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2. Formas de apropiación capitalista del espacio: acumulación

2.1 La acumulación originaria

2.1.1. La nueva valorización del espacio: la propiedad privada

La desintegración de la comunidad natural engendra al mismo tiempo el derecho privado y la propiedad privada que se desarrollan juntos Karl Marx

Aquel despojo sistemático de las tierras eclesiales o comunales determino sobre la forma de la apropiación y propiedad, pues si bien es sabido que la propiedad privada no nace con el capitalismo, pero es en este modo de producción donde esta forma de propiedad sobre la tierra cobra su mayor impulso y se convierte en la forma de propiedad por excelencia.

Al emancipar la propiedad privada de la comunidad, el Estado ha adquirido una existencia particular junto a la sociedad civil y al margen de ella; pero este Estado no es otra cosa más que la forma de organización que los burgueses se dan por necesidad para garantizar recíprocamente su propiedad y sus intereses, tanto en el exterior como en el interior. (Marx, 1976, p.112)

de su subordinación a una determinada actividad que le es impuesta...También se puede considerar la separación entre la ciudad y el campo como la separación entre el capital y la propiedad territorial, como el inicio de la existencia y desarrollo del capital al margen de la propiedad territorial, como los primeros pasos de una propiedad dedicada particularmente al trabajo y al intercambio” (Marx, 1976, pp. 88-89).

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Vemos en la historia de nuestro país como estos procesos de expropiación territorial forman parte intrínseca de la historia de la formación del Estado- Nación, por ello no es casualidad que como hemos dicho su principal impulsor en México, Juárez, haya trascendido como “héroe” y forjador de la Nación, pues dio el elemento vital a todo Estado-Nación: el territorio, bajo la forma de propiedad privada.

De esa forma la historia del capitalismo no es más que un proceso histórico de privatización creciente de porciones de la superficie terrestre y de todo lo que ella contiene. Al ser consumo productivo (y privado) del espacio el fundamento de su valorización, el despojo será una tónica de este proceso. (Moraes y otros, 2009, p. 126)

En el texto de Moraes, Geografía Crítica. Valorización del espacio,

encontramos una reflexión muy interesante al respecto de las múltiples formas de valorización que en un mismo espacio pueden ocurrir en diferentes momentos, a saber:

Con la evolución histórica pueden ocurrir sucesivos procesos de apropiación de un mismo espacio, lo que implica diferentes formas de valorización correspondientes a los avances de las fuerzas productivas de que dispone la sociedad. Las sucesivas reapropiaciones encuentran un espacio previamente impregnado de trabajo agregado por las apropiaciones anteriores. (Moraes y otros, 2009, p. 111)

La valorización capitalista del espacio tiene como resultado la propiedad privada sobre el territorio, pero esta no es sino una dicotomía: propiedad privada/privatización de los medios de subsistencia, lo que condena al obrero “libre” a trabajar para no morir de hambre, emplearse como asalariado es la única forma de subsistencia,

Así pues la valorización capitalista del espacio incide de manera genérica en la dinámica de la sociedad, pues al condenar a la gran mayoría de la población a migrar impulsa la ciudad como el espacio por excelencia para la reproducción social y “la vida de las ciudades desnaturaliza ampliamente las formas de socialidad presentes en las antiguas comunidades tribales o incluso campesinas” (Moraes y otros, 2009, p. 76). La propiedad privada no es sino la

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mercantilización del territorio, que hasta entonces su posesión se presentaba como natural a los hombres e intrínseco a su reproducción cotidiana;

no reproduce sólo la propiedad territorial privada, sino que también promueve una expansión desmesurada de ésta a lo largo de los espacios bajo su dominio. Actualmente, la privatización del suelo es prácticamente integral en el mundo capitalista, y es siempre promovida por el Estado, ya sea directa o indirectamente...El acceso al espacio se restringe aún más, porque el dominio del gran capital... (Moraes y otros, 2009, p. 138)

2.1.2. Pensar la acumulación originaria actualmente

Es necesario preguntarse ¿por qué hablar de la acumulación originaria? No es nueva la discusión en torno a la vigencia de este proceso, ni son pocos los autores que en ella se han visto envueltos; no interesa hacer remembranza de ello, sólo es necesario precisar que de las muchas cosas que se han dicho en torno al despojo de tierras predomina que ello ocurre bajo la forma de la acumulación originaria, de ahí que sobresalen las opiniones que refieren al despojo como un simple hecho histórico del pasado, y en este sentido:

en las popularizaciones de la economía marxista, a menudo se trata el capítulo de la “acumulación originaria” como una digresión de Marx, ciertamente importante en sí misma, pero solamente histórica, y que, en el fondo, cae fuera del análisis propiamente económico. Nada puede ser más erróneo. (Rosdolsky, 2004, p. 316)

Con la expropiación masiva que da inicio al desarrollo capitalista, no terminan los procesos de despojo, bien lo rescata Rosdolsky de los Grundrisse:

por otra parte, el efecto del capital, una vez que él ya ha surgido, y su proceso consiste en someter toda la producción y en desarrollar y extender por todas partes la separación entre trabajo y propiedad, entre el trabajo y las condiciones objetivas del trabajo.

Esta necesidad de expandirse es intrínseca y esencial al capital, y tiene que ver con su motor de auto-agotamiento: la competencia entre los propios

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capitales; pues les es imprescindible ampliar su territorio para la valorización del capital.

La utilización del plusvalor emanado de los trabajadores libres, recién despojados de sus tierras, sirve para incrementar la capacidad productiva del capitalista que los explota, ahora, acumula trabajo enajenado para expandir su producción, al final, tenemos que ese plusvalor termina siendo medios de producción: la reproducción en escala ampliada.

Pero el mismo Marx dice al respecto de la acumulación originaria: “El capítulo sobre la acumulación primitiva no pretende más que trazar el camino por el cual surgió el orden económico capitalista, en Europa occidental, del

seno del régimen económico feudal” (Marx, en Roux, 2007, p. )En el sentido

de que no se puede tomar este pasaje de El Capital como una “teoría

histórico-filosófica de la marcha general que el destino le impone a todo pueblo, cualesquiera sean las circunstancias históricas en que se encuentre...” (Marx, en Roux, 2007, p. ) Por consiguiente pensar el despojo bajo las determinaciones formales que van de acuerdo al momento histórico concreto

es imprescindible, lo mismo que abordar la acumulación originaria en su

especificidad. Por lo tanto podemos concluir que toda acumulación originaria fue robo de tierras a través de la violencia, pero no todo despojo es acumulación originaria.