NOTA SOBRE LOS SACRIFICIOS
B. BOSQUEJO DE NÚMEROS
I. En el Mt. Sinaí: Organización y Preparativos para la Marcha, 1:1—10:10 A. La enumeración y organización del pueblo, 1:1—2:34
B. El significado, la enumeración y la organización de los levitas, 3:1—4:49 C. Reglas para mantener la santidad y pureza del pueblo, 5:1—6:27
(Sobre los nazareos, 6:1-21; la bendición sacerdotal, 6:22-27) D. Ritos celebrados antes de la salida del Mt. Sinaí, 7:1—9:14
(Dedicación del tabernáculo, 7:1-88; Consagración de los levitas, 8:5-26; La Pascua, 9:1-14) E. Provisión para la dirección del pueblo en el viaje, 9:15—10:10 (véase Éx. 40:34-38)
II. El Viaje desde Sinaí hasta Cades-barnea, 10:11—12:16 A. La salida del Mt. Sinaí, 10:11-36
B. El fuego en Tabera, 11:1-3
C. La provisión de las codornices, 11:4-35
D. La murmuración de Aarón y María contra Moisés, 12:1-16 III. Acontecimientos y Leyes en y alrededor de Cades, 13:1—20:13
A. La rebelión del pueblo: Rechazo de la tierra prometida, 13:1—14:45
1. La MISIÓN DE LOS 12 ESPÍAS y su informe, 13:1-33 (véase Dt. 1:19-33) 2. La generación rechazada por su falta de fe, 14:1-38 (véase Dt. 1:34-40) 3. El intento fracasado de invadir la tierra, 14:39-45 (véase Dt. 1:41-46)
B. Confirmación de la promesa de la tierra y de la necesidad de la obediencia (varias leyes), 15:1-41
C. La rebelión de los líderes y levitas: Rechazo del debido orden espiritual, 16:1—17:13 1. La REBELIÓN DE CORÉ y de Datán y Abiram, 16:1-35
2. La autoridad de Aarón: Los incensarios y el altar, la intercesión eficaz de Aarón, y el FLORECIMIENTO DE LA VARA DE AARÓN, 16:36—17:13
D. La confirmación del debido orden espiritual, 18:1—19:22 1. El papel debido de los sacerdotes y levitas, 18:1-32 2. Reglas para la purificación de los inmundos, 19:1-22
E. La REBELIÓN DE MOISÉS Y AARÓN: Rechazo de la palabra de Dios, 20:1-13 IV. El Viaje desde Cades hasta las Llanuras de Moab, 20:14—22:1
A. El desvío alrededor de Edom, 20:14-21 B. La muerte de Aarón en el Mt. Hor, 20:22-29 C. La campaña contra Arad, 21:1-3
D. Las serpientes ardientes y la SERPIENTE DE BRONCE, 21:4-9 E. El desvío alrededor de Moab, 21:10-20
F. La conquista de los reinos de Sehón y Og al este del Jordán, 21:21-35 (véanse Dt. 2:26-37 y 3:1-11), y la llegada a los campos de Moab, 22:1
V. Acontecimientos y Leyes en los Campos de Moab, 22:2—36:13 A. El episodio con BALAAM, 22:2—24:25 (véase 31:8,15-16) B. La apostasía del pueblo con Baal-peor, 25:1-18 (véase 31:1-54)
C. Preparativos para entrar en la tierra prometida, 26:1—27:23
(El segundo censo, 26:1-65; La herencia de las hijas de Zelofehad 27:1-11 (véase 36:1-13); y Josué designado como sucesor de Moisés, 27:12-23)
D. Leyes sobre ofrendas y votos, 28:1—30:16 (véanse Éx. 29:28-46; Lev. 23:1-44) E. Eventos antes de entrar en la tierra prometida, 31:1—33:49
(Venganza de Israel contra Madián, 31:1-54; Establecimiento de dos tribus y media al este del Jordán, 32:1-42; Resumen de las jornadas de Israel desde Egipto hasta el Jordán, 33:1-49 F. Leyes acerca de la tierra, 33:50—36:13
(Límites ideales de la tierra prometida, 33:50—34:29; Ciudades de los levitas 35:1-8 (véase Dt. 19:1-13); Ciudades de refugio, 35:9-34; y Ley del casamiento de las herederas, 36:1-13) C. PASAJES SIGNIFICATIVOS EN NÚMEROS
