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CAPÍTULO III. EDAD MEDIA

4. ESTUDIO DIRECTO DEL MOBILIARIO

4.1. ASPECTOS TÉCNICOS

De la observación de los muebles de esta época se puede apuntar también una serie de rasgos generales con respecto a la técnica del dorado presente en los mismos.

En primer lugar se aprecia una preponderancia de las superficies doradas bruñidas, lo que está en consonancia con los diferentes tratados de técnica analizados. Este tipo de oro recubre casi siempre las zonas de mayor relieve mientras que en las rehundidas puede dejarse mate, ejemplo de ello son los fondos de las tracerías góticas, así como aquellos de los trabajos de estuco, cuando no aparecen ornamentados con trabajos de buril. También las decoraciones doradas sobre superficies pintadas pueden ser mate. Por lo tanto, en una misma obra pueden aparecer contrastes brillo-mate487. No obstante, hay que tener en cuenta que estos contrastes no resultan fáciles de apreciar, entre otros motivos, por la abrasión del oro, la acumulación de suciedad o las sustancias aplicadas en procesos de restauración que uniforman el aspecto de toda la superficie dorada488. Además, las frecuentes operaciones de redorado impiden en la mayor parte de los casos la contemplación del revestimiento dorado original.

En relación al dorado con mordiente graso, cabe señalar que este sistema se utilizó en los arcones florentinos del siglo XV, en su mayor parte dorados al agua, para ejecutar determinados motivos en las zonas pintadas. Este es el caso de las bridas del caballo que nada en un río presente en la spalliera489 del denominado Morelli Chest, realizado en 1472, cuya decoración pictórica y dorado efectúan Jacopo del Sellaio (1441-1493) y Biagio di Antonio (1446-1510). Este mueble se conserva en la Courtland Gallery de Londres490.

Por su parte, el oro puede ornamentarse con labores de punteados simples, graneados o cincelados practicados con punzones de diferente tipo al estilo de la orfebrería de la

Painting in 15th Century Tuscany: Birth Trays, Cassone Panels and Portraits”, The Metropolitan Museum

of Art Bulletin, vol. 38, nº 1 (Summer 1980), pp. 17, 50 y 51.

486 Harvard, H., vol. I, 1894, p. 161.

487 Se ha constatado también la presencia de estos contrastes brillo-mate en esculturas europeas de los

siglos XII y XIII como señala Serck-Dewaide, M., 1991, p. 65.

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Estas operaciones han provocado con frecuencia que la superficie dorada perdiera su aspecto metálico característico adquiriendo en su lugar la apariencia de una pintura pastosa, totalmente ajena a la del oro.

489 Cuerpo superior del arcón formado por un tablero vertical que apoya en la parte superior trasera de la

cubierta.

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época491. Esta decoración que se aplica en especial en las zonas bruñidas podemos encontrarla, como ya hemos visto, en fondos, vestidos, cenefas y otros elementos decorativos de las arquetas amatorias catalanas. También los arcones italianos de pastilla son un claro exponente de este tipo de trabajo. Con anterioridad al siglo XIV, al igual que sucede en la pintura sobre tabla o la escultura, por lo general los campos de oro son lisos, aunque de forma puntual hemos encontrado dibujos esquemáticos de tipo geométrico o vegetal realizados mediante rayados. Este es el caso de la urna relicario de San Cándido, antes citada, datada en la última década del siglo XIII492.

Por último, cabe señalar que en los muebles dorados se aprecia casi siempre una preparación de tono rojizo más o menos cálido, ya que oscila del rojo anaranjado al rojo más oscuro que tira a marrón, como asiento del pan de oro.

