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CAUSAS DE INMUNODEFICIENCIA

In document SIDA-Una-Gran-Mentira - Gerardo Sanchez N (página 179-183)

La inmunodeficiencia adquirida tiene cuatro causas primarias demostradas médicamente, no contagiosas, que no son infecciosas ni se transmiten a través de la sangre o de productos sanguíneos. Por más de 70 años esas causas han sido descritas en la literatura médica:

-Malnutrición: Hasta 1985, inclusive el Dr. Anthoni Fauci de los

Intitutos Nacionales de Salud, reconocía que la malnutrición era la causa número uno de inmunodeficiencia en el mundo, particular- mente en regiones subdesarrolladas como en África.

-Quimioterapia: Lo primero que destruye la quimioterapia es la

médula ósea, precisamente donde se forma el sistema inmunológi- co. La quimioterapia también es destructiva para el sistema diges- tivo, interfiriendo así con la capacidad del organismo de absorver y digerir los alimentos, lo cual origina desnutrición. Así se usa en forma breve, la quimioterapia suprime el funcionamiento inmuno- lógico normal, aumenta la susceptibilidad a infecciones bacteria-nas y causa diarrea con amenaza para la vida.

-Abuso de drogas recreacionales: Desde finales del siglo pardo la

literatura médica viene reportando los efectos inmunosupresores del abuso de las drogas, los cuales incluyen neumonía, heridas en la boca, fiebre, endocarditis, infecciones bacterianas y sudoración nocturna –condiciones todas que ahora se asocial al SIDA- (“Bull Mem Soc Med Hospitaux de Paris”, 3ro ser 1909, Pharmacol Ther 1992, 55:201-277).

No hay un solo caso de inmunodeficiencia adquirida en la lite- ratura médica en el cual el VIH sea el único factor de reisgo, en cada caso de SIDA se encuentran siempre varios probables e iden- tificables factores de riesgo que se sabe pueden lesionar el sistema inmunológico. (Rethinking AIDS, Fre Press Publisher, Dr. Robert Rott-Bertein, cap. 6 y 7; Peter W. Plumley, FSA, Condomanía: ¿Sen- tido común o sin sentido), HEAL) en efecto, el 97% de todos los casos de SIDA en los Estados Unidos se presentan dentro de los

grupos de riesgo originales, estando un 94% representados por hombres gay y drogadictos intravenosos.

El uso de las drogas intravenosas es fatalmente supresivo para el sistema inmune, y leva a enfermedades indicadoras de SIDA co-mo neumonías, tuberculosis e infecciones bacterianas. Además, los que usan drogas intravenosas con mucha frecuencia sufren de mal- nutrición, la causa número uno de inmunodeficiencia en el mundo. Ser gay no causa ni conduce al SIDA. Sin embargo, las drogas (tanto las de receta como las recreacionales) que son usadas en exceso por algunos hombres gay, son médicamente reconocidas como inmunosupresoras. Las drogas recreacionales del tipo del ni- trito o “poppers” contienen altas concentraciones de nitritos, com- puestos químicos que se sabe son carcinogénicos. Otras drogas re- creacionales muy frecuentemente usadas por hombres gay son la co-caina, el “crack”, la heroína, el ecstasy, la metanfetamina como el cristal y el “speed”, los tanquilizantes de animales como el “special K”, y el alcohol. Las infecciones repetidas así como los trata- mientos prescritos para la sífilis, la gonorrea, la hepatitis, la glami- dia, las infecciones bacterianas, los parásitos y las amebas, se sabe que causan inmunodeficiencia. El uso frecuente y/o prolongado de antibióticos también causa alteraciones inmunológicas.

Hay un número de publicaciones científicas que documentan la correlación entre el uso de drogas y el SIDA. Por ejemplo, dos estudios realizados en 1993 en Estados Unidos y Canadá encontra- ron que todos los hombres gay con SIDA habían estado consu- miendo drogas recreacionales y/o AZT por períodos significativos. (Asher, etc. Al. Natura, London, 1993; 362:103-104; Aschechter, et. Al. Lance, 1993; 341:658-659, AIDS Forschung 1993) AZT, ddL, D4T, ddC y 3TC, son todos quimioterapéuticos que destruyen los sistemas inmunológico y digestivo. Muchas de las drogas indicadas como tratamientos profilácticos para el VIH y el SIDA son peli- grosas cuando se usa diariamente en forma continua. Bactrin y Sep- trim, por ejemplo, son antibióticos a base de sulfonamidas que des- truyen la flora intestinal. Sus efectos adversos incluyen náuseas, vó- mitos, diarrea, anorexia, dolor de cabeza, debilidad, mialgias, artral- gias y brotes. Su uso prolongado puede causar deficiencia de ácido fólico lo cual puede llevar a anemia. (Enciclopedia de Medicina de la Asociación Americana de Medicina).

Es importante recordar que:

-La prueba de anticuerpos para el VIH no es específica, no es confiable y reacciona en forma cruzada con anticuerpos que no son anti VIH y con muchos otros microbios.

-La posibilidad de una reacción positiva en una prueba de anti- cuerpos para el VIH aumenta proporcionalmente con el nivel san- guíneo de otros anticuerpos contra microbios.

-Una vez que una persona resulta positiva, se le prescriben co- mo tratamiento, drogas inmunosupresores.

-El restante 6% de los casos de SIDA no mencionados acá (in- cluyendo al SIDA de los hemofílicos y el de los niños) puede tam- bién explicarse, con muy buenas evidencias, por causas conocidas de inmunosupresión no relacionadas con el SIDA.

Ningún anticuerpo es causa o predice a una enfermedad; lo que los anticuerpos indican es la presencia de una respuesta inmune normal. La idea de las vacunas tiene como base la formación de anticuerpos para proteger contra enfermedades y no existe eviden- cia que indique que los anticuerpos anti VIH sean diferentes a los anticuerpos que ayudan.

Las “pruebas para el VIH” fueron desarrolladas y aprobadas sin haber sido verificadas por medio de una “prueba estandar o de oro” independientemente. En la ciencia de la medicina, una prueba estandar de oro indica que el aislamiento viral ha sido utilizado co- mo una forma independiente de establecer la presencia o la ausen- cia del virus en cuestión. Este proceso es esencial para la auten- ticidad de una prueba diagnóstica. Sin la prueba estandar de oro, es imposible que un médico o que un científico sepa si una prueba po- sitiva para anticuerpos indica infección o si indica alguna otra cosa.

Nunca se ha comprobado que las pruebas de PCR y de QC- PCR sean adecuadas y específicas para detectar VIH. Ninguna prueba de PCR ha sido jamás verificada por medio del aislamiento viral.

Ni la prueba ELISA, ni la del Western Blott son específicas y presentan reacciones cruzadas contra anticuerpos de muchas en- fermedades, de otros retrovirus diferentes al VIH y pueden resultar positivas en muchas condiciones. Esta es la razón por medio de la cual los hombres gay, los drogadictos intravenosos, los hemofílicos y los receptores de transfusiones de sangre muy frecuentemente

presentan reacciones muy positivas en estas pruebas. Son personas que han estado expuestas a toda una multitud de antígenos extraños y a agentes infecciosos contra los cuales se han producido también una multitud de anticuerpos.

In document SIDA-Una-Gran-Mentira - Gerardo Sanchez N (página 179-183)