FICHA PRODUCTOS FINALES ESCUELAS PROYECTO TIC Y DIVERSIDAD
3. Sobre componentes y estrategias del proyecto Desde nuestra mirada, para alcanzar los resultados tanto intermedios como finales que espera el proyecto y que se
detallan en el Modelo CIPP (capítulo 3), el proyecto debe estructurarse en los siguientes componentes, con propósitos y resultados claros y complementarios:
a) Modelo Pedagógico
b) Recursos Educativos Digitales
c) Capacitación y acompañamiento tecnológico y pedagógico d) Monitoreo resultados estudiantes con discapacidad auditiva
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a) Modelo Pedagógico: el modelo pedagógico en este tipo de proyecto, es la propuesta (conceptual y práctica) de entrada al aula de diversos dispositivos y recursos educativos digitales diseñados con el fin de mejorar y apoyar el proceso de enseñanza y aprendizaje. En este caso para el beneficio directo de los y las estudiantes sordos. De esta forma, el modelo debe especificar las condiciones institucionales y de aula que permiten el desarrollo de las habilidades implicadas en los aprendizajes a lograr en los estudiantes en cuestión. Ha de ser claro y explícito respecto de cómo se espera aprendan los alumnos; en dar énfasis en la organización, preparación e implementación de las prácticas de enseñanza usando los recursos digitales, al mismo tiempo que en las competencias profesionales requeridas para ello.
En otras palabras, el proyecto y sus ejecutores han de tener del todo claro el tipo de innovaciones que se espera desarrollen e implementen los equipos en las escuelas; claridad y dominio respecto de cómo se relacionan y articulan en ellas, el uso pedagógico de los recursos, las competencias profesionales docentes, los aprendizajes a lograr, así como la forma en que se han de observar o medir los avances o mejoramiento de los resultados escolares.
Se trata quizás del principal recurso que el proyecto entrega o pone a disposición de las escuelas y, por ende, debe ser cuidadosamente pensado y trabajado para que sea de verdad un modelo claro y posible de implementar, con las distinciones y particularidad de cada caso y realidad educativa. Los requerimientos a las escuelas y equipos a cargo del proyecto, deben ir, por tanto, más allá de pedir planificaciones que alineadas al currículo, incorporen recursos digitales. Se trata de orientar para que se diseñen, planifiquen e implementen estrategias de enseñanza y aprendizaje que contemplen al menos los siguientes elementos: i) una propuesta curricular; ii) una propuesta tecnológica; iii) identificación de los resultados esperados en los estudiantes y iv) las principales condiciones institucionales para su desarrollo.
Por su parte, el proyecto debe ser capaz de explicitar algunas de las competencias pedagógicas requeridas desde los docentes tanto respecto del manejo disciplinar y didáctico, como tecnológico. Es interesante señalar en este punto, que la evidencia no sólo internacional, sino para Chile en particular, muestra que el índice de habilidades TIC de los alumnos está estrechamente relacionado con el índice de habilidades de los profesores3. Lo mismo respecto de las mínimas condiciones de conectividad y soportes de los establecimientos que reciban el proyecto.
La incorporación de los recursos didácticos, entre los cuales están los digitales (TIC), adquieren sentido y se convierten en herramientas para fortalecer los aprendizajes,
3 Esto fue, por ejemplo, uno de los hallazgos de la Evaluación de Impacto realizada al Programa Enlaces (2003-
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cuando se insertan en un proceso pedagógico claro e intencionado; en una práctica que pone el recurso en cuestión, al servicio de la interacción: docente-contenido- alumno. En esta intersección, la buena planificación resulta esencial.
b) Recursos Educativos Digitales, RED. Desde este componente no sólo se ha de asumir el tipo y cantidad de recursos que se entregarán a las escuelas beneficiarias, sino los criterios de tal distribución, así como la estrategia a través de la cual se actualizarán o incrementará el banco de recursos, haciéndolo más pertinente y equilibrado para los distintos niveles y grados considerados. En otras palabras, el proyecto a través de este componente, ha de asegurar la calidad y cantidad del equipamiento y recursos digitales necesarios para alcanzar con éxito los objetivos propuestos. En efecto, si se busca la sustentabilidad del proyecto en cuestión, se debiera contemplar la actualización y ampliación del equipamiento y recursos para los establecimientos que trabajan con estudiantes sordos. La oportunidad de la llegada de estos recursos, así como la pertinencia y calidad de estos para las actividades y desafíos implicados, se constituyen en factores críticos de sus posibilidades y continuidad. A su vez fortalecer en las escuelas la red de internet para asegurar el uso sistemático de los recursos en toda la unidad educativa, siendo parte del quehacer habitual de la escuela.
c) La forma en que esto se pudiera llevar a cabo, dependerá obviamente de los recursos y posibilidades del ejecutor, pudiendo integrarse en este componente la línea que busca que las propias escuelas beneficiarias (o algunas de ellas), desarrollen uno o más recursos educativos digitales, coherentes con los contenidos curriculares y aprendizajes esperados y en donde los y las estudiantes sordos, participen activamente durante todo el proceso de elaboración.
