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Comercio Justo y trabajo con las comunidades artesanales

El encuentro entre moda y artesanía

2.2 Moda Sostenible

2.2.2 Comercio Justo y trabajo con las comunidades artesanales

El comercio y la economía han sido siempre herramientas necesarias para el desarrollo y el crecimiento de la humanidad. Pero en las últimas décadas, se han producido unos cambios trascendentes en el sistema económico que nos han llevado al modelo de desarrollo que actualmente manda en el mundo. Dichos cambios pueden resumirse en

tres: ―El dinero se compra y se vende como una mercancía más, lo que quiere decir que

tan solo un pequeño porcentaje del dinero que circula en los mercados financieros es real el resto se basa en especulaciones financieras‖34; se ha flexibilizado la legislación laboral

33 Brown, Sass, Eco Fashion moda con conciencia ecológica y social, BLUME, Barcelona, 2010, P.103 34 Comercio Justo, ¿Cuánto cuesta? Guía didáctica de comercio justo y consumo responsable, Editorial

de aduanas, y de impuestos de muchos países para facilitar la instalación dentro de sus fronteras de empresas multinacionales, lo que genera que la ganancia de dichas empresas no se quede en el país de donde la han adquirido sino que se devuelva a los inversionistas de los países potencia, y por último la premisa de que el comercio mundial es el que lo mueve todo, presentándose como la solución para el desarrollo de países tercermundistas pero a la ves olvidándose de los mercados locales, que son los que ayudan al desarrollo de las familias de los pequeños productores.

La realidad de este modelo es que se crean situaciones de extrema riqueza y de absoluta pobreza. Pero el comercio no es una fuerza de la naturaleza, desbocada y sin control. Se rige por normas y por instituciones que reflejan opciones políticas. Y estas opciones pueden elegir ponerse al lado de los débiles o de los poderosos; quedarse en el valor económico de las cosas o pensar en su valor social.

Los tratados de libre comercio y, desde su creación en 1995, la Organización Mundial del Comercio (OMC), han marcado las pautas del comercio mundial. En lugar de reforzar y proteger la agricultura propia de cada lugar, se impone que cada país produzca aquello en lo que es más competitivo. De este modo, aunque las patatas sean una de las bases de la alimentación en Colombia, como Bélgica las produce en condiciones más competitivas, Colombia importará más de 8.000 toneladas de patatas belgas al año en vez de cultivarlas en sus tierras, que se dedicarán a producir café para el mercado internacional.

Además, el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) elaboran y controlan las políticas económicas de más de 75 países a través de paquetes de «recetas» económicas que imponen «ajustes estructurales». Estos planes pueden asegurar el crecimiento económico, pero no garantizan la eliminación de la pobreza o la desigualdad. Al contrario, la acentúan porque subordinan el desarrollo interno del país a su adaptación al mercado internacional, imponiendo estrictas reformas con las que la población ve reducidos los servicios, encarecidos los productos, y dificultado su acceso al dinero.35

En medio de esta situación, en 1964, la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Comercio (UNCTAD) celebró su primera reunión, bajo la consigna «Comercio, no ayuda». En ella se definieron una serie de propuestas a favor de unas relaciones comerciales más justas entre los países ricos y los empobrecidos. Es dentro de este contexto donde nace el movimiento del Comercio Justo en Europa, con tres claros

objetivos: ―1. Acabar con la situación de intercambio desigual y la sobreexplotación de

los recursos. 2. Sensibilizar a la sociedad occidental fomentando valores sociales y ecológicos de consumo (consumo responsable). 3. Ofrecer a los países en desarrollo una

vía para recobrar su pulso en la economía contribuyendo a su desarrollo sostenible.‖36

El Comercio Justo, por tanto, se presenta como una alternativa al comercio tradicional que, no solo se guía por criterios económicos, sino que también incorpora valores éticos y ofrece productos de gran calidad. Esta clase de comercio no se debe ver como una ayuda

35 HINIJOSA, LUIS M.: Comercio Justo y derechos sociales: la condicionalidad social en el comercio internacional. Madrid, Tecnos, 2002, P.54

a los menos favorecidos ni a los pequeños productores, si no como una actividad comercial que favorecerá más a todos y dejara de favorecer solo más a unos pocos. La gran diferencia con el comercio tradicional está en que al productor se le paga un precio justo por su trabajo, que le permite vivir con dignidad y asegurar sus necesidades básicas (alimentación y educación de su familia).

