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Los aspectos de la Luna

Los aspectos de la Luna muestran no sólo hasta qué punto tenemos una imagen precisa y positiva de nosotros mismos y una confianza y una seguridad interiores, sino también cómo somos capaces de expresar y utilizar nuestros sentimientos más profundos y nuestra imaginación creativa. Nuestras reacciones inmediatas ante las experiencias de la vida, ¿son útiles y sustentadoras o inadecuadas y confusas? Lo que estimula o dificulta nuestra tranquilidad emocional queda claramente reflejado por los aspectos de la Luna. La manera total en que reaccionamos y nos ajustamos a los flujos y reflujos de la vida está simbolizada por la Luna y sus aspectos. Tal vez, más que con cualquier otro planeta, los aspectos más dinámicos de la Luna tienden a ser bastante previsibles en su manifestación problemática, mientras que los aspectos lunares armónicos tienden a indicar con toda fiabilidad las características lunares más positivas, agradables y cómodas.

Esto no significa que la persona cuya Luna forma aspectos dinámicos no pueda realizar la adaptación necesaria; de hecho puede trabajar sobre la objetividad. Los aspectos dinámicos muestran que el individuo tendrá que trabajar para obtener una cierta objetividad que los aspectos armónicos ya poseen de forma natural. La Luna es, en realidad, la clave de la objetividad sobre uno mismo. Una Luna armónicamente aspectada en un signo afín proporciona una objetividad natural acerca del yo y con frecuencia una autoimagen muy exacta. Pero cuando la Luna forma aspectos tensos, el individuo tiende a tomárselo todo de manera personal, sin ningún desapego. Por ello, en este caso, no es capaz de ajustarse con facilidad a las circunstancias cambiantes y la imagen que tiene de sí mismo es poco exacta en las esferas indicadas por los planetas, los signos y las casas implicados.

Además, cuando la Luna está en conjunción con otro planeta, existe una considerable falta de conciencia y objetividad acerca de la dimensión de la experiencia del otro planeta. Esto no significa que todas las conjunciones de la Luna tengan que considerarse aspectos tensos; más bien quiere decir que lo que indique la conjunción surgirá de manera inconsciente y automática. A veces es una gracia que ayuda a la persona a avanzar por la vida. ¿A quién no le gustaría haber nacido con Júpiter o Venus en conjunción con la Luna?

Una orientación para comprender los aspectos más dinámicos de la Luna es el siguiente concepto de Robert C. Jansky:

La Luna en aspecto dinámico con el Sol, Mercurio o Venus denota la sensación de ser incapaz de expresar algo que se siente. Si se trata de un

aspecto dinámico con cualquiera de los otros planetas revela un sentimiento de incapacidad para afrontar las exigencias de la vida.

Contactos LUNA-MERCURIO

En estas personas las emociones y la mente están en interacción continua y estimulan el fervoroso sostenimiento de sus propias opiniones. La comprensión racional se fusiona o colisiona con un sentido emocional de tener la razón y con una predisposición subjetiva.

Contactos LUNA-VENUS

La habilidad para dar y recibir se ve facilitada o dificultada por la propia capacidad de adaptarse espontáneamente; estas personas pueden ser sensibles o hipersensibles con los demás. Sus reacciones ante los placeres sensuales y ante todas las interacciones sociales son muy intensas.

Contactos LUNA-MARTE

Las fuertes reacciones emocionales de estas personas están combinadas con el impulso y la ambición de crear un vehemente deseo de acción. Una desasosegada necesidad de satisfacer sus deseos influye en el hecho de sentirse bien con ellas mismas, y ese sentirse bien depende de dicha satisfacción.

