SEGUNDA PARTE
Aceites crudos de
3. Relación sino-argentina
China y Argentina, dos economías que tradicionalmente podrían no ser vistas como socios naturales, reflejan un significativo acercamiento mediante las crecientes relaciones bilaterales, que han ido consolidando la importancia estratégica de los vínculos entre ambos países363.
359. Xulio Ríos. “China y Venezuela: impulso, continuidad e incertidumbres”, Op. Cit., p. 6.
360. Diario El Tiempo. “En Anaco instalarán primer taladro ensamblado en el país”, disponible en http://diarioeltiempo.wordpress.com/2010/04/15/en-anaco-instalaran-primer-taladro-ensamblado-en- el-pais/, consultado el 2 de agosto de 2016.
361. Correo del Orinoco. “Taladros hechos en el país apuntalan soberanía tecnológica de PDVSA”, disponi- ble:http://www.correodelorinoco.gob.ve/energia/taladros-hechos-país-apuntalan-soberania-tecnologica- pdvsa/, consultado el 9 de junio de 2016.
362. El Universal.com. “Venezuela y China invertirán 16.300 millones de dólares en bloque Junín 4”, en: http://www.eluniversal.com.ve/2010/04/19/petro_ava_venezuela-y-china-in_19A3764773.shtml, con- sultado el 16 de agosto de 2016.
363. En cuanto al inicio de las relaciones diplomáticas entre Argentina y China, Oviedo señala que se produjo a mediados de 1945, diferente del tratado de Amistad firmado el 10 de febrero de 1947, erróneamente considerado por autores chinos como fecha de inicio de la relación. Su normalización
149
Las relaciones bilaterales entre China y Argentina se intensificaron en 2004 cuando los mandatarios Néstor Kirchner y Hu Jintao iniciaron una nueva etapa en las mismas. En este sentido, el Memorando de Entendimiento entre la República Argenti- na y la República Popular China sobre cooperación en materia de comercio e inver- siones, firmado el 17 de noviembre de 2004 en Buenos Aires, menciona el estableci- miento y desarrollo de una relación estratégica entre las dos naciones. De este modo, dichos países inician un modo de vinculación comercial y de inversiones, no anterior- mente consensuado en documentos firmados entre las dos Repúblicas364. Tal como sostiene Oviedo, la importancia de este memorando radica en dos cuestiones funda- mentales. Una de ellas es el reconocimiento por parte de la República Argentina, del estatuto de economía de mercado de la República Popular China. La otra, es la for- mación y desarrollo de relaciones estratégicas entre ambas naciones. A partir de aquí, se experimentará un crecimiento acelerado en el comercio sino-argentino365.
La relación entre ambos países suele presentarse como una relación entre dos economías complementarias cuyos intercambios tendrían más efectos positivos que negativos. En esta dirección, mientras Argentina tiene ventajas relativas en el sector agropecuario, China las tiene en el sector industrial366.
La misión encabezada en 2004 por el presidente Néstor Kirchner a Beijing consolidó las relaciones comerciales. Desde aquí, las exportaciones argentinas a China se concentraron marcadamente en el complejo sojero. El vínculo entablado contribuirá a reafirmar el perfil primario-exportador de la economía argentina y la aper- tura local a las importaciones industriales y a las inversiones chinas. En junio de 2011, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner expresó que la visita de Wen Jiabao impulsó las relaciones bilaterales hacia un nuevo nivel.
Argentina no es una economía que dependa comercialmente del gigante asiá- tico. Si bien, los porcentajes del comercio bilateral son muy importantes, posicionando a China como segundo socio estratégico, las cifras son insignificantes para afirmar tal dependencia367.
fue llevada a cabo el 19 de febrero de 1972, bajo el contexto de distensión internacional de esa épo- ca. En: Eduardo Daniel Oviedo, “Reconstruyendo el inicio de las relaciones diplomáticas entre Ar- gentina y China”, Revista Iberoamericana de Estudios de Asia Oriental, p. 23, 2008, disponible en: http://www.rediao.org/oviedo08.pdf, consultado el 11 de noviembre de 2016.
364. Eduardo Daniel Oviedo. “China: Visión y práctica de sus llamadas Relaciones Estratégicas”, Estudios de Asia y África, vol. XLI, núm. 3, septiembre-diciembre, El Colegio de México, México, p. 392, 2006. 365. Ibídem, p. 394.
