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CAPÍTULO 140 De Arlouth la Etiope.

CUARTO LIBRO

CAPÍTULO 140 De Arlouth la Etiope.

El continuó en su plática diciendo: "La segunda orden es llamada Ariouth la Etiope, un arconte femenino, totalmente negra, bajo cuyo mando están otros catorce Archi-demonios que rigen sobre una multitud de otros demonios. Y son éstos los demonios que están bajo la dirección de

Ariouth la Etíope, los que se introducen en agitadores hasta suscitar guerras y provocar homicidios; insensibilizan sus corazones provocándoles la ira con el objeto de hacer surgir asesinos."

"Y las almas que esta autoridad rapta, estuvieron ciento trece años en sus regiones, mientras las atormentaba con su denso humo y su maligno fuego a fin de llevarlas a la destrucción."

"Tiempo después, cuando la esfera giró sobre sí misma, y el pequeño Sabaoth, el Magnánimo, conocido en el mundo como Zeus, salió y vino al cuarto Aeón de la esfera, es decir a Cáncer, y Bubastis conocida en el mundo como Afrodita, entró en el décimo Aeón de la esfera conocido como Capricornio; en ese momento los velos que están entre aquellos de la Izquierda y aquellos de la Derecha, se separaron, y LEW miró hacia la derecha; todo el mundo se alarmó y se agitó con todos los Aeones de la esfera. Y él miró las moradas de Arlouth la Etiope, para disolver y destruir sus regiones y llevadas de nuevo a la esfera porque habían sido dañadas con su denso humo y su perverso fuego."

De Hécate la de triple rostro.

Más adelante continuó con su discurso diciendo: "El tercer orden, es llamado Hécate la de triple rostro. Y existen bajo sumando veintisiete Archi-demonios. Y son ellos los que penetran en los hombres y los inducen a los perjurios, a los embustes y a codiciar los bienes ajenos."

"Las almas pues, que Hécate se llevó raptadas, las entregó a los demonios que están bajo su mando para que las atormentaran con su denso humo y su maligno fuego, siendo sumamente afligidas por los demonios. Y pasaron ciento cinco años y seis meses castigadas en sus perversos castigos e iniciaron su disolución y destrucción."

"Y después, cuando la esfera giró sobre sí misma y el pequeño Sabaoth el magnánimo, el de En medio, que es conocido en el mundo como Zeus, salió y vino al octavo Aeón de la esfera que es conocido como Escorpión, y cuando Bubastis, que es conocida como Afrodita, salió y vino al segundo Aeón de la esfera conocido como Tauro, los velos que están entre aquellos de la Derecha y aquellos de la Izquierda, se separaron y Zorokothora Melquisedec miró desde las alturas, y el mundo y las montañas se agitaron y se alarmaron los Aeones. Y él miró sobre todas las regiones de Hécate para disolver sus regiones y destruirlas y todas las almas que estaban en sus castigos fueron llevadas y arrojadas de nuevo en la esfera pues ellas estaban disueltas en el fuego de sus castigos."

De Parhedrón Tifón.

El continuó diciendo: "El cuarto orden es llamado Parhedrón Tifón, que es un arconte poderoso bajo cuya autoridad están treinta y dos demonios. Y son éstos los que se introducen en los hombres y los inducen a la lujuria, al la fornicación, al adulterio y a la práctica constante del trato sexual. Las almas que se llevó raptadas este arconte pasaron ciento veintiocho años en sus regiones, mientras sus demonios las atormentaban con su humo denso y su maligno fuego. Así iniciaron su disolución y destrucción."

"Y aconteció cuando la esfera giró sobre sí misma y el Pequeño Sabaoth el Magnánimo, el de En medio, que es conocido como Zeus, salió y vino al noveno Aeón de la esfera, que es conocido como Sagitario; y cuando Bubastis, conocida en el mundo como Afrodita, salió y vino al tercer Aeón de la esfera que es llamado Géminis; que los velos que están entre aquellos de la Izquierda y aquellos de la Derecha, se apartaron y apareció Zarazas a quien los arcontes conocen con el

nombre de "Maskeli"; y miró sobre las moradas de Parhedrón Tifón para disolver y destruir sus regiones. Y todas las almas que estaban en sus castigos fueron llevadas y arrojadas de regreso a la esfera, porque habían sido debilitadas por su denso humo y su fuego maligno."

De Yachtanabas.

El continuó en su plática diciendo a sus discípulos: "El quinto orden cuyo arconte es llamado Yachtanabas, es un arconte poderoso bajo cuyas órdenes se encuentran muchos otros demonios. Y son éstos los que penetran en los hombres y los hacen perder el respeto por las personas - tratando al justo con injusticia y favoreciendo la causa de los pecadores, aceptando dádivas por un juicio justo para pervertirlo, olvidando al pobre y al necesitado -esos demonios aumentan el olvido en sus almas y el cuidado por las cosas que no traen beneficio, para que no puedan pensar en sus vidas a fin de que cuando dejen el cuerpo sean raptadas."

"Las almas que este arconte raptó, estuvieron en sus castigos ciento cincuenta años y ocho meses y las destruyó con su oscuro humo y maligno fuego a la vez que fueron grandemente mortificadas por las llamas de su fuego."

