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Factores que matizan cada principio planetario

Cada planeta representa una dimensión específica de la experiencia, que está matizada o teñida por una miríada de factores. En otras palabras, ¿cómo estará matizada o teñida cada dimensión de la experiencia (evidenciada por los planetas) en una carta natal? Cuando empezamos a examinar todos los factores que matizan a un planeta, hay que tener en cuenta tantas cosas que, ciertamente, es necesario utilizar una considerable energía psíquica para comenzar a sentirlas todas al mismo tiempo. La mente analítica no puede manejar a la vez una variedad y una cantidad tan grande de variables, cada una de ellas con un efecto ligeramente distinto.

Los siguientes factores afectan todos ellos a un planeta concreto y por ello matizan o tiñen una dimensión específica de la experiencia:

I. El signo que ocupa el planeta. Es la energía fundamental del planeta y su sintonía en una carta natal concreta. Simboliza el modo de expresión dominante de ese principio planetario. Hay otros factores que modifican esta sintonía básica.

II. El subtono del planeta. Es la posición por signo del regente del planeta; se utilizan sólo los regentes antiguos (por ejemplo, una persona que tiene a la Luna en Virgo y a Mercurio en Sagitario es una persona con una Luna Virgo y un subtono Sagitario).

III. Los aspectos cercanos del planeta. Los aspectos mayores, que incluyen todos los ángulos múltiplos de 30, tiñen de manera notable la expresión del planeta.

IV. La casa que ocupa el planeta. Por ejemplo, si una persona tiene a Venus en la casa III es como si tuviera un aspecto entre Venus y Mercurio, es decir, a la sintonía básica de Venus se le añade un matiz mercuriano.

Podría seguirse adelante añadiendo los diversos factores menores, pero esto complicaría de forma innecesaria una pintura ya compleja de por sí. Al final terminaríamos con cada uno de los planetas influido o «matizado» por todos los demás factores astrológicos. Esto es, por supuesto, cierto a un nivel profunde de holismo y unidad. Pero para los objetivos prácticos de la sin tesis de la carta, para comprender mejor las características con cretas, las energías, las capacidades y los problemas de un individuo, hay que enfocar la interpretación dentro de cierta; limitaciones y orientaciones, concentrándose en los factores importantes y fiables, en especial en los que se repiten.

Como ejemplo, vamos a considerar una carta concreta y centrarnos sólo en un planeta. Con la Luna en Sagitario, existe una influencia sagitariana dominante que se manifiesta en cómo esta persona reacciona ante todo tipo de situaciones y cosas. El principio de la Luna es reacción: cómo reaccionamos de manera instintiva y espontánea ante cualquier cuestión. Independientemente de los otros factores que maticen la Luna de esta persona, siempre habrá algo de la forma de ser de Sagitario en sus reacciones ante las exigencias de la vida: brusquedad, una fuerte capacidad de defensa, comprensión, tolerancia, entusiasmo, la necesidad de vincular los pequeños acontecimientos de la vida con algo más elevado, el deseo de enseñar o predicar, etc. Por ello, el signo que ocupa la Luna marca un matiz dominante, pero pasemos a considerar brevemente los otros factores que antes hemos mencionado.

El subtono de la Luna:

Virgo. Así, esta persona tiene una Luna sagitariana particularmente analítica. Júpiter en Virgo analiza y trata de descubrir por qué la parte lunar del yo es tan injustificadamente optimista, ya que Virgo encuentra siempre numerosos problemas. Hay que tener en cuenta además que Virgo y Sagitario están en cuadratura. Cuando ambos signos están fuertemente marcados, se da un tipo de persona muy mental. Así pues, existe un matiz Virgo que se añade a la Luna sagitariana de la persona. Los aspectos de la Luna: El primero y más importante, el Sol en Piscis está en cuadratura exacta con la Luna. La sensibilidad Piscis está siempre tiñendo o matizando a la Luna en Sagitario que es más vigorosa y relativamente insensible, mientras que, simultáneamente, el optimismo y el entusiasmo de la Luna en Sagitario tiñen constantemente la expresión del Sol en Piséis que, por lo general, es cauteloso e introvertido. Marte en Acuario, en sextil con la Luna, añade un matiz de experimentación y espíritu de aventura a la Luna sagitariana, lo cual estimula los deseos de viajar y el gusto por el cambio y la excitación. Esta orientación está todavía más amplificada por la oposición entre Urano y la Luna, otro indicador de que esta persona se siente confortable sobre todo rodeada de variedad, viajando, aprendiendo y disfrutando con los cambios de todo tipo. (Tenga en cuenta que tanto el Sol como la Luna se hallan en signos mutables, por lo tanto ambos anhelan la variedad, y son desacostumbradamente flexibles a la hora de adaptarse a los cambios).

Estos diversos matices que afectan a la Luna se han ido añadiendo para transmitir un único mensaje muy claro e intenso. Sin embargo, si observamos la posición que ocupa la Luna en las casas, el cuadro se vuelve algo más complejo. La Luna se halla en la casa II, donde normalmente se encuentra cómoda. (La Luna está tradicionalmente en exaltación en Tauro, el signo asociado con la casa II). No obstante, cuando una persona posee el matiz de estabilidad, renuencia al cambio, apego a los placeres rutinarios y terquedad relacionado con la casa II, junto con una Luna que presenta características totalmente opuestas a estas, el astrólogo tiene ante sí una gran cantidad de cuestiones importantes y complejas que ha de discutir con su cliente. (No puedo terminar con este ejemplo sin decir que esa persona se ha ganado la vida mediante la enseñanza, realizando con asiduidad seminarios y talleres que requerían viajar, no sólo por su país sino también por el extranjero, como muy bien indica la Luna en Sagitario en la casa II). Los seres humanos son tan complejos que, si empezamos a hablar de «síntesis de la carta» o «interpretación de la carta», ¿dónde podemos terminar? Cada planeta está tan entretejido con otros factores y a menudo incorpora una complejidad tal de tonos y matices distintos que el estudiante de astrología, sobre todo el principiante, se siente

con frecuencia confundido y desanimado. Por ello la carta debe relacionarse siempre con temas, problemas, decisiones y cuestiones concretas con los cuales la persona está implicada en esos momentos. Es importante concentrarse en lo que es importante para ella, a fin de no perderse en infinitas posibilidades. Hacer una «lectura completa» para una persona resulta absolutamente imposible, ya que no existe un final para esa lectura; ¿cómo puede cualquiera de nosotros resumir el misterio tan complejo, infinito y siempre cambiante que es el ser humano?