Esta narración esta hecha por Ben Powell, de El Cajón, California. Describe la exitosa curación de su madre, la señora Powell, que sufría de una impactacion en el intestino. He aquí su narración.
A principio de noviembre, mi madre padeció su primera impactacion en el intestino. Mi hermana estaba con ella en ese momento y ella, con la ayuda de una vecina que es enfermera, pudo quitársela. Lo hicieron en casa con el uso de guantes de cirujano y un enema, pero fue difícil y muy doloroso.
Dos semanas más tarde, mi hermana se había ido a casa y yo estaba con mi madre en Florida, cuando en la noche sufrió otra impactacion en el intestino. Sabía que no podría aliviarla físicamente por mi mismo porque no sabía como, por lo que decidí ensayar una operación psíquica, como me había enseñado. Ben Bibb. Le pedí a mi madre que tratara de relajarse y durmiera, y le dije que yo iría a mi cuarto y trataría de ayudarla. Ella tuvo la fe de un niño y se durmió. He aquí lo que hice entonces.
Mentalmente. La coloque en una posición cómoda de lado y luego le inserte un pequeño y suave tuvo en el recto, a través del cual visualice un aceite mineral tibio fluyendo suavemente a través del colon e intestinos. La rodee con auras azules para relajar y calmarla, y blancas para sanarla y curarla. Después la instruí mentalmente para que descansara y se relajara hasta que el aceite pudiera romper el impacto del intestino.
Después de eso me dormí.
Como a las 4:00 a.m. me desperté y encontré a mi madre parada junto a mí. Me dijo que acababa de tener un movimiento intestinal perfectamente normal y que todo el dolor y la incomodidad habían desaparecido. No tuvo más problemas con su intestino después de eso.
En la época en que se escribió este reporte, Ben Powell era aun un alumno no graduado de una de las clases de Ben, pero quería tanto ayudar a su madre que se sobrepuso al nerviosismo normal por su falta de experiencia. El que este joven lograra una curación difícil debería producir confianza en todos los estudiantes que sinceramente quieren curar.
No todas las perturbaciones gastrointestinales tienen carácter necesariamente fatal, algunas son solo molestas pero persisten a pesar de los más grandes esfuerzos médicos para corregirlas. En situaciones de este tipo, los métodos Medipic a menudo tienen éxito donde los medicamentos normales fallan. He aquí un caso que ilustra esto. La señora Grace Grissom, de Plainfield, Connecticut, fue la curadora, la paciente fue Frances Riley, 55 años, de Norwich, Connecticut.
El nombre de Frances Riley se nos dio por teléfono después de una de las entrevistas de radio de Ben. Me lo dijeron junto con la información de que esta señora, de 55 años, había sufrido durante treinta años de comezón en el recto y que había persistido a pesar de los esfuerzos médicos para quitársela. Era más o menos a mediados de agosto cuando hable con ella.
Debido a que este problema no había respondido a medicamentos locales, me pareció que la causa debía estar en otra parte, en consecuencia decidí limpiar todos los conductos gastrointestinales y digestivos para estar seguro. Tan pronto como alcance el estado meditativo e hice contacto con la mente interior de Frances, tome una esponja rotativa como rociador llena con energía de violeta de genciana y restregué y rocié su sistema digestivo. Empecé en su garganta y seguí hacia abajo limpiando cada grieta y arruga, especialmente en los intestinos; después hice lo mismo con el recto, sobre la zona externa, y hasta la apertura vaginal para eliminar cualquier posible infección diminuta. A continuación, aplique mentalmente un forro de bicarbonato de sosa para eliminar cualquier acidez, y luego limpie con un chorro de agua todo el sistema por conducto de los riñones. Después de esto, tome una espátula de madera mentalmente y con ella extendí una pasta anestésica sobre toda el área anal, adentro y afuera. Después, instruí a su mente interior para que elevara su nivel vital vibratorio del cuerpo un 50% durante una hora, para que repitiera el tratamiento anestésico cada cuatro horas durante dos días seguidos con dos untadas de crema diariamente (mentalmente), hasta que toda irritación hubiera desaparecido.
El 9 de septiembre Frances telefoneo para decirme que se le había quitado la comezón. Había ido a ver a su doctor ese día y no había detectado ningún síntoma de irritación. Antes de terminar la conversación me pidió que ayudara a su hermana, Bárbara, quien aparentemente tiene el mismo problema.
La profesión médica ha identificado aproximadamente cuarenta y siete posibles causas diferentes de dolor abdominal y molestias del conducto gastrointestinal. La mayoría de estas se pueden aliviar y, en muchos casos, eliminar completamente, por medio de tratamientos Medipic. Usted puede encontrar ocasionalmente que el dolor de estomago es referido y su causa esta en otra parte, como en los riñones, hígado o vesícula. Estas posibilidades han sido discutidas y se han sugerido métodos para manejarlas. Solo recuerde mirar siempre con su vista psíquica, y la causa básica de la
molestia se volverá evidente. Esta posibilidad que tiene de “mirar y ver” le ayudara a descubrir la causa del dolor en situaciones donde no existe una evidencia médica disponible, y más aun, en ocasiones en donde la evidencia disponible la niega. El siguiente caso clínico ilustra esto. Fue escrito por el reverendo Martin Gissom, de Plainfield, Connecticut. El reverendo Gissom es vicario de la iglesia de San Paul en Plainfield, y es esposo de Grace Gissom, otra exitosa curadora de Medipic. He aquí su relato.
Recibí una llamada telefónica de una mujer llamada Elaine Rzeznikiewicz, 27 años de Dayville, Connecticut, quien me informo que estaba teniendo fuertes dolores abdominales. Hice contacto mental con ella y, cuando me llego la imagen fuerte y clara de que estaba embarazada, me retire.
Dos días más tarde Elaine telefoneo para preguntarme que había encontrado ya que el dolor era todavía muy fuerte. Entonces le pregunte: “¿Esta segura de que no esta embarazada?”. Ella dijo que estaba segura; sus periodos habían sido regulares y, hasta donde podía ver, no era posible. Le dije que esto era todo lo que había visto, pero me había preocupado. Hice contacto mental otra vez en la noche y descubrí que el embarazo estaba localizado en la Trompa de Falopio. Utilizando mis manos mentales, moví suavemente al feto, lo saque de la trompa y lo puse en la posición normal del embrión. Después, proyecte energía blanca curativa pura para aliviar la irritación en la trompa y llene a la mujer con energía espiritual azul para ayudarla y darle una sensación de calma, serenidad y maternidad vital, necesarias para el desarrollo adecuado del feto.
Más o menos tres meses más tarde recibí otra llamada telefónica de Elaine. Quería disculparse porque un examen que le había hecho un doctor había mostrado que estaba embarazada. Mas aun, todo estaba en su lugar, se sentía saludable y el feto comenzaba a moverse. En cuanto al dolor que sentía previamente, había desaparecido misteriosamente poco después de nuestra conversación telefónica previa.
Este caso por si solo prueba la sabiduría de “observar”, un privilegio que usted no debe nunca despreciar. A pesar de la presión del tiempo y otras demandas que requieren su atención, examine cuidadosamente cada caso con su vista psíquica (vista interior). El esfuerzo así dedicado puede tener como resultado salvar una vida que pudiera de otra manera perderse.