I) MARCO TEÓRICO SOBRE MIGRACIONES
1.2 Teorías sobre las migraciones
1.2.3 Las Teorías de perspectiva histórico-estructural
Con posterioridad, y aceptando las críticas a esta teoría neoclásica, se va reconociendo que las decisiones personales para emprender un desplazamiento territorial con expectativas de una cierta continuidad no son suficientes y que hay que tener en cuenta factores estructurales, como los fuertes desequilibrios económicos entre zonas emisoras y receptoras. Bajo este presupuesto fundamental, desde una perspectiva histórico-estructural, se originan una serie de teorías con distinta orientación las que van a enfatizar los componentes de la oferta y la demanda en el mercado nacional e internacional. Desde esta perspectiva explicativa, las relaciones asimétricas entre regiones emisoras y receptoras, entre centros y periferias, justifican los desplazamientos poblacionales. Los fuertes desequilibrios en cuanto a renta, nivel de industrialización y en consecuencia de desarrollo económico, hacen que se incline la balanza hacia una parte del territorio, la “rica”, en detrimento de otra, la “pobre”. Mientras que la teoría neoclásica considera la realidad social como un orden que tiende al equilibrio, para las teorías con perspectiva histórico-estructural, ésta es el escenario de la lucha entre los diversos sectores sociales con intereses contrapuestos. Estas teorías se encuadran, por lo tanto, dentro de la vertiente teórica que analiza la realidad desde la óptica de la
desigualdad, la explotación y el conflicto32.
31COLECTIVO IOE, “¿Cómo estudiar las migraciones internacionales?”, cit. pág. 10.
32LARAÑA, E., “Modelos de interpretación y cuestiones de género en el estudio de las migraciones españolas”. Revista Política y Sociedad, num. 12, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, pág. 124.
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Los economistas Michael TODARO33 y George BORJAS34 encabezan los
estudios sobre migraciones dentro de la denominada teoría del mercado de trabajo. Parten de la consideración de que las migraciones obedecen a un desequilibrio entre espacios donde se produce un exceso de mano de obra y otros espacios donde la carencia de la misma obliga a contratar población inmigrada, y donde por lo tanto los beneficios mutuos son evidentes. Las migraciones son, por tanto, funcionales para el sistema mundial en cuanto que equilibran la fuerza de trabajo.
Por su parte PORTES Y BORÖCZ35, hacen también una crítica a las teorías
clásicas en un doble sentido, señalan que por una parte, estas teorías no son capaces de predecir las auténticas diferencias entre naciones en cuanto a la dimensión y orientación de los flujos migratorios, es decir, critican su dimensión macro estructural. Y por otra, sostienen, no explican la causa o causas que hacen que se produzcan las diferencias entre individuos de un mismo país o región en lo relativo a sus tendencias migratorias, criticando con ello la dimensión micro estructural.
Asímismo, en la misma línea de crítica a las teorías neoclásicas, surge en la década de los setenta, la teoría del mercado de trabajo dual o fragmentado, que sostiene que las migraciones internacionales obedecen a una demanda intrínseca de las
sociedades industriales modernas. Michael PIORE36 es su representante más destacado
y en su investigación realiza un análisis de los mercados de trabajo de los países receptores, explicando la dualización de la fuerza de trabajo entre trabajadores autóctonos y trabajadores extranjeros. Afirma que los extranjeros se incorporarían a los segmentos secundarios del mercado de trabajo, tradicionalmente ocupados por las mujeres y los jóvenes, pero que en las sociedades más desarrolladas este segmento se ve disminuido por factores sociodemográficos, como la presión de las mujeres para una participación sociolaboral más igualitaria, el incremento del número de divorcios, que convierten en muchos casos el trabajo femenino en el único sustento familiar y la disminución del número de nacimientos que, junto con las mayores expectativas
33 TODARO, M. P, International migration in developing countries, University of Chicago Press,
Chicago, 1976.
34 BORJAS, G., Friends or strangers: the impact of immigrant on the U.S economy, Baris Books, New
York, 1990.
35PORTES, A. y BORÖCZ, J., “Inmigración contemporánea...”, cit.
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educativas, eliminan una buena porción del trabajo juvenil37. Así, según PIORE, las
migraciones obedecerían más a factores de atracción, por cuanto las sociedades más desarrolladas demandan mano de obra barata para cubrir las necesidades del mercado internacional.
Una aportación interesante y que cabe resaltar, es que a diferencia de la teoría anterior postulada por TODARO y por BORJAS, en esta se afirma que las migraciones no vendrían a equilibrar dos sistemas, sino que las consecuencias de las migraciones serían más bien de perpetuar los desequilibrios existentes entre países emisores y países receptores, por tanto que, si bien es cierto, los extranjeros cubren necesidades de mano de obra en los países receptores, esta mano de obra suele ser mayoritariamente de baja cualificación y por lo tanto peor remunerada, acentuándose el desequilibrio económico- social.