"Y cuando la esfera giró sobre sí misma y el pequeño Sabaoth, el Magnánimo, quien es conocido en el mundo como Zeus, salió y llegó al undécimo Aeón de la esfera conocido como Acuario, y cuando Bubastis llegó al quinto Aeón de la esfera conocido como Leo, los velos que están entre aquellos de la Izquierda y aquellos de la Derecha, se apartaron y apareció en la altura El Supremo I A O, el Magnánimo, el de En medio, sobre las regiones de Yachtanabas, para disolver y destruir sus regiones. Y todas las almas que estaban en sus castigos fueron llevadas y devueltas a la esfera porque habían sido dañadas en los castigos."

"Estas son pues las obras de los senderos de En medio en relación con lo que me habéis preguntado."

CAPÍTULO 141

Los discípulos imploran a Jesús misericordia para los pecadores.

Y cuando los discípulos oyeron esto se prosternaron venerando al Maestro y le dijeron: "Ayúdanos Señor y ten misericordia de nosotros para que podamos ser salvados de estos castigos inicuos designados a los pecadores. ¡Ay de ellos, Ay de los hijos de los hombres! porque andan a tientas como el ciego en la oscuridad y nada ven. Ten misericordia de nosotros Oh! Señor, por la gran tiniebla en que nos encontramos. Y ten misericordia por toda la humanidad, porque ellos acechan en espera de sus almas, como leones por su presa, para tenerlas prestas como alimento para los castigos de sus arcontes a causa del olvido y la ignorancia que hay en los hombres. Ten misericordia de nosotros nuestro Señor, nuestro Salvador, ten misericordia de nosotros y sálvanos de este gran adormecimiento."

Jesús anima a sus discípulos.

Jesús dijo a sus discípulos: "Tened confianza y no temas, benditos seáis, porque haré de vosotros señores sobre todos ellos y los pondré bajo vuestro mando. Recordad que os había dicho antes de

ser crucificado: "Os daré las llaves del reino de los cielos." Ahora por lo tanto os lo repito: "Os las daré."

Jesús y sus discípulos ascienden más alto.

Cuando Jesús dijo esto, entonó un himno de gracias al gran Nombre. Las regiones de los senderos de En medio se ocultaron y Jesús y sus discípulos permanecieron en un ambiente de una luz extraordinariamente fuerte.

Jesús sopló en sus ojos.

Jesús dijo a sus discípulos: "Acercaos a mí." Y ellos se acercaron a él. El se volteo hacia los cuatro puntos cardinales, pronunció el gran nombre sobre sus cabezas, los bendijo y les sopló en sus ojos.

Y Jesús les dijo nuevamente: "Mirad y ved lo que podáis ver."

Sus ojos fueron abiertos.

Y ellos levantaron su vista y vieron una espléndida y potente luz que nadie en el mundo podría describir.

Y Jesús les dijo nuevamente: "Apartad la vista de la luz y ved lo que podáis ver." Y ellos dijeron: "Vemos fuego, agua, vino y sangre."

Jesús explica sobre la visión del fuego, el agua, el vino y la sangre.

Jesús -es decir Aberamentho- dijo a sus discípulos: "En verdad os digo: Nada traje al mundo cuando vine a excepción de este fuego, esta agua, este vino y esta sangre. He traído el agua y el fuego de la región de la Luz de las Luces del Tesoro de la Luz; y he traído el vino y la sangre de la región de Barbelos. Y después mi padre me envió el espíritu santo en la forma de una paloma." "Y el fuego, el agua y el vino son para la purificación de todos los pecados del mundo. La sangre, por otra parte, es un símbolo puesto en mí a causa del cuerpo humano que recibí en la región de Barbelos, la gran fuerza del Dios invisible. El soplo, por otro lado, avanza hacia todas las almas y las conduce hacia la región de la Luz."

Explica lo mismo con anteriores refranes.

"Por este motivo os he dicho: He venido a derramar fuego sobre la tierra, -es decir: He venido a purificar los pecados de todo el mundo con fuego."

"Y por esta razón dije a la mujer Samaritana: Si conocieses el don de Dios y quien es el que os dice dadme de beber, -tú pedirías de él, y él os daría agua viva que sería en ti una fuente inagotable para la vida eterna."

"Y por esta causa tomé una copa de vino, la bendije y os la di, diciendo: "Esta es la sangre del pacto que será vertida por vosotros para el perdón de vuestros pecados."

"Y estos son los misterios de la Luz que perdonan los pecados, es decir, estas son las nominaciones y los nombres de la Luz."

Jesús y sus discípulos descienden a la tierra.

Aconteció entonces que Jesús ordenó: "Que todos los poderes de la Izquierda vayan a sus regiones." Y Jesús y sus discípulos permanecieron en el Monte de Galilea. Los discípulos persistieron suplicándole: "Hasta ahora no has hecho que los pecadores e iniquidades que hemos cometido, sean perdonados, para que seamos dignos del reino de tu Padre."

Y Jesús les dijo: "Amén os digo: No solamente purificaré vuestros pecados sino que os haré merecedores del reino de mi Padre. Y os daré el misterio del perdón de los pecados para que aquél que vosotros perdonéis en la Tierra, sea perdonado en los cielos. Y para que aquél que vosotros vinculéis en la Tierra, sea vinculado en los cielos. Y o os daré el misterio del reino de los cielos para que lo realicéis por vosotros mismos con todos los hombres."

CAPÍTULO 142