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CLINICA POSADAS, Av Rivadavia 5995, Buenos Aires

Este proyecto, también de 1950 y firmado por De Lorenzi y Rocca, se caracteriza por la marcada tensión longitudinal del lote en esquina de 10 m por 51m, que se resuelve como una placa de once pisos de altura. La documentación es incompleta, sin embargo son varias los cosas que se pueden señalar respecto a este monobloque vertical.

En planta baja se crea un eje circulatorio que recorre el edificio en toda su extensión, separando las distintas funciones. Hacia el frente se ubican las oficinas administrativas y los consultorios mientras que, hacia la medianera, se disponen las dependencias de servicio, los tres ascensores y la escalera, todo esto iluminado por cuatro patios de aire y luz. Este dispositivo, que De Lorenzi había evitado aún en los edificios de rentas, habían sido repetidamente denostados para este programa:

aún cuando sobre ellos se abren tan solo dependencias de secundaria importancia. Sin embargo, también los amplios patios internos dan que pensar desde el punto de vista higiénico. El aire de los patios es rarificado, la ventilación transversal de todo el cuerpo del edificio es mucho menor y las fachadas que dan a los patios se ensucian con mayor facilidad6.

En el primer piso mantiene el esquema esbozado en planta baja, disponiendo hacia la calle una "tira" de catorce habitaciones individuales, con baños y roperos independientes, al tiempo que mantiene sobre la medianera las circulaciones verticales y las dependencias de enfermería. Este esquema se repite hasta el cuarto piso inclusive. El quinto nivel funciona como una suerte de entrepiso técnico, con una serie de habitaciones destinadas a los médicos internos, la cocina y la lavandería. También aparece un balcón corrido cuyo carácter formal -a él se abren los locales de servicio- es aún más evidente que en casos anteriores.

El siguiente tramo de la placa, del sexto hasta el noveno piso, se reduce a la mitad y acomoda ocho habitaciones por piso idénticas a las inferiores. En el tramo remanente se forma una terraza no accesible para el público, probablemente usada para el secado de la ropa. En el décimo piso, repitiendo la estrategia primero ensayada en el Sanatorio Británico, se localiza el quirófano, y las salas de parto y de ortopedia, todas abiertas a la calle.

Un ejemplo extremo de adaptación de un programa sanitario, promovido por un inversor particular (en este caso el Sr. Mestre), tortuosamente adaptado a las restricciones de un lote exiguo, sólo apto para un destino residencial. Todas las "mañas" aprendidas en la disposición de

edificios para renta, buscando el máximo rendimiento en superficie habitable con el máximo aprovechamiento del lote, se aplican sin prejuicios en un tema que, hasta el momento, había escapado de las reglas y las formas de la especulación inmobiliaria.

Conclusiones 

A De Lorenzi y sus socios, junto a otros arquitectos de su generación, le correspondió ensayar y definir respuestas y lenguajes nuevos para programas que se redefinían en consonancia con las transformaciones técnicas, científicas y sociales. Como vemos en el caso de estos complejos orientados al cuidado de la salud, tan importante como la acelerada modificación de los presupuestos higienistas, las técnicas quirúrgicas o las revoluciones farmacológicas, es la redefinición de las instituciones que van a brindar esos servicios.

Los proyectos que hemos presentados nos permiten verificar, con llamativa elocuencia, las transformaciones de un servicio y de un comercio. El desarrollo de sociedades vinculadas a grupos gremiales o empresariales, la competencia entre hospitales alguna vez creados para asistir a los compatriotas en tierras extrañas, la "evolución" de las sociedades médicas que edificaban sanatorios "modernos" en lotes mezquinos: todo esto supuso la alteración de criterios básicos de la arquitectura hospitalaria.

