2.2 El Cuerpo Líquido y su tránsito
2.4.2 La burbuja invisible
“La gente apretada, centímetros de carne separados por milímetros de tela. Sudores escondidos entre vellos y perfumes, entre alhajas, bolsos, carteras y chucherías. […] Entonces mientras aprieto mi cuerpo contra los desconocidos, imagino la incomodidad de ellos al sentir mi respiración en sus nucas, axilas, espaldas, brazos, hombros. Capitas de tela que cubren lunares y pelos, poros, marcas, quizás cicatrices.”49
Los cuerpos completamente presionados en el articulado, cuerpo a cuerpo, cuerpo a máquina, cuerpo a vidrio, cuerpo a objetos. Cuerpos que se estiran o se encogen, que cambian de forma según su relación con los otros cuerpos sean cuerpos humanos u objetos inanimados.
Esta es la imagen más recurrente que se tiene sobre el ST, y eso lo comprobamos en las metáforas que existen para hablar de este: “Transmilleno”, “Caja de sardinas”, “Olla a presión…”
Esta relación casi sin distancia entre el cuerpo que transita con otros cuerpos que transitan y los objetos involucrados en el tránsito, conlleva a que la burbuja personal o la distancia que normalmente concibe cada persona como propia para su existencia, sea completamente eliminada en la hora pico de los tránsitos.
Lo cierto es que esta burbuja invisible se traslada de la piel, de la ropa, de los objetos personales, a un límite interno. Y este límite es el estar alerta a cualquier cambio que haya en el exterior. Entonces las miradas son herméticas, el cuerpo aunque expuesto está cerrado, se busca escapar del roce de los otros en lo posible, sobre todo inicia la protección de los órganos sexuales y las partes corporales más importantes según la consideración de cada uno. Por ejemplo, se protegen zonas con lesiones o dolores persistentes como la espalda, el vestido recién planchado, los zapatos embolados, el peinado, o zonas más sensibles al contacto, y el cuidado de los objetos de
valor. Además, puede aparecer todo lo aprendido por la cultura desde los discursos de la higiene, la belleza y el comportamiento50. Aquí el sentido que se extiende es el tacto, cada roce, presión, toque, movimiento, respiración, cambio de postura es sentido y registrado, y dependiendo del tipo de cambio, el cuerpo reacciona o se acomoda según lo que se exige o se necesite.
Aunque Edward Hall (2003:56), divide el aparato sensorial en dos categorías así: Los receptores de distancia (ojos, oídos y nariz), y los receptores de inmediación (tacto: piel, mucosas, músculos). Ambos tipos de receptores son importantes y necesarios en el desarrollo de la burbuja invisible, pues, aunque se creyera que el tacto predomina en el cuerpo a cuerpo en el ST, el olfato, la vista y el oído se convierten en generadores de información importantes sobre cómo son los otros que están también transitando:
“[…] allá... allá hay un puesto, no! Mierda! Me lo ganaron… Allá... no tampoco… Toca de pie... bueno... en el centro estará bien. Para ella hay espacio, pero para mí no, pero de lado quepo entre ella y ese señor ¿ese señor será que me roba? ¿Tengo la maleta abierta? No. No, tiene buena cara. No quepo. Y esos tres los que están al frente ¿qué? Son feos. ¿Será que me la miran? ¿Será que me la tocan? No. están lejos. ¿Qué pensarán de mí? ¿Y atrás? Esa mona de atrás esta como bonita... sí, está como buena... que ella no se dé cuenta que estoy mirando. Próxima parada... a bueno... a este le rinde... No quepo. Y quien escucha música allá atrás. Más gente... esta mierda se llenó...yo me agarro... me cuelgo así descanso un poco me estoy moviendo con la música ¿eso es rap? Yo bailando con rap... Allá, allá hay un puesto... lo cogió… Bien! ¿Me voy pa' allá al lado de ella o me quedo aquí? No aquí ya quepo... ya quedó más espacio... yo me quedo aquí... que me extrañe jejeje... ¿Y la mona? Ahí sigue... tampoco está tan buena... Pero quien es el de la música… ¿Será el ñerito?... este man se bajó... más espacio... ay! No. Se vino el ñerito. ¿Será que me roba? ¿Pero que si no llevo nada en ese bolsillo.. jejeje... si mete la mano no va a encontrar nada... jejeje que la meta... ¿Pero este man dónde es que carga la música?... ¿me voy para donde ella? No, me quedo aquí... una silla, se sentó el man... jejeje se ríe el marica... tengo sueño... aquí me puedo acomodar...yo me voy un ratico para donde ella... tomé mi maleta... uy! Se bajó la chica.... ah! Sí... bueno... a dormir... (Silencio) Llegamos.”51
Este ciudadano utiliza todos sus sentidos para crear una panorámica global, del espacio y las personas con las que se encuentra en ese tránsito. La vista, el tacto y el oído le ayudan a elaborar un imaginario sobre cómo son esas personas que lo rodean y lo rozan. En la narración no aparece, pero es posible que los olores también ayuden a generar estas impresiones de su alrededor. De este modo, la burbuja invisible, se flexibiliza, se agudiza y se matiza por los cambios de la
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Véase en: Pedraza Gómez, Zandra. (2011). “En cuerpo y alma: visiones del progreso y de la felicidad : educación, cuerpo y orden social en Colombia (1830-1990)”
amplitud de la misma. En el microrelato esto es claro, cuando los sentidos de este ciudadano se enfocan en lo que tiene cerca, en el momento en que está rodeado por muchos cuerpos, y luego, su panorámica se amplía cuando cuenta con más espacio de observación y movimiento. De esta manera, la burbuja invisible, se convierte en el alerta interior del cuerpo desde el pensamiento, la hiper-utilización de los sentidos para la obtención de la información necesaria, y el alerta exterior del cuerpo para crear movimientos y acciones que se necesiten en la resolución de sucesos de la vida cotidiana.
La burbuja personal se flexibiliza a tal punto que se vuelve invisible, incluso desaparece para desarrollarse internamente. Y ese desarrollo interno es la potencialización de los sentidos (vale la pena mencionar, lo importante que son los interoceptores, propioceptores y exteroceptores para entender la globalidad del sentir en el ser humano), la disposición de estar alerta de manera interna y externa y la habilidad de cambiar según lo que exige el contexto.