Y es gracias al Comercio Justo que surge de una nueva relación, libre, directa y honesta (no fraudulenta) entre tres nuevos sujetos económicos: los productores en vías de empobrecimiento, los consumidores solidarios y los intermediarios sin ánimo de lucro (por lo general ONG).

Los consumidores, quienes son los que tiene la última palabra pues todos los comercializadores dependen del consumo de sus productos, deben ser consumidores responsables y leer las etiquetas más allá del precio de cada producto, deberían preguntarse de donde viene, como fue producido y si en ese proceso se atentó en menor o mayor medida al medio ambiente o si dicha marca utiliza mano de obra infantil o si sus trabajadores desarrollan su labor en condiciones dignas.

El segundo grupo necesario para un comercio justo es el sector social de los pequeños productores asociados que se organizan en cooperativas, colectivos y asociaciones y están dando al capital una nueva dimensión social: son a la vez gestores y administradores de capital social, un capital compartido en colectivos.

Por último el mediador-facilitador no está motivado por el ánimo de lucro, común al espíritu del comerciante, dispuesto a enriquecerse deprisa y formar un patrimonio de capital personal a costa de los bajos precios del productor, la especulación, el mercado negro, el contrabando, la pérdida de calidad de los productos, el engaño, el fraude, los vínculos con el poder y los bajos salarios. Los nuevos mediadores-facilitadores de ese encuentro son entidades y ONG que después de años de experiencia en cooperación solidaria han conocido el Tercer Mundo tal cual es.

Entidades y ONG que buscan un nuevo concepto de bien común y renuncian al lucro, reclamando no más ingresos que los necesarios para afrontar sus gastos, muchas veces bajos pues tienen la ventaja de que sus miembros aportan trabajo solidario y gratuito. Existe entre un 1% y un 5% de la población dispuesta a este tipo de trabajos gratuitos, y pueden hacerlo en sus ratos libres, porque consideran que ya ganan lo suficiente o porque su condición de clase media sensible les mueve a mejorar las condiciones del Tercer Mundo y frenar el ciclo de la pobreza.

La particularidad del Comercio Justo, es que nace del encuentro de estos tres nuevos sujetos: productor asociado, mediador facilitador y consumidor responsable y además

del encuentro entre el Norte y el Sur. ―Del Norte proviene ese nuevo sujeto consumidor

que toma «responsabilidad» y se hace capaz de dirigir su elección de compra. Del Sur proviene estos pequeños productores de familia extensa, integrados en comunidades y colectivos de apoyo mutuo, decididos a gestionar el mercado de sus propios productos. Y de ambos, Norte y Sur, provienen, por último, un tercer sujeto que son las ONG que se

proponen acompañar a ambos sujetos en la escalada por su emancipación y facilitarles el

encuentro directo.‖37

Estas ONG han utilizado las cualidades culturales e históricas de las comunidades de los países en desarrollo como un medio de creación de empleo sostenible. Y con sus productos artesanales han tratado de competir con sofisticados diseñadores y marcas globales; pero aunque han creado algunos nichos de mercado no han logrado tener un desarrollo global amplio. Sin embargo, estos productos artesanales tradicionales se han empezado a utilizar y a valorar cada vez más y, finalmente, se han incorporado a la industria de la moda gracias a una serie de asociaciones de diseñadores de prestigio.

