3. La acumulación por despojo y la crisis estructural del
3.2. Causas contrarrestantes a la caída tendencial de la tasa de
En este apartado que corresponde a las fuerzas que contrarrestan la tendencia a caer la tasa de ganancia, se usa como referente teórico el capítulo XIV del tomo III de El Capital, “Causas contrarrestantes” que desde este punto de vista explican gran parte de los procesos actuales de la economía, sobre todo los que atañen a la respuestas de la crisis de sobreproducción y sobreacumulación. En él se fundamenta el proceso que ya se ha descrito como acumulación por despojo, como dinámica imperante en la actualidad.
Karl Marx comienza este capítulo criticando a los teóricos de la economía política clásica quienes habiendo descrito la caída de las ganancia no lograron ver las causas y fuerzas internas en la producción capitalista que realmente son el motor a esta expresión de la crisis, pero sobre todo, señala que el peor de sus errores es de hecho la contraparte de esta ley, es decir, las razones por la cuales esta logra restablecerse, a saber:
La dificultad que se nos presenta no es ya la que ha ocupado a los economistas hasta el día de hoy -la de explicar la baja de la tasa de
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ganancia- sino la inversa: explicar por qué esa baja no es mayor o más rápida. (Marx, 1975, p. 297)
De tal manera que de presentar esta ley, podríamos objetarla con la propia realidad ¿por qué no ha ocurrido el derrumbe capitalista? Si lo que vemos es de hecho un desarrollo capitalista que se ha logrado expandir de forma global y además con un evidente empoderamiento económico, pues vemos que las ganancias de empresas sobre todo transnacionales están por encima de muchas economías de algunos países. A este cuestionamiento, y otros, para explicar la actualidad, es que usamos la propuesta de Marx: “Deben actuar influencias contrarrestantes que interfieren la acción de la ley general y la anulan, dándole solamente el carácter de una tendencia, razón por la cual también hemos calificado a la baja de la tasa general de ganancia de baja tendencial” (Marx, 1975, p. 297).
Para poder demostrar de manera formal lo planteado en el apartado anterior de la Ley en cuanto tal se necesitaría tener información sobre la composición orgánica de capital de los capitales individuales que conforman a toda la clase capitalista, que por razones obvias, de carácter estadístico, metodológico e incluso estratégico –para la clase dominante- no es posible tenerlo. Por ello es fundamental que se exponga claramente que una ley, ésta por ejemplo, puede demostrarse también por los efectos, los cuales se proponen como su demostración, en este caso, se pude corroborar que hay una baja en la tasa de ganancia, justo porque existen tendencia que la revierten, y que en este caso, una de ella es la acumulación por despojo. Dice Marx que:
suscitan acciones de signo contrario que inhiben, retardan y en parte paralizan dicha caída. No derogan la ley, pero debilitan sus efectos. Sin ello resultaría incomprensible no la baja de la tasa general de ganancia sino, a la inversa, la relativa lentitud de su disminución. Es así como la ley sólo obra en cuanto tendencia, cuyos efectos sólo se manifiestan en forma contundente bajo determinadas circunstancias y en el curso de períodos prolongados. (Marx, 1975, pp. 305-306)
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En dicho capítulo se exponen de manera general una serie de causas, a continuación una breve reseña, pues no se desarrollaran ni se busca dar elementos empíricos de cómo operan puesto que no es el objetivo central del apartado, pero es importante mencionarlo:
a) Elevación del grado de explotación del trabajo.
La explotación del trabajador es el punto neurálgico de la producción específicamente capitalista, innovar en los métodos para incrementar la capacidad de apropiación de dicho plustrabajo y plusvalor, se vuelven la fuerza motriz en la producción. Ello podemos verlo de manera muy evidente y clara analizando los procesos de producción fordista/taylorista y toyotista, que si bien se presentan como opuestos en cuanto a su organización interna, coinciden en que ambos surgen como métodos de explotación cada vez más efectivos para extraer plusvalor.
En el Manifiesto del Partido Comunista, Marx caracterizaba a la
burguesía como una clase que, en el transcurso de la historia, está cambiando constantemente para sobrevivir. Nos dice: ‘la burguesía no puede existir si no es revolucionando incesantemente los instrumentos de la producción’. El desarrollo capitalista está marcado por el constante perfeccionamiento de las formas de extraer plusvalor a la clase trabajadora. (Ramírez, 2010, p. 46) Esta causa contrarrestante es esencial para explicar el punto nodal de las contradicciones internas; considerando que la subsunción real del proceso de trabajo bajo el capital ocurre con la innovación y desarrollo de métodos de extracción de plusvalor relativo, es decir, que pone como punto central el desarrollo de tecnología y de toda fuerza productiva para lograr exprimir al obrero mayor cantidad de trabajo impago.
