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COMPRA DE ESCLAVOS

In document Renovación nº 61 Septiembre 2018 (página 62-64)

PARECE IMPOSIBLE cambiar las men- tes de los que viven para ser obedeci- dos y dar una visión diferente a esos que se convencen de que lo suyo es obedecer a quien sea. Los primeros son los que nacen con estrella. Los se- gundos los que nacen estrellados.

Tanto en la iglesia como fuera de ella, hay personas que disfrutan ejerciendo su poder. Te ayudan si les ayudas. Te tienen en cuenta si te sub- yugas. Si te postras a sus pies te suben de categoría, pero todo lo hacen con el fin de esclavizarte.

Al conocerte te ponen a prueba ofre- ciéndote tus primeras tareas, como si se tratasen de unas dulces golosinas. Piensan que así te sentirás importante. En numerosas ocasiones consiguen su objetivo. Estás engañado. Crees que eres bien considerado pero, a medida que pasa el tiempo y tu esclavitud va en aumento, te cargan con responsabi- lidades que no son tuyas, que además son absurdas y ni Dios te las impone. Para no perder la consideración que crees haber obtenido, tragas y tragas ruedas de molino hasta asfixiarte. Es entonces cuando empiezas a abrir los ojos y te das cuenta de que te han comprado vilmente y no sabes cómo desprenderte de ese estado en el que te encuentras sin quedar mal. Estás atrapado por todos lados. Ninguna sa- lida hay a tu alcance. Ninguna puerta se te abre y, los hermanos, no te ayu- dan porque sospechan que quieres de- sertar del mismo lugar en el que ellos se ven encerrados igual que tú, y de eso nada de nada. Así que a todos toca aguantar y aguantar hasta que la situa- ción explote.

Esta es la estructura que se va ensam- blando desde que comienzas a formar parte de una congregación tóxica, contraria al evangelio y a la libertad que Jesús da, pues él no forzó a nadie ni lo engatusó para que luego le sir- viera. Es Dios y hombre de corazón limpio que dio ejemplo sirviendo a los demás. Si quieres le sigues y si no quieres simplemente te vas por otro camino que hayas elegido.

Jesús trae un modo de vida llevadero pues él mismo te acompaña. Los líde- res que dominan no le conocen a él ni su evangelio liberador y, si le co- nocen, lo distorsionan a propósito.

Son empresarios. Fuera de la iglesia harían esto mismo con sus empleados: esclavizarlos y llenarlos de vanas res- ponsabilidades que no les correspon- den con tal de que les saquen las cas- tañas del fuego; alentarlos hacia pro- yectos absurdos que si llegaran a obte- nerlos, de nada les servirían.

Es triste observar a hermanos en la fe que no despiertan nunca, que siguen a personas que les conducen por un ca- mino erróneo, ver que obran conten- tos, que cantan y sueñan, que esperan que se cumpla todo lo que ese mal lí- der les mete en la cabeza. Es penoso verles presumir de ser los cristianos más fieles y eficaces del reino y que fuera de ellos no los hay mejores. Vi- ven en una burbuja que les han fabri- cado a propósito, que nada tiene que ver con la vida real que nos pertenece, que se nos regala para disfrutarla. R

Los líderes que dominan no le conocen a él ni su evangelio liberador y, si le conocen, lo distorsionan a propósito.

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LA TEOLOGÍA

ES PURO CUENTO(i)

[i] Libro completo para leer: http://es.calameo.com/read/0049330542473cb14d7d8 EL RESTAURANTE ERA DE ESOS CAROS

. Yo me senté con el personaje y me

daba calor preguntar. Menos mal que mi acompañante era más avisado y

preguntó: ¿qué es el salmón a las finas hierbas? Entonces el mozo con-

testó: es una receta tan sencilla como exquisita. Es salmón ahumado al

horno con 2 cucharadas de manteca, 2 cebollitas de verdeo, 1 cda de pan

rallado, 2 huevos duros picados, hojas de albahacas, perejil, pimienta y

sal. Yo me quedé pensando, si el mozo sabe tanto, ¿por qué no lo cocina

él? Es que el mozo conoce las recetas para satisfacer la curiosidad de los

comensales. Sabe la teoría, pero en la cocina no sabría ni cómo empezar

a trabajar. Así pasa con muchos teólogos. Son mozos, no cocineros. Co-

nocen la teoría pero no llevan nada a la práctica.