En PIORE, citado por MASSEY38, la necesidad de mano de obra proveniente
de las sociedades menos desarrolladas se fundamenta en cuatro características estructurales de las economías más avanzadas:
1) La inflación estructural. Ante la imposibilidad de incrementar los salarios, por la
presión de una jerarquía sociolaboral, los empresarios ven en los trabajadores inmigrantes una alternativa para cubrir sus necesidades con bajos costos.
2) Problemas motivacionales. Más allá de la retribución económica, los
trabajadores nativos de las sociedades avanzadas buscan un estatussocial importante; los trabajadores inmigrantes en cambio, desempeñan un puesto de trabajo a cambio de un salario exclusivamente, sus motivaciones son otras y diferentes a la de los trabajadores nativos. De hecho, para muchos de ellos tener un trabajo remunerado en un país extranjero supone renta y status en el propio.
3) Dualismo económico. Mientras que el capital es un factor fijo de producción, el
trabajo es un factor variable cuyos costos de infrautilización (desempleo) recaen sobre
37BLANCO, C., ”El inmigrante como sujeto marginado..”, cit., pág. 69.
38MASSEY, D, J.; GRAEME, H.; KOVAOCI, A.; PELLEGRINO, A. y TAYLOR, E.; “Una evaluación… “, cit., pág.72.
41 el propio trabajador. Por lo tanto, ante situaciones adversas, el empresario buscará optimizar los recursos económicos antes que los laborales, optimizará el capital invertido en aspectos más básicos de la producción e implementará estrategias productivas que tiendan a la optimización de los recursos humanos de acuerdo a los segmentos primarios y secundarios del mercado de trabajo. El segmento secundario, por ser inestable, sufre las consecuencias de las fluctuaciones propias de los ciclos económicos. El segmento primario goza de estabilidad y;
4) La demografía de la fuerza de trabajo.
Continuando con esta somera reseña de teorías acerca de las migraciones, no
podemos dejar de mencionar a CASTLES, S. y G. KOSACK39, los mismos que desde
enfoques menos funcionalistas, van a seguir remarcando los beneficios que para las economías desarrolladas generan las clases trabajadoras, divididas a causa de la segmentación del mercado de trabajo. En el desarrollo de su investigación, analizan la situación de los trabajadores extranjeros en Gran Bretaña, deduciendo que muchos inmigrantes de origen africano se han visto forzados a ocupar puestos inferiores a su nivel de cualificación profesional. Dichos autores, que poseen una marcada orientación marxista, ponen el acento en que el mercado de trabajo demanda mano de obra no cualificada y éste se nutre de población extranjera que estaría dispuesta a trabajar en inferioridad de condiciones al resto de los trabajadores nacionales, la división por tanto es beneficiosa para el sistema. Así mismo, la existencia de estos puestos de trabajo, en la agricultura, construcción y servicios principalmente, actuaría de fuerza de atracción para nuevos inmigrantes extranjeros. Estas teorías que enfatizan el sistema mundial en términos de desequilibrios estructurales entre países, siguen teniendo hoy en día un enorme vigor. Se sigue considerando que estas fuertes diferencias, obedecen más a factores que tienen que ver con la división internacional del trabajo, que a factores más internos de los propios países fuentes de las migraciones.
39CASTLES S.; KOSACK, G. y MILLER, M., The Age Migrations. Population Movements in Modern Wold, McMillan, Londres, 1993.
42 Las teorías del sistema global, o también denominadas de los sistemas
mundiales o de la dependencia, tienen su máximo exponente en WALLERSTEIN40
quien ha influido fuertemente en una gran cantidad de sociólogos. Los argumentos propuestos por este investigador pueden resumirse en la siguiente frase citada por
MALGESINI41: “en el transcurso de los siglos, la penetración del capitalismo en las
áreas periféricas en busca de riquezas, materias primas y beneficios ilimitados, creó una población propensa a la movilidad geográfica. Actualmente la lógica del mercado es expandirse geográficamente y funcionalmente, mediante el intercambio y los flujos económicos y de trabajadores entre las naciones”, así para WALLERSTEIN, la unidad de análisis no son los individuos, ni las clases sociales, ni tampoco los estados-nación, sino todo el planeta interconectado por la lógica del capitalismo mundial. De igual manera, cabe destacar cómo relaciona las tensiones dialécticas entre autóctonos y extranjeros, analizando las confrontaciones que se traducen en actitudes racistas de los primeros hacia los segundos.