Contactos LUNA-JÚPITER

Estas personas son muy sensibles a la conexión con un orden más amplio que esté más allá del yo; son muy tolerantes con la conducta de los demás pero no siempre con sus ideas. Tienen una predisposición subconsciente a la expansión optimista y relaciones emocionales entusiastas. Estos aspectos, aunque por lo general son muy alegres, animados y generosos, pueden acrecentar la preocupación por la autoimagen hasta llegar al punto de la vanidad y/o una extrema falta de naturalidad. A menudo, estas personas se preocupan excesivamente por la impresión que causan en los demás, y a veces existe la tendencia a reaccionar de manera excesiva o demasiado personal ante pequeñas cosas. Es frecuente la extravagancia en el vestir, los gastos y las costumbres.

Contactos LUNA-SATURNO

En estas personas el instinto familiar se combina con la necesidad de seguridad a través de logros tangibles y el hecho de asumir responsabilidades. Su necesidad de ejercer siempre un esfuerzo disciplinado para sentirse a gusto consigo mismas puede tener como resultado una restringida expresión emocional. Una tendencia a estar a la defensiva y la falta de confianza en uno mismo son rasgos característicos de las personas con esta configuración. Incluso cuando no son criticadas, piensan que sí lo son y, por lo tanto, no están abiertas a recibir un mensaje positivo. A menudo, el entorno infantil, sobre todo en los casos de los aspectos dinámicos, ha sido opresivo, solitario o problemático.

Contactos LUNA-URANO

Las reacciones de estas personas están siempre matizadas por la originalidad y lo que tienen de imprevisible. La necesidad de una autoexpresión espontánea favorece o dificulta el logro de apoyo, seguridad y tranquilidad interiores. Estos aspectos se manifiestan de manera muy inusual y, a veces, espectacular. Existe un deseo corroedor de cambiar la propia identidad de una manera radical, y de librarse de todas las cargas y condicionamientos pasados. El deseo de dejar atrás el pasado puede ser tan fuerte que estas personas a veces cambian de nombre, simbolizando las ganas que tienen de desprenderse de su antigua autoimagen. Les resulta difícil ser felices en el presente, ya que son muy conscientes del impacto del pasado (la Luna) y del futuro (Urano). El desasosiego es a menudo profundo, porque por lo general sólo se sienten a gusto cuando experimentan una intensa excitación, pero ello ocasiona, por supuesto, un desgaste físico y mental.

Contactos LUNA-NEPTUNO

La necesidad de escapar de las limitaciones del mundo físico predomina en las respuestas emocionales de estas personas; puede darse una gran devoción por un ideal. Su autoimagen se combina con el intento de captar la dimensión espiritual de la experiencia y sólo se sienten seguras cuando sus ideales son bien claros.

Contactos LUNA-PLUTÓN

Respuestas profundas y penetrantes; la seguridad emocional está relacionada con una transformación completa y un renacimiento interior. La satisfacción interior se logra con la aceptación de la necesidad de concentrar las emociones y la fuerza de voluntad en la transformación de las reacciones y la eliminación de los viejos sentimientos e imágenes. Podría realizarse un estudio muy interesante de estos aspectos, en especial de los dinámicos, en relación con las actitudes y las emociones ante los padres y ante la propia paternidad (o maternidad). He encontrado numerosas personas que tienen a la Luna en conjunción o en oposición con Plutón y que sienten una compulsión a ser padres, aunque sienten también una gran confusión ante ello y a veces un profundo miedo. En algunos casos se produce un completo rechazo de la opción de tener hijos, tanto en hombres como en mujeres, aunque la persona esté felizmente casada. Existe a veces una necesidad compulsiva de seguridad, pero también un profundo temor a la pérdida y la dependencia. En algunas ocasiones se siente rechazo por parte de uno de los progenitores, normalmente la madre, a muy temprana edad.

Contactos LUNA-ASCENDENTE

Las intuiciones perceptivas tiñen la forma de enfocar la vida de estas personas, y una gran sensibilidad al entorno influye con gran fuerza en sus cambios de humor. Su forma de autoexpresión en el mundo externo está afectada por deseos emocionales y de seguridad, y las predisposiciones subconscientes necesitan expresarse hacia afuera.