Este capítulo inicia la búsqueda del error humano y dice dónde no está.
Puede considerarse que la mente humana tiene tres divisiones principales. Primero está la mente analítica, segundo la mente reactiva y tercero la mente somática.
Considérese la mente analítica como una máquina computadora. Esto es una analogía, ya que la mente analítica, aunque se comporta como una máquina computadora, es aun más fantásticamente capaz que cualquier máquina computadora que se haya construido jamás, e infinitamente más compleja. Podría llamársela la "mente computacional" o la "egsusheyftef". Pero para nuestros propósitos, servirá como nombre descriptivo el de e mente analítica. Esta mente puede morar en los lóbulos prefrontales1 -hay algún indicio de eso- pero éste es un problema de
estructura, y nadie conoce realmente la estructura. Así es que a esta parte computacional de la mente la llamaremos la "mente analítica" porque analiza datos.
El monitor se puede considerar como parte de la mente analítica. Se podría considerar al monitor el centro de consciencia de la persona. Hablando con inexactitud, es la persona. Durante miles de años se le han hecho aproximaciones con diversos nombres, reduciéndose todos finalmente al "yo". El monitor controla la mente analítica. No la controla porque se le haya dicho que lo haga, sino simplemente porque lo hace inherentemente. No es un demonio que vive en el cráneo ni es un hombrecillo que vocaliza nuestros pensamientos. Es el "yo". No importa cuántas aberraciones pueda tener una persona, el "yo" siempre es el "yo". No importa cuán "clara" llegue a ser una persona, el "yo" sigue siendo el' "yo". De vez en cuando, el "yo" puede estar oculto en un aberrado, pero siempre estará presente.
La mente analítica muestra varias evidencias de ser un órgano, pero como en esta época sabemos tan poco sobre la estructura, todo el conocimiento estructural de la mente analítica tendrá que venir después de que sepamos qué es lo que hace. Y en Dianética sabemos eso con precisión por primera vez. Se sabe, y se puede probar fácilmente, que la mente analítica, ya sea uno o varios órganos del cuerpo, se comporta como se esperaría que lo hiciera cualquier buena máquina computadora.
¿Qué le pedirías a una máquina computadora? La acción de la mente analítica -o analizador- es todo lo que cualquiera podría pedir a la mejor computadora disponible. Puede ejecutar, y ejecuta, todos los trucos de una computadora. Además, y por encima de todo esto, dirige la construcción de computadoras. Y es tan perfectamente exacta como lo haya sido cualquier computadora. La mente analítica no es simplemente una buena computadora, es una computadora perfecta. Jamás comete un error. No puede equivocarse en forma alguna mientras un ser humano esté razonablemente intacto (a menos que algo se haya apoderado de una parte de su equipo mental).
La mente analítica es incapaz de error; y es tan cierto que es incapaz de error, que todo lo
1 Lóbulos prefrontales: parte del cerebro que está directamente detrás de la frente.
resuelve basándose en que no puede errar. Si una persona dice "yo no puedo sumar", quiere decir que jamás le enseñaron a sumar o que tiene una aberración con respecto a las sumas. Esto no significa que algo ande mal en la mente analítica.
Aunque todo el ser, en un estado aberrado, sea enormemente capaz de errar, la mente analítica, sin embargo, no lo es. Una computadora es tan buena como los datos sobre los que opera, y no mejor. Por tanto, la aberración surge de la naturaleza de los datos ofrecidos a la mente analítica como problema para ser computado.
La mente analítica tiene sus bancos estándares de memoria. Tampoco nos concierne esta vez dónde están localizados éstos estructuralmente. Para operar, la mente analítica necesita tener percepciones (datos), memoria (datos) e imaginación (datos).
Hay otro banco de almacenaje de datos y otra parte de la mente humana que contienen aberraciones y son la fuente de las demencias. Más adelante las trataremos en detalle, y no deben confundirse con la mente analítica ni con los bancos estándares de memoria.
Ya se evalúen o no correctamente los datos contenidos en los bancos estándares de memoria, están todos ahí. Los diversos sentidos reciben información, y esta información se archiva directamente en los bancos estándares de memoria. No pasa primero por el analizador. Se archiva, y el analizador la obtiene después de los bancos estándares.
