APROXIMACIONES A UN ESTADO DEL ARTE
3.2 De la teoría de los medios de comunicación a la estructura de la industria editorial
4.2.4 Ciclo y cadena editorial: observables, teoría y categorías de análisis
Las categorías de análisis las construimos en correspondencia con los discursos y el marco teórico, en busca de confluencia entre ambos. De tal forma, con respecto al ciclo editorial caracterizado por el riesgo y la incertidumbre, la decisión de editar refleja las serie de interacciones con relación al proceso de editar algo, en la que los editores pueden tener mayor o menor injerencia. Las negociaciones sobre el material que se publicará, los avances sobre el original y lo que se pagará. Thompson (2005) describe cómo muchos editores se adscriben al “modelo rana” que se caracteriza por la búsqueda de varios autores o materiales con la intención de quedarse al menos con una opción.
El riesgo en el tiraje y la reimpresión refieren la toma de decisiones con respecto al costo de cada unidad; muchas veces la valoración del editor “tiene” que supeditarse a los costos que se le asignan al material desde la impresión del libro, por lo que el riesgo aumenta conforme los costos en los insumos. Por tanto, piensan en un “tipo” específico de material, páginas y tamaño en búsqueda de un precio que no merme la inversión y permita el regreso del capital. Es aquí donde el riesgo comienza a permear este proceso debido a que el mayor número de unidades en ocasiones disminuye el costo unitario, pero se enfrentan a grandes cúmulos de libros sin vender, lo que disminuye las ganancias. De igual forma, la decisión de sacar libros del mercado obedece a presiones económicas y simbólicas; cuando éstos no se venden, después de un periodo se deciden sacar de las librerías y regresar los derechos al autor. En esta parte del proceso como en el riesgo en el tiraje no se puede obviar, como Thompson no lo hace, la inclusión de la tecnología en la reducción de los costos.
108 4.2.5 De los observables a las categorías y de las categorías a los observables: el ciclo
de construcción
Desde los observables comenzamos a esbozar elementos que posibilitan y potencializan categorías para integrar el marco metodológico del proyecto de investigación. De igual forma, a partir de la teoría otras “posibilidades” comenzaron a tomar forma en un proceso cíclico de construcción, análisis y re construcción. Éste es el paso de la enunciación teórica a la inducción analítica en función de los cuales está asentada la codificación de las narrativas de los sujetos. Así, en esta construcción desprendemos tres posibilidades de análisis en correspondencia con los conceptos: campo, capitales (simbólico, económico, social, humano e intelectual), así como ciclo y la cadena editorial (suministros y valoraciones).
En el ciclo editorial pudimos articular, respecto de los sujetos y la teoría, al ciclo de adquisición, producción y distribución del material en el que principalmente están en juego el capital económico y simbólico. El ciclo a su vez se desprende en prácticas de adquisición de contenido, producción y distribución del libro. En estas prácticas es posibles articular tanto las motivaciones de la compra-venta de derechos, las negociaciones y los contratos para ello, la decisión de editar y los factores que en ello intervienen, la valoración del autor como un elemento de peso en esto, la valoración de la inversión de capitales desde el reconocimiento del “riesgo”, además el tipo de distribución y sus características.
La cadena de valoraciones, desde el capital simbólico la centramos en las valoraciones de los editores, sus percepciones del campo editorial, su posición y las valoraciones de lo independiente como una autodefinición. Dentro de estas valoraciones, la que los editores depositan a su producto libro también la contemplamos como un espacio de asignación de las formas simbólicas objetivadas tanto en el precio del libro como en la construcción del catálogo y la calidad del producto final, en coordinación con el equipo de trabajo. Por tanto, los capitales pueden aparecer entremezclados y ligados a diversas manifestaciones, que no son para este caso exclusivos ni excluyentes.
Finalmente, la cadena de suministros, caracterizada desde la inclusión del capital social y humano refiere las posibilidades de contacto y relación entre los agentes que componen el campo editorial y los editores mismos como eje articulador de esta categoría.
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El capital social es visto desde las relaciones con los pares y las “posibilidades” de relacionarse en beneficio de su sello, así como el capital humano se toma en cuenta desde las posibilidades de conformar un equipo de trabajo al interior de la editorial.
Otros elementos observables dentro la cadena de suministros es el contacto con los autores y la posibilidad de mediación de los agentes literarios en el campo, con los impresores, con los distribuidores y libreros, con los agentes institucionales y con los mediadores en el espacio público. Al respecto el espacio público lo entendemos como la puesta en escena del libro en “el espacio” al que los lectores tienen acceso desde las librerías como canales validados de venta hasta las presentaciones de libros como forma de “hacer llegar” al producto.
A partir de la construcción teórico-deductiva de campo editorial y el reconocimiento de capitales para la producción y distribución del libro, podemos articular el análisis en las interacciones de los mismos editores, sus características y definiciones desde la enunciación de lo independiente como un marco de acción, en este mismo tenor sus prácticas como elementos subyacentes a éstas que nos permitan dar cuenta de la posibilidad enunciativa de pautas tendientes a la homogeneización.