ENFERMEDADES FUNGOSAS
CLASIFICASION TAXONOMICA
Según Alexopoulos y Mims (1979), la clasificación taxonómica es la siguiente. Reino Plantae División Mycota Clase Deuteromycetes Orden Agomycetales Género Sclerotium Especie cepivorum CICLO BIOLOGICO
El esclerocio y el micelio, son los principales componentes del ciclo biológico de Sclerotium cepivorum. Los esclerocios miden de 200 a 500 micras y poseen una corteza externa en una de las dos capas más gruesas y son altamente pigmentados. Las primeras señales de la germinación de los esclerocios, son la formación de protuberancias en la superficie de los esclerocios, seguido de la ruptura de la corteza y la expulsión del micelio (Alexopoulos y Mims 1979).
DISTRIBUCION
Actualmente la distribución de esta enfermedad es mundial (Eguiza, 1984). En México esta enfermedad ha sido observada en los estados de Guerrero, Puebla y Tlaxcala (García, 1984).
PARASITISMO
López (1997), observaron que Sclerotium cepivorum, produce ácido oxálico tanto en los medios artificiales de cultivo, como en los tejidos infectados del ajo y cebolla.
SINTOMATOLOGIA
El primer síntoma de la infección es el amarillamiento y muerte progresiva da las hojas, que inicia apicalmente y continua en sentido descendente. La velocidad de este avance varía según se presenten las condiciones ambientales favorables para el desarrollo de este hongo (Eguiza, 1984).
El decaimiento gradual de la planta puede prolongarse por varios días y aún semanas. En las plantas jóvenes el marchitamiento y colapso es común. Las raíces y las zonas basales del bulbo son atacadas por este hongo y frecuentemente son acompañadas por la formación de un micelio algodonoso de color blanco, en el cual se puede observar los esclerocios (Manzanares, 1995).
Las plantas afectadas por este hongo, llegar a morir debido a la pudrición del cuello, observándose en esta zona la epidermis agrietada y cubierta con un filamento fino, algodonoso y blanquecino. Las raíces se presentan podridas y frecuentemente se observan manchones en el terreno, que corresponden a superficies contaminadas (García, 1984).
Las plantas enfermas se hacen notar por el amarillamiento y caída de las hojas, empezando por las basales o de la parte baja. Una característica de esta enfermedad es el modelo de infección: las plantas enfermas se hallan esparcidas en el campo y su número depende de la cantidad de inóculo para el tiempo en que ocurra la clorosis del follaje. Se observa el amarillamiento de las hojas, que se marchitan totalmente y por último caen. Los bulbos se cubren de un moho abundante, algodonoso y blanco, que luego desaparece para dar lugar a una infinidad de corpúsculos de color negro. (Manzanares, 1995).
DAÑOS
Si se arranca una planta podrá observarse que las raíces, el bulbo y la base de las hojas ya se encuentran podridos y cubiertos por un micelio blanco, de donde se originó el nombre de “pudrición blanca”; también se podrá notar que las escamas tienen un color negro, lo cual se debe a que el micelio de inmediato procede a formar esclerocios pequeños, esféricos y justamente de color negro, la pudrición del bulbo es suave y aguanosa. El hongo sobrevive en el suelo por un tiempo muy largo, algunos fitopatólogos opinan que de 8-10 años (López, 1997).
CONTROL
Los medios recomendables son rotación de cultivos por 8 a 10 años, transplante de plántulas y erradicación de cebolla silvestre. En lotes pequeños es posible esterilizar el suelo con formaldehido, vapam o mylone, (López, 1997).
García (1984), recomienda eliminar las plantas atacadas tan pronto se localicen en el suelo contaminado, debe aislarse para su tratamiento con "terraclor" (PCNB) a la dosis de 120 gramos por metro cuadrado. En cultivos anuales se recomienda incorporar el "terraclor" a una profundidad de 18 cm de suelo de cultivo antes de la siembra.
López (1997), menciona que hoy existe un método incluso curativo de las plantas atacadas, el cual consiste en rociar el cuello de la planta con alguno de los siguientes productos: benlate y carbamato no tóxico de acción sistémica.
Manzanares (1995), recomienda para su prevención, previo a la siembra remojar la semilla durante 30 minutos con Ronilan 50 a razón de 2 kg del producto por tonelada de semilla.
Agrios (1996), menciona que se deben hacer rotaciones con maíz y trigo, que al parecer no son afectados por el patógeno, en parte de las prácticas
agrícolas que comprenden desde el barbecho profundo de la tierra, hasta el enterramiento de los esclerocios del hongo en los restos vegetales, aplicaciones de fertilizantes que contengan amonio y de la aplicación de compuestos de calcio, y en algunos casos, de la aplicación de fungicidas como el pentacloronitrobenceno (PCNB), captafol y diclorán antes de realizar la siembra o bien en los surcos durante la siembra.
Synchytrium endobioticum (La sarna verrugosa de la papa y tomate). INTRODUCCION
La papa es considerada como uno de los alimentos más importantes del mundo, y ha sido clasificada en cuarto lugar en importancia mundial debido a la elevada obtención de proteínas.
La importancia radica en el valor nutritivo, en la superficie sembrada y en la gran demanda de mano de obra que necesita para su desarrollo agrícola (de 70 a 85 jornales/ha) en algunos países Europeos y en E. U. Su consumo per cápita de 180 kg./año y en México existe un consumo per cápita anual de 16 kg./año.
Por otra parte el Tomate está considerado como la segunda hortaliza más importante en México por la superficie sembrada y como la primera por su valor de producción. A esta hortaliza se le encuentra en los mercados durante todo el año, y se consume tanto fresca como procesada, ocupa un lugar preponderante con relación al desarrollo económico y social de la agricultura a nivel mundial, reportándose que requiere de 140 jornales/ha. En lo que respecta a la superficie sembrada, existen más de 90 mil ha de las que aproximadamente el 33% se sitúa en el estado de Sinaloa (Domínguez, 1972).
Una de las enfermedades que ataca a estos cultivos es la conocida como Sarna verrugosa (Synchytrim endobioticum).