6:24-26 La bendición sacerdotal
13:30 La FE DE CALEB vs. la falta de fe de los otros espías (13:31-33; 14:8-9) 14:21-35 La generación rechazada (véanse Sal. 95:10-11; Heb. 4:1-5)
20:7-12 Agua de la peña y el pecado de Moisés
21:9 La SERPIENTE DE BRONCE (véase Juan 3:14)
22:21-35 Balaam y el asna que habla (véanse 31:15-16; 2 Ped. 2:15; Judas 11; Apoc. 2:14) 24:17 PROFECÍA MESIÁNICA (por Balaam) de la ESTRELLA de Jacob)
27:17 Primer uso de “ovejas sin pastor” (véanse Mat. 6:34; 9:36)
32:23 Vuestro pecado os alcanzará (no se puede ocultar el pecado ni escapar sus consecuencias) D. TEMAS Y ENSEÑANZAS IMPORTANTES EN NÚMEROS
1. La realidad de la guerra espiritual. Los censos en Núm. 1 y 26 tienen el propósito de averiguar cuántos hombres están disponibles para la guerra, porque el pueblo va a tener que pelear para tomar posesión de la tierra prometida. Cada hombre tiene el deber de participar en el ejército. La única excepción es la tribu de Leví, porque los levitas están a cargo del tabernáculo y el culto. Pero ellos hacen su contribución a las guerras porque la presencia de Dios con el ejército es esencial para la victoria. Hoy, todo cristiano debe reconocer que está involucrado en una lucha espiritual. Cada miembro del pueblo de Dios debe hacer su contribución en esta lucha. 2. El valor del orden. Dios tiene un plan ordenado que incluye varios aspectos de la vida de su
pueblo. Cada tribu tiene un líder reconocido, y es asignado un lugar para acampar y lugar en el orden de marcha. Véase Núm. 2. Dios también establece el orden espiritual, dando líderes escogidos al pueblo que ellos deben respetar y seguir (Núm. 16 al 17). Dios todavía quiere que todo se haga decentemente y con orden (1 Cor. 14:40).
3. Dios quiere ocupar el centro de nuestras vidas. En la organización del campamento en Núm. 2, el tabernáculo, la morada de Dios, estaba en el pleno centro. Esto concuerda con la costumbre de los ejércitos antiguos de tener la tienda del rey y general en el centro del campamento. Dios quiere que nosotros le entronicemos en el centro de nuestras vidas. De allí puede dirigir todos los aspectos de nuestras vidas.
4. La provisión, dirección, y protección de Dios. Durante la marcha del pueblo a través del desierto, Dios está continuamente con su pueblo para guiar y dirigirlos con la columna de nube y de fuego (Núm. 9:15-23). En cada situación de necesidad, siempre provee por las necesidades del pueblo (Núm. 11:4-32; 20:1-13; 21:1-9). Dios quiere que constantemente busquemos su
dirección, aun en los asuntos cotidianos. Todavía está dispuesto a proveer por todas nuestras necesidades si buscamos a Él y su dirección.
5. La falta de fe del pueblo. A pesar de la provisión continua de Dios, el pueblo siempre responde con una gran falta de fe. Esta falta se muestra en una gran falta de agradecimiento hacia Dios y en murmuración (Núm. 11:1-6; 20:3-6; 21:5). Al fin, se manifiesta en rebelión abierta. El pueblo rechaza la buena tierra que Dios ha prometida porque no confía en las promesas de Dios de
acompañarles y darles la victoria (Núm. 13 al 14). También el pueblo se rebela contra el debido orden espiritual y los líderes puestos por Dios en Núm. 16. En este sentido, sirve para advertirnos a nosotros contra caer en sus errores.
