3.1. En torno al título “preplatónicos” y la intención de Nietzsche en su trabajo
3.1.1. Breve recuento del término “presocráticos”
Antes de adentrarse un poco en la razón y el por qué Nietzsche utiliza la expresión “preplatónicos” y no “presocráticos”, es necesario hacer una breve reseña de este último adjetivo que ha imperado en la denominación de aquellos filósofos que van desde Tales hasta antes de la figura de Sócrates. Para ello es pertinente resaltar algunos aspectos de lo
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presocráticos157 y de lo que dice André Laks en su estudio de los presocráticos,
concretamente en su texto Introducción a la filosofía presocrática (2010).
En primer lugar, como lo señalan Kirk y Raven, ya desde la antigüedad se ha hecho
referencia a los presocráticos, aunque no con este título propiamente158. Así, el aporte de
Platón (Fedón 96 ss.), aunque cita algunos de ellos de manera obiter dicta y con cierta
ironía, es valioso al respecto159. De igual forma, también Aristóteles se refiere a los
presocráticos (Metafísica A), aunque con una cierta tergiversación de ellos, pues los analiza
desde su perspectiva teleológica: él, Aristóteles, es la cumbre del pensamiento y los
presocráticos sus predecesores160. Su discípulo, Teofrasto, hizo una gran labor respecto de
los estudios de estos filósofos. Por esta razón se consideró a Teofrasto una autoridad sobre los presocráticos. Según Diógenes Laercio, Teofrasto escribió 16 o 18 libros
aproximadamente (Opiniones de los físicos) y escribió concretamente sobre Anaxímenes,
Empédocles, Anaxágoras, aunque ciertamente influenciado por la opinión de su maestro Aristóteles161.
El trabajo de Teofrasto sirvió como fuente para otros doxógrafos, quienes adoptaron
distintas formas para trabajar. Así lo hace Aecio, en el siglo II d.C., en su obra Vetusta
placita (Las opiniones más antiguas), donde trata los filósofos en secciones diferentes,
tomando algunos elementos de Teofrasto162. Otros doxógrafos tratan a los filósofos en
conjunto, acompañado de datos biográficos, comentarios y apreciaciones como lo es el caso
de Diógenes Laercio. Otro tipo de doxografía es la diadoxai (sucesiones filosóficas), creada
por el peripatético Soción de Alejandría (200 a.C.) quien estableció la relación maestro- discípulo entre los pensadores, además de ubicarlos en una escuela determinada (jónica, itálica etc.)163.
Está también el trabajo del cronógrafo Apolodoro de Alejandría quien hizo “una relación
métrica de las fechas y opiniones de los filósofos”164
. Nietzsche se apoya mucho en los testimonios de él, a través del trabajo de Diógenes Laercio. Apolodoro se basó en el estudio
de Soción (a quien le corrige su concepto de acmé) y la cronología de Eratóstenes. Hablan
también de los presocráticos el neoplatónico Simplicio (siglo VI d. C), el bizantino Juan Tzetzes, Plutarco (siglo II d.C.), Sexto Empírico y Clemente de Alejandría (s. II d.C.), Hipólito (s. III d.C.), Diógenes Laercio (siglo III d.C.), Juan Estobeo (siglo V d.C.).
157 Kirk, G.S. Raven, J.E. Schofield, M. Los filósofos presocráticos. Vol. I. Op. Cit.
158 El que no se señalen con el título de “presocráticos” no lo expresan Kirk y Raven, sino André Laks. Esto se
abordará en líneas más adelante.
159 Ibídem. Pág. 8. 160 Ídem. 161 Ibídem. Pág. 9. 162 Ídem. 163 Ídem. 164 Ídem.
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Sobre el término “presocrático” es importante tener en cuenta lo que dice André Laks acerca de la historia de la palabra:
El término “presocrático” es una creación moderna. Su utilización más temprana de la que tenemos conocimiento figura en un manual de historia universal de filosofía que J.A. Eberhard (el destinatario de una famosa carta de Kant) publicó en 1788 y que tiene una sección titulada “Filosofía presocrática” (Vorsokratische Philosophie) (2010: 13).
De esto, hay que tener en cuenta que en la antigüedad, aunque no hubo el nombre concreto de “presocráticos”, sí se hizo una división entre unos pensadores que le precedieron a Sócrates. Pero no es correcto afirmar que esta división se hizo en época de los mismos presocráticos. Los filósofos presocráticos no se denominaran así por ellos mismos, ya que la figura de Sócrates no era un referente para éstos, tal vez lo fue para algunos
contemporáneos como Demócrito165, que vivió un poco más que Sócrates. La división se
hizo posteriormente, por ejemplo, con la referencia que hizo el libro Tusculanas de
Cicerón, que fue el “texto más influyente en la constitución del concepto moderno de
presocráticos”166
. Esta tradición es la socrática-ciceroniana, denominada así por Laks, que explica la división entre unos pensadores anteriores de Sócrates (los que hoy en día
llamamos presocráticos) que se ocupaban de la physis y de Sócrates como investigador de
la ta anthropina (las cosas humanas). La diferencia entre Sócrates y sus predecesores radica
en el contenido de lo que se estudia167.
La otra referencia a filósofos presocráticos es la tradición platónica-aristotélica. Ésta
considera que la diferencia no radica ya en lo que se estudia (la physis o las cuestiones
humanas), sino en el método, la manera como se accede al conocimiento168. Así, Sócrates
pasa del estudio de las cosas al estudio de los conceptos169: las palabras no solamente
bastan, sino que hay que buscar las definiciones de ellas. Es por ello que Sócrates en los
Diálogos de su discípulo Platón, se muestra preguntando qué es (ηί έζηι;) esto de la valentía –andreia- (Laques), qué es la sensatez o mesura –sophrosine- (Cármides), qué es la piedad, (Eutifrón), qué es la amistad (Lisis), qué es la justicia, (República), etc., buscando siempre características comunes a toda definición, es decir, su concepto.
Como se dijo ya, la influencia del libro de Cicerón fue a la vez un referente para el estudio de los denominados, solo en el siglo XVIII, como “presocráticos”. Pero este neologismo fue debatido y a partir de esto, conjuntamente con los aportes de Nietzsche y del gran
trabajo editorial de H. Diels (Die fragmente der Vorsocratiker, 1906) y la posterior revisión
165Cfr. André Laks. Introducción a la filosofía presocrática. Pág. 11. Op. Cit. 166
Ibídem. Pág. 21-22.
167
Ibídem. Pág. 25. Op. Cit.
168 Idem. 169
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de W. Kranz (1951)- citados desde entonces como DK- el término “presocrático” se popularizó170.