366. Martín Burgos. “Las medidas antidumping en la relación comercial sino-argentina”, Política Comer- cial, Industrializar Argentina, diciembre, p. 33, 2011.
367. Se ha venido registrando un constante incremento de la participación de China en el comercio exterior argentino. Desde el inicio de relaciones diplomáticas hasta fines de la década de 1970, su participación osciló entre el 0,15% en 1972 hasta el pico máximo de 2,6% en 1979. En la década si- guiente, el intercambio creció vertiginosamente a un promedio que fluctuó entre el 1% en 1984 y el 6,4% del año anterior. La denominada década neoliberal de los años noventa mantuvo niveles de in- tercambio entre 1,1% en 1992 y su pico máximo de 3,4% en 1998. Será en la primera década del si- glo XXI cuando el comercio bilateral produjo un salto relevante, aún mayor que el ocurrido en la década de los años ochenta, oscilando entre 4,1% en 2000 y 10,6% en 2008. En la segunda década del siglo, mantuvo un promedio del 10,6% en el periodo 2010-2013. Eduardo Daniel Oviedo, “El as- censo de China y sus efectos en la relación con Argentina”, Op. Cit., p. 80.
150
Argentina tiene una población de 40 millones de habitantes, que la sitúa en la posición 32 del ranking mundial, con un PIB (PPA) que la ubica como 22 en el mun- do y con una superficie de 2.780.400 km2, que la posiciona en el 8º puesto mundial, equivalente a menos de un tercio (29%) del territorio de China. Por su parte, China tiene un territorio que la ubica en la 4ª posición mundial, que por su población ocupa el 1er puesto mundial, con una densidad de 136,12 hab/km2 –equivalente a una pro- porción casi 10 veces mayor a la densidad argentina– y un PIB (PPA) que le acredita el 2º lugar mundial. Argentina es atractiva sustancialmente por sus recursos natura- les, esenciales para la provisión de alimentos y energía, a los que se puede añadir el capital humano capacitado. China, con una tasa de crecimiento de la población estimada en un 0,8%, una alta tasa de crecimiento sostenida durante la última déca- da –entre un 8 y un 11,4%– en base a exportaciones e inversión, ahora impulsado por el estímulo al consumo y un ascendente movimiento urbano, tiene una demanda creciente de alimentos y energía. Por tanto, es un escenario de complementariedad de un gran consumidor y un gran proveedor de recursos naturales. A su vez, mientras China acumula significativas reservas de divisas, Argentina necesita de inversiones368.
Las crecientes relaciones comerciales y de inversión entre China y Argentina han permitido a más empresas chinas incursionar en el mercado argentino. En ese sentido, cifras de la Embajada China en Argentina muestran que más de 30 compañ- ías chinas están operando en el país sudamericano y que los negocios van desde producción de televisores, exploración minera, energía y finanzas, hasta navegación y pesca369.
Las relaciones financieras entre Argentina y China han evolucionado. En los últimos años, China ha adquirido importancia como prestamista bilateral y desde 2005 el 16% de los préstamos concedidos a la región se han destinado a Argentina (3% del PIB del país). La mayoría de los préstamos concedidos por China se han destinado a infraestructuras (74% del total de préstamos de China) o proyectos energéticos (26%)370. China se ha convertido en la tercera mayor fuente de inversión de Argentina, después de Estados Unidos y España, y en su segundo mayor socio comercial. Las corrientes de capital chino con destino a Argentina tienen como propósito prioritario, dada la abundante dotación de recursos naturales de este país y su región, asegurar- se el abastecimiento de alimentos y de fuentes de energía371.
Según explica Simonit, Argentina tiene un perfil de país importador de capita- les372. En cuanto a las empresas chinas, la modalidad de implantación es a través de la apertura de oficinas de representación con el objetivo de comercializar sus pro- ductos. No obstante, el 95% de los casos de IED china en Argentina se concreta
368. Silvia Simonit. “Las empresas chinas en Argentina”, Universitat Pompeu Fabra, Chinese Studies Working Papers Series, 1, Gener, 201, pp. 135-136, disponible en:
http://www.china-files.com/pdf/silviasimonit.pdf, consultado el 8 de mayo de 2016. 369. Embajada de la República Popular China en Argentina, disponible en:
http://ar.chineseembassy.org/esp/jrzg/t1039871.htm, consultado el 15 de septiembre de 2016. 370. OCDE/CEPAL/CAF (2015). Perspectivas económicas de América Latina 2016: Hacia una nueva
asociación con China, OECD Publishing, París, p. 204, disponible en:
http://dx.doi.org/10.1787/9789264246348-es, consultado el 10 de diciembre de 2016. 371. Silvia Simonit. Op. Cit., p.138.
