1. Si tras de un examen mental usted descubre que el dolor se debe a un nervio expuesto, y nada mas, asegúrese de que el paciente vaya con un dentista tan pronto como sea posible para que corrija esto.
2. Mientras tanto, usted puede aliviar el dolor que el paciente sufre envolviendo la caries mentalmente en una pasta hecha de energía azul, calmante y anestésica. 3. Después de asegurarse de que la caries, según su ojo interior, esta llena de esta
pasta de energía azul, envuelva toda el área de los dientes, raíces, nervios y encías, con energía blanca curativa.
4. Esto debe dar un alivio casi inmediato y puede repetirse si, y cuando, fuere necesario.
He aquí un caso clínico que ilustra este problema. La curadora es la señora Francis Millar, de Plainfield, Connecticut, el paciente es su esposo, Frederick Millar. Este es el relato de la señora Millar.
A fines de enero, mi esposo, Frederick Millar, perdió dos grandes taponaduras, una de un molar en el lado derecho de la parte superior, y la otra de un molar en el lado izquierdo de parte inferior de su boca. Le era difícil masticar puesto que los dos espacios vacíos se llenaban fácilmente con comida y le producía mucho dolor.
Muy a nuestro pesar averiguamos que nuestro dentista estaba de vacaciones. Una semana mas tarde, nuestro dentista no había regresado, y ambas muelas le estaban doliendo constantemente a mi esposo. Llamamos a otros seis dentistas solamente para que nos dieran citas que iban de abril a julio, pero el problema lo teníamos en enero. Decidí entonces tratar de ayudar a Fred lo mejor que pudiera vía Medipic.
Logre hacer contacto mental con la mente interior de mi esposo y después, con mis manos mentales, envolví en un relleno anestésico turquesa cada una de las dos muelas afectadas y rocié las raíces y nervios afectados con una solución turquesa. El dolor cedió casi de inmediato y mi esposo solo sufrió una pequeña incomodidad en las siguientes cinco semanas, para entonces nuestro dentista regreso y tapo las muelas con su formula.
Fred Millar quedo naturalmente muy agradecido con su esposa por aliviarle el dolor de muelas durante un periodo de seis semanas hasta que pudo obtener el tratamiento adecuado de un dentista. Encontrara, sin embargo, a medida que continúe sus curaciones, que la gratitud pos su ayuda no siempre se manifiesta. Esta es una desafortunada característica de la naturaleza humana. Cualquier doctor lo confirmara. Una persona puede ir a ver a un doctor quedándose de mucho dolor y sufrimiento, pero cuando se ha aliviado y la persona se siente bien otra vez, lo mas probable es que el doctor nunca lo llegue a saber. El paciente puede hasta quejarse al recibir la cuenta del doctor. No espere mucha gratitud de aquellos a quienes cura. Aquellos que reconocen el éxito de su esfuerzo y le expresan su agradecimiento son excepcionales y, desafortunadamente, son la minoría. Aquí tenemos un reporte de alivio de un dolor de muelas que comprueba esto. La curadora es, otra vez, Frances Millar, quien esta vez no obtuvo mucho agradecimiento. El paciente se identifica solamente como “una vecina” de Plainfield, Connecticut.