De lo expuesto hasta aquí comprobamos que, en líneas generales, los muebles medievales testimonian la presencia de muchos de los procedimientos técnicos contenidos en los tratados. Sin embargo, la observación directa de estos ejemplares no basta para poder determinar con certeza la técnica de dorado empleada en cada caso en concreto, como sería el número de estratos de aparejo y de bol aplicados. Tampoco es suficiente este tipo de aproximación a las obras para poder establecer la naturaleza del oro493, ni para identificar los materiales efectivamente empleados para confeccionar el bol, los mordientes grasos, los barnices, el aparejo de yeso o el estuco en la técnica de la pastilla, si bien en algunos muebles realizados con esta técnica se observa la presencia de tela de saco bajo el estuco. Podemos citar al respecto un cofrecillo del siglo XIV, con decoración vegetal estilizada en relieve dorada y punteada, que se conserva en el Museo Nacional de Arte de Cataluña494 y también la arqueta del mismo siglo decorada con pastilla que en origen pudo ir plateada del Museu del Disseny de Barcelona anteriormente citada495. Por último, como dato curioso podemos mencionar una arqueta amatoria de pastilla dorada y policromada realizada entre 1370-1450 que se expone en el Museo Nacional de Arte de Cataluña496, en la que se aprecia bajo la decoración de estuco papel manuscrito con letras hebráicas.

Para obtener información precisa sobre los aspectos tecnológicos y procedimentales señalados sería necesario llevar a cabo estudios científicos sobre una amplia gama de ejemplares de época que sean representativos de las diferentes técnicas del dorado que aparecen citadas en las fuentes, praxis que todavía no se ha abordado. No obstante, contamos con ciertos estudios que nos proporcionan información sobre determinados aspectos de la técnica del dorado presente en muebles italianos e ingleses medievales. Este es el caso del efectuado en el trono de la coronación de la abadía de Westminster del siglo XIV497, construído en roble policromado y dorado. Los resultados de este estudio determinaron que el revestimiento metálico se había realizando empleando

491 Existen autores que opinan que la introducción en España de estos trabajos a partir de la segunda mitad

del siglo XIV se debe a maestros italianos de la escuela sienesa y florentina que trabajaron en Aragón y Valencia. González Martínez, E., 1977, pp. 38, 39.

492 Inv. nº 39.044.

493 Nos referimos tanto a su aleación, que determina el grado de pureza del oro empleado, como a la

forma en que fue aplicado: en hoja o como pintura dorada, confeccionada con polvo de este metal.

494

Inv. nº 37.978.

495 Inv. nº 37.945. 496 Inv. nº 12.141. 497

Sauerberg, M. L., “The Coronation Chair revisited”, en Studies in Conservation, 2005, nº 50, pp. 230- 233.

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láminas de oro y en ciertas zonas de estaño. Además, dichas láminas metálicas se extendían directamente sobre la preparación de yeso sin que se detectara la presencia de bol, dato que coincide con los resultados de ciertos estudios practicados en otras obras de diferente tipología498. Así, en varias esculturas en madera dorada y policromada de los siglos XII, XIII y XIV del norte de Europa también se comprobó que la lámina metálica, ya fuera de oro o de plata, se había fijado directamente a la preparación de yeso. Podemos citar también el análisis científico499 de dos esculturas alemanas de hacia 1330-40, que representan a Santa María y a San Juan respectivamente. En dicho estudio se establece que la lámina de oro se aplicó directamente sobre una preparación blanca de yeso extendida en varias capas confeccionada con carbonato cálcico y adhesivo animal. Entre ellas aparecía intercalada otra de adhesivo, cuyo cometido se consideró que podía consistir en aportar dureza a la preparación y permitir el posterior bruñido de la superficie dorada. Los resultados obtenidos a partir de dichos estudios podrían confirmar en parte la opinión emitida por algunos autores500, según la cual hasta la segunda mitad del siglo XIV en el norte de Europa era habitual que el dorado al agua se ejecutara directamente sobre la preparación de yeso. No obstante, en nuestra opinión, con respecto al mobiliario sería necesario profundizar en la investigación científica para poder asumir sin reticencias dicho plateamiento.