Hay varios de estos bancos estándares y pueden hacer copias dentro de ellos, de manera que haya varios bancos de cada clase. La naturaleza parece generosa en tales cosas. Existe un banco o conjunto de bancos para cada percepción. Estos pueden considerarse como entramados de datos archivados en un sistema de índices cruzados que haría rabiar de envidia a cualquier oficial de inteligencia. Cualquier percepción aislada se archiva como un concepto. La visión de un coche en movimiento, por ejemplo, se archiva en el banco visual, con el color y el movimiento del momento en que se le vio, en índice cruzado con el área en que se vio, en índice cruzado con todos los datos sobre coches, en índice cruzado con pensamientos sobre coches, y así sucesivamente, con el archivado adicional de conclusiones (torrente de pensamientos) del momento y corrientes de pensamiento del pasado con todas sus conclusiones. De modo similar, el sonido de ese coche se archiva desde los oídos directamente en el banco sónico, y en índice cruzado, complejamente, como antes. Las otras sensaciones de ese momento se archivan también en sus propios bancos.
Ahora bien, puede ser que todo el archivado se haga en un solo banco. De esta manera sería más sencillo. Pero aquí no estamos considerando la estructura, sino la función mental. Algún día, alguien descubrirá cómo están archivados exactamente. Ahora mismo, la función de archivado es todo lo que nos interesa.
Toda percepción -vista, sonido, olor, tacto, gusto, sensación orgánica, dolor, ritmo, cinestesia (peso y movimiento muscular)- es archivada por completo, nítida y adecuadamente, en los bancos estándares. No importa cuántas aberraciones tenga una persona físicamente intacta, o si piensa que puede o no contener estos datos o recordarlos, el archivo está ahí y está completo.
Este archivo se inicia en un período muy temprano, lo cual se tratará con mayor amplitud más adelante. A partir de entonces, sigue operando consecutivamente durante toda una vida, tanto si el- individuo está dormido como si está despierto, excepto en momentos de "inconsciencia"1.- Al
parecer tiene una capacidad infinita.
La cantidad de estos conceptos (concepto significa aquello que se retiene después de que algo ha sido percibido) dejaría perpleja a la computadora de un astrónomo. En un gran número de casos se descubrió y estudió la existencia y profusión de los recuerdos retenidos, y éstos se pueden examinar en cualquier persona mediante ciertos procesos.
Todo lo que hay en este banco es correcto en lo concerniente a la sola acción de la percepción. Puede haber errores orgánicos en los órganos de percepción, tales como ceguera o sordera (cuando
1 En este libro, inconsciencia significa una reducción mayor o menor de la consciencia por parte dei "yo`; una
atenuación del poder de funcionamiento de la mente analítica.
son físicos, no producidos por aberración), que dejarían espacios en blanco en los bancos, y puede haber impedimentos orgánicos, tales como sordera orgánica parcial, que dejarían secciones parcialmente en blanco; pero estas cosas no son errores en los bancos estándares de memoria; son simplemente ausencia de datos. Al igual que la computadora, los bancos estándares de memoria son perfectos y registran fiel y fidedignamente.
Una parte de los bancos estándares es semántico1sónica, o sea, los registros de las palabras
oídas. Y una parte de los bancos es semántico-visual, lo cual significa que registra las palabras leídas. Estas son secciones especiales de los archivos del sonido y de la vista. Una persona ciega que necesita leer con los dedos, desarrolla un archivo semántico-táctil. El contenido de los archivos del habla es exactamente lo que se escuchó, sin alteración.
Otra parte interesante de los bancos estándares de memoria es que, aparentemente, archivan el original y entregan copias exactas al analizador. Proporcionarán tantas copias exactas como se les pida, sin disminuir el original del archivo, y entregan estas copias, del mismo modo cada una, con visión de color y movimiento, y sonido y tono, etc.
La cantidad de material que se retiene en los bancos estándares de memoria corrientes llenaría varias bibliotecas. Pero el método de retención es invariable. Y la potencialidad de recordar es perfecta.
La fuente primaria del error en la computación "racional" cae bajo los títulos de "datos insuficientes" y "datos erróneos". El individuo que diariamente se enfrenta a situaciones nuevas no siempre tiene en su poder todo el material que requiere para tomar una decisión. Y puede habérsele dicho algo basado en la "autoridad competente" que no era cierto, pero cuya contraevidencia no se encontró en los bancos.
Entre los bancos estándares, que son perfectos y seguros, y la computadora -la mente analítica- que es perfecta y segura, no existe ningún concurso2 irracional. La respuesta siempre es
todo lo correcta que puede ser a la luz de los datos que se tienen a mano, y eso es todo lo que cualquiera puede pedir de una máquina computadora o de una máquina grabadora.
La mente analítica va aún más lejos de lo que uno supondría en sus esfuerzos por estar en lo correcto. Constantemente verifica y sopesa la experiencia nueva a la luz de la vieja experiencia, forma nuevas conclusiones a la luz de las viejas conclusiones, cambia viejas conclusiones, y generalmente está muy ocupada en estar en lo cierto.