Por lo demás, ya está demostrado -y ello constituye el verdadero secreto de la baja tendencial de la tasa de ganancia- que los procedimientos para la generación de plusvalor relativo desembocan, en general, en lo siguiente: por un lado, convertir en plusvalor la mayor cantidad posible de una
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masa dada de trabajo, y por el otro emplear la menor cantidad de trabajo, en general, en relación con el capital adelantado; de modo que los mismos motivos que permiten incrementar el grado de explotación del trabajo, impiden que con el mismo capital global se explote tanto trabajo como antes. Son éstas las tendencias antagónicas que, mientras obran en el sentido de un acrecentamiento de la tasa de plusvalor, propenden simultáneamente a la disminución de la masa de plusvalor generado por un capital dado, y por ende a la baja de la tasa de ganancia. (Marx, 1975, p. 298)
b) Reducción del salario por debajo de su valor.
El salario que corresponde al pago por la venta de la fuerza de trabajo, menciona Marx en el tomo I de El Capital, debe ser igual al precio de los medios de subsistencia, para la reproducción del trabajador y su familia. Cuando esto no ocurre, decimos que el salario está por debajo de su valor. Esta causa que contrarresta la caída de las ganancias resulta muy evidente en países como el nuestro, aunque no sólo, pues como es sabido en México el comportamiento del salario real, aquel pago que se recibe por una jornada de trabajo respecto del comportamiento de los precios de los medios de subsistencia, ha presentado una clara tendencia a caer, a tal grado que no es posible sobrevivir con un salario mínimo.15
c) Abaratamiento de los elementos del capital constante.
Es el comportamiento de los precios a la baja, ya sea del que atañe a la venta de la fuerza de trabajo así como de los elementos que conforman el capital constante: insumos, maquinaria, etc. Se explican por las mismas razones internas a la producción, la competencia que fomenta la lucha por no desaparecer crea de manera
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El Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM, se ha especializado en dar seguimiento al comportamiento de los precios, sobre todo de la canasta de alimentos que una familia promedio en México debe adquirir para al menos, sobrevivir. En sus reportes de investigación podemos ver como se confirma la teoría marxista, en cuanto a este punto en particular, demostrando la baja en los salarios por debajo de su valor, coincide con la entrada del neoliberalismo, que es el proceso de reformas estructurales a las economías como parte de la acumulación por despojo.
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tendencial que bajen los precios de los elementos constitutivos del capital, sin excepción de la parte constante.
En suma, el mismo desarrollo que hace aumentar la masa del capital constante en proporción con el capital variable, disminuye, como consecuencia de la fuerza productiva acrecentada del trabajo, el valor de sus elementos, e impide en consecuencia que el valor del capital constante, si bien aumenta permanentemente, lo haga en la misma proporción que su volumen material, es decir que el volumen material de los medios de producción puestos en movimiento por la misma cantidad de fuerza de trabajo. (Marx, 1975, p. 302)
d) La sobrepoblación relativa.
Con ello se refiere a esa población excedentaria, es decir, que pese a los momentos de auge en el ciclo del capital, siempre habrá población con capacidad de trabajar pero que no tendrá posibilidad de hacerlo, porque justamente la fuerza productiva del trabajo social aumenta, con aquella desproporción de la que hemos ya hablado, surge así de las entrañas mimas de la explotación capitalista esta relación privativa a su desarrollo: por un lado el acrecentamiento mayor del capital constante respecto del variable.
e) El comercio exterior.
La necesidad intrínseca del desarrollo capitalista es también la expansión del comercio, un mercado cada vez más extenso donde poder vender aquel gran cúmulo de mercancías, siendo además esta la única forma para realizar el valor que está dentro de cada mercancía; de nada le servirá que cada una de ella contenga explotación en mayor o menor nivel, si estas no se venden. El campo de batalla pues de la competencia también ocurre en el mercado. Y finalmente:
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la producción “una vez deducidos todos los costos sólo arrojan pequeños o grandes intereses, los así llamados dividendos” (Marx, 1975, p. 307).
3.3. Conquista de nuevos espacios como posible causa