia la izquierda! Esto ha confundido durante mucho tiempo a los zoólogos. Una teoría, propuesta por Sir D'Arcy Thompson en su famoso libro On Growth

and Form (una edición abreviada fue publicada por Cambridge University Press en

1961), se basa en el hecho de que el narval nada hacia delante con un ligero movimiento de hélice hacia la derecha. La inercia del diente tendería a mantenerlo en su sitio, mientras el cuerpo se retorcía, dando de este modo al diente una torsión que le obligaría a girar lentamente en dirección contraria a las agujas del reloj cuando crece hacia delante.

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“El cuerno no se retuerce en perfecto sincronismo con el animal -escribe Thompson-, pero el animal (por así decirlo va lentamente, poco a poco girando ¡alrededor de su propio cuerno! El juego del movimiento, el intervalo entre la cabeza y el cuerno, es ciertamente ligero; pero se repite con cada golpe de la cola. Se percibe en la raíz en crecimiento, la pulpa permanente del diente y da una tensión o ejerce una torsión, en la base misma del diente y durante todo el proceso de calcificación”. La teoría de Thompson ha sido criticada, pero hasta ahora ningún biólogo parece haber encontrado otra mejor.

El narval es llamado a veces el “unicornio del mar”, a causa de su único “cuerno”. De hecho, durante los siglos XV y XVI los colmillos de esta criatura fueron vendidos en Europa, principalmente por los mercaderes escandinavos, como cuernos de verdaderos unicornios. Se creyó que los polvos hechos de tales cuernos tenían toda clase de milagrosas propiedades profilácticas. La leyenda fue rebatida por un zoólogo holandés a principios del siglo XVII.

Para qué finalidad sirve exactamente este diente gigante, sigue siendo hasta hoy un misterio. No hay prueba de que haya sido empleado alguna vez para traspasar como un puñal a enemigos, como pensaban los primeros zoólogos, o para horadar el hielo y hacer agujeros por donde respirar. Durante la estación del apareamiento, los narvales machos a veces cruzan sus cuernos unos con otros, como dos luchadores de esgrima: así pues, quizá la única finalidad del diente sea servir como parte de un ritual sexual.

Existen millares de otros sorprendentes ejemplos de asimetría en el reino animal: la forma en que se superponen las alas de grillos, saltamontes, cucarachas y otros insectos: las orejas asimétricas de ciertos búhos, que les facilitan la localización de sonidos; el akita, un perro japonés cuyo rabo se enrosca en los machos en un sentido y en las hembras en sentido contrario: la tendencia de los delfines a nadar en sus piscinas en sentido contrario al de las agujas del reloj; el órgano sexual asimétrico del chinche macho; un hongo llamado laboulbeniales, que sólo crece en la pata trasera izquierda de determinado escarabajo. Un zoólogo británico. A. C. Neville, ha recopilado muchos ejemplos más en su espléndido librito Animal Asymmetry (Edward Arnold. 1976).

El cuerpo humano, como los cuerpos de la mayor parte de los animales, tiene en conjunto una simetría bilateral, con pequeñas desviaciones de la simetría. El tema es lo bastante curioso y complicado como para exigir un capítulo aparte.

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