PORTES Y BORÖCZ42, siguiendo con estas explicaciones estructurales, dicen
que para que los movimientos internacionales se produzcan, se deben dar previamente procesos de penetración externa y desequilibrios internos en las zonas exportadoras de mano de obra, fundamentalmente durante la época de colonización occidental. De esta manera, las migraciones son una consecuencia de procesos históricos, sobre todo iniciados en el siglo XIX, del capitalismo en expansión que requirió ya mano de obra “forzosa” para llevar a cabo la consolidación del proceso de industrialización y, a veces, el de reconstrucción nacional.
Según estos autores el proceso de descolonización después y la dependencia con la metrópoli, actuará como condicionante macroestructural que explicaría los flujos migratorios a Europa de personas pertenecientes a esos países excoloniales durante el siglo XX; sería el claro ejemplo de argelinos, tunecinos y marroquíes en Francia, que aún estando en las mismas condiciones de precariedad económica que sus vecinos, emigrarán mayoritariamente a ese país europeo; y después, una vez iniciada la cadena migratoria, estos primeros emigrantes abren el camino para los siguientes paisanos,
40WALLERSTEIN, I., El moderno sistema mundial, Siglo XXI, Madrid, 1979. 41MALGESINI, G., “Cruzando fronteras…”, cit., pág. 22.
43 vecinos y parientes y en este segundo caso, los movimientos de población obedecerán a razones más microestructurales y autónomas que las otras.
Es decir, que los factores macroestructurales influirían sólo en una parte del total de población que emigra, y otra mucha lo hará condicionada por el hecho de que esos pioneros de la cadena migratoria hayan abierto la posibilidad y les sirve de acicate para abandonar el lugar de origen. Como veremos un poco más adelante, las redes sociales son a la vez un factor de atracción desde el lugar de origen, debido a la circulación de la información. Estas teorías macroeconómicas, que explican las causas de los desplazamientos poblacionales a nivel mundial, no explican por qué unos deciden quedarse y otros irse; las teorías económicas, en gran medida las de corte sociológico, se sienten incapaces de generalizar las causas motivacionales, tanto para la no movilidad como para la movilidad.
Según GASTÓN desde un enfoque microsociológico:“hay que distinguir, por
una parte, la resistencia al cambio territorial considerado casi como universal con la de máxima movilidad, extremos de un contínuum que iría de la máxima resistencia al cambio a la máxima movilidad.”43, de esta manera según el autor, hay que introducir en el análisis causal la decisión y peculiaridades de los individuos que ninguna teoría macroestructural contempla. Pero también habría que matizar que tanto la pretensión del nomadismo como el sedentarismo, como elementos esenciales del ser humano, no resultan válidos sino es entendiéndolos dentro de marcos socioculturales y no naturales, ya que según BLANCO “la tendencia a la movilidad o el sedentarismo está arraigada en las diferentes culturas y forma parte de los diferentes sistemas de valores que las
sustentan”44.
El enfoque de estos autores resulta ser excesivamente economicista, pues desde una perspectiva estructural no resulta válido para explicar la permanencia en el tiempo de las salidas territoriales, más bien si en un principio del proceso actúa como condicionante “el diferencial de ventajas”, una vez que éstas se han producido prosiguen de una manera relativamente autónoma, es decir que sería más oportuno
43 GASTON, E., “Enfoque micro sociológico de los efectos de la movilidad”, Congreso Internacional
“Los Jóvenes de Cultura Musulmana en la Unión Europea”, Zaragoza, Universidad de Zaragoza, 18-22 abril, 1995, pág.123.
44 buscar el abanico causal del fenómeno también en una dimensión sociocultural. La emigración no sólo es una decisión individual en busca de las ventajas salariales, sino
que en muchos casos es un “fenómeno social primario45; la familia, las cadenas de
amistades, los lazos comunitarios previos son la clave de muchos de los movimientos migratorios recientes a las naciones industriales. Dicho de otra manera, las migraciones son un proceso más bien colectivo que individual.
Uno de los aportes que se le reconoce a la teoría del sistema mundial o de la dependencia, es la correlación entre migraciones y desigualdad internacional, la demostración de los importantes beneficios para el país receptor y la identificación de los efectos negativos para el emisor. Sin embargo, ello no la salva de ser criticada por el excesivo énfasis en las variables económicas, por concebir al inmigrante sólo como sujeto pasivo, por el poder que le atribuye al mercado y por la escasa atención que presta a los procesos sociales que impulsan y reproducen las migraciones. Además, no tiene en cuenta la pluralidad de perfiles que se distinguen en las migraciones actuales,
toda vez que centra su atención exclusivamente en lo económico46. Estas teorías del
sistema global consideran, no sin cierto sentido, a las migraciones internacionales como un elemento más de la dependencia de los países periféricos con respecto a los centrales, en un conjunto de dependencias también de tipo económico, político o social.