En el pasado, el diseño de vanguardia casi nunca ha aprovechado la experiencia artesanal de las comunidades de las que se inspiraba para incorporar sus conocimientos al producto final. Los diseñadores siempre han preferido copiar las ideas, reinterpretarlas para que se ajusten mejor a su mercado y producirlas mediante el empleo de patrones occidentales. Sin embargo los diseñadores de moda en últimos años han abierto los ojos a la rica diversidad de técnicas globales de elaboración artesanal, y se han asociado con ONG y con grupos comunitarios de todo el mundo el objetivo de incluir su obra en sus diseños, al mismo tiempo que ofrecen su apoyo a dichas comunidades. Siempre han existido compañías que han importado vestidos indios bordados, abalorios africanos, y jerséis de lana peruanos. La diferencia es que ahora esas cooperativas artesanales se han convertido en socios en el desarrollo y la producción de los artículos basados en sus

37 CANTOS, EDUARD: El porqué del Comercio Justo. Hacia unas relaciones Norte-Sur más equitativas. Barcelona, Icaria, 1998, P. 78

conocimientos, que están diseñados por un socio o una marca internacional con un sentido enormemente desarrollado de la estética global, lo que permite a las cooperativas competir en el sofisticado mercado de la moda de lujo. Estas asociaciones tienen notables diferencias respecto a la reciente historia de la mano de obra de bajo coste, ya que ahora honran a las tradiciones y a las habilidades manuales de sus socios artesanales y se apoyan en ellos para construir sus diseños. El propio proceso de creación se convierte en una asociación creativa, que no puede dictarse y que debe permitir la aparición de una mirada de variaciones de un artesano a otro y de un trabajo manual a otro.38

Tras la erradicación del talento artesanal tradicional en las naciones desarrolladas de Norteamérica y Europa occidental, se ha experimentado un mayor aprecio por la experiencia artesanal indígena de diferentes comunidades alrededor del mundo. Es por eso que distintos diseñadores y corporaciones han optado por trabajar en conjunto con dichas comunidades, pensando incluir a largo plazo programas de desarrollo, educación y salud. Una muestra de ello son: Noir, en Dinamarca, quien está asociada con campesinos de Uganda, y apoya su desarrollo y producción de algodón orgánico de fibra larga. Carla Fernández, del Taller Flora, trabaja con artesanos mexicanos mediante la reinterpretación de sus técnicas en diseños de una alta sofisticación. Con cada diseño y con cada puntada Alabama Chanin, rinde homenaje a las mujeres del sur de Estados Unidos, a su historia, sus luchas y sus conocimientos cotidianos; de igual manera Adriana Santacruz trabaja en su taller en el sur de Colombia, con los indígenas de la etnia de los Pastos, incorporando

como prenda base y diaria de los armarios de las mujeres elementos tradicionales de la cultura como lo son las ruanas.

Así como estas hay muchos diseñadores, que han optado por el trabajo en ―sociedad‖ con comunidades tradicionales alrededor del mundo que vale pena destacar. ―Después de

conocer el sorprendente pueblo que habitan en el Himalaya y ver por sí misma como el comercio de Nepal ha estado bloqueado durante siglos entre China y la India. Leila Hafzi, diseñadora noruega, se enamoró de aquel pueblo al trabajar con sastres, tejedores y

artesanos.‖39 Durante años ha venido desarrollando pequeñas fábricas que actúan como la puerta de comercialización con el mundo de la alta costura, en donde los expertos pintores de thangka40 forman la base del cuerpo de artesanos que decoran a mano los

diseños de Hafzi. (Imágenes 12-16) Actualmente esta diseñadora trabaja por el desarrollo de un ciclo de producción completamente respetuoso con el medio ambiente. Todas las piezas de su colección se fabrican en Nepal, la mayoría son con sedas chinas e indias importadas, que luego se pintan a mano y se tiñen con tintes naturales de bajo impacto y un sistema de administración del agua de circuito cerrado.

