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Características de las redes migratorias

I) MARCO TEÓRICO SOBRE MIGRACIONES

1.4 Redes Migratorias

1.4.1 Características de las redes migratorias

En lo referente a las características de las redes migratorias tomaremos como referente la investigación de ANGELS PASCUAL que hemos mencionado en referencias anteriores, puesto que una de las principales aportaciones de dicha investigación, es la determinación de cuáles son los factores que diferencian unas redes sociales de apoyo de otras, es decir, cuáles son los factores sobre los que se fundamenta la diversidad de redes. Estos factores son la temporalidad y la nacionalidad.

Fruto del análisis realizado por PASCUAL, se observa cómo el tipo de redes sociales que tenían los inmigrantes al llegar a la ciudad de destino, difiere del tipo de redes sociales que tenían pasado un tiempo.

En la primera etapa, es decir en la llegada, se observa cómo las redes se estructuran en gran medida a través de vínculos de parentesco y de amistad, existiendo a su vez poca conexión con otras personas que no son del círculo más íntimo, círculo que además, en la mayoría de los casos, ya viene constituido desde el origen. Se observa cómo esta falta de interacción con individuos ajenos al ámbito más íntimo puede jugar en detrimento de una inserción más rápida del recién llegado en el nuevo contexto.

60 Una vez pasada la etapa de llegada, las redes sociales muestran otro aspecto con una mayor predominación de actores no vinculados entre ellos, así los vínculos familiares pierden cierto peso y los amigos dejan de estar tan relacionados entre ellos. Las necesidades relacionadas con la vivienda y primer apoyo material, suelen remitir pasado el primer estadio de la llegada, sin embargo, los flujos de información sobre cuestiones prácticas de vida cotidiana y del trabajo siguen siendo importantes. Se observan síntomas de una primera integración en el destino, además de una escasa continuidad de la cadena migratoria, donde desciende el número de actores, lo que supone una mayor autonomía del inmigrante así como de aquellos que componen la red social.

En relación a la nacionalidad, en la primera etapa, es decir de llegada, las aproximaciones a las redes migratorias difieren de acuerdo al lugar de origen de la persona migrada.

Así, por ejemplo, la población latinoamericana, recurre fundamentalmente a familiares, entre los que la reciprocidad en los intercambios es elevada; vienen miembros de la misma familia en poco tiempo y se ayudan todo lo que pueden entre ellos, mostrando una tendencia a la reclusión en su círculo más privado cuando se trata de solventar sus problemas asociados con la vivienda, el trabajo, la información o la cuestión material.

En el caso de los africanos, en sus redes se reflejan los procesos más comunes de su inmigración, fuertemente masculinizada, primero son los hombres quienes viajan y buscan apoyo de contactos (conocidos previamente o no) y son, en principio, poco aptos en el inicio a proporcionar ayuda a terceros; después de transcurrido un tiempo, en muchas ocasiones una vez regularizada su situación, reagrupan a su familia, en el caso que la tengan.

En el caso de los europeos, se observa una gran diferencia entre aquellos que tienen una posición económica cómoda y los que no la tienen. En el caso de los primeros, son los que menos necesidad tienen de recurrir a otros, a pesar de que en aspectos como la información sí suelen buscar apoyo, sin embargo, a la hora de acceder a una vivienda por lo general acuden a entidades privadas, como inmobiliarias o agentes

61 de la propiedad. En el caso de los segundos, en su mayoría de Europa del Este, el recurso de la red social es mucho mayor, la reciprocidad en los contactos es discreta, pero a su vez son los que en mayor medida consiguen emitir ayuda a los otros. Se puede decir que son un colectivo dinámico, tanto receptores como emisores de ayuda, lo que puede ser indicativo de una primera adaptación más favorable.

En la segunda etapa, la población latinoamericana se destaca por ser el grupo con redes sociales de mayor tamaño, su proceso migratorio imprime un fuerte dinamismo a las cadenas migratorias, en las que el intercambio de ayuda sigue siendo necesario para el asentamiento de comunidades con menos experiencia en el país de destino; un caso resaltante es del de los ecuatorianos, donde la familia sigue siendo vital.

En el caso de los africanos, son los menos activos como emisores de ayuda, diferenciándose significativamente de los latinoamericanos. Los marroquíes, como los europeos comunitarios, forman un colectivo cuya inmigración se inició de forma temprana (principios de los años ochenta) siendo lógico que, entre los más establecidos, su entorno social tenga también una integración más consolidada.

En caso de los europeos del Este, muestran una escasa homogeneidad interna, como ya sucedía en la primera etapa, y sorprenden con una muy baja densidad de red en comparación con africanos y latinoamericanos. Este resultado apunta a que se relacionan con sectores de población no conectados entre ellos y que, entre sus vínculos, son relativamente pocos los que están unidos por algún lazo fuerte.

Otro de los aspectos importantes, sobre los que da luz la investigación que se reseña, se refiere a la influencia del capital humano y el nivel de estudios en la tipología de las redes sociales y en su importancia. En primer lugar, de los resultados se desprende que no existen demasiadas diferencias significativas en cuanto a la estructura de la red, si bien existe una inclinación de los más preparados a tener una menor necesidad de ayuda personal y de redes, con menor participación de vínculos estrechos siendo redes menos aisladas y algo más moderadas en su actividad.

62 Una mejor situación en términos de capital humano, deriva en una más discreta necesidad de recurrir a las redes sociales para acceder a determinados recursos y, posiblemente, a un mayor uso de las fuentes institucionales. Igualmente, también influye el tipo de composición de la red, así, el porcentaje de españoles en la red social se va ampliando a ritmo que lo hace el nivel académico. Si bien en todos los casos prevalecen los compatriotas, en el caso de los inmigrantes que tienen nivel universitario, el número de españoles es mayor. Se observa por lo tanto, una asociación entre un mayor capital humano y un mayor capital social.

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