• No se han encontrado resultados

BUENOS AIRES CONTEMPORANEA: 1955-

In document Buenos Aires (Gutman y Hardoy) (página 129-150)

BUENOS AIRES CONTEMPORANEA: 1955-1991

Los últimos 36 años

En 1955, después de casi 10 años de gobierno constitucional, la vida política argentina fue una vez más interrumpida por un golpe militar. Entre 1955 y 1983 todas las presidencias constitucionales, elegidas con o sin proscripciones de candidatos o partidos, fueron interrumpidas por los militares. En 1983, al término de los oscuros y penosos años de un gobierno castrense, se recuperó el sistema democrático en el país, con plena vigencia de la constitución, la libertad de expresión y la vida cívica.

La última etapa industrialista, puesta en marcha durante la presidencia del Dr. Arturo Frondizi (1958-1962) produjo una sostenida expansión industrial, que se prolongó hasta mediados de la década de 1970. El "desarrollismo" -nombre con el que se conoce a esta política económica- incorporó capitales y tecnología del exterior y auspició las inversiones de capital intensivas que complejizaron el aparato productivo y desarrollaron las ramas de la industria pesada y semipesada.350 El Area Metropolitana de Buenos Aires concentró, como en las décadas anteriores, la mayor parte de este desarrollo industrial.

La política económica aplicada por el último gobierno militar (1976-1983) basada en medidas económicas de tipo monetarista y en la apertura de las importaciones, y afectada por los efectos de la crisis ecomómica mundial, las políticas de ajuste y la deuda externa, llevaron al país a un estado económico netamente recesivo. No sólo la Argentina sufrió los efectos de la crisis económica, sino también otros países latinoamericanos, en mayor o menor grado, tuvieron un gran deterioro social y económico durante la llamada "década perdida" de 1980. Algunos datos muestran la magnitud que alcanzó la desindustrialización en la Argentina durante la década de 1980: el producto manufacturero de 1987 retrocedió a los mismos valores que tenía en 1972; la ocupación fabril cayó en 400.000 personas en valores absolutos (35%) entre 1975 y 1987; se cerraron el 20% de los establecimientos industriales de mayor tamaño; la inversión industrial cayó cerca de un 50% entre 1975 y 1987; la participación de los asalariados en el ingreso nacional disminuyó un 28%; y la producción manufacturera por habitante -que había crecido un 47% entre 1960 y 1975- cayó en un 25% entre 1975 y 1987.351 De manera simultánea aumentó la concentración del capital industrial y se formaron grandes grupos económicos, mientras las pequeñas y medianas empresas se debilitaban. Por haber concentrado históricamente el mayor desarrollo industrial del país, el Area Metropolitana de Buenos Aires sufrió los peores efectos de la crisis, perdiendo empleos y establecimientos industriales en los partidos del Gran Buenos Aires. Mientras tanto la Capital Federal ganaba en actividades comerciales, burocráticas, financieras y de comunicación. La diferencia de calidad de vida entre la Capital y la mayor parte de los partidos del Gran Buenos Aires aumentó. La Capital mantuvo e incrementó su rol de centro de decisiones políticas, económicas y sociales más importante del país, mientras los municipios periféricos

350. ROFMAN, Alejandro y Nora Marqués, 1988, p 8.

Población: el Area Metropolitana crece cada vez más lentamente

Entre 1960 y 1991, la población del Area Metropolitana pasó de 6.875.000 personas a 11.323.000. Las 4.450.000 personas incorporadas en los últimos 30 años, se incorporaron a la población de los partidos del Gran Buenos Aires, tal como venía sucediendo desde la década de 1940.