En Alabama, Estados Unidos rodeados de campos de algodón en el 2006 Natalie Chanin funda Alabama Chanin, (Imágenes 17-18) donde la base de sus creaciones son camisetas

39 Brown, Sass, Eco Fashion moda con conciencia ecológica y social, BLUME, Barcelona, 2010, P.26

40 La thangka es un tipo de pintura tibetana usada por los budistas para meditar, también conocida como "templos ambulantes" debido a la vida nómada de los tibetanos y considerada una de las mejores expresiones del arte tibetano. La aparición de la thangka, originaria de la India, en el Tíbet se remonta a los siglos VII y VIII. Estas sirven para mostrar las teorías budistas y es una forma de profesar el budismo, representar historias de la vida de los santos, las actividades religiosas, conservar la iconografía de las figuras importantes, dar a conocer los sucesos históricos y la cultura tradicional.

La thangka se suele realizar sobre papel o tela, a veces se teje en tela o seda, con un marco de madera. Las telas de lino o algodón son las más utilizadas en estas pinturas. La seda se utiliza cuando se trata de temas importantes.

de algodón cien por ciento reciclado, que después de someterse a la gran variedad de técnicas utilizada por las diseñadora, como son: el estarció tonal, la superposición de tejidos, un hilvanado sencillo, un pespunte en cadena y un hilvano en látigo con extremos anudados. Se convierten en diseños elaborados, decorativos y muy innovadores. Según

explica Chanin ―la mayoría de las técnicas se basan en las técnicas de guateado y bordado

características de la época de la depresión del Sur y otra serie de técnicas que los artesanos han aplicado durante cientos de años. He tomado prestado este conocimiento y

sobre el he creado la mayoría de mis diseños‖41

Chanin encabeza una campaña de ayuda a las tejedoras y costureras locales, que han crecido aprendiendo a coser a los pies de sus abuelas, madres y tías. Durante varias generaciones, la creación de productos sostenibles con los materiales que tenían a mano ha formado parte de la vida cotidiana de esas mujeres: han elaborado colchas, han tejido chales, han cocido pan y han cosido hermosos vestidos para bailes de graduación. El refinado reconocimiento de Chanin a sus conocimientos y al artista que todos

llevamos dentro ha guiado la dirección creativa de su compañía: ―En

Alabama Chanin pensamos que nuestros artesanos trabajan para ser extraordinarios, y tratamos de recuperar una época en la que los productos eran elaborados a mano por artistas dotados que desempeñan un papel muy

apreciados en sus comunidades.‖42

41 Brown, Sass, Eco Fashion moda con conciencia ecológica y social, BLUME, Barcelona, 2010, P.14 42 Brown, Sass, Eco Fashion moda con conciencia ecológica y social, BLUME, Barcelona, 2010, P.17

En sus momentos más exitosos esta empresa ha llegado a contratar a 200 artistas

artesanos ―costureros‖. Que viven a los alrededores del rancho de Chanin. Su método

empresarial de industria artesanal ha sido catalogado como el modelo del futuro.

Otra de las grandes marcas que trabajan de una forma sostenible en sus colecciones y colabora con comunidades campesinas y artesanales es la marca danesa Noir. Trabajando con Iluminati II, quienes les proporcionan tejido de algodón orgánico subsahariano en régimen de comercio justo a Noir y a otras marcas de moda. (Imágenes 19-21) Trabajan directamente con campesinos ugandeses para desarrollar algodón orgánico de fibra larga.

Noir es una morca de moda lujosa y de una extraordinaria elegancia. ―En primer lugar, es

la colección más hermosa y, en segundo, posee el algodón más refinado del mundo, lo que puede justificar el gasto del consumidor, que sabe que cierta cantidad revertirá en las

personas que ayudaron a recoger dicho algodón.‖43…… ……….

