Fundamentación II ¿Cómo llegar a la experiencia estética?
4.2. La Experiencia Estética: un recorrido en la construcción de sentido
4.2.1. Diálogo entre el lector y el texto: (Recepción Aisthesis)
4.2.1.1. Comparación con situaciones de vida
Con las preguntas piensa y busca en las que el lector deduce las respuestas de la relación con diversos elementos del texto y su experiencia, se evidenció que el niño ya comienza a contextualizar la información dada en el libro álbum, tanto por la imagen como por el texto, según sus experiencias personales que incluye para completar la información dada. De este modo, la relación es con el pasado, con aquello que ha vivido y es rememorado gracias al texto. Así las “preguntas piensa y busca” permitieron dilucidar algunas experiencias de los lectores durante la lectura del libro álbum el Tío lobo, acá se muestra un ejemplo:
DI: ¿Ustedes son niños golosos? Es: (se miran entre ellos)
E1: A mí me gusta comer chocolatinas.
E2: A mí me gustan todos los dulces y bombombunes.
E9: Todos los días comemos duces.
E4: A los niños siempre les gusta comer dulces, más que a los adultos y nos regañan por eso cierto.
DI: ¿Por qué creen que Carmela es tan golosa? E2: Porque es una niña.
E3: Porque le gusta comer mucho. E6: Porque así son todos los niños. E7: ¿Tú no fuiste golosa profe?
DI: Si, aún lo soy, me gusta comer postres y helados.
E5: (Todos los niños se ríen).
DI: ¿En qué época del año comemos muchos más buñuelos?
E4: Cuando nos portamos juiciosos. E5: Cuando hacen fiestas las mamás. E6: Cuando viene papa Noel, en navidad. UA2 SC1 CT1
De lo anterior, se puede observar que la lectura en voz alta permite un diálogo no solo entre el mediador de la lectura sino, aún más valioso, un diálogo entre los pares, con quienes se comparten e intercambian ideas y experiencias para contrastar y conocer otras realidades posibles que le permitan al niño reconocerse en el mundo como sujeto lector de su propia realidad, despojándose así de sus recuerdos y elaboraciones propias acerca de la literatura. Este diálogo entre pares tiene que ver con los procesos de interacción para construir conocimiento, Bruner (1984) comprende al hombre como un ser cultural que construye, deconstruye y negocia los significados para asimilar su realidad. Donde existe una influencia de los elementos internos y externos para la construcción de significados.
Además constata, que cada nueva lectura contribuirá a enriquecer los conocimientos previos, y transforman los esquemas conceptuales existentes ya que se brinda una experiencia nueva, se aumenta el vocabulario y se conoce una parte del mundo desconocido, esta transformación le permitirá al lector la construcción de nuevos aprendizajes (Rosenblatt, 1996). Los conocimientos previos los relaciona el lector con la nueva información que obtiene de las diferentes lecturas que realiza (Smith, 1990) y de
este modo sólo si el lector logra establecer esta relación logrará la construcción del significado y a la construcción del sentido del texto.
En otra de las actividades, la lectura de libro álbum La mosca (Gusti, 2014) los
niños comentaron con la docente:
DI: La mosca, efectivamente el cuento se llama la mosca, pero tiene otras letras…”Un día perfecto puede llegar a ser una pesadilla”… ¿Que es un día perfecto, han tenido un día perfecto?
E6: Es cuando uno se sueña que está lindo y todo va ir bien en el colegio.
E2: Cuando uno está bien que es un día perfecto, cuando yo me porto bien.
E4: Que se vuelve un amigo con otro, yo me hice amigo con Ángel hoy.
DI: ¿Entonces que será una pesadilla, han tenido una?
E4: Cuando uno duerme mal tiene una pesadilla. E5: Yo cuando soñé que yo me fui en un bus y después rompí la ventana con un martillo y yo tenía la llave del cuarto y al carro y entonces me fui para la casa y mi mamá me iba a poner la pijama y esa era una pesadilla que yo tenia E6: Yo me soñé una pesadilla mala, que mi papá se moría.