El crecimiento cada vez más lento de la población es una de las características más notables del Area Metropolitana en su conjunto durante las últimas tres décadas, aún cuando el número de nuevos habitantes representa cifras muy grandes. Desde 1960 en adelante se sumaron por década cada vez menor número de personas: entre 1960 y 1970 se agregaron 1.670.000, entre 1970 y 1980 alrededor de 1.500.000 y entre 1980 y 1991 cerca de 1.270.000. Se quebró, de ese modo, de la década de 1960 en adelante, una de las tendencias históricas más características del Area Metropolitana de Buenos Aires: su peso creciente en la población urbana del país. A partir de 1980 tambien fue disminuyendo su peso respecto al total de la población argentina (Cuadros Nº 5, 6, 7 y 8). Por primera vez, la tasa anual de crecimiento de la población del Area Metropolitana esta por debajo de la tasa anual de crecimiento de la población del país

Esta tendencia se relaciona con cambios en la distribución espacial de la población en el país, detectable a partir del período intercensal 1947-1960. A partir de ese período intercensal, las ciudades pequeñas (entre 20.000 y 49.999 habitantes) e intermedias (entre 50.000 y 1.000.000 habitantes) aumentaron su población, y el peso de la población de las intermedias se hizo cada vez mayor en relación al total nacional: mientras en 1950 la población en ciudades de tamaño intermedio constituía el 16% del total, en 1980 esa participación había crecido al 28%.352 Algunas ciudades de tamaño intermedio, de crecimiento estancado hasta 1970, aceleraron notoriamente sus tasas de crecimiento demográfico entre 1970 y 1980. Algunas capitales de provincia crecieron debido a las políticas nacionales de promoción industrial puestas en marcha a fines de la década de 1970 como San Luis, Catamarca, La Rioja, San Juan, Neuquén y Ushuaia. Con estos nuevos regímenes de promoción, provincias que tradicionalmente expulsaban población y perdían empleos comenzaron a recibir, en sus ciudades capitales, habitantes de otras provincias.

Otros factores que influyeron, desde 1976, decisivamente en la desaceleración del crecimiento demográfico del Area Metropolitana están relacionados con la ya mencionada implementación a escala nacional de políticas monetaristas, la apertura de la importación, y el retroceso y deterioro del proceso productivo, que se manifestó en una reestructuracion de la industria manufacturera nacional. Este proceso de "desindustrialización" afectó en pleno al Area Metropolitana de Buenos Aires por ser el área más industrializada del país, pero también afectó a otras áreas industrializadas como Córdoba y Rosario.

Debido a estos cambios, desde mediados de 1970 el Area Metropolitana de Buenos Aires dejó de atraer a migrantes del interior del país, en igual medida como lo había hecho antes. Más aún, los datos estadísticos del período intercensal 1980-1991 indican que algunos de los residentes del Area Metropolitana regresaron al interior y probablemente otros engrosaron el creciente contingente de emigrantes al exterior, proceso este que venía acentuándose desde la década de 1960. El Area Metropolitana comenzaba a dejar de ser atractiva porque ofrecía

menores oportunidades de trabajo formal mientras aumentaba la inestabilidad de las relaciones laborales y el número de gente que trabajaba por su cuenta. Esta situación, más la escasa infraestructura existente en la que el gobierno invertía cada menos, los largos viajes en omnibus y los cada vez menos eficientes y más inseguros viajes en tren y en los colectivos, desmejoraron notablemente las condiciones de vida en los partidos suburbanos de la metrópoli y desalentaron la radicación de población.353

Si bien el Area Metropolitana de Buenos Aires disminuyó la velocidad de su crecimiento, sigue siendo, y por lejos, la aglomeración más importante de un país con un porcentaje muy alto de población urbana, duplicando la población de las áreas metropolitanas que le siguen en tamaño: el Gran Rosario y el Gran Córdoba (Cuadros Nº 17 y 18).

Mayor crecimiento vegetativo y menos migraciones

En las últimas tres décadas, la composición del crecimiento de la población del Area Metropolitana de Buenos Aires cambió nuevamente y comenzó a depender más del crecimiento vegetativo y menos de las migraciones internas. A partir de 1970 el crecimiento natural fue el responsable de las dos terceras partes del aumento de población, mientras las migraciones netas sólo representaban un tercio del mismo.354 El crecimiento natural aumentó su importancia durante la década de 1970. El censo de 1980 registraba los menores valores de migración interna e inmigración del exterior del siglo.

