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CATEGORÍAS DEFINICIÓN OPERACIONAL SUB CATEGORÍAS

CATEGORÍAS UNIDADES DE ANÁLISIS INDICADOR C1 Texto icónico Mediación sintáctico- semántica de naturaleza

gráfica que connota y denota significaciones a través de un conjunto de signos básicos no verbales

(color, plano, ángulo y luz entre otros) y de una sintaxis precisa que los

articula. Fijo LAS C UAT RO UA AP LI C AN P ARA LAS D OS SC Color

Comprender las cualidades térmicas (cálidos y fríos), su luminosidad (pastel y sucios o apagados).

Luz

En tanto su tonalidad (cálida - fría) y enfoque (frontal, lateral, cenital, contraluz, baja).

En movimiento

Ángulo

Localizar e identificar los diferentes ángulos (normal, picado, contrapicado) que son empleados como puntos de vista.

Plano

Reconocer y comprender cómo los diferentes planos (general, intermedio y cortos) actúan como estructuras del texto.

C2 Inferencias

El lector, al reconstruir el texto y dotarlo de sentido,

elabora su propia representación mental,

gracias a una serie de

Causal

Explicativas Causas

Explicar las causas que suscitan un hecho identificado en el texto, a partir de los indicios y pistas observados en él.

72 estrategias que le permiten

llenar los vacios, develar los mensajes e intenciones ocultas y hacerlas evidentes,

así, las inferencias son el núcleo de la comprensión e

interpretación de la realidad, y por tanto, uno de

los pilares de la cognición humana.

Causal

Predictivas Consecuencias

Anticipar las posibles consecuencias que preceden un determinado hecho presente en el texto, a partir de las pistas e indicios encontrados en él.

Tema Idea general - tópico

Determinar, a partir de las pistas identificadas en el texto, los casos semánticos que hacen presencia en él: agente, objetos, locativo espacial y temporal, instrumental, modo-manera, compañía y finalidad.

Etapa 7: Diseño y Ejecución de un Plan de Acción

Con el patrón estructural o teórico logrado en la etapa anterior se puede elaborar ahora un plan de acción, pues ya a esta altura del proceso se dispone de la claridad necesaria para comprender la naturaleza del problema y proponer una solución. Un buen plan de acción constituye la parte más “activa” de la I.A.A., y debe señalar una secuencia lógica de pasos: cuándo va a ser implementado, cómo y dónde, los objetivos que se esperan alcanzar, los obstáculos que hay que superar, los medios alternos y recursos que se necesitarán, los factores facilitadores o inhibidores de los procesos y la evaluación que se utilizará para apreciar el nivel del logro programado.

En este orden de ideas, la propuesta diseñada e implementada denominada “Ver para leer” tuvo por objeto fortalecer la lectura inferencial de textos icónicos en un grupo de 20 estudiantes de grado quinto a partir de la implementación de una secuencia de actividades intencionadas en las cuales se involucraron a los estudiantes en su ejecución, con el objetivo de alcanzar un logro; las cuales, fueron diseñadas en forma de taller7, en tanto que, como lo dice Rodríguez (2012).

7 Es una experiencia educativa en la que se produce o se transforma algo, por lo cual siempre existe una pregunta por responder, un problema por resolver, un proyecto por realizar, por lo que las cuestiones teóricas se tratan a propósito de los problemas prácticos y no al revés. Se constituye en un espacio de conversación y diálogo donde se aprende y se crea junto con otros, así, los estudiantes pasan de ser receptores a sujetos protagonistas del proceso, por su parte, el profesor deja de ser un transmisor de conocimiento para asumir la dirección y la orientación del trabajo que realiza el grupo.

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“El taller facilita la apropiación de conocimientos, habilidades o destrezas a partir de la realización de un conjunto de actividades desarrolladas entre los participantes. Tal es la concepción predominante respecto a su naturaleza, ligada esencialmente al ámbito del aprendizaje y centrada en la autonomía y responsabilidad de los sujetos”. (2012, p.16)

Al respecto señala Ander-Egg (1999, p.5) “el taller se basa en el principio constructivista según el cual, el educando es el responsable último e insustituible de su propio proceso de aprendizaje, en cuanto el proceso de adquisición de conocimientos es algo personal e intransferible”. En este sentido, se plantea el taller como estrategia pedagógica, puesto que como lo afirma Rodríguez (2012) su utilización fomenta el diálogo entre los estudiantes, los invita a la exposición libre de sus opiniones para la negociación de las acciones a seguir, les permite definir las metas comunes, delegar las responsabilidades de cada miembro para permitir el trabajo en equipo; sumado a eso, propicia y fortalece estrategias discursivas tales como el diálogo, la narración, la explicación y la argumentación, entre otras, de acuerdo con los propósitos y acciones comunicativas que orientan el sentido del taller. Estas características destacan su potencialidad dialógica y su carácter de mediación, que facilita a los participantes el acceso a un conjunto de saberes y formas culturales a partir de la enseñanza y el aprendizaje como prácticas sociales escolarizadas, por consiguiente, como actividades “intencionales, sistemáticas y planificadas” (Coll, 1997), ejecutados a partir del trabajo colaborativo, donde cada grupo construyó las herramientas conceptuales necesarias para responder las preguntas orientadoras planteadas al iniciar cada fase.

Estos talleres fueron organizados en tres fases: ¿Qué es esto?, ¿Qué vemos? y ¿Buscamos pistas? A continuación se presenta la estructura de la propuesta:

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FASES NOMBRE DEL

TALLER OBJETIVOS

¿QUÉ ES