Bendito Hermano David,
Acabo de leer varios de los mensajes archivados. Qué bendición del Espíritu. Yo te escribí el año pasado cuando me quedé sin trabajo y estaba preocupado por mi familia. Mi esposa y yo les habíamos enviado el cheque de la renta confando que el Espíritu Santo nos proveería. Alguien que lee estos mensajes se sintió movido a ofrecernos asistencia y yo encontré empleo poco tiempo después. Hace un par de meses me volví a quedar desempleado y hemos sentido la tensión. Una hermana te escribió expresando sentimientos con los que me podía identifcar. En mis intentos de entregarle esta situación al Espíritu Santo me encuentro, no sólo luchando porque no sé qué
hacer, sino por no saber cómo hacerlo exactamente, o por qué debo rezar.
Pareciera que no logro encontrar una situación en la que pueda tener Paz. No puedo rezar por un lugar donde “encaje”, porque sé que éste no es mi hogar, y este mundo es una ilusión. No puedo pedir realmente por un empleo satisfactorio porque en el despertar encuentro que nada aquí me puede satisfacer. Aún así, deseo ser útil y, por supuesto, está la apariencia de tener una esposa, tres adolescentes, dos perros, un gato, una cuota del auto, la aparente “necesidad de comer”, etc...
Yo comprendo que no podemos “pedir lo imposible”, lo cual, por supuesto, signifca que todos vamos juntos o no nos vamos a ninguna parte, y sí siento compasión por nuestros hermanos, pero ansío la paz. Quiero volver a casa. Creo que jamás me he sentido en casa aquí en este mundo ilusorio. Siempre me he sentido de alguna manera fuera de lugar. También me he sentido como que estaba fallando en la vida, que no era merecedor y que no tenía derecho, hasta incluso maldito, en comparación.
Hace un par de años mi segunda esposa me dejó cuando mis tres hijos de mi primer matrimonio fallido vinieron a vivir con nosotros. Me sentí devastado. Ansiaba la muerte física. Cualquier cosa para aliviar lo que realmente era la culminación de toda una vida miserable. Mi padre físico fue un hombre homosexual con problemas de alcohol, que se fue cuando yo tenía seis años. Mi madre física era paranoica esquizofrénica y yo fui el mayor de dos hermanos, así que me tocó la peor parte. Fui abusado sexualmente por mi maestro dominical de la Iglesia Bautista, entre la edad de doce y trece años. Éste era un hombre en el que yo confaba y al que realmente admiraba. Reprimí este recuerdo durante casi 20 años. Y sigue más. Este sueño ha parecido como una pesadilla por
momentos. ¡Ah! Y además mi hermano físico parece haber sido bendito en todo. No sólo no le falló nada, sino que fue bendito de una manera increíble.
Yo reconozco ahora que esto es todo una ilusión y me perdono por seguir así. Me siento bendito de haber atravesado la noche. Tú y este grupo son un milagro para mí. Mi amada esposa es un milagro. He tenido este bloqueo en mi experiencia de paz en relación a la apariencia de carencia. Así que he tratado de entregársela al Espíritu y recordé la historia de los hijos de Israel, que aparentemente estuvieron atrapados ante una barrera infranqueable en el mar Rojo y cómo fue necesario un milagro para que ellos cruzaran y pudiesen continuar su viaje.
He estado deseando encontrar el trabajo apropiado y experimentar prosperidad y paz; lograr salir del estancamiento para poder seguir adelante en mi viaje. Anoche no pude dormir. Allí, acostado, el Espíritu Santo me reveló algo. Me mostró que la verdadera barrera para lograr la presencia del Amor era mi falta de Perdón de todas las fguras sombrías en mi vida: lo que parece ser un abusador y los que me abandonaron, yo mismo por “fallar” y por culpar a Dios. Yo sé que esto no lo puedo perdonar por mi cuenta. Necesito ayuda para atravesar este bloqueo a la paz. Le agradezco al Espíritu Santo. Aunque aún siento un conficto interno, yo sé que la fuente de mi culpa/miedo/dolor está en mi interior y, por lo tanto, así lo está mi salvación. Siento como si estuviera en el borde de un precipicio y que necesito la Ayuda del Espíritu Santo para lograr dar el próximo paso.
Apreciaría tus rezos y guía. También para mi mujer, que necesita desesperadamente una operación que no podemos pagar y para mis tres hijos a los que les ha tocado atravesar sus angustias.
Gracias, hermano mío. Yo no temo. Paz y Amor.
RE: Querido Amado de Dios:
Gracias por abrir tu corazón de par en par y quedarte abierto y dispuesto para recibir la Guía sobre cómo rezar. El rezo es deseo. Un corazón que no conoce el deseo ha dejado listo el altar de la mente y desea que no haya ningún ídolo ante Dios. La falta de deseo signifca que no hay nada que agregar o desear, o querer, más allá de la perfección que Dios prodiga eternamente.
El deseo Único o Unifcado es creación, y ése es el singular signifcado de “Permite a tu ojo ser Singular”. A medida que limpiamos el Altar de la mente, libre del deseo por lo imposible, la memoria de Dios es devuelta a la consciencia.
Suelta el pasado, pues ya se fue. No sigas buscando aquello que ya se terminó y pasó. Rezar por cosas específcas pide que el pasado se repita de alguna forma que la mente cree que es deseable. La ausencia de deseo es el Momento Presente, es el Momento Santo. Conténtate con lo que es eternamente Real y Verdadero. Dios sólo dispensa Amor.
Amor y bendiciones para siempre y por siempre, David.