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Dice la tradición que Chong Mai es el mar de todas las vías... Sin duda no se trata de una expresión a la que podamos seguir su camino de una manera lineal o anatómica sino que, por el contrario, se trata de una expresión que denota otra de las vías del agua en sus movimientos de ascenso sublimado, que transporta fundamentalmente una fuerza de luz que participa de igual manera de las aguas anteriores y de las posteriores. Estamos hablando de una función de luz intermediaria que hace posible la fusión y la interrelación entre el Cielo anterior y el Cielo posterior.

La naturaleza de su luz se corresponde con la energía espiritual sen­ sible (EES) y su equivalente anatomo-morfológico estaría representado por la placenta, por ser ésta una estructura que participa simbióticamente con la madre y con el hijo. Con su cara fetal y su cara materna, sirve de intermediación entre las demandas del embrión y las posibilidades de la gestante. Podríamos decir, en consecuencia, que el Chong Mo, con su energía espiritual sensible, equivaldría a una placenta estelar, ya que posi­ bilita la llegada de un reencarnado y luego lo mantiene.

Esta energía espiritual sensible (energía sexual) es un patrimonio de la perpetuidad de la especie y sería el equivalente de la expresión de amor de los amantes con la inclusión implícita del amor de la Deidad. En otras palabras, el principio femenino y el principio masculino, para poder llegar a una cohabitación amorosa, precisan de la presencia del amor del Supremo y Éste estaría representado en la placenta. En estas condiciones estaríamos en la disposición alkímica de poder afirmar que la experiencia de amor entre los dos principios se realiza bajo la inclusión de un ter­ cer principio, con lo cual entraríamos de lleno en el misterio trinitario del amor. Quizás ahora se pueda entender con mayor naturalidad, que el despertar a una experiencia amorosa reúne las condiciones de misterio, gracias a la presencia en su seno de la Divinidad.

Bajo estos parámetros, Chong Mai, en la expresión de ser el mar de todos los canales, sería el OCÉANO DE AMOR —que bien expresa Kabir— con la particularidad de que se encuentra inmerso en la estructura vital lumínica de cada humano... "El Señor está en nosotros".

De esta conceptualización se podría entender el hecho de que, en la sexualidad tántrica, el encuentro entre los amantes siempre está presi­ dido por la figura del maestro, que sería el equivalente más inmediato del que dispone la pareja para hacer presente en su unión el vínculo con la Divinidad.

Co m p o r t a m i e n t o yo r g a n i z a c i ó nd el af u e r z al u m í n i c ad e ls o p l o: Re in om u t a n t ed e l Ag u a

Su emergencia, como la de todas las vías extraordinarias, surge en el seno del agua y se define en una vía sin sustento morfológico —como ocurre con todas las vías extraordinarias— haciendo recaladas instancias en vías que si tienen sustrato estructural. Su primer encuentro con otra naturaleza del agua lo hace en HUIYIN ("reencontrar al yin"): 1RM. Aquí deberíamos de recalcar que esta primera confluencia se realiza con el agua del Cielo posterior, dando a entender que su confluencia con el Cielo anterior está fuera de la estructura del ser. Por tanto, a nivel estrictamente alkímico, su comienzo no podría aceptarse en el seno del agua del hom­ bre, sino que estaría en el seno del infinito. Por eso el primer encuentro lo hace a nivel de la energía hereditaria, típicamente del Cielo posterior, y no lo hace con la energía original, típicamente considerada como del Cielo anterior.

Nos atreveríamos a decir que la vía de penetración del infinito en el hombre se realiza a través de MING MEN ("puerta de la vida, puerta del

destino"): 4TM.

Desde este primer encuentro realiza su haz lumínico, dos deriva­ ciones: una posterior, que se ramifica a lo largo de la cara interna de la columna vertebral, y una anterior, que sigue la vía del RENMAI hasta la barrera de la fuente: GUANYUAN: 4RM, haciendo desde allí un recorrido a través y en comunión con el canal de Riñón, hasta HENGGU: "esen­

cia vacía": 11R. Continua su ascenso hasta YOUMEN: 21R: "puerta secreta

superior" y sigue su ascenso hasta SHUFU: 27R: “el que transporta para ofre­

cer", para finalmente enviar en este ascenso vertiginoso, su haz de luz a LIANGQUAN: 23RM: "fuente incorrupta". Nótese que realiza tres confluen­ cias en RENMAI (1RM, 4RM y 23RM), dando testimonio así de una trini­ dad impresa dentro del propio ser.

Vías secundarias de luz se emiten desde HENGGU: 11R, para irrigar los miembros inferiores hasta la planta del pie (origen del canal de R). De igual forma, otra rama, partiendo del mismo punto, llega a GONGSUN: 4B: "ofrenda universal". Por último, una tercera rama, también partiendo de HENGGU, desciende por las piernas y termina difuminándose en el dedo gordo del pie.

Es de resaltar en este trayecto como las mismas vías se diferencian claramente en un movimiento de ascenso y de descenso, marcando de nuevo la ESPE cialísima posición de este haz de luz, que participa en su ascenso, como expresión del Cielo anterior y en su descenso, como su participación en el Cielo posterior.

Al k i m i a. Tr a d i c i ó n y M i l a g r o s

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