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China y Angola: una relación con garantía de petróleo

SEGUNDA PARTE

Aceites crudos de

3. China y Angola: una relación con garantía de petróleo

La República de Angola es potencialmente uno de los países más ricos de África, debido a sus reservas de petróleo293, su capacidad de producción hidroeléctri- ca294, sus vastas reservas minerales, principalmente diamantes y las extensiones de tierras cultivables, de las cuales sólo una pequeña parte es de baja producción. Tam- bién hay recursos de ganado, grandes bosques y zonas ricas en pesca295. La década de los ‘80 es considerada por Corkin como el punto de partida de las incipientes relacio- nes actuales, luego de que en 1983 Angola reconoce a la República Popular China mediante el Comunicado Conjunto sobre el Establecimiento de Relaciones Diplomáticas

287. María Florencia, Rubiolo. “La seguridad energética en la política exterior de China en el siglo XXI” en

CONfines (6/11), enero-mayo de 2010, pp. 68-69.

288. Adriana Roldán Pérez; Alma Sofía Castro Lara; Camilo Alberto Pérez Restrepo; Pablo Echavarría Toro; Robert Evan Ellis. La presencia de China en América Latina: Comercio, inversión y cooperación económica. Editorial Medellín: KAS; Universidad EAFIT, abril de 2016, 148 p. 75

289. Girado y Burgos (2015). Ob.cit., p. 31.

290. Gustavo Alejandro Girado. “Las empresas chinas en América Latina” (Z. L. Ríos, Ed.) en Estudios acerca de las relaciones entre China e Iberoamérica, 2015, p. 3.

291. Ídem.

292. Ver el capítulo primero titulado “Alternancia política y capitales chinos en Argentina” en este mismo libro.

293. Las reservas probadas de petróleo de Angola en el año 2013 eran de 10,469,999,616 barriles de petróleo (Index Mundi, 2013).

294. Se considera que el sector de la energía eléctrica ofrece interesantes oportunidades. Sólo el 20% de la población angoleña tiene acceso a la electricidad, pese a tener instalaciones que producen 1160 MW. Lo interesante es considerar que la generación de electricidad necesita inversiones en infraestructuras de producción y distribución. La empresa pública eléctrica ENE, tiene dividido al país en tres zonas sin interconexión entre ellas, hecho que provoca cortes de suministro y de abastecimiento en las ciudades y aldeas. Ahora bien, prácticamente el 97% de la producción eléctrica de Angola proviene de fuentes hidroeléctricas y la tasa de electrificación del país está cercana al 26% y, aproximadamente, 13,7 mi- llones de personas carecen de acceso a este suministro (Africa Infomarket, 2016).

295. Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España - Ficha país Angola. Luanda: Oficina de Información Diplomática España, 2015, s/p.

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entre la República Popular de China y la República Popular de Angola296. Durante la década de los ‘90 el vínculo estuvo principalmente asociado a la cooperación en mate- ria de defensa y a la compra de armamento por parte de los países africanos al país asiático297. No obstante corresponde destacar que fue recién entre el año 2001 y el año 2011, donde se ve un fuerte impulso de esta relación ya que se celebraron diez visitas entre altos funcionarios de China y Angola298 con objetivos concretos, princi- palmente económicos.

La relación entre China y el continente africano se intensificó en el período 2003-2013, durante la presidencia de Hu Jintao, como consecuencia de la búsqueda de nuevas fuentes de aprovisionamiento de recursos naturales estratégicos por parte del “gigante asiático”. Tal como expresa Alex Vines:

“La diversificación de las fuentes de energía también se considera importante para evitar la propagación de riesgos. La Estrategia Nacional de política energética de 2003 de China señaló que ‘el petróleo es un factor clave en la creación de riqueza pública y también un commodity de tal importancia que influye en el patrón político mundial, el orden económico y las operaciones militares’”299.

China debe garantizar su seguridad energética y algunos países africanos, en tanto productores de petróleo, se convirtieron en socios atractivos. Asimismo la intensifi- cación de relaciones entre China y África, se materializó con la creación de plataformas de cooperación en los ámbitos políticos, económicos y diplomáticos, entre otros. La creación del Foro de Cooperación China-África (FOCAC) fue un hito en la historia de las relaciones entre ambas regiones. En octubre de 2000 en Beijing se llevó a cabo la pri- mera conferencia ministerial del Foro de Cooperación China África (FOCAC). Fue allí donde se iniciaron una serie de cumbres ministeriales trianuales300 en las que se acordó trabajar conjuntamente en torno a diversas áreas temáticas, en un marco de coopera- ción mutua.

