no queda más”
y una mancha entinta los fotogramas de los recuerdos, los cubren sombras, lánguidas sombras, voces del juicio desde aparatos que inventan causas,
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manos sin rostros que los empujan a los abismos,
ciegos de sus caminos, sus energías, sus propias voces y sus miradas;
así alteramos el desarrollo y martillamos la caja que nos contiene con moscas y alas de moscas, lengua escatófaga de garganta común, puño ignorante del azadón
A RTHUR R IMBAUD:ENTREVISTA
En ocasión de su cumpleaños, Rimbaud alargó la celebración de modo que, sin saber cómo ni cuándo, atravesó el Océano. Al enterarme de su presencia en Nicaragua me trasladé a Granada, donde lo encontré sin dificultad en La Calzada festejando su vida todavía y todavía joven.
No pude evitar solicitarle una entrevista, a la que, para mi sorpresa, accedió.
Arthur, a tus 19 publicaste Una temporada en el infierno , libro que aún hoy nos desconcierta. ¿Alguna pista sobre su significado?
Claro. Mirá, en esos poemas yo quise decir lo que ahí dice, literalmente y en todos los sentidos. [Enciende su pipa, que cargó con hachís y tabaco, y pide a Glenda, nuestra mesera, otra ronda de cervezas. Su primera bocanada se vuelve contra mí como muro o puño].
¿Cuál es tu filosofía de vida?
Un antiguo profesor [contesta sin vacilar, mientras levanta la jarra] me decía que «nos debemos a la Sociedad». Él sin duda se lo creía. También yo me aplico este principio: con todo cinismo hago que me mantengan; desentierro antiguos imbéciles del colegio: les suelto todo lo bobo, sucio, malo, de palabra o de obra, que soy capaz de inventarme: me pagan en cervezas y vinos.Stat mater dolorosa, dum pendet filius .
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Me debo a la Sociedad, eso es cierto—
; y soy yo quien tiene razón. [Trago hondo,amargo; inexpresivo, pipa entre dientes.Donde pende el hijo está la dolorosa madre ].
¿Cómo inicia tu vida literaria?
Cuando deseaba ser poeta me esforzaba conscientemente en ello, en ser un-perfecto-hijo-de-puta. Quería convertirme en vidente . Los sufrimientos serían enormes, pero debía ser fuerte; me reconocí poeta, había nacido poeta. No era del todo mi culpa. Ya sabés: Yo es otro.
¿Y la poesía...
[No acabo la pregunta. Súbitamente su figura se alza sobre los faroles; obstruye la palidez de la luna; obscurece el sórdido entorno; su voz envuelve la calle, todo]. El primer objeto de estudio del hombre que quiere ser poeta es su propio conocimiento, completo; se busca el alma, la inspecciona, la prueba, la aprende. Cuando ya se la sabe, tiene que cultivarla; se trata de hacer monstruosa el alma...
Hay que servidente , hacerse vidente.
Esto se logra por un largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos ... El poeta se convierte entre todos en el enfermo grave, el gran criminal, el gran maldito
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¡y el supremo Sabio!—
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visiones, ¡no dejaría de haberlas visto! [Sus palabras son automóviles; veloces me atropellan; inmenso tren bala incapaz de atravesar un túnel]. Que reviente saltando hacia cosas inauditas o innombrables: [la grabadora casi se queda sin pilas] ya vendrán otros horribles trabajadores; [el alcohol me nubla] empezarán a partir de los horizontes en que el otro se haya desplomado [...] cuando se rompa la infinita servidumbre de la mujer...
[Silencio].
L A ERA DEL TERA
Llegamos a la era del tera
8 + 8 + 8…
hasta sentir la humedad del estanque virtual donde fermenten embriones reflejos del reflejo exterior. Cuando ocurra el incendio glacial y la Luna bese a su satélite y se evidencie que Neil fue el peor actor de Stanley y los cinco top-Forbes en dirección a Venus se percaten de que solo una hembra y ningún genetista poblará el nuevo mundo
solo quedará prueba de nuestra existencia en algún dispositivo de almacenamiento.
Los arqueólogos cucaracheos estudiarán esa fábula y dirán elegantemente (sin necesitar palabras): «Mamífero: ¡Qué desperdicio!», y estarán siempre alertas observando el lucero.
LEWISC ARROLL NUNCA EXISTIÓ
En un rincón del tablero una niña llora inconsolable. Sus lágrimas suben como surtidor y mojan, mientras los mesa, sus cabellos rubios. Está feliz.
Todo había sido un juego. Un hombre reservado, introvertido y tartamudo se estrelló un día contra el gran espejo que custodiaba callado su estudio desde la pared opuesta a la entrada. Su nombre fue el primero que huyó.
Los bucles de la niña van cubriendo uno a uno todos los cuadros... blanco... negro... blanco... Charles Lutwidge Dodgson asumió su nueva identidad. Ha sometido su nombre a una operación químico-lingüístico-matemática: tras purificarlo
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filtrado al latín—
lo sometió a una permutación sencilla. Charles-Carolus-Carroll / Lutwidge-Lodovicus-Lewis.Crece. Sigue siendo una niña: su tierno cuerpo abarca todo. La blanca piel se distiende... ella ahora es hoja, papel... una cifra se lee.
El universo es un gran baile donde interactúa todo lo que hay en él, representado por un número único. A veces sobra un par de elementos. Imposible asimilar el sinsentido a una respuesta.Un irracional es un radical cuyo significado no puede ser calculado exactamente.
Alice despierta. Carroll no existe. Usted y yo, tampoco.
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