En 1980, el 90.5% de los habitantes del Area Metropolitana eran argentinos. La mitad había nacido en la provincia de Buenos Aires, mientras que el 40% provenía de otras provincias del interior del país, fundamentalmente de Entre Rios, Corrientes, Santiago del Estero, Tucumán, Chaco, Santa Fe y Córdoba. La mayor proporción de nacidos en la provincia de Buenos Aires (entre el 50% y el 77%) se encontraban en los partidos del sur del primer y segundo anillo y en todos los del tercer anillo. El mayor porcentaje de migrantes de otras provincias (entre el 45% y 55%) se encontraba al oeste y norte del primer y segundo anillo. De los extranjeros, que representaban el 9.4% de la población del Area Metropolitana, el 3% provenía de los países limítrofes y el 6.3% de otros países. Los porcentajes más altos de nacidos en los países limítrofes -paraguayos y uruguayos mayormente- se habían establecido en La Matanza, Lomas de Zamora y Quilmes, y en el oeste y sur del segundo anillo. En todo el Area Metropolitana quedaban muy pocos extranjeros nacidos en los países europeos. Los mayores porcentajes de italianos y españoles se encontraban en la Capital y en los partidos adyacentes.

Mayor crecimiento en los partidos más alejados de la capital y menor o nulo en los más cercanos

Si bien entre 1960 y 1991 fue cada vez más lento el crecimiento de la población en el Area Metropolitana de Buenos Aires, este comportamiento no fue parejo: algunas ciudades

353. ROFMAN, Alejandro y Nora Marqués, 1988, p 27.

354. LATTES, Alfredo E. y Sonia Mycshaszula, 1986 (trabajo mimeografiado), citado por ROFMAN, Alejandro, 1988, p 35.

administrativas se mantuvieron estables, como la Capital Federal; otros crecieron a un ritmo bajo y cada vez más lento, como los partidos del primer anillo; otros mantuvieron un ritmo decreciente pero alto, como los partidos del segundo anillo y, por último, sólo crecieron rápidamente los partidos más periféricos y menos poblados del tercer anillo (Cuadros 9 y 10 y Figura Nº ).

Del 1.670.000 personas que se agregaron en total al Area Metropolitana entre 1960 y 1970, poco más de 900.000 se instalaron en el primer anillo y poco menos de 700.000 en la segunda. Mientras las personas que se agregaban al primer anillo eran cada vez menos - 720.000 entre 1970 y 1980 y 370.000 entre 1980 y 1991- las personas que se agregaban cada década en el segundo anillo se mantuvieron alrededor de 700.000.

En 1960 el volumen de la población instalada en el primer anillo había casi igualado al de la Capital y juntas constituían el 83% del total de la población del Area Metropolitana, 43% la Capital y 45% el primer anillo. En las décadas posteriores, el primer anillo siguió conservando una proporción similar -entre el 45% y 47%- mientras disminuía la proporción de la Capital Federal, cuyo crecimiento demográfico estaba detenido desde 1947 y aumentaba la proporción del segundo anillo, desde el 10% en 1960 hasta el 24% en 1991. Los partidos del tercer anillo, los únicos que tuvieron un crecimiento acelerado y sostenido entre 1960 y 1991, fueron los que, entre 1880 y 1991, registraron las mayores tasas de crecimiento anual, reemplanzando el rol cumplido -entre 1947 y 1970- por los partidos del segundo anillo. Pero, si bien los partidos del tercer anillo fueron los que más rápido crecieron, su incidencia en el volumen total de la población es muy escasa porque representaban sólo el 2.25% en 1960 y el 3.9% en 1991 del total de la población del Area Metropolitana.

En 1991, dos tercios de la población se concentraba en el primer y segundo anillo del Gran Buenos Aires -el 45% en la primera y el 24% en la segunda-; es decir que, casi la mitad de toda la población del Area Metropolitana vivía en los partidos del primer anillo, un poco menos de un cuarto en el segunda y algo más de un cuarto en la Capital Federal. La situación era inversa a la registrada en 1914, cuando a fines del primer período de gran crecimiento del Area Metropolitana, la Capital concentraba el 74% de la población de la aglomeración.

Entre 1980 y 1991 al estancamiento de la población de la Capital se agregó el estancamiento demográfico de dos partidos adyacentes, Tres de Febrero y Avellaneda, y la pérdida neta de población de otros dos del primer anillo, Lanus y Vicente Lopez. Eran los partidos que más tempranamente quedaron integrados a la metrópoli, aquellos que conformaron el cordón industrial del Gran Buenos Aires y que luego fueron muy afectados por la reestructuración de la industria.