Se trata de una relación en permanente consolidación y con amplias posibi- lidades de profundización e intensificación ¿Por qué? En primer lugar Angola es uno de los principales países productores de petróleo del continente africano. En el año 2015 la US Energy Information Administration301 (EIA) publicó que Angola ocupa el primer puesto en el ranking de países productores de petróleo con una producción de 1,8

296. Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China, “China and Angola”. Recuperado de:

http://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/wjb_663304/zzjg_663340/fzs_663828/gjlb_663832/2914_663834/ 297. Lucy Corkin. “China and Angola. Strategic partnership or marriage of convenience?” Angola Brief, enero

de 2011, p. 1.

298. Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China. “Actividades entre China y Angola”, recuperado de:

http://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/wjb_663304/zzjg_663340/fzs_663828/gjlb_663832/2914_663834/29 16_663838/.

299. Alex Vines. “Thirst for African Oil" en LSE IDEAS, Africa International Affairs Programme. Marzo de 2010, p. 20.

300. Las Cumbres anteriores de la FOCAC se llevaron a cabo: La 1ª Conferencia Ministerial en Beijing –China– en el mes de octubre del 2000; la 2ª Conferencia Ministerial en Addis Abeba –Etiopia– en el mes de diciembre de 2003; la 3ª Conferencia Ministerial en Beijing –China– en el mes de noviembre de 2006; la 4ª Conferencia Ministerial en Sharm El Sheikh –Egipto– en el mes de noviembre 2009; la 5ª Conferencia Ministerial Beijing –China– en el mes julio 2012; y la última fue en Johannesburgo – Sudáfrica– en el mes diciembre de 2015.

301. US Energy Information Administration. “Total Petroleum and Other Liquids Production 2015”, recupera- do de: https://www.eia.gov/beta/international/rankings/#?prodact=53-1&cy=2015

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millones de barriles de petróleo por día, con una reserva que la ubica en la posición núme- ro 16. Desde el año 2005, el petróleo es el líder indiscutido de los productos exportados para el país africano, dado que representa entre el 95% y el 97% del total de las exporta- ciones de Angola y de acuerdo a un informe publicado por la EIA en 2012, China repre- senta el 46% de las exportaciones de petróleo angoleño mientras que el segundo destino de exportación es Estados Unidos con el 13%.

Por otro lado, de acuerdo a los datos oficiales del Banco Africano de Desarrollo, las tasas de crecimiento económico de Angola entre 2003 y 2008 fueron en promedio de alrededor del 17%, colocándose entre las tres economías de más rápido crecimiento en el mundo302. La posesión de recursos naturales, principalmente de petróleo, fue lo que le permitió a Angola semejante crecimiento económico. En el 2007 fue el pico más alto de crecimiento del PIB con el 22,7%, desacelerándose en 2008 al 13,8% y alcanzando en 2009 el 2,41%303. Ahora bien, rápidamente retomó la senda del crecimiento en 2010 pasando de un 3,41% al 6,8% en 2013304.

Los principales sectores donde se concentraron los capitales chinos en África fueron la construcción de obras de infraestructura asociada a la explotación y aprovisio- namiento de combustibles no renovables. Las principales empresas que se radicaron en África fueron: SINOPEC, la China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) y la China National Petroleum Corporation. Es interesante ver como China avanza en terreno ango- leño en el campo de la explotación de petróleo. En el año 2009, la CNOOC conjuntamente con SINOPEC (50% cada parte), firmaron un contrato de compraventa con Marathon International Petroleum Angola Block 32 Limited, una subsidiaria de Marathon Oil Corpora-

tion305, para adquirir el 20% de participación en el Contrato de Producción Compartida y el

Acuerdo Operativo Conjunto en el Bloque 32306, costa afuera de Angola, con un valor total

de 1,3 mil millones de dólares.

Asimismo, SINOPEC buscaba activamente inversiones en el extranjero en recur- sos petroleros para poder cubrir la creciente demanda energética china. Fue así que, en el mes de marzo de 2010, SINOPEC anunció la compra de activos de petróleo en aguas profundas en Angola a través de la compra del 55% a Sonangol Sinopec International Ltd. por el valor de 2,46 mil millones de dólares307. La adquisición de China Petrochemical Corp., la matriz de SINOPEC, se realizó en aportes de capital y préstamos bancarios a través de los cuales aumentaron las reservas probadas de la compañía de petróleo crudo en un 3,6%. La producción diaria de crudo subió un 8,8% (72,520 barriles aproximada- mente)308. China Sonangol International Holding Ltd. es propietaria del 45% restante de

302. African Development Bank. “Angola: 2011-2015 Country Strategy Paper” & “2010 Country Portfolio Performance Review”, African Development Fund, 2011, p. 3.

303. Ídem.

304. Banco Mundial (s/f). “Crecimiento del PBI Anual de Angola”, recuperado de:

http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.KD.ZG?contextual=default&end=2013&locations =AO&start=2003

305. Para mayor información: http://www.marathonoil.com/

306. El bloque 32, con una superficie de 5.090 kilómetros cuadrados, es un bloque de exploración en aguas profundas con 12 descubrimientos de petróleo. El bloque se encuentra a unos 150 kilómetros de la costa en una profundidad de 1.400 a 2.200 metros.

