El aula invertida, en palabras de Antoine Defis,
Un aula invertida es un método (una estrategia) pedagógica donde la parte de la transmisión de la enseñanza (exposición, consignas,…) se realizan “a distancia” con anticipación al encuentro presencial, con ayuda de tec- nologías (video online del curso, lectura de documentos, preparación de ejercicios,...) y donde el aprendizaje basado en actividades e interacción se realiza “presencialmente” (intercambios entre el docente y los alum- nos, entre pares, proyectos grupales, actividades de laboratorio, semina- rio,…) (citado en Lebrun, M., 2016) (nuestra traducción).
En la clase tradicional el docente tiende a transmitir los saberes en forma de clase teórica, acercando los contenidos y la teoría a los alumnos, y de este modo los ejercicios y trabajos de aplicación se ven relegados a un trabajo in- dividual en la casa del alumno. A diferencia de ésta, el aula invertida desplaza la presentación de contenido teórico a la casa, lo cual permite que el tiempo de clase sea utilizado para la realización de las tareas que tradicionalmente se harían allí. El aula invertida privilegia el trabajo colaborativo y las activida- des y tareas de alto nivel cognitivo para realizar en clase, mientras que, en la casa, de forma autónoma, el estudiante realiza un primer abordaje del tema y actividades de bajo nivel cognitivo. Esta inversión del trabajo áulico tam- bién implica una inversión del rol del docente, que, de ser un depositario del saber que lo intenta transmitir a los estudiantes mediante un discurso teórico, se convierte en un guía de aprendizaje al estar presente en el aula durante la realización de actividades.
Además, este concepto permite que cada maestro lo adapte a sus necesi- dades ya que no existe un modelo único de aula invertida. Sin embargo, según Dufour (2014), hay elementos que son comunes a todas las aulas invertidas: el estudiante realiza un trabajo en su hogar y en autonomía para adquirir los conocimientos y los mismos se tratan luego en clase, en presencia el docente, con actividades y trabajos en grupo.
Si bien la práctica de un aula invertida no implica el uso de ninguna tec- nología en particular, de hecho, la preparación de este tipo de clases se puede preparar por medio de manuales y fotocopias, es importante resaltar las ventajas
del uso de herramientas informáticas. En este modelo pedagógico se pueden aprovechar, sobre todo, dos recursos informáticos: las cápsulas y los cuestio- narios en línea.
Las cápsulas son videos, una filmación del docente frente al pizarrón, dia- positivas con comentarios grabados por el docente, recortes de documentales, etc., que presentan los conceptos introductorios al tema a abordar de forma clara y concisa, se debería tratar de que no duren más de 5 o 6 minutos. Se tra- ta de una forma más atractiva para los estudiantes de realizar el primer aborda- je del tema. Es decir, las cápsulas pueden ubicarse al principio de la secuencia de aprendizaje, como una herramienta para la asimilación de los saberes, para luego ponerlos en práctica en ejercicios en el aula; también pueden ubicarse en medio de la secuencia de aprendizaje, como una instancia de consolidación de saberes ya presentados.
Los cuestionarios en línea consisten en preguntas de comprensión general o ejercicios de aplicación simples. Estos cuestionarios se ubican en la etapa de verificación de la asimilación de los saberes y presentan la ventaja de per- mitirle al docente evaluar la eficacia de las cápsulas, y de este modo saber qué cambiar o aclarar en ellas, y para verificar la comprensión de los estudiantes de los contenidos de las cápsulas para luego, al comienzo de la clase, en la etapa de aplicación de los saberes, poder presentar los elementos necesarios para explicar los contenidos en los que se observaron dificultades.
A fin de cuentas, el aula invertida presenta valiosas ventajas, como un acompañamiento diferenciado y trabajo colaborativo. Nizet y Meyer (2016) comprenden que muchas de las ventajas en realidad provienen de la pedago- gía activa que la metodología del aula invertida promueve sistemáticamente, ya que el aprendizaje resultaría más por el tipo de actividades propuestas que del momento en que participe el docente en el aprendizaje. Lo que ellos con- sideran novedoso del aula invertida no es tanto la modalidad pedagógica sino la distribución y coherencia entre el uso de las herramientas informáticas para liberar tiempo y lograr un aprendizaje más profundo o más completo, por medio de actividades de reflexión, conceptualización, problematización de los conocimientos, en presencia del docente.
De todos modos, la realización efectiva de aulas invertidas presenta cier- tas condiciones. Una de ellas es la inversión de tiempo en la preparación de
la clase, porque si bien se puede pensar que la elaboración del material para que los alumnos aborden el tema consume tiempo, en realidad, lo crucial es la utilización del tiempo de la clase una vez que éste se libera de la explicación de contenidos teóricos. Además, es de suma importancia contar con un com- promiso por parte de los alumnos para que realicen en sus casas el abordaje a los contenidos, ya que sin éste la clase vuelve a recaer en la modalidad de una clase tradicional, es decir, el docente tendrá que explicar la teoría y no habrá tiempo para la realización de tareas y actividades en grupo en su presencia. Por esto se considera necesario presentar el sistema pedagógico a los alum- nos, las razones por las cuales se quiere ponerlo en práctica, que los recursos utilizados sean atractivos y breves, para de esta manera favorecer la adhesión de los alumnos a la práctica efectiva del aula invertida.