Expansión urbana

Los vaivenes de la industria manufacturera

Entre 1930 y 1960, tal como se mencionaba en el capítulo anterior, las nuevas industrias se instalaron formando un anillo alrededor de la Capital. En 1963, de los 1800 establecimientos industriales con más de 25 obreros que existían en el conjunto del Area Metropolitana, el 85% estaba ubicado en un círculo de 20 km de la Plaza de Mayo y sólo 5 establecimientos estaban a más de 30 km.355 A partir de esa fecha, con la construcción de la autopista Norte, comenzó

a definirse una nueva zona industrial a lo largo de este acceso, inaugurada por la empresa Ford en la localidad de Pacheco, partido de Tigre. Esta nueva concentración se integró al denominado Eje Fluvial Industrial, que corre a lo largo del río Paraná y de la Plata desde el área metropolitana de Rosario, en la provincia de Santa Fé, a 320 km al norte de la ciudad de Buenos Aires, al área metropolitana de La Plata, Capital de la provincia de Buenos Aires, 70 km al sur.356

Durante los años de vigencia del modelo económico "desarrollista" (1958-1975), las inversiones intensivas en capital y tecnologías predominantemente extranjeras, se habían volcado hacia la fabricación de automóviles, tractores, química, petroquímica, máquinas herramientas, farmacia y siderurgia. Por las ventajas comparativas que ofrecía el polo industrial del Gran Buenos Aires, los nuevos establecimientos industriales se radicaron principalmente en él. La desindustrialización promovida por la aplicación, a mediados de la década de 1970, de las nuevas políticas económicas, tuvieron su mayor impacto en el Area Metropolitana de Buenos Aires, ya que concentraba la mayor actividad industrial de las ramas que, hasta entonces, habían sido los motores de la actividad industrial y que fueron las más afectadas en este proceso: la metalmecánica y las industrias de base en general. Las cifras de la evolución del empleo evidencian la magnitud del impacto: en 1984 el Area Metropolitana de Buenos Aires -que era la más diversificada del país con 169 ramas industriales- ocupaba al 51% del total de la ocupación industrial del país, habiendo disminuído en un -8.72% con respecto a 1973.357

Por efectos de esta reestructuración industrial, disminuyó el número de los empleos industriales y también el número de grandes establecimientos industriales en el Area Metropolitana. A mediados de 1985 el Area Metropolitana de Buenos Aires era considerada, junto con las de Rosario y Córdoba como un área de "desindustrialización neta".358 Pero la pérdida de empleos industriales se hizo sentir más en los partidos que habían adquirido mayor concentración industrial hasta esa fecha: los del primer anillo perdieron empleos industriales en números absolutos, mientras que en los del segundo hubo un aumento pero este fue menor al aumento de la población (Cuadro Nº 19).

Otra de las causas de la disminución de la actividad industrial en el Area Metropolitana fueron las disposiciones provinciales que desincentivaron y luego prohibieron la instalación de nuevas industrias a menos de 60 km de la Capital Federal.359 A ellas se sumó la ya mencionada política nacional de desconcentración industrial promovida por los regímenes de

356. El Eje fluvial industrial fue identificado en el Consejo Nacional de Desarrollo (CONADE), en 1969 y fue retomado por la Comisión Nacional del Area Metropolitana de Buenos Aires (CONAMBA), en 1989.

357. GATTO, Francisco; Graciela Gutman y Gabriel Yoguel, 1988, p 88 y 89.

358 Según la categorización de Francisco Gatto. Las otras cuatro categorías son: 1- "áreas de nuevo desarrollo industrial" (resto de la província de Buenos Aires, parte de Misiones y de Chubut); 2- "áreas de industrialización reciente" (Tierra del Fuego, Chubut, La Rioja, Neuquén, Catamarca, San Juan y San Luis); 3- "áreas agroindustriales tradicionales" (Entre Ríos, Mendoza, Tucumán, Río Negro y Salta) y 4- "áreas sin desarrollo industrial" (Santiago del Estero, Formosa, Santa Cruz y La Pampa). Idem p 139.