307. Yvonne Lee. “Sinopec to Acquire Angolan Oil Assets”, en The Wall Street journal, marzo 2010, s/p. 308. Ídem.

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Sonangol SINOPEC International309 (Lee, 2010). Esto nos permite comprender la dinámi- ca china de los oil-backed agreements.

Por otra parte, de acuerdo a los datos oficiales del Ministerio de Finanzas ango- leño, una de las principales preocupaciones del gobierno angoleño era la situación económica sumamente precaria del país como consecuencia de la guerra que había paralizado la producción. La inestabilidad interna en términos políticos y la práctica- mente inexistente capacidad productiva, daban la pauta de que se trataba de un sector que necesitaba inversiones masivas, y China ofreció financiamientos extraordinarios de la mano del Banco EXIM de China a bajísimas tasas de interés y sin condiciones políticas directas, a cambio de un recurso “estratégico” para el país asiático, como lo es el petróleo. Entre 2004 y 2010, el Exim Bank de China otorgó créditos por 10,5 mil millones de dólares a cambio de petróleo al gobierno de Angola310. El Banco Africano de Desarrollo en su 2011-2015 Country Strategy Paper & 2010 Country Portfolio Per- formance Review muestra que entre 2009 y 2010 las principales líneas de crédito extranjero para Angola fueron otorgadas por: el China Development Bank 1,5 mil millones de dólares, el Ind. & Com. Bank China 2,5 mil millones de dólares y el China Eximbank 6 mil millones de dólares311.

La cuestión de la ausencia de condicionalidades políticas por parte del país asiático también nos permite comprender porque para Angola, que es un país donde los niveles de corrupción son altísimos, las violaciones de los derechos humanos son un tema que despierta gran preocupación y la cuestión democrática es otro tema sensible, es conveniente asociarse con un país como China que:

“No exige a los Estados africanos condiciones políticas o normativas específicas, ni instituciones democráticas, ni preservación de los DDHH, ni cuestiona la corrupción para la realización de cualquier tipo de negociación con los Estados Africanos –tal conducta y la práctica del principio de no interferencia en los asuntos domésticos– hizo atractivo para los Estados africanos los acuerdos con China”312.

China se presentó como una oportunidad para Angola. Según las corrientes más entusiastas, se trata de una relación en constante evolución, maduración y reevalua- ción de la importancia estratégica en tanto socios313. Asimismo desde los propios países africanos sostienen que:

309. En Sonangol-Sinopec International, SINOPEC tiene el 50% de participación en el Bloque 18 en Angola. El bloque 18, operado por British Petroleum (BP), cubre un área de más de 5.000 km2 y se encuentra en profundidades de agua de 500 - 1.600 m. Contiene el desarrollo de Greater Plutonio que es el primer activo operado por BP en Angola, que consta de cinco campos distintos descubier- tos entre 1999 y 2001, en profundidades de hasta 1.450 m.

310. Lucy Corkin. Ob. cit., p. 2.

311. African Development Bank (2011). Ob. cit. p. 5.

312. Beri, 2007, citado en Bárbara, Ferreira Lopes; Daniele, Cardoso Do Nascimento y Javier Vadell, “FOCAC: estratégia econômica e política de cooperação Sul-Sul Sino-Africana”. Carta Internacional, Vol. 8, n. 2, jul.-dic. 2013, p. 87.

313. Chris Alden. “China and Africa: the relationship matures”, en Strategic Analysis, 36 (5). 2012, pp. 701-707; Zhang Chun. “The Sino-Africa Relationship: Toward a New Strategic Partnership”, Ideas, London School of Economics, 2013; James Williams. “Rethinking China's ‘Exploitation’ of Africa”,

China Hands 2014; Deborah, Brautigam. “The dragon´s Gift: The real Story of China in Africa”, Ox- ford University Press, London, 2010.

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“Los países africanos entienden que el interés de China en el continente es una situa- ción de ganancias económicas sin precedentes, a pesar de las industrias locales sa- cudida por la llegada masiva de productos baratos importados de China. La relación sino-africana tiene un sesgo de complementariedad a los intereses de África: apelar al modelo de desarrollo de China, la visión de China como una alternativa de régimen estable y como líder del mundo en desarrollo. Sin embargo, los efectos negativos de la relación entre China y África están presentes, sobre todo la gran dependencia de la colaboración externa de China para el desarrollo del continente africano”314.

Tal como expresa Corkin tanto China como Angola se ven como aliados estratégicos necesarios para el futuro previsible, pero esto puede enmascarar un “matrimonio de conveniencia”315.