También podemos referir aquí ciertos estudios científicos de muebles del siglo XV, como es el caso del efectuado en un arcón construido en Siena hacia 1400501, decorado con estuco en relieve sobre un fondo grabado con minúsculas cruces y pequeños círculos. Apartir de dicho estudio se pudo constatar que para elaborar y aplicar el aparejo de yeso se siguieron las indicaciones Cennini. En concreto, dicho aparejo consistía en una mezcla de sulfato cálcico y cola animal aplicada en varias manos. La primera de ellas, bastante más gruesa, correspondería al gesso grosso que menciona dicho autor, mientras que las superiores, en las que se identificó una mayor proporción de cola, son más finas y compactas y equivaldrían al llamado gesso fino que cita también Cennini. Además, en este mueble se identificaron restos de pan de plata, sobre un estrato muy fino de arcilla roja, cubiertos con una capa de tono marrón oscuro muy deteriorado502 y que podría indicar que la superficie metálica en su día presentaba veladuras coloreadas o iba corlada.503.

Así mismo, podemos citar el estudio llevado a cabo en una pareja de arcones realizados en 1472 para los esponsales del comerciante Lorenzo Morelli y Vaggia Nerli, uno de los cuales hemos mencionado anteriormente504. En dicho estudio se comprobó que toda la superficie de estos muebles, a excepción de las traseras y la parte inferior interna, estaba cubierta con una preparación de sulfato cálcico y cola animal. También se pudieron observar lineas incisas que marcaban las zonas donde debía extenderse el pan metálico (oro y plata). Además, se comprobó que la mayor parte del oro se había aplicado al

498 Estudios publicados por Serck Dewaide, M., 1991, pp. 65-77. 499

Westhoff, H., “Coatings of medieval gilded surfaces and their deteroration”, en Gilded Wood

Conservation and History, 1991, pp. 79-86.

500 Sauerberg, M. L., 2005, p. 233.

501 Higgins, R., “Analysis and restoration of an Italian Cassone c. 1400”,

http://www.bafra.org.uk/html_pages/articles_cassone.html Consulta: 12 de enero de 2010.

502 Cuya composición ignoramos al no mencionarse este dato en la publicación donde se recoge el estudio

científico y la restauración efectuada.

503

Higgins, R., http://www.bafra.org.uk/html_pages/articles_cassone.html

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agua, aunque puntualmente se localizaron zonas doradas con mordiente graso505. Por su parte, la técnica pictorica utilizada era mayoritariamente el temple, si bien también se identificó en ciertas zonas la presencia de aceite lo que podría sugerir el uso de una emulsión de huevo y aceite, es decir de un temple graso. En cuanto a la pintura de la tapa interior y de la trasera de los arcones, consistía en un temple de cola506.

Por último, mencionaremos los resultados del estudio científico practicado en dos marcos italianos de la colección del Victoria and Albert Museum. El primero de ellos florentino, de entre 1475-1500, pintado de rojo y parcialmente dorado, pero que en origen estaba dorado por completo507. El análisis de la superficie metálica original estableció508 que se había dorado al agua, utilizando un bol naranja brillante que se disponía sobre un grueso estrato de aparejo confeccionado con sulfato cálcico muy cargado de aglutinante. Además, se identificó una capa de cola sobre el soporte cuya función consistía, tal y como indica Cennini509, en preparar la superficie de madera previamente al enyesado. El segundo marco (Fig. D.8), probablemente toscano y de las mismas fechas que el anterior510, está igualmente dorado al agua pero, esta vez, el oro se asienta sobre bol rojo oscuro que se extiende, como antes, sobre un aparejo de sulfato cálcico511. Este marco es especialmente interesante ya que presenta unas veladuras rojizas sobre el dorado de la talla de la parte inferior del marco así como restos de lo que podría haber sido una capa semitraslúcida de tono púrpura, todo ello probablemente aplicado para modificar el tono del oro y embellecer con sus contrastes la superficie dorada512. Recubrimientos semejantes sobre el oro en tonos rojos, verdes y azules pueden observarse en un arcón toscano (Florencia o Siena) de hacia 1460513 y en un panel de otro514, probablemente pareja del anterior, decorados con escenas de boda a base de yeso modelado en relieve y dorado.

5.

