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La Cátedra de Estudios Afrocolombianos ¿Qué pasó con el otro lado de la

7. MARCO TEÓRICO-CONCEPTUAL

7.2 Capítulo II Teórico conceptual

7.2.1 La Cátedra de Estudios Afrocolombianos ¿Qué pasó con el otro lado de la

La Cátedra de Estudios Afrocolombianos es una propuesta educativa y pedagógica para restituir la historia de la comunidad afrocolombiana en el territorio nacional, ello se ha generado teniendo en cuenta la perseverancia de grupos de estudio, movimientos sociales, políticos y culturales que han decidido desde procesos formativos, legales, políticos, sociales, culturales y artísticos evidenciar la realidad que han tenido que vivir los grupos étnicos en un país que ha invisibilizado los saberes y prácticas de las comunidades por las condiciones de dominación y control que se han ejercido desde la colonia.

Por lo anterior, es importante mencionar un breve recorrido de la otra historia que también ocurrió en el territorio mientras los colonizadores contaban su versión del descubrimiento, así que en lo que se llamó América como en África, existían formas de vida, de conocimiento, de interacciones que generaban relaciones entre unos seres humanos y otros, encontrándose formas de poder y control sin deshumanizar a las personas. Sin embargo, con la llegada de los europeos a América el ser humano perdió su condición y fue subvalorado, dejando de un lado sus emociones y pensares y reconociendo sólo el esfuerzo físico que debía hacer para beneficio de otros.

Así Europa y particularmente España y Portugal en su deseo de encontrar otros territorios para beneficio del comercio propio, llegaron a tierras americanas y explotaron, sometieron y dominaron el contexto social, cultural y natural que habían encontrado, por ello los pueblos originarios presentes fueron desapareciendo poco a poco, y fue ello el motivo de que africanos fueran separados de sus familias, costumbres, territorio y saberes para ser traídos a la fuerza y ser esclavizados, seres a quienes solo se les reconocía su fuerza de trabajo para producir la tierra en beneficio de los europeos. Los vínculos que se empezaron a tejer entre las personas de los tres continentes produjo nuevas identidades y surgió entonces el concepto de

raza, el cual se planteó como alusión a las diferencias fenotípicas que existieron entre conquistados y conquistadores, designando a su vez, trabajos y funciones específicas, así que:

Las relaciones sociales que se estaban configurando eran relaciones de dominación, tales identidades fueron asociadas a las jerarquías, lugares y roles sociales correspondientes (...) En otros términos raza e identidad racial fueron establecidos como instrumentos de clasificación social básica de la población. (Quijano, 2000, p, 202)

Dicha forma de dominación estableció nuevos patrones de relaciones, actividades, y construcción de identidades, donde el control por parte de los europeos sobre el sentir, pensar y actuar de indígenas y africanos, construyeron otras identidades, otra historia y las relaciones sociales en el territorio nacional, lo cual ha generado violencias diversas donde se subvalora, inferioriza y rechaza la concepción de los otros saberes, prácticas y relaciones que se habían establecido previo al proceso de colonización.

Sin embargo cabe anotar, que las comunidades afrodescendientes lucharon siempre por la no dominación y control sobre sus saberes, prácticas, sentires y costumbres, creando y reviviendo formas de relacionarse para no perder las costumbres y conocimientos que traían consigo, así, por ejemplo, crearon nuevas lenguas y lenguajes para la comunicación, rutas de escape, manejo del cultivo de la tierra, incorporaron de estrategias para la navegación, la orfebrería y minería compraron la libertad, la creación literaria reivindico la historia y la cultura propia, la tradición oral permitió que los saberes trascendieron, y la unión y lucha por la libertad crearon palenques, así, entre otros saberes y prácticas, han visibilizado las formas de vida existentes que son igualmente válidas a las construidas en otros territorios y por lo cual su legado en la construcción de nación colombiana se hace necesaria y responsable para la reparación y no repetición de formas de violencia racial.

7.2.2 ...Y ¿Es importante entonces la Cátedra de Estudios Afrocolombianos en la educación?