Los aspectos que se han de asumir y gestionar desde este componente se podrían resumir en los siguientes:
● La provisión y distribución de los Recursos Educativos Digitales a establecimientos beneficiarios/seleccionados.
● Desarrollo de contenidos (RED), que enriquezcan la oferta de recursos para profesores y alumnos.
● Orientación, revisión y retroalimentación de los RED desarrollados por las escuelas, que permita cumplir con un estándar mínimo de presentación (ejemplo, con un formato accesible), con el fin de crear un Banco de Recursos, a disposición de la comunidad en general.
● Desarrollo de materiales impresos y/o digitales de apoyo al uso pedagógico de los recursos TIC ofrecidos.
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d) Capacitación y acompañamiento. Tal como lo hemos venido reiterando, la capacitación y el acompañamiento para los equipos de docentes y educadores que trabajan con estudiantes sordos, es del todo prioritario y necesario de asumir considerando no sólo las necesidades de los profesionales, sino que las diferencias entre ellos, las escuelas y contextos donde se desempeñan.
De acuerdo a los resultados intermedios esperados (procesos generados en la dinámica de implementación de las actividades del proyecto en cada escuela), el foco de la capacitación y el acompañamiento que se entrega y ofrece a la escuelas y equipos implicados, ha de estar puesto en el diseño y desarrollo de buenos planes de trabajo sustentados en el Modelo Pedagógico que se ha de entregar como referente. Esto supone al menos considerar capacitar en los siguientes temas:
● Características principales del estudiante sordo, enfoques educativos y desafíos pedagógicos en los distintos contextos educativos donde se encuentran los y las estudiantes sordos.
● Aspectos centrales del Modelo Pedagógico, a la base de los planes pedagógicos a solicitar a los equipos docentes/educadores;
● Estructura, fin y sentido de los planes de trabajo (propuestas pedagógicas), a elaborar por los docentes/educadores.
● Uso de los Recursos Educativos Digitales entregados: Uso técnico y uso pedagógico
● Finalidad, pertinencia y calidad de los Recursos Educativos Digitales a desarrollar por los equipos y estudiantes (sordos y oyentes)
Se trata así, de una capacitación en lo técnico (manejo y apropiación de los recursos desde sus funcionamiento y potencialidades educativas), y lo pedagógico (incorporación de los recursos en estrategias de enseñanza y aprendizaje, planificadas e integradas al modelo pedagógico que promueve el proyecto).
Respecto de la estrategia de capacitación, es necesario considerar que la apropiación de los contenidos propuestos difícilmente se logra en una o dos instancias de capacitación global y homogénea, especialmente si esto supone temas y desafíos nuevos para muchos de los docentes participantes. Es ingenuo y poco realista suponer que las escuelas lograran claridad respecto de los diseños de un plan pedagógico innovador, de los requerimientos para su implementación y se apropiarán de las características socioculturales de los y las estudiantes sordos, para integrarlos en sus propuestas en un par de seminarios o talleres. Lo mismo respecto, del real uso pedagógico de recursos TIC para el fortalecimiento de las habilidades y aprendizajes
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buscados, entre ellos las HTPA. Desde nuestra experiencia, se ha de considerar una capacitación con una dinámica de taller que modele y proponga espacios para que los docentes ejerciten y discutan presencialmente lo hecho y sus efectos. Hablamos de un proceso bastante más largo, importante y profundo de capacitación (unos 3 o 4 meses a lo menos), durante el cual, se van entregando insumos y retroalimentación diferenciada, según realidad y necesidad. Por ejemplo, pudiera considerarse la realización de un curso de capacitación que vaya acompañando la implementación del proyecto, al tiempo que entregue una acreditación a los docentes que lo realicen. Nos parece interesante y aportador planificar espacios de capacitación colectivas, combinados con momentos de capacitación individual y situada. En ambas modalidades, se debieran considerar el modelamiento, la retroalimentación y el hacer práctico de los equipos (clases compartidas es, por ejemplo, una buena estrategia). Es altamente deseable y necesario que estos modelos incorporen un proceso de acompañamiento al trabajo en aula, cuyo eje central sea el uso pedagógico dado al o los recursos tecnológicos implicados, insertos en una planificación con sentido y objetivos de aprendizaje claros. El entregar buenos ejemplos, así como retroalimentar adecuadamente las propuestas de los equipos y escuelas, se constituye en un recurso esencial para desencadenar los procesos necesarios para alcanzar con éxito los resultados esperados.