151
mediante uniones con empresas argentinas (joint ventures), ya sea con plantas adquiridas o alquiladas373.
a) IED chinas propiamente dichas
En contraste con la intensidad de las relaciones comerciales argentino-chinas, los flujos bilaterales de IED, medidos por las estadísticas oficiales, son muy bajos. De acuerdo con datos del Banco Central de la República Argentina, la IED china acumu- lada entre 2005 y 2012 alcanzó a poco más de USD 500 millones, apenas 0.7% del total ingresado al país en dicho período, aunque con un ritmo de crecimiento muy alto y una aceleración importante en el último trienio. Se presume que el grueso de la IED china se registra con salida a Hong Kong, Islas Vírgenes e Islas Caimán y otros paraí- sos fiscales o centros financieros. Sin embargo, si se consideran las inversiones chi- nas realizadas a través de estos países, la participación de dicho país sigue siendo de 0.7% del total de la IED arribada a Argentina374.
Tabla 2. Flujo de IED chinas hacia América Latina y Asia 2004-2015
(En millones de dólares)
País 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015
Argentina 1 0 6 136 108 -22 27 185 743 221 270 208
Venezuela 4 7 18 69 9 115 94 81 1.541 425 249 288
ALC 1.763 6.466 8.468 4.902 3.677 7.327 10.538 11.935 6.169 14.358 10.540 12.610
Fuente: Ministerio de Comercio, Buró Nacional de Estadísticas y Administración Nacional de Divisas Extranjeras de la República Popular China, Boletín Estadístico de IED de China, China Statistics Press, Beijing, 2016.
Tal como lo indica la Tabla 2, en los años 2010 y 2011, la IED saliente de Chi- na a América Latina mostró un incremento con respecto al año anterior, alcanzando USD 10.538 y USD 11.935 millones respectivamente. Durante el año 2012, la misma descendió a USD 6.169 para aumentar nuevamente a USD 14.358 en 2013, USD 10.540 en 2015 y finalmente, USD 12.610 en 2015.
Argentina recibió USD 6 millones de inversión extranjera en 2006 que en 2007 se incrementaron a 136 millones. En 2008 se redujo a 108, mientras que la situación es preocupante si se tiene en cuenta que en 2009 cayó a -22. Durante 2010 y 2011 se
373. Ibídem, p. 148.
374. Andrés López y Daniel Ramos. “Argentina y China: Nuevos encadenamientos mercantiles globales con empresas chinas. Los casos de Huawei, CNOOC y Sinopec”, en Enrique Dussel Peters (coord.).
La inversión extranjera directa de China en América Latina: 10 estudios de caso, p. 18, 2013, dispo- nible en:http://www.redalc-china.org/redalcchina_2014_10casos.pdf, consultado el 4 de agosto de 2016.
152
registró una suba en el volumen de las mismas para alcanzar USD 743 millones en 2012. En el año 2013, la IED se reduce a 221, para alcanzar 270 en 2014 y finalmen- te, 208 en 2015.
Tal como mencionamos anteriormente, en 2009 la IED china en Argentina era muy baja. No obstante, recurriendo a información periodística sobre los valores de compra por parte de CNOOC de una parte de la petrolera Bridas y de la compra por parte de Sinopec de los activos Occidental Petroleum, estiman que en 2010 y 2011 dicha inversión dio un salto notable, llegando a USD 3.100 y USD 2.450 millones respectivamente (el supuesto es que estas inversiones estarían registradas en la balanza de pagos como provenientes de algún paraíso fiscal o centro financiero offs- hore). En 2012 se habría producido un nuevo descenso (USD 600 millones), pero aun así con cifras muy por arriba de las observadas en años previos. De hecho, gracias a las fuertes inversiones de 2010 y 2011, Argentina se habría convertido en el segundo destino de las inversiones chinas en América Latina desde 1990 a la fecha, apenas detrás de Brasil. Sin embargo, la IED china en Argentina está lejos de acercarse a las magnitudes que, en distintas oportunidades, fueron anunciadas tanto por fuentes oficiales como privadas. Al presente, se estima que hay apenas unas decenas de firmas chinas con inversiones en Argentina, la mayor parte de las cuales únicamente opera con oficinas comerciales. A esto debería sumarse el fenómeno de los pequeños supermercados chinos que han proliferado, principalmente en Buenos Aires y otras grandes ciudades375.