En América Latina donde aún hoy existen varias comunidades indígenas, también se encuentran trabajos en sociedad con miembros de dichas comunidades y diseñadores de modas. Un ejemplo de esto es Taller Flora que trabaja con comunidades de todo México. Carla Fernández, su creadora desarrollo un laboratorio móvil que viaja por todo México visitando a comunidades indígenas que crean ropa y tejidos hechos a mano. (Imágenes 22-25)

―Taller Flora, que cuenta con una base de artesanos en constante

crecimiento, es un modelo empresarial innovador que posee su propia red de comercio justo y que cuenta con una serie de políticas medioambientales para fomentar las practicas responsables en la moda. Tras desarrollar una metodología para que los artesanos se puedan comunicar a través de su arte, Fernández piensa que la tradición no es algo estático y que la moda no es

efímera. Está convencida de que ―solo el diseño contemporáneo radical evitara la extinción de la artesanía.‖44

Desde muy pequeña Carla Fernández experimento con la mezcla de ropa mexicana tradicional con piezas occidentales industrializadas. Posteriormente Fernández cumple su sueño de trabajar junto a comunidades indígenas cuando es llamada por el Instituto de Culturas Populares para enseñar corte y confección en una escuela de diseño artesanal. Desde ese momento, cada dos meses la diseñadora visita diferentes comunidades indígenas para estudiar el modo en el que elaboran su vestuario a la vez que desarrolla productos para su propia colección en colaboración con los grupos artesanales.

En Colombia, Adriana Santa Cruz, quien trabaja con los artesanos de la etnia de los Pastos, (Imagen 27) y más recientemente Juan Pablo Socarras quien después de trabajar durante muchos años para Artesanías de Colombia, con diferentes comunidades de todo el país, y cultivar muchos éxitos, lanzo su propia marca Juan Pablo Socarras con la cual lanza una de sus primeras colecciones, en colaboración de los artesanos de Cartago. KADAI, es el nombre de la colección de este joven diseñador bogotano. ¨La colección está inspirada en los cultivos de caña de azúcar, en los coteros quienes son los

encargados de cortarla y en sus esposas que por tradición son bordadoras, KADAI es el nombre de un afro descendiente que llego a nuestro país y dedico toda su vida a la labor de cultivar y cortar caña. Cartago, Anserma Nuevo y Juan Pablo Socarras presentamos una colección que es el resultado de un trabajo con más de 200 personas (mano de obra especializada) entre hombres y mujeres que viven del oficio de bordar y calar, con un alto conocimiento en cada uno de estos procesos¨.45 (Imagen 26)

Vale la pena mencionar tres diseñadoras destacadas en el mundo de la moda por trabajar con comunidades artesanales locales, pues cada una en sus respectivos contextos ha desarrollado programas de reconocimiento y reconfiguración de la imagen de la mujer dentro de sus culturas. Ellas son: Mona Mohanna, Royah y Shoto Banerji.

Mona Mohanna nació en Líbano en 1970 y posteriormente se trasladó a Italia para formare como diseñadora de moda, en 1999 presento su primera colección en la Feria Internacional de Artesanía de Florencia, la cual recibió el nombre de Controlled Seduction, con la que buscaba explorar la relación que podía existir entre las mujeres palestinas y la seducción. Los vestidos estaban bordados por palestinos de los campos de refugiados de Tiro y Sidón. Sus colecciones están compuestas por túnicas, chaquetas y abrigos ricamente bordados de inspiración tradicional, tejidos en lino, seda y algodón de Pakistán. También tiene una amplia gama de chales, mantos y pañuelos. (Imagen 28)

La filosofía sobre la que se basa la colección de Mona Mohanna es la fusión

de las culturas árabe y occidental, tal y como ella explica: ―Trate de explicar

los cortes occidentales sobre los bordados y tejidos tradicionales para que se