Puede considerarse que las células han dado a la mente analítica un puesto de confianza sagrado para salvaguardar a la colonia, y ella hace todo lo que está en su poder para llevar a cabo esa misión. Posee datos correctos, tan correctos como es posible, y según ellos hace computaciones correctas, tan correctas como puedan hacerse. Cuando uno considera el enorme número de factores que maneja en la acción de conducir un coche en una distancia de diez manzanas, por ejemplo, uno puede apreciar lo tremendamente ocupada que puede estar esa mente analítica en tan gran número de niveles.
Antes de introducir al villano de esta obra, la mente reactiva, es necesario comprender algo sobre la relación de la mente analítica con el organismo en sí.
La mente analítica, cargada con toda la responsabilidad, está lejos de carecer de autoridad para llevar a cabo sus acciones y deseos. Por medio de los mecanismos del regulador de las funciones vitales (que maneja todas las funciones mecánicas de la vida), la mente analítica puede influir en cualquier función del cuerpo que desee.
En condiciones excelentes de trabajo -es decir, cuando el organismo no está aberrado- la mente analítica puede influir en las palpitaciones cardíacas, las glándulas endocrinas (cosas como calcio y azúcar en la sangre, adrenalina, etc.), la corriente selectiva de la sangre (detenerla en las extremidades o iniciarla a voluntad), la orina, las excreciones, etc. Todas las funciones glandulares,
1 Semántico -ca: relativo al significado de las palabras.
2 Concurso: asistencia o ayuda para una cosa. Reunión simultánea de cosas diferentes.
de ritmo y fluidos, del cuerpo, pueden estar bajo el mando de la mente analítica. Esto no quiere decir que en una persona aclarada siempre lo estén. Sería muy incómodo y molesto. Pero sí significa que la mente analítica puede efectuar cambios a voluntad cuando se la adiestra para hacerlo así. Este es un asunto que como prueba de laboratorio sería muy fácil de realizar.
Desde hace mucho tiempo, la gente ha tenido una intuición respecto al "poder total de la mente". Pues bien, el poder total de la mente sería la mente analítica trabajando con los bancos estándares de memoria, el regulador de las funciones vitales y una cosa más.
La última cosa y la más importante es, naturalmente, el organismo. Este está bajo el mando de la mente analítica, y la mente analítica lo controla de forma diferente que a las funciones vitales. Todos los músculos y el resto del organismo pueden colocarse bajo el mando completo de la mente analítica.
Para que ella y sus circuitos se mantengan libres de menudencias y de actividades menores, la mente analítica está provista de un regulador de patrones de entrenamiento aprendidos. Mediante la educación, ella puede colocar en este regulador los patrones de estímulo-respuesta necesarios para la realización de tareas tales como hablar, caminar, tocar el piano, etc. Estos patrones aprendidos no son inalterables. Debido a que son seleccionados por la mente analítica tras pensamiento y esfuerzo, pocas veces es necesario modificarlos; si surgen situaciones nuevas, se entrena un nuevo patrón en los músculos. Ninguno de éstos son "condicionamientos", simplemente son patrones de entrenamiento que el organismo puede utilizar sin que el analizador tenga que prestarles apenas atención. Con este método, se puede establecer un incontable número de tales patrones dentro del organismo. Y no son la fuente de ningún problema, ya que se archivan por tiempo y situación, y bastará muy poco pensamiento para anular patrones viejos en favor de otros nuevos.
Todos los músculos, voluntarios e "involuntarios", pueden estar bajo el mando de la mente analítica.
Esta es la composición de un ser consciente. No hay posibilidad de error, aparte de los errores debidos a datos insuficientes y erróneos pero aceptados (estos últimos serán empleados por el analizador sólo una vez, si éste demuestra que los datos son erróneos). Aquí está el reino del placer, la emoción, la creación y construcción, e incluso la destrucción si el cómputo de la solución óptima dice que hay que destruir algo.
Las dinámicas sustentan las actividades de la mente analítica. El impulso hacia la supervivencia explica todas sus acciones. Sin embargo, el hecho de que podamos comprender la sencillez fundamental del mecanismo funcional, no significa que un hombre que opere de esta manera sea frío o calculador o inclinado a ser "despiadado". Cuanto más se aproxime el hombre a este óptimo, como individuo o como toda una sociedad, cuanto más ágil y cordial sea esa sociedad, más honestas serán sus emociones y sus acciones.
La cordura depende de la racionalidad. Aquí está la racionalidad óptima y, por tanto, la cordura óptima. Y aquí están también todas las cosas que al hombre le gusta pensar sobre cómo debería ser el hombre o, lo que viene a ser lo mismo, cómo ha representado que debían ser sus mejores dioses. Esto es el claro.
Esto es cordura. Esto es felicidad. Esto es supervivencia. ¿Dónde está el error?