(9ª revisión Modificación Clínica)
La primera edición de la CIE, conocida como Lista de Causas de Muerte, fue adoptada en 1893 el International Statistical Institute. La OMS asumió la res- ponsabilidad de su mantenimiento y desarrollo desde su creación en 1948, cuando se publicó la 6ª revisión que incluía por vez primera causas de mor- bilidad. En la Asamblea Mundial de la Salud de 1967 se adoptó la CIE como nomenclatura oficial para la clasificación de la morbilidad y mortalidad por todos los estados miembros. Para más información sobre la historia de la CIE puede verse http://www.who.int/classifications/icd/en/HistoryOfICD.pdf
Desde 1994 esta en vigor la 10 revisión (CIE-10) pero muchos países, incluido España y Estados Unidos, todavía utilizan la versión CIE-9-CM para clasificar la morbilidad. Algunos países, como Australia o Canadá, han desarrollado adaptación de la CIE-10 para clasificar la morbilidad y Estados Unidos esta desarrollando su propia ICD-10-CM cuya entrada en vigor está prevista en 2013. Las versiones “CM” son extraordinariamente importantes en los países que utilizan sistemas basados en la CIE (como los GDR) para el reembolso a los hospitales, lo que explica la cuidadosa transición entre versiones en Es- tados Unidos.
Los principales cambios en las versiones preliminares de la ICD-10-CM in- cluyen la adición de información relevante en la atención ambulatoria, el in- cremento de los códigos de lesiones, la creación de códigos de combinaciones síntoma/diagnóstico que reducen la necesidad de usar varios códigos para describir completamente una condición, la adición del sexto y séptimo caracteres, la incorporación de subclasificaciones usando el 4-5 dí- gito, la incorporación de la lateralidad y una mayor especificidad en la asig- nación de códigos así como mayor capacidad de expansión del sistema de códigos.
n Uso en el Sistema Nacional de Salud
La CIE-9-MC es la clasificación diagnóstica utilizada para incorporar códigos diagnósticos al Conjunto Mínimo de Datos Básicos (CMBD) al Alta Hospita- laria en los hospitales españoles. Su incorporación a la historia clínica de aten- ción primaria es muy discutida (existen clasificaciones adaptadas a atención
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Clasificación Internacional de Enfermedades, CIE 9
n Ejemplo
Desde el punto de vista de la Gestión Clínica y sanitaria lo más trascendente es la incorporación de todos los diagnósticos relevantes a la “hoja de alta” de modo que se facilite la labor de codificación de los servicios de documen- tación hospitalaria y los sistemas de clasificación de pacientes recojan el au- téntico “peso” de casuística del hospital. La elección del diagnóstico principal y de los secundarios por los clínicos es muy importante en estos aspectos.
Por ejemplo, supongamos un paciente adulto que ingresa por urgencias con insuficiencia respiratoria, en el cultivo de esputo se detecta staphylococcus aureus y la radiografía muestra signos de neumonía. Si el clínico identifica la insuficiencia respiratoria (CIE-9-MC: 518.81) como diagnóstico principal, el caso será clasificado en el GDR 87 (edema pulmonar e insuficiencia respira- toria) que tiene un peso de casuística de 1,3597. Si por el contrario, se utiliza la neumonía estafilocócica (CIE-9-MC:482.4) como diagnóstico principal, el caso será clasificado en el GDR 79 (infección o inflamación respiratoria en >17 años, con comorbilidad o complicaciones) cuyo peso es de 1,7510. Estas diferencias supondrían una importante pérdida económica en los sis- temas que usan los GDR para el reembolso y una infraestimación de la efi- ciencia del hospital en los sistemas que sólo utilizan los GDR para construir indicadores de actividad.
n Conceptos relacionados
Conjunto Mínimo de Datos Básicos; agrupadores diagnósticos; Sistemas de clasificación de pacientes; Ajuste de riesgos.
n Para seguir leyendo
• Peiró S. Los mejores hospitales. Entre la necesidad de información com-
parativa y la confusión. Rev Calidad Asistencial 2001; 16: 119-130
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• DICCIONARIO DE GESTIÓN SANITARIA PARA MÉDICOS •
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Competencia
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n Sinónimos, acrónimos y términos de uso similar
Relación de mercado, libre competencia, libre mercado, benchmarking,
n Definición
Se entiende por competencia la relación que se establece entre dos o más agentes para lograr un objetivo excluyente dados unos recursos escasos y una tecnología. En sanidad, aun tratándose de un sector altamente interve- nido, existen numerosas relaciones de competencia entre el sector público y el privado en la prestación de ciertos servicios de atención sanitaria, entre profesionales sanitarios para promocionar dentro del escalafón sanitario, entre hospitales sometidos a benchmarking, entre sistemas de salud etcétera.