Así pues, teniendo en cuenta la subvaloración y coacción que establecieron los europeos a los africanos e indígenas, se constituyó a lo largo de la historia una versión estatal y verídica de los hechos ocurridos desde el “descubrimiento de América”, donde el poder y control que se tenía sobre la sociedad en general y la educación en particular dio una versión oficial de los

acontecimiento menospreciando los conocimientos y prácticas establecidas por las comunidades, de esta manera la historia ha trascendido a todas las esferas de la educación, reforzando estereotipos y prácticas que se naturalizan y viven diariamente sin reconocer el trasfondo y la afectación emocional, física, social y política del pueblo colombiano y en particular de las comunidades afrocolombianas.

Por eso, es preciso identificar y reflexionar acerca de cómo los procesos de formación han permeado o no el reconocimiento propio y de los demás en el contexto e identificar a su vez ¿qué tipo de educación ha permeado y permea las aulas escolares de la educación formal y no formal del país? ¿Cuál es la apropiación social, cultural y política que se teje con la historia del territorio y sus comunidades para la construcción de nación?, ¿La formación que se está llevando a cabo desde la primera infancia hasta la universidad aporta desde las experiencias pedagógicas y el currículo a la resignificación de las comunidades afrocolombianas en la construcción de nación? Estas preguntas reflexivas acercan a repensar cómo fortalecer los procesos educativos en los diferentes niveles de la educación en pro del bienestar personal y social de la comunidad, así mismo reflexionar y reconocer el valor pedagógico y ético que se da a las y los maestros para transformar los contenidos, didácticas y trascendencia de la educación desde la primera infancia, ya que como lo menciona Rojas (2008):

Una de las debilidades del sistema educativo colombiano es la de haber desconocido la presencia histórica y la diversidad de aportes de los afrodescendientes a esta sociedad, a lo que se suma el hecho de haber sido uno de sus principales ámbitos en que se reprodujo el racismo y otras formas de discriminación. Por ello la Cátedra es una forma de enriquecer los procesos de formación de las nuevas generaciones de colombianos, con el propósito de hacer la educación más cercana al espíritu de la Constitución. (p. 28)

Teniendo en cuenta el contexto histórico, político, social y económico se hace necesario reconocer que la educación ha estado direccionada implícita y explícitamente en la reproducción del racismo en la nación colombiana, apropiando discursos, prácticas y enfoques pedagógicos que han tergiversado la narración histórica del territorio y sus comunidades, dando valor y veracidad a relaciones de poder y control de los colonizadores a los cuerpos y conocimiento de la comunidad en general. Es pertinente mencionar que la iglesia como institución presente desde la colonia y quien validó los procesos de dominación, impulsó una educación ligada a la religión del bien-mal, lo bueno-malo, el conocimiento-ignorancia, lo

humano-salvaje, que no contemplaba las prácticas y saberes diferentes que no beneficiaran los intereses del poder de los colonizadores, así africanos e indígenas se les concibió como seres inferiores, “sin alma, ni conocimiento” ya que sus saberes no correspondían a lo validado por occidente, así pues en palabras de Mosquera (2007) afirma que:

Los europeos, en nuestro caso el español, auto identificado como blanco, impuso en la sociedad colonial, por la fuerza, la creencia de que era un ser superior, civilizado y cristiano, a quien Dios había dotado de alma e inteligencia... el colonizador español, después de crear el negro impuso la creencia de que las personas africanas, esclavizadas eran seres inferiores, salvajes y paganos, que Dios había creado sin alma y como animales, y destinados a servir y ser esclavos de los blancos. (p.3)

Esto generó que desde la colonia la diversidad cultural, étnica, social y cognitiva de los pueblos afrodescendientes fuese restringida y relegada, ocasionando formas particulares de trato a la población donde el racismo y discriminación racial se hicieron presentes en todos los aspectos de la vida, desde el pensamiento, el lenguaje, los saberes y las prácticas de la educación homogeneizante, de esta manera racismo y discriminación racial se encuentran estrechamente ligadas, manifestándose desde la colonia en los diferentes aspectos de la vida, en efecto Mosquera (2007) plantea que la noción de racismo: “ha sido y es una ideología de la dominación y explotación de unos pueblos contra otros” (p.2). Y Restrepo (2004) afirma que el es racismo: “constituye un tipo de discriminación: la discriminación que se articula a partir de los rasgos o características raciales” (p.2). Asimismo, Restrepo (2004) plantea que:

Si el racismo lo podemos definir como una discriminación de orden racial, entonces para comprender sus formas de operación específica debemos remitirnos a la noción de raza, que se encuentra allí implícita... la noción de raza supone la asociación necesaria entre ciertos rasgos corporales (como el color de la piel) que son concebidos como heredados e inmutables con unas características intelectuales y de comportamiento que se consideran irremediablemente derivadas. (p.3)

Dicho lo anterior, es posible afirmar que el racismo es una ideología impuesta desde la colonia, noción construida para generar concepciones de superioridad desde el concepto de raza, donde se valida y afirma doctrinas para controlar y tener el poder sobre la población, este pensamiento ha sido naturalizado y no percibe el arraigo de las construcciones históricas

generadas desde la colonia, por tanto, la importancia de generar sensibilidad y reconocimiento de los pensamientos, ideas y percepciones que se han establecido en la educación del territorio, para transformar los paradigmas establecidos y las relaciones propias y con los demás en la construcción identitaria común e individual de los colombianos.

A partir de la noción de racismo como ideología, surgen manifestaciones en las relaciones de los seres humanos desde la colonia que evidencian acciones de superioridad de unos seres ante otros, por lo cual es necesario mencionar el concepto de discriminación racial, como las prácticas que se manifiestan y viven cotidianamente desde la colonia hasta la actualidad, por eso, La Convención Internacional para la eliminación de todas las formas de Discriminación Racial plantea que:

La discriminación racial denotará toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional o étnico que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública. (Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, 1965, art.1)

Así mismo, la discriminación desde las acciones que se pueden evidenciar en la cotidianidad representan una relación entre el diferenciar y excluir a una persona o comunidad, diferenciar en la medida en que se clasifica a una o varias personas de otro grupo de individuos, teniendo en cuenta unos imaginarios y estereotipos que no corresponden a la realidad de la población discriminada, y la exclusión en el acto de relegar, rechazar y menospreciar a una o varias personas que son discriminadas (Restrepo, 2004). Es así como la discriminación racial se manifiesta en la vida cotidiana, siendo esta la expresión comportamental del pensamiento racista generado desde un proceso sociocultural, político, histórico, económico en la colonización de América y que ha permeado los diferentes escenarios de la vida de niños, niñas y comunidad en general, siendo prácticas aprendidas que general una cultura intolerante, dominante e individualizada.

De manera que el racismo y la discriminación racial se encuentran estrechamente ligadas desde prácticas institucionales del estado que subvaloran y reproducen desigualdades entre individuos y la población racializada, la cual llega afectar la vida cotidiana de la

educación formal y no formal de los niños y niñas, manifestándose en un racismo escolar, que permea los espacios, los elementos didácticos y los discursos de las y los maestros en la práctica pedagógica de las aulas de primera infancia, por lo cual es importante reconocer el racismo escolar que plantea Castillo y Caicedo (2012) como:

El conjunto de prácticas simbólicas y discursivas orientadas a subvalorar a los niños y niñas afrocolombianos a través de todos los dispositivos que la escuela provee- textos en su acepción más amplia, lenguajes, políticas de conocimiento y pautas de socialización, así como las interacciones de la vida cotidiana, que se manifiestan en chistes, apodos y rechazo hacia los niños y niñas afrodescendientes. (p.19)

Por lo anterior, se reconoce que en el medio educativo se reflejan las problemáticas sociales y culturales de la sociedad, y las maestras y maestros reproducen consciente o no prácticas discriminatorias, donde se naturalizan acontecimientos, lenguajes, formas de expresión, elementos didácticos, corporalidades y pensamientos que se han establecido desde años atrás para desestimar a la población afrodescendiente, estas prácticas se involucran en el día a día de las propuestas pedagógicas, habituando así este racismo. Cabe anotar que no solo las y los maestros son quienes reproducen estas prácticas discriminatorias, sino todo el personal que interviene en el jardín, pues todos están permeados por un contexto histórico, cultural y social que vive el racismo en el diario vivir, de esta manera se hace necesario repensar los discursos, prácticas y espacios en los que transita la infancia diariamente en pro de resignificar los ambientes que se establecen para la primera infancia.

7.2.3 Pensar, reflexionar y transformar los ambientes de la primera