Siguiendo la clasificación esbozada por Schujovitzky, tanto el caso de CNOOC como Sinopec no pueden ser considerados IED ya que los montos de capitales que sirvieron para la compra de las acciones de las empresas que operan en Argentina no están registradas376.
En tanto que en Venezuela, si bien los años 2014 y 2015 escapan al período analizado en dicho país, la IED alcanzó USD 249 y USD 288 respectivamente. En 2012 se había registrado un importante incremento, alcanzando USD 1.541, para descender bruscamente a USD 425 millones en 2013.
b) Préstamos. Convenios y acuerdos para financiar inversiones
En julio de 2014, en el contexto de la visita del presidente chino Xi Jinping a Ar- gentina, los gobiernos de ambos países firmaron un acuerdo marco que incluyó dieci- siete acuerdos de diferentes campos, cinco de ellos económicos:
• financiamiento de USD 4.700 millones para las represas Kirchner y Cepernic de Santa Cruz (proyecto que se negocia desde 2010);
• adquisición de buques y dragas chinas por USD 423 millones;
• financiamiento de obras en el ferrocarril Belgrano Cargas por USD 2.099 mi- llones;
375. Lara Schujovitzky. Ob. cit., p. 48. 376. Ibídem, p. 49.
153
• proyecto de riego en Entre Ríos por USD 430 millones;
• financiamiento para la construcción de la central nuclear Atucha III.
En diciembre de 2014 el Senado aprobó el Acuerdo de Cooperación entre Ar- gentina y China sobre la Construcción, el Establecimiento y la Operación de una Esta- ción de Espacio Lejano de China, en la Provincia de Neuquén, en el marco del Pro- grama Chino de Exploración de la Luna, suscrito en abril de ese año. La duración del Acuerdo es por cincuenta años.
La mayor parte de los créditos chinos en el período 2008-2015 estuvieron desti- nados a infraestructura de transporte, comunicaciones y otros (30% del total) y a energía y minería (24%). En el caso argentino, dos acuerdos ejemplificadores por su envergadura son la reactivación del Belgrano Cargas y las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, que mencionamos anteriormente.
Con respecto a la primera, la empresa China Machinery Engineering Corporation (CMEC) acordó con el Ministerio de Transporte Público de Argentina que financiará con USD 2.099 millones, el 85% del costo de la reconstrucción y equipamiento del ramal ferroviario a través de dos bancos: el China Development Bank (CDB), que aporta el 90,47% del capital, y el ICBC, que aporta el 9,52%377. Se trata de un crédito a 15 años con cuatro de gracia a una tasa de interés de 7,1% anual. Además de esos USD 2.099 millones, el Gobierno se comprometió a aportar USD 370 millones adicio- nales para completar la inversión378. Con ese dinero se pagará un anticipo a CMEC para que se inicie la construcción de 100 locomotoras diesel nuevas y 3500 vagones de cargas que deberán terminarse en los dos años posteriores al pago del anticipo379.
En tanto que en la segunda, los bancos China Development Bank Corporation (CDB), Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) y Bank of China Limited (BOC) serán los que aporten el financiamiento para la construcción de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic sobre el río Santa Cruz. La construcción de las represas estará a cargo de un consorcio conformado por la china Gezhouba, Elec- troingeniería e Hidrocuyo. El financiamiento ofrecido cubre el ciento por ciento de la inversión. En total son USD 4.714 millones. El crédito es por quince años y con- templa cinco años y medio de gracia para el capital, justo el plazo que se prevé para la construcción. Por lo tanto, el Estado recién comenzaría a pagar el présta- mo una vez que las centrales estén operando. Los fondos provendrán del contrato de venta de energía. La tasa de interés prevista es de Libor+ 3,8 por ciento380.
377. Nieves Guerrero Lozano. El plan del Belgrano cargas, 28/07/2015. DiarioLa Nación, http://www.lanacion.com.ar/1814005-el-plan-del-belgrano-cargas, consultado 12 /09 de 2016.