En todos los casos De Lorenzi trabajó con la idea de monobloque, aunque conjugando el desarrollo vertical con el despliegue circulatorio horizontal. La relación con los espacios verdes, el compromiso con el asoleamiento y la ventilación, van desapareciendo de la agenda y estos temas se resuelven con criterios similares a los de la residencia. En el único proyecto que tiene oportunidad de desarrollar un vínculo más significativo –en el Policlínico de la Soc. de Médicos del Dpto. San Martín- deja el supuesto jardín sin tratar, como un simple tapiz que realce el juego abstracto de los volúmenes despojados.

En cuanto a los recursos para responder al carácter de un hospital o sanatorio, la respuesta la encuentra en la severidad y la simplicidad extremas de las formas desnudas del racionalismo, como expresión de la higiene y la modernidad. Hemos explicado las razones de las elecciones lingüísticas del Sanatorio Dr. Oñativia, en el que la adecuación al contexto justifica la adopción de elementos neo coloniales. Por razones similares habría de criticar duramente el proyecto de los Micheletti, fuera de contexto en la chatura de Carlos Pellegrini. En el resto de los casos se tensa la piel y el simple ritmo de las aberturas -aún desprovistas de marcos o aleros- construyen las fachadas. Cornisas, pilotis, pequeños recesos en el plano, inadecuados balcones, en un sólo caso piedras rústicas, son los escasos adjetivos permitidos.

A pesar de la versatilidad para adecuarse a las demandas del comitente y la colocación urbana, en las soluciones propuestas hay cierta insistencia en un repertorio que se esboza en el proyecto para el Sanatorio Británico: sectorización funcional, organización de las habitaciones a lo largo de un corredor central, y, sobre todo, la estratégica ubicación de los quirófanos que van a denotar el carácter, los problemas y las posibilidades de cada institución.

Bibliografía consultada 

Álbum del Centenario de Carlos Pellegrini 1888-1988

Armus Diego (compilador). Huelgas, hábitat y salud en el Rosario del Novecientos. U.N.R. Editora, Rosario 1995

Carrillo Ramón Teoría del Hospital. Obras Completas I. Eudeba

Carrillo Ramón Contribuciones al conocimiento sanitario. Obras Completas II. Eudeba Castañe et alt. "Arquitectura sanitaria en Rosario (1930-1940)", Dana 27

Comisión de Urbanismo Plan Regulador de Salta. Memoria descriptiva. Municipalidad de Salta, 1938.

Cottini Aristides El Hospital en la Historia. Universidad de Mendoza. Facultad de Arquitectura y Urbanismo. 1980.

Montes y Bradley Rafael Biancofiori. Sus afanes. Rosario, 1945.

Pevsner Nikolaus Historia de las tipologías arquitectónicas. Ed. Gustavo Gilli. 1980 VV. AA: El sistema de salud en Argentina. Cuadernos de economía Nº18. Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires, La Plata, 1996

VV. AA. Conocer y cuidar la ciudad en que vivimos. Municipalidad de Rosario. Programa Municipal de Preservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico. Rosario. 1997. Yaqüinto Ernesto "Para una historia de la arquitectura rosarina. Los inicios de la arquitectura “moderna” 1925-1930", Revista PREVER Nº 1, Rosario 1983.

1 Sobre este punto es interesante el trabajo de Jorge Czajkowski "Evolución de los edificios hospitalarios. Aproximaciones a una visión tipológica" en Actas del IV Congreso

Latinoamericano y 7° Jornadas Interdisciplinarias de la Asociación Argentina de Arquitectura e Ingeniería Hospitalaria, Buenos Aires 1993.

2 Piñeiro García, Pedro. Mortalidad infantil de 0 a 10 años en Rosario (1900-1925), Buenos Aires, 1933.

3 En R. E. Montes y Bradley Rafael Biancofiori. Sus afanes, Rosario,1945. 4 Tanto las bases del concurso como el resultado del mismo, fueron publicadas en El Constructor Rosarino N°.69 (Julio de 1929)

5 Anónimo, "Transformación arquitectónica". El Constructor Rosarino N° 73, 1929 6 Herman Distel, "La moderna edilicia de los hospitales", Edilicia abril 1937.