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a 2. Propuestas centradas en el trabajo sobre las “estrategias basadas en

3.2 La comprensión lectora en los currículos de Educación Secundaria

La comprensión lectora como destreza que debería ser objeto de trabajo en el aula está recogida en los distintos decretos curriculares. A continuación incluimos las referencias que contienen los currículos de la LOGSE y de la LOCE.

3.2.1 El currículo de la LOGSE

En la Introducción al currículo de Lengua y Literatura publicado en 1991 dentro del desarrollo de la LOGSE se encuentran varias referencias en las que queda patente la importancia que se le concede a la comprensión lectora como una de las destrezas básicas que deben ser objeto de enseñanza-aprendizaje:

El objetivo último de la educación en Lengua y Literatura en la Educación Secundaria Obligatoria ha de ser que los alumnos y las alumnas progresen en el dominio personal de las cuatro destrezas básicas e instrumentales de la lengua: escuchar hablar, leer y escribir. (B.O.E número 220, Suplemento, 13-09-91: 65)

Poco más adelante, y refiriéndose de modo específico a la comprensión lectora, se afirma:

La comprensión es un proceso activo. Para comprender, el receptor establece conexiones entre el mensaje actual y la información y conocimientos previos; realiza inferencias e interpretaciones; selecciona, codifica y valora. Todo esto requiere un

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sujeto activo, que participa en la determinación del sentido del mensaje recibido y comprendido y que contribuye con ello a dotarlo de significado. Educar en la comprensión del lenguaje significa favorecer el desarrollo de estrategias que permitan interpretar, relacionar y valorar la información y los mensajes que los niños y las niñas reciben en la vida cotidiana. (Ibídem)

El desarrollo de esta destreza alcanza los tres componentes básicos del currículo: objetivos, contenidos y criterios de evaluación.

Objetivos

En los objetivos generales la comprensión de textos escritos se refleja de modo directo en el primero:

Comprender discursos orales y escritos, reconociendo sus diferentes finalidades y las situaciones de comunicación en que se producen. (Ibídem: 66)

Contenidos

Si de los objetivos pasamos a los contenidos, vemos que los que tienen relación con la comprensión lectora están claramente formulados dentro del segundo bloque.

Bloque 2. Usos y formas de la comunicación escrita

Procedimientos

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Identificación de las características gráficas de la lengua escrita.

Interpretación del sentido figurado, del doble sentido, la ironía, la falacia. Reconocimiento de la relación entre situación, contexto y registro de uso. Reconocimiento del contenido ideológico de la lengua escrita.

Interpretación de usos específicos. (Ibídem: 67)

Actitudes

Por lo que se refiere a las actitudes también encontramos referencias que suponen un grado notable de desarrollo de la comprensión lectora. Veamos un ejemplo:

Actitud crítica ante las diversas determinaciones sociales que regulan los usos escritos y ante las expresiones de la lengua escrita que suponen una discriminación social, racial, sexual, etc. (Ibídem: 68)

Criterios de evaluación

En los criterios de evaluación la presencia de la comprensión de textos escritos se hace patente de modo directo en uno (número 3) y de manera más indirecta en otros dos (números 7 y 14)

Sintetizar oralmente el sentido global de textos escritos, de diferente tipo y distinto nivel de formalización, identificando sus intenciones, diferenciando las ideas principales y secundarias, reconociendo posibles incoherencias o ambigüedades en el contenido y aportando una opinión personal

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Planificar y llevar a cabo, individualmente o en equipo, la consulta de diversas fuentes de información mediante el manejo de índices, fichas y otros sistemas de clasificación de fuentes, en el marco de trabajos sencillos de investigación.

Identificar en textos orales y escritos de distinto tipo imágenes y expresiones que denoten alguna forma de discriminación social, racial, sexual, etc., explorar alternativas que eviten el uso de las mismas y utilizar dichas alternativas en las producciones propias. (Ibídem: 69)

3.2.2 El currículo de la LOCE (2004)

En la Introducción al currículo de Lengua castellana y Literatura se afirma que “en esa etapa se trata de enriquecer el lenguaje, oral y escrito, en el doble proceso de comprensión y de expresión, y de avanzar en la educación literaria”. (B.O.E. número 20, 10-02-04: 5745)

Si pasamos a un análisis de los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de cada uno de los cursos, observamos que la comprensión de textos escritos tiene una presencia razonable. Es evidente que en este decreto tanto la formulación de objetivos y de criterios de evaluación, como sobre todo de contenidos se lleva a cabo mediante una breve enumeración de las líneas básicas de trabajo sin especificar en qué medida se deriva de ahí la enseñanza y el aprendizaje concreto de determinados conceptos o procedimientos. En este sentido el currículo anterior era mucho más explícito en cuanto a los contenidos. Con todo, podemos ver que en los objetivos de la etapa se hace alusión al reconocimiento de distintos tipos de textos.

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En el primer ciclo esa alusión se repite en los criterios de evaluación de primero y segundo y en los contenidos de ambos cursos (trabajo con textos narrativos, descriptivos y dialogados en primero y con textos expositivos y argumentativos en segundo).

En los cursos tercero y cuarto se lleva a cabo una distribución similar de contenidos (estructuras narrativas, descriptivas y dialogadas en tercero y estructuras expositivas y argumentativas en cuarto). Sin embargo, en los criterios de evaluación hay algunas referencias más explícitas a las habilidades o estrategias relacionadas con la comprensión lectora como, por ejemplo:

Elaborar un resumen de una exposición o debate oral sobre un tema específico y conocido, reflejando los principales argumentos y puntos de vista de los participantes.

Sintetizar oralmente el sentido global de textos escritos narrativos, descriptivos y dialogados de diferente tipo y distinto nivel de formalización, identificando sus intenciones, diferenciando las ideas principales y secundarias, reconociendo posibles incoherencias o ambigüedades y aportando una opinión personal. (Ibídem: 5748-49)

En definitiva, apreciamos que la comprensión lectora queda reflejada en sus tres componentes básicos: objetivos, contenidos y criterios de evaluación y también en la formulación de los objetivos generales de la etapa, pese a que se trata de un currículo que solo menciona líneas muy generales y sin desarrollar en este primer nivel de concreción curricular.

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También es importante mencionar que en los distintos decretos curriculares de las Comunidades Autónomas la comprensión de textos escritos tiene cabida en todos ellos en mayor o menor medida. Sería farragoso hacer un recuento de esas alusiones y consideramos que las referencias apuntadas en los decretos del Ministerio de Educación son suficientes para afirmar que, al menos, desde el nivel más general y abstracto del currículo la comprensión de textos escritos se contempla como una destreza que hay que trabajar en el aula (contenido), y medir a través de determinado baremo (criterios de evaluación) para conseguir desarrollar y mejorar la capacidad de comprensión lectora en el alumnado (objetivos).

3.3 La comprensión lectora en los libros de texto de Lengua