Es relevante también, que la capacitación genere información sustantiva respecto de los niveles de apropiación y manejo por parte de los equipos de docentes y educadores, de los contenidos y aspectos trabajados con los y las estudiantes sordos, de manera de orientar y focalizar el acompañamiento a estos equipos. Es urgente visibilizar acá, que para que esto tenga logros se requiere poder asegurar una gestión acuciosa del tiempo de los docentes y sus directivos. El factor tiempo es decisor de las posibilidades sugeridas.
Sobre la estrategia de Acompañamiento. Desde nuestra experiencia, hay siempre dos procesos de acompañamiento necesarios de explicitar en el desarrollo de un proyecto innovador en educación: i) el acompañamiento pedagógico a los docentes que están trabajando directamente con el modelo pedagógico y, por ende, con sus propuestas de enseñanza y aprendizaje y, ii) a la institución que recibe el proyecto. Esta distinción no forma parte de la propuesta que hoy asume el proyecto, la que sólo se centra en los docentes. A nuestro entender, es esencial para los resultados esperados y la sustentabilidad del proyecto en los establecimientos beneficiarios de sus acciones, considerar ambos procesos.
En otras palabras: una buena estrategia de acompañamiento, debiera permitir ir fortaleciendo el desarrollo y la apropiación de diversas estrategias pedagógicas por
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parte de los docentes/educadores y una adecuada incorporación del proyecto al quehacer y propuesta curricular de la escuela. Ambas estrategias son diferentes y complementarias. Así, por ejemplo, el acompañamiento para la integración del proyecto a la escuela y sus rutinas, supone y exige estrategias y acciones que involucren directamente a los Jefes de Unidades Técnico Pedagógicas y Directores. En el caso del acompañamiento a la apropiación del modelo pedagógico en los docentes, el proceso y foco es del todo distinto: busca fortalecer capacidades pedagógicas y tecnológicas en los docentes directamente implicados, para que estos puedan diseñar e implementar estrategias pedagógicas pertinentes y relevantes.
Se sugiere, por tanto, diseñar estos procesos de acompañamiento dándole roles y protagonismo a los Jefes técnicos y /o directivos en cuanto al monitoreo y registro de los avances del proyecto, especialmente referido a las prácticas pedagógicas de los docentes implicados, así como a los avances en las habilidades y aprendizajes de los estudiantes. Trabajar igualmente con ellos, las condiciones y posibilidades de continuidad del proyecto y ampliación a otros cursos y grados, independientemente de la condición de contar o no con estudiantes sordos. En efecto, para efectos de sus logros en impactar aprendizajes de los estudiantes sordos, como para su continuidad y sustentabilidad futura, es imperioso superar lo que ocurre en la casi totalidad de los establecimientos que fueron beneficiarios, especialmente los PIE: ser un proyecto trabajado de manera voluntaria e individual con un curso y uno o dos docentes en cada escuela
Con estos desafíos, el proyecto ha de poder avanzar en la entrega de un acompañamiento bastante más cercano y diferenciado según las distintas realidades y avances. Al tiempo que revisar el tiempo que ha de destinar para tal proceso. Desde nuestra experiencia, es al menos un proceso de unos 10 a 12 meses, con trabajo directo/presencial y a distancia. Este tipo de acompañamiento, requiere ajustar también el número de profesionales externos que realizarán esta labor, ya que es muy poco probable que el tener 30 o más escuelas a cargo de un solo tutor, logre los resultados esperados. Como referencia señalar que el CPEIP considera comunidades de aprendizaje a cargo de un tutor de 25 profesores en promedio.
No es posible pedir un trabajo profundo y diferenciado, con presencia in situ, como tampoco buenas y pertinentes retroalimentaciones a distancia de los avances de los equipos a cargo. En efecto, difícilmente se podrá entregar un apoyo específico para los requerimientos y condiciones de dichas escuelas, ya que el 84% son PIE, por tanto, sin experiencia previa en proceso de inclusión de estudiantes sordos con nuevas tecnología y recursos pertinentes. Este puro dato, hacer urgente revisar esta estrategia de acompañamiento. Importa y mucho, no sólo identificar en qué y por qué se han de acompañar, sino que el cómo se hará este proceso.