6. La disciplina de Dios. Aunque Jehová es un Dios misericordioso, no sufre la rebelión continua y prolongada. Su justicia demanda que el pecado sea juzgado. Toda la generación que rechazó la tierra prometida queda rechazada por Dios (Núm. 14:20-38). No debemos jugar con la
misericordia de Dios. La obra de Dios sigue adelante, pero podemos perder nuestra oportunidad de participar en las bendiciones de Dios si no obedecemos en fe y sumisión.
7. La responsabilidad de los líderes. Aun los grandes líderes no son exentos de la disciplina de Dios. Cuando Moisés demuestra públicamente una falta de fe en la palabra de Dios y una actitud rebelde, él también pierde la oportunidad de entrar en la tierra prometida (Núm. 20:1 -13). Los líderes tienen una responsabilidad mayor de cuidar siempre su ejemplo y su influencia.
8. La soberanía de Dios. A pesar de problemas y oposición que pueden causar demoras, Dios va a lograr su propósito al fin. Jehová quiere que Israel esté en Canaán, y al fin los va a introducir en la tierra prometida, aunque sea 40 años después de la primera oportunidad. Además, la historia de Balaam en Núm. 22 al 24 revela que nadie puede derrotar el propósito divino de bendecir a Israel. Aun cuando Balaam intenta maldecir al pueblo, Dios lo convierte en bendición. Mientras el pueblo obedece a Dios, no hay ningún esfuerzo humano (o satánico) que valga contra ellos. Véase especialmente 23:23.
V. DEUTERONOMIO
A. TÍTULO Y CONTENIDO: El título en hebreo es “Estas son las palabras”, las primeras palabras; en griego, Deuteronomio (“Segunda ley”), por una traducción errónea de Dt. 17:18 (se refiere a hacer una copia de la ley, no a dar la ley otra vez). Más que una mera repetición de la ley, el libro presenta una recapitulación y aplicación de la ley en tres discursos de Moisés, pronunciados en las llanuras de Moab antes de la entrada del pueblo en la tierra prometida. El libro tiene la forma de un pacto antiguo, y su tema es una interpretación del PACTO entre Dios e Israel. Guardar la ley de Dios se interpreta como la demostración del amor y la fidelidad del pueblo al pacto con Dios. B. BOSQUEJO DE DEUTERONOMIO
I. Introducción al Libro, 1:1-5
II. Primer Discurso, 1:6—4:43 (de carácter histórico y exhortatorio)
A. Prólogo histórico que recuerda al pueblo del cuidado de Dios, 1:6—3:29 B. Llamado a la obediencia, 4:1-40, y las ciudades de refugio, 4:41-43 III. Segundo Discurso, 4:44—26:19 (de carácter legislativo y exhortatorio)
A. Prólogo, 4:44-49
B. Los DIEZ MANDAMIENTOS, 5:1-21 (véase Éx. 20:1-17)
C. El temor del pueblo en Sinaí y Moisés como mediador del pacto, 5:22-33 (véase Éx. 20:18-26)
D. El deber de obedecer e instruir a los hijos en la ley, 6:1-25
E. Advertencia contra la idolatría y las bendiciones de la obediencia, 7:1-26 F. Advertencia contra olvidar la bondad de Dios, 8:1-20
G. El pueblo rebelde llamado a la fidelidad y la humildad, 9:1—10:11 H. Exhortación de obedecer la ley de Dios, 10:12—11:32
I. El “Código Deuteronómico” de leyes, 12:1—26:19
El santuario único, 12:1-28 (véase Lev. 17:1-9); Advertencias contra la idolatría, 12:29— 14:2; Animales limpios e inmundos, 14:3-21 (véase Lev. 11:1-47); La ley del diezmo, 14:22-29 (véanse Núm. 18:21,24; Dt. 26:1-19); Leyes humanitarias para proteger a los esclavos y los pobres, 15:1-18 (véase Éx. 21:1-11); Consagración de los primogénitos, 15:19-23 (véase Éx. 13:1,11-13); Las fiestas anuales, 16:1-17 (véanse Éx. 23:14-17; 34:18-24); Administración de la justicia, 16:18—17:13; Instrucciones acerca de un rey, 17:14-20; La porción de los levitas, 18:1-8 (véase Núm. 18:1-32); Amonestación contra las costumbres paganas, 18:9-14; Promesa de un PROFETA COMO MOISÉS, 18:15-22; Varias leyes, 19:1—22:12; Leyes sobre la castidad, 22:13-30; Varias leyes, 23:1—25:19; Primicias y diezmos, 26:1-19 (véanse Núm. 18:21,24; Dt. 14:22-29).