E8: Cuando me pusieron la pijama, la pesadilla yo soñé que un malo me estaba mirando. UA2 SC1 CT1
Lo anterior, evidencia que en el contacto con la literatura los niños develan temas, inquietudes, temores, conocimientos, experiencias no compartidas con anterioridad y que salen a flote gracias a la lectura. Dejando entrever los aspectos privados que tan solo con el ambiente que genera la situación de lectura estética el niño se siente en confianza y abierto a expresarse, como lo señala Petit (2001):
La lectura puede ser a cualquier edad, un atajo privilegiado para elaborar o mantener un espacio propio, un espacio íntimo, privado. Ya lo dicen los lectores: la lectura permite elaborar un espacio propio, es “una habitación para uno mismo”, para decirlo como Virginia Wolf, incluso en contexto donde no parece haber quedado ningún espacio personal (p. 43).
Los niños exponen lo que les sucede, unos de forma más explícita y clara, otros con elementos ficticios e imaginativos, que demuestra el nivel de compenetración e interés por la historia narrada en el libro álbum que los lleva a relacionar sus experiencias
personales con las de los personajes y situaciones narradas para expresarlas de forma abierta y espontánea. Asimismo, las experiencias no tienen que ver solo con necesidades primarias sino con experiencias de vida de los niños.
En la construcción del espacio personal y como manifestación de la experiencia estética vivida por parte del niño, el lector se toma el tiempo para ver, contemplar, saborear, apreciar y hablar con el texto. Esta categoría aparece como un elemento fundamental en el espacio del taller literario ya que le dio sentido a la manera cómo el lector asimila lo narrado, pero concede el espacio para vivir y experimentar individualmente lo que produce el texto desde la percepción con los sentidos. Así, el espacio para escuchar las experiencias vividas de los niños y su relación consigo mismos, se convierte en una categoría básica para construir espacios donde el niño conquista un espacio privado de la lectura para construir sentido, ya que como lo declara la profesora Graciela Montes (2007) en su texto La gran ocasión:
Los significados seguirán siendo sus elaboraciones personales, el sentido será siempre una conquista personal y él mismo será protagonista, alguien que, al leer, queda implicado en su lectura . su actitud de lector irá cambiando sin dejar de ser lo que era. Deberá conquistar la letra, es verdad, pero seguirá siendo el que explora el mundo metiéndose en la boca, el coleccionista de palabras, el preguntador insaciable, el que se contaba a sí mismo un cuento de imagen en imagen o pedía que una voz se lo leyera una y otra vez hasta aprendérselo de memoria (p. 7).
No obstante, recordemos que la lectura privada, individual es un elemento esencial de escenario de las bibliotecas, no como un elemento que restringe la expresión y las manifestaciones del pensamiento, sino como el espacio personal que brinda la oportunidad de reconocer los propios aprendizajes, de encontrar por si sólo los vacíos del texto, de tener un encuentro particular con los elementos que dan sentido a la historia, un espacio para disfrutar de forma íntima las ilustraciones, para disponer de normas propias, tiempos, pausas para pasar las páginas, para detenerse en algún detalle, para interactuar, dialogar con los personajes, para construir historias paralelas, imitar la lectura hecha por parte del medidor, seguir la lectura con sus propias palabras haciendo memoria de detalles de la lectura en voz alta.
Con la lectura se presenta y representa el mundo (Petit, 2015), es decir, que a través de la literatura se despliega el mundo y los bienes culturales a los niños, de tal
forma que “evocando la manera en que leer podía reanimar la interioridad, poner en movimiento el pensamiento, relanzar una actividad de construcción de sentido, suscitar intercambios.” (p. 15), en palabras de Petit las prácticas artísticas como la literatura da la posibilidad de encontrar un lugar, “siendo un componente esencial del arte de habitar” (p. 16), y ese lugar es un espacio donde se privilegia el juego, la curiosidad, el pensamiento, la curiosidad, la exploración de sí y de lo que nos rodea.