359 La Ley provincial 7270 de erradicación de industrias dispone su ubicación a no menos de 60 km de aquellas industrias consideradas indesables, en un plazo de 10 años. SCHWARTZER, Jorge, 1983, p 233.

promoción industrial provinciales, que en los últimos años fueron suspendidos. Otro factor relevante fue la tendencia general hacia la "terciarización" de la economía, es decir, el mayor desarrollo del sector finanazas, comercio, servicios y comunicaciones.

A pesar de estos nuevos procesos, que marcarán posiblemente cambios profundos en el futuro, el cinturón industrial del Area Metropolitana tenía, en 1985, un rol importante en la actividad económica urbana. En los partidos del primer anillo la industria manufacturera tenía mayor participación en el Producto Bruto Interno que el comercio y los servicios. Entre los partidos con mayor producto industrial se encontraban Avellaneda, San Martín, San Fernando, San Isidro y Vicente Lopez en el primer anillo, y Tigre, Florencio Varela, Berazategui y Merlo de la segunda.360 Por el contrario, la Capital Federal, que venía perdiendo empleos industriales ya desde la década de 1950, tenía un predominio del sector comercio, finanzas y servicios, anticipando quizá, la futura orientación del Area Metropolitana hacia estas actividades del sector terciario.

Despues de 1960 la ubicación de las industrias no tuvo el mismo efecto que habían tenido las industrias de la década de 1920 y 1930 en el sur, atrayendo población en sus cercanías y densificando partidos como Avellaneda, Lanus y Quilmes. Con el desarrollo del transporte colectivo y las rutas y el aumento del valor de los terrenos provocado por la urbanización, la vivienda de los trabajadores industriales de bajos salarios tendió a ubicarse en zonas más periféricas, en los partidos del segundo y tercer anillo. Allí también se instalaron, por ser los lugares donde podían comprar un terreno o armar una casilla en una villa miseria, buena parte de los trabajadores por cuenta propia con ingresos más bajos y los que conseguían empleo esporádicamente. Lo hacían en zonas de baja densidad, con escaso o ningún servicio de agua corriente, cloacas y recolección de basura, en casas autoconstruídas sobre un lote propio o en terrenos invadidos, muchas veces inundables. La inversión pública en infraestructura y servicios en esas zonas era escasa y además decreciente. Tras los loteos y sus facilidades de pago, los grupos más pobres, fueron alejándose no sólo de las instalaciones fabriles, cuyo empleo era cada vez menos numeroso, sino también del centro y de la Capital Federal en general, que constituía un gran mercado de trabajo en el comercio y en los servicios. Despues de 1960 la localización de las viviendas de los trabajadores dependió más de los precios del mercado de lotes a plazos y menos de su cercanía a las zonas fabriles, aumentando el número y el tiempo empleado en los viajes diarios.361

Aumento de la pobreza en el Area Metropolitana de Buenos Aires: los nuevos pobres

Durante las últimas décadas aumentaron los niveles de pobreza de los habitantes del Area Metropolitana. Según un estudio basado en el Censo de 1980, un cuarto de la población del Area Metropolitana vivía en condiciones precarias, hacinados y sin servicios sanitarios en sus viviendas. La distribución de esta población no era pareja en todo el Area Metropolitana: mucho menor era el porcentaje que se encontraba en la Capital Federal (7,4%) que en el Gran Buenos Aires, donde algunos partidos del segundo y tercer anillo, como Florencio Varela, Moreno, Escobar y Pilar, tenían cerca del 40% de su población con necesidades

360 Comisión Nacional del Area Metropolitana de Buenos Aires, 1989, p 84.

básicas insatisfechas (Cuadro Nº 20). En cifras absolutas, sin embargo, el mayor número de pobres se encontraba en la misma Capital y en el populoso partido de La Matanza.

Hacia 1990, por efecto de los factores ya mencionados y por la constante retracción de la participación del Estado en la promoción de políticas sociales, el aumento de la pobreza no fue un problema de magnitudes sino tambien de tipo: no sólo hubo más pobres sino que se multiplicaron las diferentes clases de pobres. Además de aquellos que nunca pudieron salir de la pobreza -los pobres estructurales, como se los denomina- entraron en la clasificación de

In document Buenos Aires (Gutman y Hardoy) (página 129-150)