378. “Se está avanzando en la firma de un acuerdo estratégico con la República Popular de China que permi- tirá la realización de nuevas obras ferroviarias sobre el Belgrano por una cifra global de USD 2.500 millo- nes”. En: Ministerio de Transporte. Presidencia de la Nación, disponible en:
http://www.transporte.gov.ar/content/acciones_reconstrucciondelr_1309992274/, consultado el 9/ 09/16. 379. Diego Cabot. “Harán una inversión de USD 2.400 millones en el Belgrano Cargas”. Diario La Nación,
6/12/13, disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1645111-haran-una-inversion-de-us-2400-millones- en-el-belgrano-cargas, consultado el 8 de septiembre de 2016.
380. Fernando Krakowiak. “Las represas ya tienen líquido”. Diario Página/12, 31/01/2015, disponible en: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-265132-2015-01-31.html, consultado el 11 de agosto de 2016.
154
Cabe mencionar que ambas obras, si bien se realizaron con financiación china, no se consideran inversión en términos de posesión de activos. En los dos casos el dinero aportado por el gigante asiático deberá ser devuelto por Argentina, razón por la cual no puede hablarse de inversiones propiamente dichas.
En julio de 2014, durante la visita de Xi Jinping a Argentina, se acordó la forma- ción de una Asociación Estratégica Integral entre ambos países y firmaron quince convenios que abarcan diversas áreas y que, en algunos casos, figuran en acuerdos firmados anteriormente.
Algunos de los acuerdos están referidos a ventas o inversiones chinas a la Ar- gentina con financiamiento de organismos y bancos chinos:
• Convenio Marco de Cooperación Económica e Inversiones.
• Acuerdo Complementario sobre Cooperación en Ámbito de Infraestructura en el marco del Acuerdo sobre Cooperación de Economía e Inversión.
• Acuerdo Complementario sobre Cooperación de Inversiones Industriales en el marco del Acuerdo sobre Cooperación de Economía e Inversión.
Acordando con lo sostenido por Sevares381, en los últimos tramos de su gestión, el gobierno nacional tomó una decisión política de coyuntura destinada a obtener inversiones y financiamiento, sin tener en cuenta la necesidad de consensuar medidas que tendrán impactos económicos de largo plazo y que, en particular, podrían contri- buir a consolidar una relación económica asimétrica con China.
4. Conclusión
China basa sus relaciones con los países en desarrollo haciendo hincapié en las coincidencias históricas, la afinidad económica, la cultura, y la proyección de una imagen de progreso pacífico.
La complementariedad económica sino-venezolana es considerable. Debido a que los recursos propios de China no son suficientes para sostener su elevada tasa de crecimiento, el país necesita imperiosamente conseguir recursos de fuentes externas. China y Venezuela sostienen una relación de incentivos económicos que puede deve- nir en grandes riesgos ya que la misma está sustentada básicamente a través de préstamos que otorga China a Venezuela, con los cuales se acentuó la dependencia del gobierno de Chávez para el sostenimiento de la revolución, pero además podría resultar perjudicial ya que sus pagos están ligados a entregas futuras de petróleo382.
381. Julio Sevares. “Argentina-China: Acuerdos para una relación asimétrica”. Diario Clarín, 27/03/2015, disponible:http://www.ieco.clarin.com/economia/Argentina-China-Acuerdos-relacion-
asimetrica_0_1328267630.html, consultado el 5 de agosto de 2016.
382. Silvia Hernández Rada. “Venezuela y China relaciones económicas en el régimen de Hugo Chávez (1999-2011)”, pp. 22-23, disponible en: http://www.eumed.net/rev/china/15/shr.pdf, consultado el 10 de diciembre de 2016.
155
En el caso de la relación bilateral entre Argentina y el gigante asiático, se des- prende que, en general, la mayoría de las llamadas inversiones chinas, son en reali- dad préstamos a través de acuerdos que generan deuda para el propio estado.
Reafirmando la hipótesis planteada, la naturaleza de los capitales chinos no es la propiamente conceptualizada por Moosa como IED, sino que recorren diferentes cana- les, entrecruzándose con los intereses estratégicos de los países en cuestión. Al anali- zar los períodos señalados, se pueden observar algunas similitudes. En cuanto a la forma de relacionarse entre los mencionados países, se puede inferir el hecho de que cuando Néstor Kirchner llegó al poder, Hugo Chávez ejerció su liderazgo en el proceso