LOS FOROS DE CIUDADES DEL CONOCIMIENTO
BUCARAMANGA TECNÓPOLIS
Un área metropolitana con una compleja localización geográfica pues ha quedado un tanto desligada de las principales vías de transporte de Colombia, pero con conjunto de infraestructuras de ciencia y tecnología muy importante. Están allí localizados el Centro de investigación y desarrollo del petróleo (ICP), que cuenta con cerca de 200 investigadores y auxiliares, y los diversos laboratorios de la Universidad Industrial de Santander, algunos de los cuales vinculados a la industria local. Aprovechar esa situación ventajosa, en términos de existencia de laboratorios cualificados, tanto por equipamientos como en personal, constituye una base estructural sólida para una mayor interacción con el sector productivo, y es la raíz del proyecto local.
Partir de una situación donde las infraestructuras de ciencia y tecnología ya están presentes y además reconocidas por la comunidad, representa evidentes ventajas para retener ahorro y atraer inversiones. Como las actividades de investigación y desarrollo son costosas y complejas, la atracción de emprendimientos es más viable cuando se trata de ciudades donde existen los laboratorios y el personal necesario para los proyectos de nuevas empresas, significando una sustancial reducción de riesgos.
MEDELLÍN
En Medellín, el proyecto de desarrollo está basado no solo en la preexistencia de infraestructuras, principalmente de sus universidades, como del tamaño y la metropolización de la ciudad, amén de una historia industrial pujante y antigua. En este caso, se trata de una metrópoli que busca no perder las oportunidades de una nueva economía detrás de lo cual también andan las otras ciudades - polos del país.
El proceso metropolitano está en consolidación como una de las principales características de los clusters de innovación. Las pesquisas más recientes sobre esos desarrollos demuestran que los clusters más innovadores son exactamente aquellos inmersos en las regiones metropolitanas, pues poseen características positivas para las pequeñas y medianas empresas de base tecnológica, disponibilidad de mano de obra cualificada y abundante, existencia de otras empresas para adelantar emprendimientos interempresariales de distinta índole, clientes, establecimientos financieros, universidades, escuelas técnicas y ambiente cosmopolita, entre otras condiciones.
Reflexiones finales
Los procesos de construcción de proyectos de este tipo, tienen en todas las ciudades dificultades para establecer relaciones de confianza y de articulaciones fuertes entre los sectores públicos, privados y académicos. Esa situación no difiere de otras experiencias, como la brasilera, por ejemplo.
Muchas veces, el proyecto va muy bien pero el cambio de comando en una de las instituciones claves parece que todo se hecha a perder. Entretanto, lo que normalmente ocurre es una desaceleración en la implementación de las acciones previamente definidas, inflexión que será tanto mayor cuanto menor sea la cohesión del grupo de coordinación del proyecto. La experiencia muestra que es importante vincular no sólo dirigentes de las instituciones aliadas sino también las personas de los niveles gerenciales. La red de incubadoras que se está
formando en Colombia, de forma cooperativa, es también importante en ese sentido, pues incentiva el intercambio de información entre gerentes y los diferentes proyectos, consolidando una nueva visión de desarrollo y consolidando un grupo de carácter más operacional, que será capaz de garantizar la continuidad de los programas cuando hay cambios en las instancias de comando.
La situación concreta de la ciencia, tecnología e innovación en los países latinoamericanos no recomienda una dispersión de esfuerzos: los esfuerzos a realizar para acompañar las rápidas transformaciones de la sociedad del conocimiento es enorme y los recursos de que disponemos están lejos de ser impresionantes. El índice de Desarrollo Tecnológico divulgado por la ONU, a mediados de 2001, muestra claramente la situación de nuestros países: entre 72 economías que componen la muestra, Argentina ocupa el lugar 34º, Brasil el 43º y Colombia el 47º. Así, actuar en conjunto, aprovechando todas las potencialidades locales y nacionales es un imperativo para garantizar no sólo el suceso de los proyectos sino también el desarrollo local.
En este sentido, sería necesario que la red de personas, más allá de las institucionales, sea fertilizada por las diversas ópticas de los agentes de cambio. Como los tres actores: público, privado y academia - son bastante diferentes, el camino para una relación armoniosa y prolífica pasa por el mayor conocimiento de las lógicas respectivas de los actores. Proyectos de la naturaleza de los que estamos analizando no son viables si uno de los actores no está presente, afectando el esfuerzo de los demás.
Las dificultades para consolidar esa alianza de largo plazo, son muchas. Tal vez, la más importante sea la lógica temporal de cada segmento: el tiempo del político y el tiempo del mandato, del empresario y del retorno del capital, y del investigador y el tiempo de creación de conocimiento. Esas diferentes lógicas precisan de un sólido propósito de desarrollo para sostener los consensos. Por eso, la construcción de un proyecto verdaderamente común, es necesario.
En ese caso, las actividades de “animación” adquieren especial importancia. Esas actividades comprenden encuentros, seminarios, oficinas de trabajo temáticos y construcción de proyectos. Comprende también reuniones de confraternidad, misiones de estudio y de prospectiva, que más allá de los objetivos inmediatos, sirvan para promover el conocimiento mutuo de los actores.
Las actividades de animación son igualmente importantes para levantar barreras, a través de proyectos concretos para que los aliados adquieran compromisos y se sostengan en logro de los objetivos. Parece, por las informaciones obtenidas en las visitas, que las tecnópolis colombianas comprenden muy bien este punto, pues son varios los proyectos en implementación, de mostrar claridad con las estrategias relativas a la divulgación de los proyectos específicos como primera fase de una etapa posterior de profundización de la socialización del proceso tecnopolitano en el tejido social.
Finalmente, cabe una observación sobre la evolución de los proyectos tecnopolitanos colombianos y brasileiros. Cuando se comparan, se verifican semejanzas y se detectan algunas complementariedades, que podrían aprovecharse en programas de cooperación, envolviendo municipalidades, universidades y asociaciones empresariales, profesionales, investigadores y gestores de emprendimientos de base tecnológica entre los dos países, y entre proyectos tecnopolitanos para suscitar acuerdos de ciudades hermanas. Este proyecto
ambicioso de ciudades del conocimiento que adelanta Colombia pero absolutamente viable de implementarse, es una instancia para alianzas entre los dos países.
FOROS SOBRE CIUDADES DEL CONOCIMIENTO UNA CONTRIBUCIÓN AL