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Es importante señalar que las escuelas plantean la necesidad de contar con un acompañamiento pedagógico que pueda ir de la mano en relación al desarrollo del proyecto, pero también en relación a la labor diaria que desarrollan en las escuelas. En esta dirección, fortalecer la plataforma web y sus potencialidades, para constituirse en un real soporte para asistir en determinados aspectos del modelo pedagógico y capacitaciones a los docentes y equipos directivos situados en escuelas situadas en diferentes regiones.
e) Monitoreo resultados estudiantes con discapacidad auditiva. Sugerimos que se constituya un componente o al menos una línea que dé seguimiento al proceso de avances y logros de las habilidades y aprendizajes (disciplinares y tecnológicos), de los estudiantes sordos. Esto es, que aborde los resultados, desempeños y aprendizajes que muestran y logran los y las estudiantes con discapacidad auditiva, al tiempo que distinga entre escuelas especiales y regulares con Programa de Integración para estos estudiantes. Desde este componente se han de contar o levantar indicadores que den cuenta de las condiciones pre proyecto, durante y al finalizar esta intervención. Tal como está hoy el proyecto, invisibiliza a los y las estudiantes destinatarios de sus acciones y recursos. Poco o nada se sabe de sus procesos, desarrollo y logro de sus capacidades que es a donde finalmente apunta el proyecto.
Una vez más, reiterar que los efectos que se producen en los estudiantes van más allá del trabajo con TIC. Estos son consecuencias, en primer lugar, de las expectativas y prejuicios de los propios docentes sobre las bondades y/o aportes de estos recursos a la enseñanza y el aprendizaje, así como de las reales capacidades de aprender de los y las estudiantes sordos. Al mismo tiempo estos efectos y logros responden al tipo de organización de la clase, de su sentido y secuencia, de la posibilidad de aplicación y transferencia de los contenidos, tanto como del manejo disciplinar y didáctico del docente, del clima en que ocurre la interacción en el aula y del tipo de uso que se haga del recurso digital. En otras palabras, la posibilidad de que los estudiantes sordos amplíen sus conocimientos, desplieguen habilidades superiores (cognitivas y psicosociales) y adquieran nuevos aprendizajes, es consecuencia de clases que atienden integralmente los factores y elementos señalados, entre los cuales está el dar un uso pedagógico al recurso educativo, pero de manera muy importante, de docentes y educadores que creen en sus capacidades cognitivas para aprender y valoren las TIC como efectivos recursos educativos. Todo lo anterior, supone un cambio de paradigma en la forma de enseñar y asumir el aprendizaje, en docentes y educadores.
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Sin duda, la posibilidad de saber qué está pasando (o no), a nivel de los aprendizajes permite modificar y fortalecer acciones y estrategias. En el caso de los aprendizajes referidos al ámbito tecnológico, se sugiere incorporar los instrumentos (o parte de ellos), estandarizados y utilizados por Enlaces. Una sugerencia práctica, pero relevante, es que el proyecto levante estadísticas respecto del total de estudiantes sordos beneficiarios en sus distintas etapas, de sus edades, género y niveles en que se encontraban. Y por cierto, alguna información sobre sus avances, progresos y logros.
f) Seguimiento y Evaluación resultados del Proyecto. En este tipo de proyecto, aparece muy necesario contar con un componente desde donde se asume y analizan los resultados, procesos y productos que se van generando a partir de su implementación. Esto supone, explicitar desde el diseño, cuáles son los resultados y productos esperados desde cada uno de los distintos componentes que lo estructuran. Identificar sus principales indicadores de logro, ayuda muchísimo a la gestión del proyecto, al fortalecimiento de ejes y modificaciones oportunas para avanzar en pro de lo esperado.
Por su parte, resultados que se esperan lograr han de expresarse en primer lugar en función de los saberes y habilidades pedagógicas (a nivel de TIC como curriculares), que necesitan manejar los docentes para darles un uso eficaz a estos recursos digitales, así como explicitar el tipo de habilidades y aprendizajes en los cuales se espera impactar en los y las estudiantes sordos. Quizás en un inicio sea prudente limitar las expectativas a ciertas habilidades y no dejarlo tan abierto a las propuestas de los equipos.
En el capítulo de análisis del actual diseño del proyecto, en la matriz lógica, se ofrece un conjunto de indicadores de logro para los distintos componentes y sus elementos, que creemos ilustran al respecto. Por cierto, que es recomendable trabajar en construir una matriz lógica acorde a un nuevo o fortalecido diseño.
4. Sobre los equipos a cargo de la capacitación y el acompañamiento. La selección