IV. Tercer Discurso, 27:1—31:29 (de carácter profético; predice bendiciones por la obediencia y maldiciones por la desobediencia)
A. Orden de escribir la ley en piedras sobre el Mt. Ebal, 27:1-10
B. MALDICIONES por la desobediencia, 27:11-26; 28:15-68 (véase Lev. 26:14-46) y BENDICIONES por la obediencia, 28:1-14 (véanse Lev. 26:3-13; Dt. 7:12-24) C. El pacto renovado en los campos de Moab, 29:1-29
D. Condiciones para la restauración del pueblo, 30:1-20 E. Conclusión del discurso y comisión de Josué, 31:1-8
F. Epílogo: Instalación de Josué; instrucciones para la renovación del pacto cada siete años y para guardar el libro de la ley en el arca del pacto, 31:9-29
V. Apéndices, 31:30—34:12
A. El cántico de Moisés, 31:30—32:47
B. El vistazo por Moisés de la tierra prometida, 32:48-52 C. La bendición de las tribus por Moisés, 33:1-29 D. La MUERTE y sepultura DE MOISÉS, 34:1-12 C. PASAJES SIGNIFICATIVOS EN DEUTERONOMIO
4:24 Jehová es fuego consumidor, Dios celoso (véase Heb. 12:29)
4:29 Hallarás a Jehová si lo buscares de todo tu corazón (véase Jer. 29:13) 5:1-22 Los DIEZ MANDAMIENTOS
6:4-5 Amarás a Jehová tu (único) Dios con todo tu corazón (el PRIMER MANDAMIENTO; véanse Mat. 22:37-38; Luc. 10:27; véanse Dt. 4:35; Mar. 12:29,32)
6:6-9 La palabra de Dios en el corazón (véanse 11:18-20; 30:11-14; Rom. 10:6-8)
6:13 Servir solamente a Jehová (véase la respuesta de Jesús a Satanás en la ocasión de su tentación, Mat. 4:10; Luc. 4:8; véanse Dt. 4:35; Mar 12:32)
6:16 No tentar a Jehová (véase la respuesta de Jesús en Mat. 4:7; Luc. 4:12) 7:6 Un pueblo santo y escogido (véanse 14:2; 26:18; Tito 2:14)
8:3 No solo de pan vivirá el hombre (véase la respuesta de Jesús en Mat. 4:4; Luc. 4:4; compárense Dt. 8:11-18; Prov. 30:8b-9a)
10:12-13 Lo que Dios requiere: amor que se demuestra en obediencia (véanse Juan 15:10; 1 Juan 5:3)
11:26-32 La necesidad de elegir el camino bendito de la obediencia o el maldito de la desobediencia (véase también Dt. 30:15-20)
18:15 Promesa de un profeta como Moisés (véase Juan 1:17-18,21) 26:5-10 El “Credo” de Israel (compárese 6:20-24)
29:18 Que no haya en medio de vosotros raíz de amargura (véase Heb. 12:15) 32:35 “Mía es la venganza” dice Jehová (véanse Rom. 12:19; Heb. 10:30) 33:27 El eterno Dios es tu refugio, Y acá abajo los brazos eternos