He aquí un ejemplo típico de la clase de reacción que se obtiene por lo general. Una vecina nuestra que nos visita tan frecuentemente que se considera “un accesorio permanente en la casa” (son sus palabras) no pudo menos que enterarse de nuestras actividades del SS. Se burlo y se rió al principio, después pidió ayuda aunque nunca reconoció que su mejoría se debía a alguna acción de mi parte. A las 9 de la mañana de un domingo, llamo y dijo que tenía un terrible dolor de muelas, no podía conseguir una cita
con un dentista y necesitaba urgentemente ayuda. “Si usted puede hacer algo para ayudarme, nunca volveré a dudar de su capacidad”, dijo. Le explique que estaba ocupada por el momento pero trataría de ayudarla como a las 11 a.m. A esa hora tuve la oportunidad de estar sola y realizar con ella la misma operación mental que había realizado con mi esposo hace un mes. Inmediatamente después de realizar esta operación psíquica, deje mi recamara y camine por la sala hacia la cocina. Al ir por la puerta de la cocina sonó el teléfono. Las primeras palabras que oí fueron “¿acaba de trabajar conmigo?” Dijo que uno o dos minutos antes el dolor había cesado de repente, después de estar molestándola durante horas. Pero ni siquiera dijo “gracias”. Y desde ese día hasta ahora, tres meses después, no me ha agradecido o dado el más mínimo crédito. Hemos tenido muchos casos semejantes.
Personas como esta no deben molestarlo. Si usted ha tenido éxito al curarlas, esto en si mismo le dará un sentido de realización y tendrá la satisfacción adicional de saber que el mundo es un poco mejor debido a usted. Toda contribución al bien individual es también una contribución al bien general.
Si su examen mental de un dolor de muelas revelara que hay infección, tome medidas inmediatas para contrarrestarla. Mentalmente lave el área infectada con una rociada de energía blanca curativa, asegurándose de que todo el tejido infectado y deteriorado sea eliminado. Después, envuelva la raíz de la muela y el área circundante de la encía con energía azul calmante y anestésica. Baje la temperatura de esta envoltura de energía azul hasta que pueda ver que toda la inflamación ha desaparecido. Luego, una vez más, rocié con energía blanca curativa y termine el contacto. Como regla general, este solo tratamiento será suficiente. Revise otra vez seis horas mas tarde, o antes si el dolor persiste, y repita el tratamiento si observa que es necesario.
Aquí estaría bien incluir un reporte de una autocuración de un dolor de muelas. De acuerdo con nuestros registros, la necesidad de hacer curaciones propias de problemas de los dientes ha ocurrido bastante a menudo. He aquí un reporte característico. La curadora es Athena Doly, una enfermera titulada registrada que vive en Totowa Borough, Nueva Jersey.
Supongo que fue por mi culpa. No había visto a un dentista en cerca de tres años cuando, alrededor de navidad, note un poco de sensibilidad en las áreas molares superiores e inferiores del lado derecho. Al principio lo deje pasar, pero cuando el 4 de enero mordí un caramelo duro supe que tenia problemas. El dolor casi me arranco la cabeza. Tome una aspirina extra y me acosté. El dolor cedió algo, pero cuando volvió el lunes mucho más fuerte, llame al dentista e hice una cita para el siguiente viernes, lo más pronto que podía dármela.
Los dolores continuaron y se hicieron más agudos. Al ver que no podía dormir decidí tratar de curarme yo misma. Me relaje lo mejor que pude y, después de tres inhalaciones profundas, dirigí mi mente hacia mi interior y, literalmente, vacié energía blanca curativa
sobre todos los dientes del lado derecho de la boca. Después de llenar las cavidades con ella, puse energía verde para rejuvenecer los tejidos afectados y eleve mi nivel vibratorio 50% para acelerar la curación.
¡Voila! Los dolores cesaron y nunca volvieron. Cuando fui a ver al dentista me sentí un poco avergonzada porque no tenía dolor. Empecé a explicarle que debí imaginarme todo, pero después de examinarme dijo: “No, este no es un problema imaginario. Usted tiene grandes caries en la parte superior e inferior del lado derecho de sus molares”. Estamos ahora a 3 de febrero y ya no tengo más dolores de muelas.
Casi todos los dolores de muelas pueden deberse ya sea a nervios bajo presión, o a abscesos en las muelas. Hay muchas otras causas que se revisaran brevemente. Una de las más comunes es la periodontitis o piorrea. Esta es una inflamación y deterioro del tejido que rodea el diente cerca de la superficie de las encías, que puede provocar que se aflojen los dientes y, a la larga, duelan.