Capítulo 2 La atención a la diversidad como derecho
2. La atención a la diversidad en el marco de la educación inclusiva
2.3. Atención a la diversidad y equidad educativa 1 Concepto de equidad educativa
2.3.3. Atención a la diversidad en relación con la equidad educativa
El concepto de atención a la diversidad en relación con la equidad educativa es polisémico presentando diversos significados en función del punto de vista, paradigma o enfoque desde el cual se analice la cuestión.
El primer significado de atención a la diversidad con relación a la equidad educativa se relaciona con la idea del modo en que se adaptan las respuestas educativas a la diversidad de necesidades de todo el alumnado; estas respuestas van desde la organización del propio sistema de educación hasta el currículo, pasando por la didáctica, y tienen como pretensión fundamental
que el alumnado logre los objetivos formulados a lo largo de una etapa, de un ciclo o de una programación. Atendiendo a este primer significado de atención a la diversidad acerca de la equidad educativa, pues, el alumno o alumna es el centro y principal protagonista del proceso de educación, del proceso de construcción del aprendizaje. En este sentido, hablamos de un objetivo fundamental, que no es otro que la individualización de la enseñanza (Echeita, 2005;).
Para el profesorado ello supondría preocuparse por conocer las características personales de cada uno de sus alumnos y alumnas y estar en disposición de querer llevar a cabo una enseñanza adaptativa; esto es, adaptar o modificar los objetivos, los contenidos y la didáctica para alcanzar el mayor grado posible de “ajuste”, y por lo tanto de individualización de la actividad educativa.
No obstante, la mayor parte de los autores entienden la atención a la diversidad en relación con la equidad educativa como el conjunto de prácticas pedagógicas encaminadas a contribuir a la igualdad de oportunidades del alumnado que se encuentran en situación de desventaja y, como consecuencia de ello, que pueden enfrentar un posible fracaso escolar en el futuro. Este fracaso escolar puede deberse a las siguientes razones (Echeita, 2005):
• Razones personales: diversidad funcional, enfermedad, síndrome, etc. • Razones de índole social: desarraigo.
• Razones de tipo familiar: familias desestructuradas, trabajos precarios, malos tratos infantiles, etc.
• Razones de historial académico: absentismo o fracaso escolar, fundamentalmente. • Razones de origen étnico o racial: población inmigrante que afronta dificultades
específicas.
Teniendo en cuenta todas estas causas, la atención a la diversidad se centra en todas aquellas medidas que permitan nivelar las desigualdades y mitigar en distintos grados las desventajas de ciertos alumnos y alumnas o grupos por los motivos expuestos anteriormente. Dicho de otra forma, la atención a la diversidad con relación a la equidad educativa es indisociable de las medidas para revertir y prevenir la exclusión escolar; se trata, por tanto, de aplicar políticas de inclusión de todo el alumnado (sea cual sea su condición sexual o de género, su nacionalidad, su
origen étnico, su posición socioeconómica, su nivel cultural, etc.), teniendo en cuenta su diversidad, en un sistema comprensivo:
(…) esta acepción de la atención a la diversidad es la más frecuente y la de mayor preocupación por parte de las autoridades educativas y el profesorado.
Tal es así que en la propia organización de algunas “Consejerías de Educación” en las comunidades autónomas, se han creado unidades con este nombre y con funciones específicas en los ámbitos señalados, lo cual, dicho de paso, no ha hecho sino crear la sensación que esto de la atención a la diversidad no es sino el término moderno y correcto para lo que antes eran, básicamente, las parcelas de la educación especial o la educación compensatoria (Echeita, 2005: 5).
Por tanto, como señala Blanco (2006:1) “Es urgente el desarrollo de políticas decididas de equidad para que la educación cumpla con una de sus funciones fundamentales; contribuir a superar las desigualdades de origen de los alumnos para avanzar hacia sociedades más justas, equitativas y democráticas”.
En cuanto a las dimensiones o variables críticas en las políticas educativas sobre la atención a la diversidad se articulan en torno a cuatro grandes cuestiones, resumidas por Echeita (2005) de la siguiente forma:
• Cuestiones de orden psicopedagógico.
Este tipo de cuestiones tienen que ver, básicamente, con los planteamientos que tenemos acerca de la naturaleza de la heterogeneidad, de las diferencias, y cómo afectan estas en el aprendizaje del alumnado.
• Cuestiones de orden organizativo.
Principalmente, estas cuestiones se traducen en los distintos modos de organización del sistema educativo, y en cómo se conectan todos los elementos y agentes del sistema entre sí.
• Cuestiones de orden cultural.
Las cuestiones de orden cultural son aquellas que implican una determinada valoración que hacemos de la heterogeneidad y la diversidad de los seres humanos en cualquier ámbito.
• Cuestiones de orden ideológico.
Por último, las cuestiones ideológicas en las dimensiones o variables críticas en las políticas educativas sobre la atención a la diversidad tienen que ver con la función social que tiene el sistema de educación, además del rol que juegan los agentes públicos y privados en la articulación de un modelo educativo fundamentado en la equidad y la calidad.
Otro aspecto de interés en relación con la atención a la diversidad en el marco de la equidad educativa es la importancia del refuerzo de la educación en valores o para la ciudadanía, que principalmente se sustancia en la transmisión de ideas y valores de respeto a la diversidad de los seres humanos (Ainscow et al., 2006; Echeita, 2013).
Se trata, en síntesis, de enseñar al alumnado valores propios de la sociedad democrática, entre los que destacan los siguientes (Echeita, 2005, Booth y Ainscow, 2015, Muntaner, 2000, Marchesi et al, 2009: igualdad, solidaridad, tolerancia y dignidad.
Otro asunto muy importante a la hora de analizar la cuestión de la atención a la diversidad y su relación con la equidad educativa es el hecho de que la educación no es ni puede ser algo neutral desde el punto de vista ideológico y político, puesto que
(…) las políticas educativas de atención a la diversidad dependen de las “ideologías políticas” (Marchesi y Martín, 1998), que se mantienen respecto a cuestiones críticas como qué función social cumple la educación respecto al progreso social y el bienestar de los ciudadanos; sobre si la educación debe ser un servicio público o privado, sobre cómo debe gestionarse y controlarse para ser eficiente y para favorecer su mejora y, finalmente, sobre cómo hacer para conjugar la libertad de elección y la función social de la educación (Echeita: 2005, 8-9).
Cuestiones que no resultan baladíes, ya que un visión de la educación como bien común sin un respaldo legislativo que garantice esta visión educativa en las prácticas que se desarrollan en los centros no tiene razón de ser (Echeita, 2010; Echeita & Ainscow, 2011; UNESCO, 2015a; UNESCO, 2015b).
3. La atención a la diversidad como derecho
En la actualidad hablar de diversidad en educación es hablar de derechos, ya que la perspectiva de la educación inclusiva es reconocida como tal desde una perspectiva política a nivel internacional, y en consonancia, en la legislación del sistema educativo español, como una cuestión de derechos. A continuación se presenta una síntesis de las principales referencias normativas y teóricas al respecto.