¿Qué clase de teólogo te gustaría ser?

¿Mozo o cocinero?

¿Sentarte en un escritorio o ensuciarte los pies en el barro de la historia?

R

ME GUSTARÍA

SER COCINERO

Por Claudio A. Cruces

Isabel Pavón

Escritora. Formó parte de la extinta ADECE (Alianza de Escritores y

Comunicadores Evangélicos).

COMPRA DE

ESCLAVOS

PARECE IMPOSIBLE cambiar las men- tes de los que viven para ser obedeci- dos y dar una visión diferente a esos que se convencen de que lo suyo es obedecer a quien sea. Los primeros son los que nacen con estrella. Los se- gundos los que nacen estrellados.

Tanto en la iglesia como fuera de ella, hay personas que disfrutan ejerciendo su poder. Te ayudan si les ayudas. Te tienen en cuenta si te sub- yugas. Si te postras a sus pies te suben de categoría, pero todo lo hacen con el fin de esclavizarte.

Al conocerte te ponen a prueba ofre- ciéndote tus primeras tareas, como si se tratasen de unas dulces golosinas. Piensan que así te sentirás importante. En numerosas ocasiones consiguen su objetivo. Estás engañado. Crees que eres bien considerado pero, a medida que pasa el tiempo y tu esclavitud va en aumento, te cargan con responsabi- lidades que no son tuyas, que además son absurdas y ni Dios te las impone. Para no perder la consideración que crees haber obtenido, tragas y tragas ruedas de molino hasta asfixiarte. Es entonces cuando empiezas a abrir los ojos y te das cuenta de que te han comprado vilmente y no sabes cómo desprenderte de ese estado en el que te encuentras sin quedar mal. Estás atrapado por todos lados. Ninguna sa- lida hay a tu alcance. Ninguna puerta se te abre y, los hermanos, no te ayu- dan porque sospechan que quieres de- sertar del mismo lugar en el que ellos se ven encerrados igual que tú, y de eso nada de nada. Así que a todos toca aguantar y aguantar hasta que la situa- ción explote.

Esta es la estructura que se va ensam- blando desde que comienzas a formar parte de una congregación tóxica, contraria al evangelio y a la libertad que Jesús da, pues él no forzó a nadie ni lo engatusó para que luego le sir- viera. Es Dios y hombre de corazón limpio que dio ejemplo sirviendo a los demás. Si quieres le sigues y si no quieres simplemente te vas por otro camino que hayas elegido.

Jesús trae un modo de vida llevadero pues él mismo te acompaña. Los líde- res que dominan no le conocen a él ni su evangelio liberador y, si le co- nocen, lo distorsionan a propósito.

Son empresarios. Fuera de la iglesia harían esto mismo con sus empleados: esclavizarlos y llenarlos de vanas res- ponsabilidades que no les correspon- den con tal de que les saquen las cas- tañas del fuego; alentarlos hacia pro- yectos absurdos que si llegaran a obte- nerlos, de nada les servirían.

Es triste observar a hermanos en la fe que no despiertan nunca, que siguen a personas que les conducen por un ca- mino erróneo, ver que obran conten- tos, que cantan y sueñan, que esperan que se cumpla todo lo que ese mal lí- der les mete en la cabeza. Es penoso verles presumir de ser los cristianos más fieles y eficaces del reino y que fuera de ellos no los hay mejores. Vi- ven en una burbuja que les han fabri- cado a propósito, que nada tiene que ver con la vida real que nos pertenece, que se nos regala para disfrutarla. R

Los líderes que dominan no le conocen a él ni su evangelio liberador y, si le conocen, lo distorsionan a propósito.

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In document Renovación nº 61 Septiembre 2018 (página 62-64)