CONCLUSIONES AL CAPÍTULO

En primer lugar, con relación a la técnica del dorado aplicada al mobiliario con anterioridad al siglo XIII pensamos que pudo darse en el mismo, en mayor o menor medida, dadas las reiteradas referencias que aparecen en los tratados de técnica para dorar las superficies de madera y que podrían icluir también las de los muebles. Pero además, podría avalar la hipótesis planteada la existencia de otros objetos lígneos dorados515que, al menos en líneas generales, testimonian la puesta en práctica de muchos de los contenidos de dichos textos. Así mismo, podemos citar la obra de un autor árabe del siglo X516 donde se dice que el dorado en hojas se utilizaba en Bagdad en la ornamentación de pequeños contenedores y cajitas de té de madera. De ello se

505 Campbell, C., 2009, p. 78. 506 Campbell, C., 2009, p. 79. 507 Inv. nº 5-1890. 508 Powell, C. y Allen, Z., 2010, p. 37.

509 Cennini, C., 2000, cap. CXVIII, p. 158. 510 Inv. nº 5893-1859.

511 Powell, C. y Allen, Z., 2010, p. 82. 512 Ibídem nota anterior.

513

Este mueble se conserva en el Victoria and Albert Museum, inv. nº 8974-1863.

514 Forma parte así mismo de la colección del Victoria and Albert Museum. inv. nº 21-1869. 515 Tal y como hemos señalado al comienzo de este capítulo.

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Al-Hamdani, Kitâb al-jamâhir fi ma’rifat al-jawâhir, 942 d.C., fol.63a-64ª, citado por Allan, W., J., “Persian Metal Technology 700-1300 A.D.” en Oxford Oriental Monographs, 1979, nº 2, p. 23.

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deduce que en las zonas de influencia de la cultura árabe, como sería el caso de la España musulmana a partir del siglo VIII, podrían haberse dorado sobre los muebles de carácter religioso o ceremonial.

A partir del siglo XIII, la técnica del dorado se perfecciona y se aplica cada vez con más frecuencia sobre el mobiliario517 de tipo litúrgico y también civil, siguiendo en muchos casos las indicaciones que proporcionan los tratados. Así, los procedimientos que menciona Cennini se pueden encontrar todavía en muebles que se conservan en la actualidad en España y en otros países europeos, en especial en Italia. No obstante, volvemos a reiterar la necesidad de estudiar desde un punto de vista científico los recubrimientos dorados de un amplio número de muebles de época para profundizar en el conocimiento de esta técnica en la Edad Media.

Por lo que atañe al plateado, hasta el siglo XIV no aparecen menciones al mismo en los tratados, citándose únicamente la hoja de estaño como sustituto de la de oro. Sin embargo, se ha constatado en la práctica que en la escultura o los frontales de altar se aplicaron con anterioridad recubrimientos plateados. En cuanto a los muebles, a pesar de no sobrevivir ejemplares así decorados, pensamos que pudo emplearse ocasionalmente el plateado al igual que en otras manifestaciones artísticas con soporte de madera.

Con posterioridad al siglo XIII, encontramos referencias en las fuentes al plateado de las superficies de madera y se conservan también obras con revestimientos plateados, en su mayor parte corlados. Este sistema se encuentra documentado en Cataluña con relación a la retablística y a la escultura en madera, perviviendo además allí ciertos objetos de pequeño tamaño como arquetas y cofres corlados. En cuanto a los revestimientos plateados libres de corladura es posible que también se aplicaran puntualmente, tal y como hemos visto en algunos de los objetos italianos del siglo XV anteriormente citados, aunque desconocemos la extensión de esta práctica y sus inicios en los diferentes países europeos. En cualquier caso, tanto los recubrimientos plateados como los corlados debieron aplicarse en menor medida que los dorados, dada la escasez de objetos de este tipo que sobreviven. No obstante, debemos señalar que es posible que el deterioro de la plata provocara que muchos de los ejemplares realizados con este material fueran dorados posteriormente. Pero también podría suceder que el inevitable deterioro de la plata motivara el que se eludiera emplear este sistema de forma habitual. De hecho, en determinados tratados se recomienda evitar el uso de este metal por su rápido deterioro.

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