n Otros aspectos de interés
La competencia es, en esencia, una característica inherente de las relaciones entre personas y organizaciones en contextos de escasez, se trata de un es- tímulo natural a la mejora y la eficiencia organizacional y personal. El fomento de la competencia es una condición sine qua non para el correcto funciona- miento de los mercados, incluídos los mercados intervenidos como el sani- tario y su potenciación y preservación forma parte de las agendas de casi todos las autoridades sanitarias.
n Uso en el Sistema Nacional de Salud
Existen muchos usos del término competencia en sanidad así nos referiremos a competencia interna cuando caracterizamos el comportamiento de dos o más servicios clínicos que compiten por mantener o incrementar su presu- puesto en un contexto de reparto tradicional del presupuesto hospitalario, o de competencia externa cuando hacemos referencia a las relaciones exis- tentes entre hospitales que pugnan por atraer a más pacientes –en un marco de libertad de elección de centro- o, en sentido amplio, cuando sistema pú- blico y privado compiten por determinados servicios de radiodiagnóstico, atención primaria y especializada.
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• DICCIONARIO DE GESTIÓN SANITARIA PARA MÉDICOS •
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n EjemploCuando un paciente tiene la potestad de elegir el centro donde recibir aten- ción sanitaria y, adicionalmente, dispone de información sobre los resultados en términos de calidad y eficiencia de las opciones disponibles, entonces se genera una relación de competencia entre estas opciones por atraer al pa- ciente por cuanto el presupuesto, el prestigio y, derivados de estos, los sala- rios y caché profesional, dependen del número de pacientes atentidos y de la presión de la demanda que ejercen sobre el centro en cuestión. También existen relaciones de competencia entre sistemas de salud donde los dife- rentes responsables políticos pugnan por un electorado que depositará su confianza en unos u otros en función, entre otras variables, de la calidad y capacidad de gestión demostrada en sus respectivos sistemas de salud. Adi- cionalmente, existen relaciones de competencia dentro de todos los centros de atención sanitaria entre los diferentes profesionales, no solamente en la competencia directa por la promoción sino por el prestigio y caché que les aportará mayor poder de mercado en las negociaciones salariales y demás.
n Conceptos relacionados
Benchmarking, libertad de elección de centro, incentivos
n Para seguir leyendo
• Febrero R. ¿Qué es la economía? Madrid: Ed. Pirámide; 1997.
• Arruñada B. Gestión de la Competencia en el Sector Público. XX Jornadas
de Economía de la Salud; Barcelona: Asociación de Economía de la Salud; 2000. pp 327-64.
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n Sinónimos, acrónimos y términos de uso similar
Secreto profesional. Confidentiality.
n Definición
Es el carácter reservado que define como atributo de vital importancia, tanto la relación personal del médico con su paciente, como a la documentación resultante de esa relación. La confidencialidad afecta, por prerrogativa legal, a toda la información relacionada con el proceso asistencial, incluyendo su estancia en las instituciones sanitarias públicas y las privadas que colaboran con el sistema público.
Constituye un derecho del paciente al secreto profesional de su médico y que incluye todos los aspectos relativos a su enfermedad. Tiene que ver con el “cómo” proteger todos los datos de la relación médico-paciente. Designa la característica que debe preservarse respecto a las informaciones obtenidas en la atención a la persona. «Lo que se hace o se dice en confianza, con se- guridad recíproca entre dos o más personas».
La confidencialidad así, en el ámbito sanitario, es el derecho del paciente a que todos aquellos que lleguen a conocer datos relacionados con su persona por su vinculación laboral, respeten su intimidad y privacidad.
n Otros aspectos de interés
Históricamente en el ámbito sanitario, se ha hablado más de la obligación de secreto que de derecho a la confidencialidad, debido a que lo sanitario se ha identificado primariamente con el médico. Durante muchos siglos éste ha sido un deber, casi ‘sagrado’, que se ha autoimpuesto el médico y cuyos lí- mites él mismo determinaba. Sin embargo, a partir de la Ilustración ya se con- sidera al ser humano como sujeto digno, autónomo y libre, y progresivamente se va reconociendo la necesidad de respetar un espacio íntimo y privado en el que permanecer resguardado de terceros. Hablar de secreto hoy tiene poco sentido cuando, para prever una asistencia de calidad, varias decenas de profesionales acceden a aspectos confidenciales de cualquiera de los pa- cientes ingresados.
