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Casa IV

La casa IV es el área de acción directa en el nivel emocional y del alma. Toda acción llevada a cabo en este nivel de experiencia está necesariamente condicionada por factores que escapan a nuestro control. Tradicionalmente, la casa IV está relacionada, entre otras cosas, con el hogar y la familia, ¿en qué otra esfera de la vida actuamos basándonos en los hábitos y en las emociones tanto como cuando tratamos con los miembros de nuestra familia? Esta casa también simboliza el hogar como fuente (o como carencia) de renovación y nutrición. Las personas que tienen una casa IV muy acentuada sienten la necesidad de actuar en el nivel emocional más profundo a fin de asimilar la esencia de su experiencia en la infancia y la juventud. Anhelan la paz interna, la paz de su propio yo, y, por lo tanto, tienen casi siempre una fuerte necesidad de intimidad. A menudo se concentran en actividades que desarrollan la vida interior y estimulan el progreso del alma.

Casa VIII

La casa VIII representa la necesidad de encontrar seguridad emocional y del

alma. La sexualidad relacionada con esta casa está acicateada no sólo por el

instinto sino también por la necesidad de experimentar una seguridad emocional fundamental mediante la fusión con otra persona. Mucha gente intenta también conseguir esta sensación de seguridad mediante la adquisición de poder e influencia sobre los demás o mediante los negocios.

Aunque la persona con un énfasis en la casa VIII puede buscar seguridad en los valores materiales, el poder, el sexo o el conocimiento psíquico, el verdadero sentimiento de seguridad emocional y del alma puede darse sólo cuando los tumultuosos conflictos emocionales que siempre simboliza esta casa empiezan a amainar. Los estudios esotéricos relacionados con esta casa son muy útiles como medios para alcanzar la paz interior a través del conocimiento de las leyes más profundas de la vida. La sexualidad simbolizada por la casa VIII es una expresión del deseo de renacer mediante la unión con un poder más grande que el yo aislado. En resumen, esta casa simboliza el anhelo de un estado de paz

emocional que sólo podemos alcanzar si avanzamos liberándonos de los deseos

y la obstinación compulsiva.

Esta casa está asimismo asociada con cuestiones y actividades relacionadas con energía liberada de varias maneras y con la forma subyacente de la energía: sistemas curativos, estudios esotéricos, sexo, métodos de transformación, inversiones y obligaciones financieras…

Casa XII

La casa XII es la esfera del aprendizaje en el nivel emocional y del alma. Este aprendizaje tiene lugar mediante el crecimiento gradual de la conciencia que acompaña la soledad y el crecimiento profundo, a través del servicio desinteresado o mediante la dedicación a un ideal elevado. En su nivel más profundo, esta casa indica el deseo de buscar paz para el alma a través de la entrega a una unidad superior, mediante la dedicación a un ideal trascendente y con la liberación de los fantasmas de acciones o pensamientos pasados.

Las casas de tierra

Casa X Esta casa de tierra trata de la acción a nivel material y, tradicionalmente, se dice que representa la posición de la persona en el mundo, su reputación, su ambición y su vocación. La acción que lleva a cabo un individuo en el mundo material forma la base sobre la que se sostiene su reputación. Y, a fin de actuar de manera efectiva en el mundo material, la persona necesita la autoridad necesaria para hacerlo, otro significado de la casa X. Las palabras clave también clarifican la tradicional relación de la casa X con la ambición concreta que esperamos lograr en el mundo o con la llamada que sentimos para contribuir a la sociedad, aunque este segundo caso se refiere a un concepto del destino que va más allá de la ambición personal.

Casa II

Las palabras clave para la casa II son seguridad material. Estas palabras describen de manera adecuada la relación de esta casa con el dinero, las ganancias, las posesiones y el deseo de controlarlo todo: personas y cosas. Las palabras clave también clarifican un principio más amplio que subyace en tales inclinaciones, ya que muchas personas con un fuerte énfasis en la casa II no sólo

están interesadas en el dinero en sí mismo sino que están sedientas de seguridad en el mundo material. Para conseguir esta seguridad necesitan gran cantidad de recursos, a menudo también el dinero. Las actitudes ante estas cuestiones están, por lo general, claramente simbolizadas por los factores de la casa II.

Otra fuente de seguridad material que, con frecuencia, puede verse en las personas con una casa II fuertemente marcada es la importancia de la influencia relajante y estabilizadora que les otorga la experiencia de la naturaleza. Para muchos, una sintonización innata y llena de significado con el entorno natural es una fuente de seguridad de igual importancia que las posesiones materiales. En la misma línea, podría decirse que el vínculo con la forma y las cosas es la expresión de una fuerte relación con la tierra.

Casa VI

La casa VI tradicionalmente va asociada con el trabajo, la salud, el servicio, los deberes y la sensación de ser útil. Cuando vemos que el principio subyacente de la casa VI es el del aprendizaje a través de la experiencia inmediata con las cuestiones materiales, podemos fácilmente comprender la motivación que hay detrás de esas actividades. Aprendemos sobre las necesidades y limitaciones materiales de nuestro cuerpo principalmente mediante los problemas de salud, y obtenemos una perspectiva práctica de nosotros mismos a través del cumplimiento cotidiano de nuestro trabajo y nuestras otras obligaciones. Todas estas esferas de experiencia nos ayudan a aprender a ser humildes, a aceptar nuestras limitaciones y a asumir la responsabilidad de nuestro estado de salud, tanto físico como mental. Cuando hayamos comprendido que la casa VI representa una fase de purificación, educación y desarrollo de la humildad mediante el contacto inmediato con el nivel material de la experiencia, podremos empezar a interpretar esta casa de una manera verdadera y positiva.