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Bateson y las explicaciones sistémicas de la interacción

1.2. Sobre ―interacción‖

1.2.2. Bateson y las explicaciones sistémicas de la interacción

La interacción social fue descripta por Bateson en 1936, en su publicación Naven; la intención al publicar este libro, era generar conceptos más amplios que la sola descripción de sus observaciones en la Isla de Bali:

Bateson no se contenta con reproducir su experiencia en el seno de una cierta cultura a través de algunas descripciones y extractos de entrevistas, sino que trata de construir una teoría de la cultura que rebase de lejos el marco de la sociedad estudiada. El concepto de <<cismogénesis>> ilustra bien este aspecto (Bateson et. Al, 2005, p. 29).

Bateson considera que existen dos tipos de cismogénesis, la simétrica y la complementaria, siendo ambas producto de la interacción, en la primera los interactuantes responden por ejemplo a la dádiva por la dádiva y a la violencia por la violencia, mientras que en la segunda se polarizan los papeles y los asociados se hunden cada vez más en roles opuestos, como por ejemplo

El libro Naven fue publicado en 1936 por Gregory Bateson.

39 dominación/sumisión. En ambos casos, la exacerbación de los sismos descriptos, inmersos en movimientos espiralados, podría llegar a desequilibrar a toda la sociedad. Es decir, un proceso de interacción entre individuos puede llegar a desequilibrar al conjunto social, sin mencionarlo así, Bateson estaba describiendo lo que se ha denominado como feedback o retroalimentación positiva. Recién en 1942, Bateson concurre a un coloquio organizado por la Josiah Macy Jr. Foundation (http://www.josiahmacyfoundation.org/) que promocionaba el intercambio de ideas entre un reducido grupo de intelectuales de diversas líneas de pensamiento. Entre ellos se encontraban los investigadores Norbert Wiener y John Von Neuman, que postulaban a la cibernética como ciencia de la auto-organización y, al mismo tiempo, ciencia del control. Bateson, adapta el concepto de Wiener bajo una concepción antropológica y esto le permite concentrarse en la información y la retroalimentación.

El formalismo de la teoría cibernética permite a la institución clínica considerar que el comportamiento de los miembros de la familia depende de cómo se articula la relación con los demás, de forma que los terapeutas conceden más atención al ambiente donde se halla el individuo que a este mismo, y tratan de indagar el significado de las acciones en el contexto que le rodea: así se pasa de lo intrapsíquico a lo relacional. En definitiva, pierde importancia la pregunta por el por qué de los acontecimientos (búsqueda de causas en el pasado) respecto al cómo suceden (búsqueda de modelos de comunicación en el presente).(Bertrando y Toffanetti, 2004, p. 62).

A partir de las mencionadas reuniones de intercambio, Bateson expone que los investigadores en Ciencias Sociales tomen en cuenta los desarrollos de los matemáticos e ingenieros de la comunicación, como por ejemplo la distinción entre procesos digitales y analógicos o la relación entre información y entropía. Las ideas de Bateson y los conceptos que él integró desde otras disciplinas, dieron origen a los axiomas de la comunicación humana, propuestos por Watzlawick (1967), por ejemplo la distinción entre comunicación digital y analógica, o la interacción simétrica y complementaria, entre otros.

40 Según Bateson son los mensajes analógicos los que resignifican a los digitales, los canales no verbales comunican por analogía. Es interesante comparar estos términos con las tecnologías analógicas y digitales, por ejemplo en la fotografía analógica el soporte (negativo) tiene una semejanza con la foto: con una simple mirada podemos determinar de qué imagen se trata, en cambio en la fotografía digital, nada nos dicen los ceros y unos que soportan la información que observamos a través de una interfaz. A su vez, los conceptos cibernéticos le sirven a Bateson para reformular su teoría de la cismogénesis, proponiendo dos clases: la simétrica y la complementaria, siendo ambas una descripción de los contactos culturales. La interacción simétrica implica reducir al mínimo las diferencias entre las personas, mientas que en la interacción complementaria los implicados llegan a un equilibrio, conservando sus diferencias.

Watzlawick, Jackson y Beavin en su publicación de 1967 Teoría de la Comunicación Humana, retoman conceptos de Morris (1938) que distingue sintaxis, pragmática y semántica, siendo la pragmática específicamente la que investiga el papel que ejerce y el valor intrínseco de la comunicación al condicionar el comportamiento de varias personas en interacción. Sobre estas perspectivas, Bateson considera un exceso de adaptación hacia la psiquiatría y de índole reduccionista, criticando duramente a Watzlawick:

Mi domandavo come i Kahunas (i sacerdoti hawaiani) si sentivano quando vedevano le sculture dei loro dèi nelle vetrine di un’agenzia di viaggio. Ora lo so. Certamente c’è una forma di ossequio nell’avere l’uomo bianco che ammira l’arte nativa. E l’agenzia di viaggio è solamente “pragmatica”, E il bottino talvolta è etichettato correttamente rispetto alla provenienza. E ai nativi non ne viene nulla.7 (Bateson, citado en Deriu, 2000, p. 21)

7 ―Me preguntaba como los Kahunas (los sacerdotes hawainos) se sintieron cuando vieron sus esculturas en las vitrinas de una agencia de viajes.

Ahora lo sé. Ciertamente hay una forma de respeto del hombre blanco que admira el arte nativo. Y la agencia de viajes es solamente ―pragmática‖ y esos botines a veces son etiquetados correctamente respecto a su procedencia. A los nativos no les llega nada‖ (trad. de la autora)

41 A lo largo de su trayectoria académica, Bateson considera la interdisciplina como un factor fundamental del avance científico para la ampliación de los horizontes de pensamiento. Este desafío a las posturas epistemológicas unidisciplinares imperantes lo llevan a no ser aceptado en círculos académicos formales, si bien sus desarrollos fueron ampliamente utilizados en diversas disciplinas.