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• DICCIONARIO DE GESTIÓN SANITARIA PARA MÉDICOS •
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Ahora parece más aconsejable hablar de confidencialidad en las relaciones sanitarias y en esta nueva filosofía debemos enmarcar las obligaciones del personal sanitario respecto al uso y manejo de la historia clínica. Los funda- mentos éticos que sustentan el deber de confidencialidad en el uso de la do- cumentación clínica se apoyan en el respeto a la autonomía y a la privacidad de la persona, un derecho que ya se encuentra establecido en la Ley Básica Reguladora de la Autonomía de los pacientes.
n Uso en el Sistema Nacional de Salud
La documentación clínica contiene información trascendente relativa al pro- ceso asistencial de la persona, pero al mismo tiempo constituye un elemento en donde quedan reflejados aspectos vinculados a las cualidades más íntimas de la naturaleza humana. Así, podemos establecer dos núcleos importantes en la confidencialidad de la historia clínica.
Por un lado, existe una información vinculada a la privacidad de la persona, que refleja las circunstancias de su entorno más próximo y de las cuales son un ejemplo los diferentes actos asistenciales, los resultados de diferentes pruebas diagnósticas o los comentarios e impresiones de los profesionales. Aunque muchos de estos pueden no considerarse estrictamente privados, sí es cierto que en algunas circunstancias puede incrementarse su relevancia desde el punto de vista de la confidencialidad como es el caso de aquellos procesos asistenciales que conllevan una ‘marca’ para el enfermo (asistencia por VIH, consulta psiquiátrica) o aquella información de gran trascendencia pronóstica y vital (resultados histológicos de neoplasias).
Por otro lado, existe otro grupo de información vinculada a la intimidad de la persona, es decir datos que hacen referencia a las cualidades más profundas de la naturaleza humana y que constituyen el núcleo más importante de la confidencialidad en la información clínica. Aquí se incluiría información refe- rente a las opciones sexuales de la persona (homosexualidad, prácticas se- xuales…), su religión (testigo de Jehová) y los resultados de pruebas genéticas. Esta información constituye una información de gran transcenden- cia para la confidencialidad del paciente, requieren la máxima garantía por parte de la institución y de los profesionales.
Se hace necesaria la instauración de una nueva cultura que sensibilice al tra- bajador sanitario hacia la confidencialidad de la información sanitaria con el fin de conocer la transcendencia de su utilización, identificar quienes pueden acceder a ella y establecer medidas que favorezcan la coordinación entre profesionales para un mejor manejo de documentación clínica. Así se logrará que la confidencialidad deje de ser un privilegio para el paciente y se convierta en un verdadero derecho.
n Conceptos relacionados
Secreto Profesional
n Para seguir leyendo
• Júdez J, Nicolás P, Delgado MT, Hernando P, Zarco J, Granollers S. La
confidencialidad en la práctica clínica: historia clínica y gestión de la infor- mación. Med Clin (Barc) 2002; 118(1):18-37
• Acea B. Confidencialidad del personal sanitario durante el proceso asis-
tencial. Pap Méd. 2005; 14:97-9.
• Beauchamp T, Childress J. El respeto a la autonomía. En: Principios de
Etica Biomédica. Barcelona: Masson; 1999, pp 113-77.
• Gracia D. Fundamentos de Bioética. Madrid: Edema;1989.
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n Sinónimos, acrónimos y términos de uso similar
Minimun Basic Data Set; Uniform Hospital Discharge Data Set; CMBD.
n Definición
Los hospitales registran desde principios de los años 90 el denominado Con- junto Mínimo Básico de Datos (CMBD) de cada paciente dado de alta en cada hospital del país, especialmente los de carácter público. Además de los episodios de ingreso hospitalario convencional, se registran también los epi- sodios de Cirugía sin Ingreso (CMA) y los de Hospital de Día.
El CMBD contiene información sobre: código del centro; numero de historia clínica; fecha de nacimiento; sexo; residencia; provincia; municipio; financia- ción; fecha de ingreso; circunstancias de ingreso ; diagnostico principal; otros diagnósticos; código M (código de morfología de tumores); procedimientos quirúrgicos o/y obstétricos y otros procedimientos; fecha de intervención; fecha de alta ; circunstancias de alta; servicio de alta.
n Otros aspectos de interés
Se incluyen aquellos episodios de hospitalización iniciado con una orden de ingreso y que producen alta en una cama de hospitalización por curación, fa- llecimiento, traslado a otro centro, alta voluntaria, fuga u otra circunstancia en cualquier hospital. Se incluye también aquellos pacientes a los que se les ha efectuado un procedimiento quirúrgico programado realizado en quirófano de forma ambulatoria que no requiere ingreso hospitalario previo. Se excluyen pacientes de observación de urgencias que no producen ingreso hospitalario, de hospital de día o de noche, de hemodiálisis, aunque ésta se realice de noche, en programa de hospitalización a domicilio, y pacientes a los cuales se les realiza una intervención quirúrgica de urgencia que no requiera ingreso.
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