CAPÍTULO 4: ACTIVIDAD GANADERA
4.7. Cabaña, cría, invernada y tambo
En anteriores párrafos se mencionaron las distintas alternativas de producción que tiene una empresa ganadera, y como no todos los lectores son avezados en el tema, se considera de interés realizar una breve explicación al respecto, para lo cual se ha tomado como base a Senderovich y Bernstein51.
Cría: dentro de la producción de animales de cualquier especie, vacuna, ovina, etc., es la rama de la ganadería cuyo objetivo es la obtención de sus crías, como resultado del proceso de mantenimiento de los planteles de vientres y reproductores machos, servicio, cuidado de la procreación en proceso y de animales nacidos, hasta que estén en condiciones de ser separados de su madre, para ser entregados al mercado.
La empresa ganadera de cría pura, se dedica a terminar los terneros, corderos, etc., y previa separación de aquellas hembritas que dejará para reposición de vientres, y algunos machos para reposición de padres, los lleva al mercado para su venta, cuando aquellos tienen algunos meses de edad, y ya se considera que no 51 Senderovich, Isaac y Berenstein, Regina, op.cit., pág.35 y sucesivas.
existe peligro alguno al separarlos de sus madres. No obstante, muchas empresas siguen con el proceso de crianza, durante un ciclo más, y esto es lo que se conoce como recría.
Invernada: es la rama de la ganadería cuya actividad es el engorde de animales con el objeto de venderlos en condiciones de ser faenados, a la industria frigorífica, para satisfacer las demandas de consumo interno y de exportación. Es la etapa final del proceso ganadero.
Ya que el objetivo último de la ganadería es principalmente la satisfacción de la necesidad de alimentación, a través de la carne, el proceso completo estaría dado por las etapas de cría-recría-invernada. Aunque no se puede dejar de lado, la necesidad de contar con los reproductores adecuados para el procreo, y surge así, la cabaña.
Cabaña: es la rama de la ganadería cuya actividad tiene como objetivo productivo, la obtención de reproductores machos de calidad para ser vendidos a los productores criadores. Si bien en principio las cabañas preparan reproductores machos de genética mejorada, pueden vender también reproductores hembras que no reserven para sus planteles.
En la actividad de cría, lo que se busca es la obtención de la mayor cantidad de crías partiendo del plantel base, con el mejor peso. En tanto que, en la invernada, se apunta a la obtención de la mayor diferencia de kilos, entre lo ingresado y lo salido del engorde. Para la cabaña, se pretende animales con la mejor calidad y características enfocadas a los distintos requerimientos de los compradores.
Tambo: es la rama de la ganadería cuyo objetivo principal, cualquiera sea la especie aunque la más común es la vacuna, es la obtención de la leche cruda proveniente de la hembra, para lo cual necesariamente debe realizar el proceso de cría.
La ganadería comprende entonces, un extenso proceso, comenzando con la elección de la raza adecuada para la zona en cuestión, de acuerdo al clima y a los
pastos existentes. Continúa con la compra de los machos seleccionados cuidadosamente según su genética y sus características, para servir al tipo de hembras madres que conformen el plantel. Se logra lo buscado cuando nacen las crías, pero no todo termina allí, sino que se debe criarlas, para luego pasar al engorde, cuando después de un tiempo, recién se consiguen los animales terminados para el mercado, de acuerdo a sus requerimientos. Éste es un proceso que dura varios años, máxime si partimos desde la cabaña, y a pesar de que los proceso productivos modernos, incorporan técnicas de manejo que acortan los tiempos, igualmente hay etapas que no pueden acortarse y mucho menos saltarse, pues estamos ante ciclos de la naturaleza.
Los elementos naturales, como los ciclos reproductivos y el clima, preexistentes y susceptibles de suavizarse en cuanto a sus consecuencias, pero no de modificarse, condicionan los rendimientos de cada rama de la ganadería, en las que siempre se buscará la máxima rentabilidad, exigiendo esfuerzos en áreas de producción, comerciales y administrativas, para los cuales cada empresa deberá adecuarse, y descubrirá, seguramente, que ante la falta de poder para controlar algunas variables en el aspecto productivo, se intensificarán esfuerzos en otros aspectos, como forma de compensación.
Si bien los buenos resultados obtenidos en cada etapa son los que determinarán un producto de calidad entregado al mercado, es la primera, donde se preparan los reproductores machos y hembras, la que resultará definitoria, o sea que la productividad que se logre en las etapas posteriores dependerán de que se cuente con una buena materia prima, de acuerdo al producto buscado.
En opinión de Rudi52, “La cabaña tiene un rol fundamental en el abastecimiento de toda la cadena de ganados de carne. Los responsables de la calidad del potencial genético de una raza, de sus virtudes y defectos no son el 90 o 95 % de los productores: los responsables son los cabañeros”.
52 Rudi, Enrique, Material del módulo “Gestión de Empresas Agropecuarias”, Especialización en Costos y Gestión Empresarial, 2016, pág.26.
A medida que los productores ganaderos se van convirtiendo en verdaderos empresarios, reemplazando su forma instintiva de actuar, por criterios racionales, fundamentados en conceptos teóricos probados en la práctica, se llevan las actividades hacia una mayor productividad y rentabilidad, consiguiendo una especialización, que surge de la elección ante las distintas alternativas que se le presentan a la empresa.
Aparece de este modo, la especialización zonal, delimitando áreas para cría, invernada y cabaña, sobre todo en lo que respecta al ganado vacuno, el de mayor importancia económica en el país. Esta marcada tendencia hacia una rama de la actividad ganadera según la región, también se percibe en lo que respecta a la raza elegida para producir.